Después de una comida copiosa o de unos días en los que hemos descuidado la alimentación, muchas personas sienten la necesidad de volver a una cocina más sencilla, ligera y rica en verduras.
Esta sopa alcalina es una receta tradicional elaborada únicamente con vegetales y especias. Dentro de la alimentación natural suele utilizarse como una forma de aumentar el consumo de verduras y favorecer una alimentación de predominio vegetal tras periodos de excesos.
Desde un enfoque naturopático, este tipo de preparaciones ayudan a equilibrar el terreno, aportando alimentos ricos en minerales, fibra y compuestos vegetales beneficiosos para el organismo.
Es una receta muy ligera, fácil de preparar y perfecta tanto como primer plato como para disfrutar a lo largo del día.
¿Por qué estos ingredientes?
Calabacín
El calabacín es una hortaliza muy rica en agua y baja en calorías.
Aporta vitamina C, potasio y diferentes antioxidantes, además de resultar muy digestivo y fácil de incorporar a cualquier alimentación.
Judías verdes
Las judías verdes contienen fibra, vitaminas del grupo B, vitamina C y minerales como el manganeso.
Además de aumentar el contenido vegetal de la receta, ayudan a aportar saciedad de forma natural.
Apio
El apio ha sido utilizado tradicionalmente como alimento depurativo y digestivo.
Su elevado contenido en agua y su agradable sabor convierten esta hortaliza en uno de los ingredientes clásicos de los caldos de verduras.
Zanahoria
La zanahoria aporta betacarotenos, precursores de la vitamina A, además de fibra y un ligero dulzor natural que equilibra el sabor del conjunto.
Cayena
La cayena aporta un toque ligeramente picante y se ha utilizado tradicionalmente para estimular la digestión y dar más intensidad a los platos.
Ingredientes (7 tazas de caldo)
- 1 taza y media de calabacín picado muy fino.
- 1 taza de judías verdes cortadas muy finas.
- ¾ de taza de raíz de apio o 2 tallos de apio picados muy finos.
- ¾ de taza de zanahoria cortada muy fina.
- Sal marina al gusto.
- Una pizca de cayena molida.
- Aproximadamente 2 litros de agua mineral o de baja mineralización.
Preparación
- Coloque todas las verduras en una olla grande junto con el agua.
- Lleve a ebullición dejando la olla destapada.
- Si durante la cocción aparece espuma en la superficie, retírela con ayuda de una cuchara.
- Cuando comience a hervir, tape la olla y cocine a fuego suave durante unos 15 minutos.
- Retire del fuego y deje reposar otros 10 minutos antes de servir.
Puede disfrutar de esta receta de dos maneras:
- Tomando únicamente el caldo a lo largo del día y aliñando las verduras aparte con un poco de aceite de oliva virgen extra.
- Consumiendo el caldo junto con las verduras como una sopa completa.
Conservación
La sopa puede conservarse en el frigorífico hasta dos días.
Si desea preparar mayor cantidad, el caldo admite perfectamente la congelación. En cambio, las verduras conservan mejor su textura si se consumen recién hechas.



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