La L-arginina es un aminoácido especialmente interesante por su relación con la producción de óxido nítrico, una pequeña molécula de señalización que interviene en la relajación de los vasos sanguíneos y en numerosos procesos cardiovasculares.
Nuestro organismo puede fabricar arginina, por lo que normalmente se clasifica como un aminoácido condicionalmente esencial.
Esto significa que, aunque en condiciones normales podemos producirla, existen situaciones como:
-
Crecimiento.
-
Traumatismos.
-
Cirugía.
-
Quemaduras.
-
Enfermedades graves.
-
Recuperación.
en las que las necesidades pueden superar temporalmente la capacidad de síntesis del organismo.
Además de ser precursora del óxido nítrico, la arginina participa en:
-
Ciclo de la urea.
-
Eliminación del amoníaco.
-
Síntesis de creatina.
-
Formación de proteínas.
-
Producción de poliaminas.
-
Cicatrización.
-
Función inmunitaria.
-
Síntesis de prolina.
-
Función vascular.
-
Reproducción masculina.
Por eso sus aplicaciones van mucho más allá de los conocidos suplementos deportivos destinados a producir «óxido nítrico».
¿Qué es la L-arginina?
La arginina es uno de los aminoácidos que forman las proteínas de nuestro organismo.
Como ocurre con otros aminoácidos, existen diferentes configuraciones químicas.
La forma utilizada por nuestro metabolismo para formar proteínas es la L-arginina.
La denominación «L» no significa que sea una versión más potente o de mayor calidad.
Simplemente describe su configuración espacial.
En la naturaleza y en los tejidos humanos encontramos fundamentalmente esta forma.
¿Para qué sirve la L-arginina?
Entre sus principales funciones encontramos:
-
Producción de óxido nítrico.
-
Regulación del tono vascular.
-
Participación en el ciclo de la urea.
-
Eliminación de amoníaco.
-
Síntesis de creatina.
-
Formación de proteínas.
-
Producción de poliaminas.
-
Función inmunitaria.
-
Reparación de tejidos.
-
Cicatrización.
-
Síntesis de prolina y colágeno.
-
Participación en la función eréctil.
-
Desarrollo y crecimiento.
Su función como precursora de óxido nítrico es, probablemente, la que ha despertado mayor interés clínico y deportivo.
L-arginina y óxido nítrico
La L-arginina sirve como sustrato de unas enzimas llamadas óxido nítrico sintasas o NOS.
Estas enzimas transforman la arginina en:
óxido nítrico + citrulina.
El óxido nítrico o NO es una molécula gaseosa de señalización que nuestro organismo produce continuamente.
Uno de sus principales efectos es relajar el músculo liso de los vasos sanguíneos.
Cuando el endotelio vascular libera óxido nítrico, este penetra en las células musculares de la pared vascular y activa diferentes mecanismos que producen vasodilatación.
Como consecuencia puede aumentar el diámetro del vaso y facilitar el flujo sanguíneo.
¿Qué es el endotelio?
El endotelio es la capa de células que recubre la superficie interior de nuestros vasos sanguíneos.
Durante muchos años se pensó que era simplemente un revestimiento.
Hoy sabemos que funciona como un auténtico órgano capaz de regular:
-
Dilatación vascular.
-
Coagulación.
-
Inflamación.
-
Adhesión de células.
-
Crecimiento vascular.
-
Presión arterial.
El óxido nítrico es una de las moléculas más importantes producidas por este endotelio.
Por eso gran parte del interés cardiovascular de la L-arginina está relacionado con la denominada función endotelial.
L-arginina y circulación sanguínea
Al proporcionar el sustrato necesario para fabricar óxido nítrico, la arginina se ha estudiado durante décadas en relación con diferentes alteraciones circulatorias.
Entre ellas:
-
Hipertensión.
-
Disfunción endotelial.
-
Enfermedad arterial periférica.
-
Angina.
-
Disfunción eréctil.
La respuesta no es igual en todas las personas.
Si la producción de óxido nítrico ya funciona adecuadamente, añadir más arginina no necesariamente producirá una vasodilatación mayor.
Pero cuando existen determinadas alteraciones endoteliales, su disponibilidad puede adquirir mayor importancia.
L-arginina y presión arterial
Una de las aplicaciones mejor estudiadas de la L-arginina es su relación con la presión arterial.
