
o de zumo de tomate dentro de patrones de alimentación saludables, observando asociaciones con mejoras en algunos parámetros metabólicos. Sin embargo, estos resultados deben interpretarse siempre dentro del contexto de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.
Receta 1. Zumo de zanahoria y tomate
Esta bebida es una forma sencilla de aumentar el consumo de verduras, especialmente para quienes disponen de poco tiempo o desean un desayuno o merienda diferente.
Ingredientes
- 1 taza de tomates troceados.
- 1 taza de zanahoria rallada.
- 200 ml de agua.
- 2 cucharadas de miel (opcional).
Preparación
- Introduzca los tomates y la zanahoria en la batidora.
- Triture hasta obtener una mezcla homogénea.
- Añada el agua hasta conseguir la textura deseada.
- Si lo desea, incorpore un poco de miel para suavizar el sabor.
- Sirva bien frío.
Receta 2. Salmorejo ligero de zanahoria
El salmorejo es uno de los platos más representativos de la gastronomía andaluza.
Esta versión sustituye el pan por zanahoria, consiguiendo una crema suave, muy refrescante y rica en verduras, perfecta para los meses de verano.
Puede servirse sola o acompañada de huevo cocido y jamón serrano.
Ingredientes
- 1 kg de tomates maduros.
- 4 zanahorias (250 g aproximadamente una vez limpias).
- 1 diente de ajo.
- Sal.
- Vinagre de manzana.
- Aceite de oliva virgen extra.
Opcional
- 2 huevos cocidos.
- Taquitos de jamón serrano.
Preparación
- Coloque en la batidora el ajo pelado y los tomates.
- Triture hasta obtener una crema fina.
- Añada la sal y un poco de vinagre de manzana.
- Pele y trocee las zanahorias y añádalas a la batidora.
- Triture nuevamente hasta conseguir una textura homogénea.
- Pase la mezcla por un colador fino o un chino para retirar posibles restos de piel o trozos de zanahoria.
- Devuelva la crema a la batidora e incorpore el aceite de oliva poco a poco mientras bate, hasta obtener una textura cremosa.
- Guarde en el frigorífico y sirva muy frío.
- Si lo desea, acompañe con huevo cocido picado y jamón serrano.
Dos recetas para aumentar el consumo de verduras
Estas dos preparaciones son una forma sencilla de incorporar más verduras a la alimentación diaria.
Mientras el zumo resulta ideal para un desayuno o una merienda, el salmorejo puede convertirse en un primer plato ligero, refrescante y muy nutritivo durante los meses de calor.


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