Remedios naturales para el dolor de cabeza

El dolor de cabeza o cefalea es uno de los trastornos más frecuentes. En la mayoría de las ocasiones no es grave, pero puede resultar muy molesto e incluso incapacitante cuando aparece de forma recurrente.

Además, no todos los dolores de cabeza son iguales. La zona donde aparece, su intensidad, la duración, los síntomas que lo acompañan y las circunstancias en las que se produce pueden darnos muchas pistas sobre su origen.

¿Qué es el dolor de cabeza?

Desde el punto de vista de la Naturopatía, el dolor de cabeza no debería observarse únicamente como un síntoma aislado. Cuando aparece repetidamente, conviene preguntarse qué está intentando decirnos el organismo.

Las cefaleas pueden relacionarse con numerosos factores: cambios hormonales y menstruación, estreñimiento crónico, alteraciones digestivas, estrés, tensión cervical, falta de descanso, deshidratación, determinados alimentos o incluso una alimentación deficiente.

En algunas personas también pueden aparecer asociadas a carencias nutricionales, intolerancias alimentarias o periodos prolongados sin comer.

Por eso, cuando alguien sufre dolores de cabeza recurrentes, además de intentar aliviar el dolor, resulta interesante observar cuándo aparecen y buscar posibles patrones.

Tipos de dolor de cabeza

Migraña

La migraña es un trastorno neurológico que produce episodios recurrentes de dolor de cabeza, frecuentemente intenso y pulsátil.

Puede acompañarse de náuseas, vómitos, fotofobia, sensibilidad al ruido y, en algunas personas, alteraciones visuales o sensitivas conocidas como aura.

Actualmente sabemos que la migraña es bastante más compleja que una simple alteración de la dilatación o contracción de los vasos sanguíneos. En ella intervienen diferentes mecanismos neurológicos, vasculares y neuroquímicos.

Cefalea en racimos

La cefalea en racimos produce ataques de dolor extremadamente intenso, generalmente alrededor o detrás de un ojo.

Los episodios suelen aparecer repetidamente durante determinados periodos —los llamados racimos— y pueden acompañarse de lagrimeo, congestión nasal, enrojecimiento del ojo o inquietud.

Es uno de los dolores de cabeza más intensos que existen y requiere valoración médica.

Cefalea tensional

La cefalea tensional es probablemente una de las más conocidas.

Suele sentirse como una presión o una banda alrededor de la cabeza y puede estar relacionada con tensión muscular en el cuello, hombros, mandíbula, cara y cuero cabelludo.

El estrés, las malas posturas, pasar muchas horas delante del ordenador o apretar la mandíbula pueden favorecer su aparición.

Causas del dolor de cabeza

La mayoría de los dolores de cabeza no se deben a una enfermedad grave. Sin embargo, un dolor de cabeza repentino y extremadamente intenso, diferente de los habituales o acompañado de fiebre alta, rigidez de cuello, pérdida de fuerza, alteraciones del habla, confusión, desmayo, traumatismo o síntomas neurológicos requiere valoración médica.

Entre las causas y desencadenantes más habituales encontramos:

  • Estrés y tensión nerviosa.

  • Mala alineación de la mandíbula o problemas dentales.

  • Bruxismo.

  • Alteraciones cervicales.

  • Mala postura.

  • Fatiga y falta de sueño.

  • Fatiga visual.

  • Deshidratación.

  • Cambios hormonales.

  • Menstruación.

  • Bajadas de glucosa.

  • Estreñimiento y problemas digestivos.

  • Alcohol.

  • Determinados medicamentos.

  • Algunos alimentos o aditivos alimentarios.

  • Deficiencias nutricionales.

  • Alergias o intolerancias en determinadas personas.

Identificar cuándo aparece el dolor de cabeza puede ser tan importante como buscar algo para aliviarlo.

Alimentos que pueden favorecer el dolor de cabeza

Gluten

En las personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten, los dolores de cabeza y las migrañas pueden formar parte de los síntomas asociados.

Si sospechas que el gluten puede estar relacionado con tus cefaleas, es preferible estudiarlo antes de eliminarlo permanentemente de la alimentación.