Al favorecer la formación de óxido nítrico puede producir una relajación de los vasos sanguíneos y disminuir la resistencia vascular.
Un metaanálisis de ensayos clínicos controlados encontró reducciones medias aproximadas de:
-
6,4 mmHg en la presión sistólica.
-
2,6 mmHg en la presión diastólica.
Los resultados variaron bastante entre estudios, poblaciones y dosis.
Por eso la L-arginina no sustituye un tratamiento antihipertensivo, pero su efecto sobre el tono vascular tiene una base fisiológica y clínica interesante.
L-arginina y función eréctil
La erección depende en gran medida de una correcta producción de óxido nítrico.
Durante la estimulación sexual, las terminaciones nerviosas y el endotelio de los vasos del pene liberan NO.
El óxido nítrico activa posteriormente una vía que aumenta el GMP cíclico, provocando la relajación del músculo liso de los cuerpos cavernosos.
Esto permite que aumente la entrada de sangre y se produzca la erección.
Como la arginina es el sustrato utilizado para fabricar óxido nítrico, se ha estudiado ampliamente en hombres con disfunción eréctil.
¿Funciona la L-arginina para la disfunción eréctil?
Los resultados son especialmente interesantes en casos leves o moderados.
Una revisión y metaanálisis de ensayos clínicos encontró mejorías en la función eréctil con cantidades de aproximadamente:
1.500 a 5.000 mg diarios.
También se han estudiado combinaciones con otros compuestos destinados a mejorar la función endotelial.
La respuesta depende mucho de la causa del problema.
No es igual una disfunción eréctil relacionada principalmente con alteraciones vasculares que otra causada por:
-
Problemas hormonales.
-
Neuropatías.
-
Medicamentos.
-
Factores psicológicos.
-
Cirugía.
Por eso la arginina resulta especialmente interesante cuando existe un componente vascular o endotelial.
L-arginina combinada con otros tratamientos para la erección
También se ha investigado la combinación de arginina con inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5.
En determinados ensayos, la combinación produjo mejores resultados que la arginina sola.
Esto tiene sentido porque ambos mecanismos terminan actuando sobre la misma vía:
óxido nítrico → GMP cíclico → vasodilatación.
Precisamente por ese motivo también hay que tener cuidado con la suma de sustancias o medicamentos vasodilatadores, ya que puede favorecer una bajada excesiva de la presión arterial.
L-arginina y fertilidad masculina
La arginina también se encuentra en concentraciones importantes dentro del aparato reproductor masculino.
Se ha estudiado por su posible relación con:
-
Espermatogénesis.
-
Motilidad espermática.
-
Producción de óxido nítrico.
-
Función vascular genital.
Algunos trabajos han observado mejorías en determinados parámetros seminales, aunque los resultados no son uniformes.
La fertilidad masculina depende además de muchos otros factores:
-
Hormonas.
-
Estrés oxidativo.
-
Temperatura.
-
Infecciones.
-
Varicocele.
-
Nutrición.
-
Alteraciones genéticas.
Por eso la L-arginina puede formar parte del estudio nutricional de la fertilidad, pero no debemos reducir el problema a la falta de un único aminoácido.
L-arginina y ciclo de la urea
Esta es otra función fundamental y bastante menos conocida.
Cuando metabolizamos proteínas se produce amoníaco.
El amoníaco resulta tóxico en concentraciones elevadas, especialmente para el sistema nervioso.
El hígado lo transforma en una molécula mucho más segura, la urea, que posteriormente eliminamos mediante la orina.
Este proceso se denomina ciclo de la urea.
La arginina participa directamente en este ciclo.
Arginina, ornitina y urea
Dentro del ciclo de la urea encontramos una secuencia de aminoácidos y compuestos relacionados:
-
Ornitina.
-
Citrulina.
-
Argininosuccinato.
-
Arginina.
Finalmente, la enzima arginasa rompe la arginina y produce:
urea + ornitina.
La urea se elimina a través de los riñones y la ornitina vuelve a entrar en el ciclo.
Así que la relación entre arginina y eliminación del amoníaco tiene una base bioquímica muy clara.
L-arginina y ejercicio
Durante el ejercicio aumenta el metabolismo energético y proteico.
Precisamente por su relación con:
-
Óxido nítrico.
-
Flujo sanguíneo.
-
Creatina.
-
Amoníaco.
-
Hormona de crecimiento.
la arginina se convirtió en uno de los suplementos clásicos de nutrición deportiva.
Durante años apareció en gran cantidad de fórmulas denominadas pre-entreno o «potenciadores de óxido nítrico».
L-arginina y rendimiento deportivo
La teoría parece muy atractiva:
más arginina → más óxido nítrico → mayor flujo sanguíneo → mayor llegada de oxígeno y nutrientes al músculo.
Pero fisiológicamente no siempre funciona de una manera tan lineal.
Los ensayos deportivos han producido resultados bastante variables.
Algunos estudios y metaanálisis encuentran mejorías en determinados parámetros de rendimiento aeróbico o anaeróbico, mientras que otros no encuentran diferencias significativas.
Influyen mucho:
-
Dosis.
-
Duración.
-
Tipo de entrenamiento.
-
Estado del deportista.
-
Momento de administración.
Por eso la arginina tiene una función metabólica indiscutible, aunque su utilidad como suplemento ergogénico depende mucho del contexto.
L-arginina y masa muscular
La arginina participa en la síntesis de proteínas y en diferentes rutas relacionadas con crecimiento y recuperación.
Sin embargo, suplementar arginina no produce por sí mismo un gran aumento de masa muscular.
Para desarrollar músculo siguen siendo determinantes:
-
Entrenamiento de fuerza.
-
Proteína suficiente.
-
Energía adecuada.
-
Descanso.
-
Disponibilidad global de aminoácidos esenciales.
La arginina puede formar parte de esta fisiología, pero no sustituye estos factores.
L-arginina y creatina
La arginina participa directamente en la fabricación de creatina.
La creatina se sintetiza a partir de:
-
Arginina.
-
Glicina.
-
Metionina.
En una de las primeras etapas, arginina y glicina participan en la formación de guanidinoacetato, que posteriormente será metilado para convertirse en creatina.
La creatina se almacena principalmente en el músculo en forma de fosfocreatina.
Este sistema permite regenerar ATP rápidamente durante esfuerzos de alta intensidad.
Por eso existe una conexión metabólica real entre arginina y producción de energía muscular.
L-arginina y hormona de crecimiento
La arginina puede estimular la liberación de hormona de crecimiento o GH en determinadas condiciones.
Uno de los mecanismos propuestos es la disminución de la actividad de la somatostatina, una hormona que inhibe la liberación de GH.
Este efecto se conoce desde hace décadas y la arginina incluso se ha utilizado en pruebas endocrinológicas para estimular la secreción de hormona de crecimiento.
¿Tomar arginina aumenta la hormona de crecimiento?
Puede producir un aumento transitorio, especialmente cuando se administra en determinadas cantidades y en reposo.
Sin embargo, aquí hay un detalle muy curioso.
El propio ejercicio es un potente estimulador de la hormona de crecimiento.
Y algunos estudios han observado que tomar arginina antes del entrenamiento puede incluso reducir la respuesta de GH producida por el ejercicio en comparación con realizar ejercicio sin arginina.
Por tanto:
arginina puede estimular GH
no significa
arginina + entrenamiento = enorme liberación de GH.
L-arginina y antienvejecimiento
La relación entre arginina y hormona de crecimiento hizo que durante años se promocionara como suplemento «anti-aging».
Pero aumentar temporalmente la concentración de GH después de ingerir arginina no significa que pueda reproducir los efectos de un tratamiento hormonal ni que rejuvenezca el organismo.
Su interés real dentro del envejecimiento probablemente tenga más que ver con:
-
Función vascular.
-
Producción de óxido nítrico.
-
Endotelio.
-
Masa muscular.
-
Metabolismo.
Y aun en estas áreas el efecto dependerá del estado nutricional y fisiológico de cada persona.
L-arginina y sistema inmunitario
La arginina desempeña un papel importante en la función inmunitaria.
Las células inmunitarias utilizan este aminoácido en diferentes procesos relacionados con:
-
Proliferación.
-
Activación.
-
Producción de óxido nítrico.
-
Respuesta de linfocitos T.
-
Reparación tisular.
En situaciones de traumatismo, cirugía o estrés metabólico intenso, el consumo de arginina puede aumentar considerablemente.
Por eso se considera un aminoácido condicionalmente esencial en algunas situaciones clínicas.
L-arginina y linfocitos T
La disponibilidad de arginina influye especialmente sobre determinadas funciones de los linfocitos T.