Café y otras fuentes de cafeína

La relación entre cafeína y dolor de cabeza es curiosa.

Una pequeña cantidad puede aliviar determinados dolores de cabeza, motivo por el que incluso aparece combinada con algunos analgésicos. Sin embargo, el exceso de cafeína o retirarla bruscamente cuando existe un consumo habitual también puede desencadenar cefalea.

Alcohol

El alcohol puede favorecer la deshidratación y, en determinadas personas, actuar directamente como desencadenante de migraña.

Alimentos desencadenantes

Algunas personas identifican determinados alimentos o sustancias como desencadenantes de sus cefaleas. Entre ellos pueden encontrarse alimentos ricos en nitritos, glutamato monosódico u otros productos muy procesados.

Esto no significa que sean desencadenantes para todo el mundo. Por eso resulta útil observar el patrón individual.

Alimentos recomendados para el dolor de cabeza

Alimentos ricos en magnesio

El magnesio participa en numerosos procesos relacionados con el sistema nervioso y la función muscular y resulta especialmente interesante en determinadas personas que sufren migrañas.

Para aumentar su presencia en la alimentación podemos consumir:

  • Legumbres.

  • Cereales integrales.

  • Semillas.

  • Frutos secos.

  • Brócoli.

  • Calabaza.

  • Verduras de hoja verde.

Agua

Una causa sorprendentemente frecuente de dolor de cabeza es simplemente no haber bebido suficiente agua.

Antes de buscar remedios complicados, conviene revisar algo tan sencillo como nuestra hidratación diaria.

Verduras ricas en agua

Pepino, lechuga, apio, calabaza, rábano y espinacas ayudan a aumentar la cantidad de agua que incorporamos a través de la alimentación.

Frutas ricas en agua

Sandía, melón, naranja, fresas, melocotón, piña, ciruelas, albaricoques y manzanas son buenas opciones para complementar la hidratación.

Remedios naturales para el dolor de cabeza

Capsaicina

La capsaicina, sustancia responsable del picor de la cayena, posee una interesante acción sobre determinadas vías relacionadas con la transmisión del dolor.

Su utilización tópica se ha estudiado especialmente en algunos tipos concretos de cefalea y dolor neuropático, aunque debe manejarse con cuidado porque puede resultar muy irritante y nunca debe entrar en contacto con los ojos.

Magnesio

El magnesio es probablemente uno de los nutrientes más interesantes cuando hablamos de migraña.

Participa en la función neuromuscular, el equilibrio electrolítico y diferentes mecanismos del sistema nervioso. Algunas personas con migrañas presentan niveles bajos de este mineral.

También puede resultar especialmente interesante cuando el dolor de cabeza aparece acompañado de tensión muscular, estrés o determinadas alteraciones relacionadas con la menstruación.

Matricaria

La matricaria (Tanacetum parthenium) es una de las plantas tradicionalmente más utilizadas para las migrañas recurrentes.

Se utiliza principalmente de forma preventiva y puede resultar interesante cuando los episodios aparecen con frecuencia.

Vitaminas del grupo B

Las vitaminas del grupo B participan en el funcionamiento del sistema nervioso y en numerosas rutas metabólicas.

Entre ellas, la vitamina B2 o riboflavina es una de las más estudiadas en relación con la prevención de la migraña.

Además, mantener unos niveles adecuados de vitaminas del grupo B resulta importante durante periodos de estrés, cansancio o gran demanda física y mental.

Recetas de la Abuela para el dolor de cabeza

Receta 1: para dolores de cabeza relacionados con la menstruación

Mezclar:

  • 50 g de hojas de sauce.

  • 50 g de lúpulo.

  • 50 g de milenrama.

  • 50 g de manzanilla.

  • 30 g de menta.

  • 50 g de melisa.

Poner a calentar el equivalente a dos vasos de agua. Cuando comience a hervir, añadir tres cucharaditas de la mezcla y apagar el fuego.

Remover, tapar y dejar reposar durante 5 minutos antes de colar.

Receta 2: para el dolor de cabeza asociado al cansancio

Mezclar:

  • 20 g de raíz de genciana.

  • 20 g de damiana.

  • 20 g de escaramujo.

  • 15 g de romero.