Durante situaciones de estrés grave, inflamación o traumatismo pueden producirse modificaciones importantes del metabolismo de este aminoácido.
Esta observación ayudó a desarrollar las denominadas fórmulas de inmunonutrición.
¿Qué es la inmunonutrición?
La inmunonutrición utiliza fórmulas nutricionales enriquecidas con determinados nutrientes capaces de influir sobre:
-
Respuesta inmunitaria.
-
Inflamación.
-
Cicatrización.
-
Recuperación.
Entre los componentes utilizados encontramos con frecuencia:
-
Arginina.
-
Ácidos grasos omega 3.
-
Nucleótidos.
-
Glutamina en determinadas formulaciones.
Estas fórmulas se han estudiado especialmente alrededor de cirugías importantes.
L-arginina y cirugía
La arginina ha sido estudiada en el contexto quirúrgico por su participación en:
-
Respuesta inmunitaria.
-
Síntesis de colágeno.
-
Cicatrización.
-
Metabolismo del óxido nítrico.
-
Reparación de tejidos.
Los estudios de inmunonutrición perioperatoria han observado en determinados grupos de pacientes reducciones de complicaciones infecciosas y mejor recuperación.
Sin embargo, en estos estudios la arginina normalmente forma parte de fórmulas que contienen otros inmunonutrientes.
Por eso no podemos atribuir automáticamente todo el efecto a la arginina aislada.
L-arginina y cicatrización
La arginina participa en la cicatrización a través de diferentes mecanismos.
Puede convertirse en ornitina, y a partir de esta se forma prolina.
La prolina es uno de los aminoácidos especialmente importantes en la estructura del colágeno.
Además, el óxido nítrico participa en:
-
Angiogénesis.
-
Respuesta inmunitaria.
-
Remodelación de tejidos.
Por eso la arginina se ha estudiado en:
-
Heridas quirúrgicas.
-
Úlceras por presión.
-
Heridas crónicas.
-
Situaciones con elevada necesidad de reparación.
L-arginina y colágeno
La relación con el colágeno funciona principalmente a través de:
arginina → ornitina → prolina.
La prolina, junto con glicina e hidroxiprolina, constituye una parte fundamental de la estructura del colágeno.
Por eso la arginina aparece frecuentemente en fórmulas nutricionales destinadas a favorecer la cicatrización.
Los estudios clínicos sobre heridas han observado resultados interesantes en determinados pacientes, especialmente cuando existen necesidades nutricionales aumentadas.
L-arginina en prematuros y enterocolitis necrotizante
Existe una aplicación especialmente interesante de la arginina en neonatología.
La enterocolitis necrotizante es una enfermedad intestinal grave que puede afectar a bebés prematuros.
Se ha observado que algunos prematuros presentan concentraciones reducidas de arginina y una menor producción de óxido nítrico intestinal.
Por esta razón se estudió si la suplementación podía reducir el riesgo.
Diferentes ensayos y revisiones han encontrado una reducción de la incidencia de enterocolitis necrotizante en prematuros que recibieron arginina.
Se trata naturalmente de una utilización hospitalaria y neonatal completamente diferente de la suplementación convencional en adultos.
L-arginina y enfermedad arterial periférica
La capacidad de producir óxido nítrico también llevó a estudiar la arginina en personas con enfermedad arterial periférica.
Uno de sus síntomas característicos es la claudicación intermitente:
dolor o cansancio en las piernas durante la marcha debido a un aporte sanguíneo insuficiente.
Algunos estudios iniciales observaron mejorías en:
-
Flujo sanguíneo.
-
Función endotelial.
-
Distancia recorrida sin dolor.
Sin embargo, los resultados a largo plazo no han sido uniformes.
Por eso actualmente la arginina no sustituye los tratamientos establecidos para la enfermedad arterial periférica.
L-arginina y aterosclerosis
La alteración del endotelio es uno de los primeros cambios que pueden aparecer durante el desarrollo de la aterosclerosis.
Como el óxido nítrico desempeña funciones relacionadas con:
-
Vasodilatación.
-
Adhesión celular.
-
Agregación plaquetaria.
-
Inflamación vascular.
la vía de la arginina y el NO se ha estudiado intensamente en enfermedad cardiovascular.
Pero esto no significa que tomar arginina «limpie las placas de grasa».