  • 5 g de ginseng.

Añadir una cucharadita de la mezcla por cada taza de infusión.

Receta 3: para el dolor de cabeza asociado al insomnio

Mezclar a partes iguales:

  • Tila.

  • Manzanilla.

  • Amapola.

  • Violeta.

Añadir una cucharadita de la mezcla por taza de infusión y dejar reposar antes de colar.

Tradicionalmente se toma por la noche, antes de acostarse.

Receta 4: para la migraña relacionada con nerviosismo y tensión

Mezclar a partes iguales:

  • Manzanilla.

  • Albahaca.

  • Mejorana.

  • Romero.

Utilizar una cucharadita de la mezcla por cada taza de agua.

Dejar reposar durante 5 minutos con la taza tapada, colar y, si se desea, endulzar con un poco de miel de romero.

Aceites esenciales para el dolor de cabeza

Los aceites esenciales de menta y lavanda son dos de los más utilizados tradicionalmente cuando aparece dolor de cabeza asociado a tensión y cansancio.

Pueden utilizarse convenientemente diluidos en un aceite vegetal y aplicarse mediante un suave masaje en sienes, frente y parte posterior del cuello, evitando cuidadosamente los ojos y las mucosas.

El masaje en sí mismo puede resultar especialmente agradable cuando existe tensión cervical.

El aceite esencial de hisopo también se ha utilizado tradicionalmente en aromaterapia para determinados dolores de cabeza, aunque debe emplearse con más precaución y no es un aceite esencial adecuado para todo el mundo.

Trucos para prevenir y aliviar el dolor de cabeza

Estiramientos de cuello

Pasamos demasiadas horas en una misma posición: sentados frente al ordenador, conduciendo o mirando hacia abajo para consultar el teléfono móvil.

Cuando adelantamos la cabeza, aumenta considerablemente el esfuerzo que deben realizar los músculos cervicales para sostenerla. No es extraño que después aparezcan tensión cervical y dolores de cabeza.

Haz pequeños descansos cada 30-60 minutos y mueve suavemente cuello y hombros.

En lugar de realizar círculos completos y bruscos con el cuello, es preferible hacer movimientos lentos y controlados de inclinación y rotación.

Baño relajante para reducir la tensión

Un baño caliente puede ayudar a relajar la musculatura y disminuir la sensación de tensión acumulada.

Puedes añadir al agua una taza de bicarbonato de sodio y unas gotas de aceite esencial previamente diluidas o dispersadas de forma adecuada. Lavanda, incienso o sándalo pueden resultar especialmente agradables.

También puedes añadir vinagre de sidra de manzana si forma parte de tus baños tradicionales.

Más que intentar “extraer toxinas” a través del baño, aquí buscamos aprovechar el calor, el descanso y la relajación muscular.

Revisar la postura y la zona cervical

Cuando las cefaleas aparecen acompañadas de rigidez cervical, tensión en los hombros o dolor relacionado con determinadas posturas, puede ser interesante valorar el estado de la musculatura y de la columna cervical con un profesional cualificado.

Yoga

El yoga puede ser una buena herramienta para disminuir la tensión acumulada, mejorar la movilidad, trabajar la respiración y favorecer la relajación.

Posturas como Adho Mukha Svanasana, el perro boca abajo, pueden resultar agradables para algunas personas, aunque durante una migraña intensa no todo el mundo tolera las posturas invertidas.

Escuchar el dolor de cabeza

Tomar algo para que desaparezca el dolor puede solucionar el momento, pero cuando las cefaleas aparecen una y otra vez conviene investigar qué tienen en común.

¿Aparecen cuando duermes poco? ¿Durante la menstruación? ¿Después de muchas horas sin comer? ¿En días de estrés? ¿Tras determinados alimentos? ¿Cuando llevas horas delante del ordenador? ¿Bebes suficiente agua?

A veces, encontrar ese patrón proporciona mucha más información que el propio dolor.


Este artículo tiene carácter informativo y educativo y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico. Un dolor de cabeza repentino, extremadamente intenso, diferente de los habituales o acompañado de síntomas neurológicos, fiebre alta, rigidez de cuello, pérdida de conciencia o traumatismo requiere valoración médica.

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