La aterosclerosis es un proceso complejo relacionado con:
-
Lipoproteínas.
-
Inflamación.
-
Endotelio.
-
Presión arterial.
-
Tabaco.
-
Diabetes.
-
Genética.
La arginina puede influir sobre la función endotelial, pero no elimina por sí misma una placa aterosclerótica ya formada.
L-arginina y colesterol
También se ha investigado si la suplementación modifica:
-
Colesterol total.
-
LDL.
-
HDL.
-
Triglicéridos.
Los resultados son variables y los efectos, cuando aparecen, son generalmente modestos.
No existe base para considerar que la L-arginina actúe «igual que una estatina».
Las estatinas reducen la síntesis hepática de colesterol mediante la inhibición de la enzima HMG-CoA reductasa.
La arginina actúa fundamentalmente a través del metabolismo del óxido nítrico y otras rutas propias de los aminoácidos.
Son mecanismos completamente diferentes.
L-arginina y cerebro
El óxido nítrico también se produce dentro del sistema nervioso.
En cantidades fisiológicas participa como molécula de señalización en:
-
Plasticidad neuronal.
-
Aprendizaje.
-
Memoria.
-
Regulación del flujo sanguíneo cerebral.
Sin embargo, el equilibrio es complejo.
Una producción excesiva de determinadas especies derivadas del óxido nítrico también puede participar en daño oxidativo.
L-arginina y deterioro cognitivo
La función endotelial y la circulación cerebral influyen sobre el envejecimiento vascular del cerebro.
Esto ha llevado a estudiar el metabolismo de arginina y óxido nítrico en:
-
Deterioro cognitivo.
-
Enfermedad cerebrovascular.
-
Demencia.
Sin embargo, actualmente no podemos afirmar que suplementar L-arginina prevenga la demencia senil o la enfermedad de Alzheimer.
Es un área de investigación relacionada principalmente con la fisiología vascular y la señalización del óxido nítrico.
L-arginina e hígado
El hígado desempeña un papel central en el metabolismo de la arginina porque alberga gran parte del ciclo de la urea.
Su función fundamental aquí consiste en facilitar la eliminación del nitrógeno procedente del metabolismo de las proteínas.
Por tanto, cuando antiguamente se describía la arginina como un aminoácido que «desintoxica el hígado», la explicación fisiológica más precisa es su participación en la transformación del amoníaco en urea.
No se trata de una limpieza inespecífica del hígado, sino de una ruta metabólica concreta y fundamental.
Fuentes naturales de L-arginina
La arginina se encuentra sobre todo en alimentos ricos en proteínas.
Entre sus principales fuentes encontramos:
Alimentos de origen animal
-
Carne.
-
Pollo.
-
Pavo.
-
Pescado.
-
Marisco.
-
Productos lácteos.
Alimentos vegetales
-
Cacahuetes.
-
Nueces.
-
Almendras.
-
Semillas de calabaza.
-
Semillas de sésamo.
-
Legumbres.
-
Soja.
-
Garbanzos.
-
Lentejas.
-
Cereales integrales.
Los frutos secos y semillas son especialmente interesantes por su contenido en arginina.
¿Quién puede tener mayores necesidades de arginina?
En condiciones normales una alimentación suficiente en proteínas aporta arginina y nuestro organismo puede además sintetizarla.
Pero sus necesidades pueden aumentar durante situaciones de:
-
Crecimiento.
-
Recuperación de cirugía.
-
Traumatismos importantes.
-
Quemaduras.
-
Cicatrización.
-
Determinadas enfermedades graves.
En estos contextos puede convertirse funcionalmente en un aminoácido condicionalmente esencial.
¿Para qué se utiliza la L-arginina como suplemento?
Las principales áreas en las que se utiliza o investiga son:
-
Función endotelial.
-
Circulación.
-
Presión arterial.
-
Disfunción eréctil.
-
Nutrición deportiva.
-
Producción de óxido nítrico.
-
Recuperación.
-
Cicatrización.
-
Inmunonutrición.
-
Fertilidad masculina.
-
Determinadas situaciones de elevada demanda metabólica.
No todas estas aplicaciones utilizan las mismas cantidades ni tienen el mismo nivel de evidencia.
¿Cuánta L-arginina se toma?
Las cantidades utilizadas en los estudios varían muchísimo dependiendo del objetivo.
En complementos nutricionales encontramos frecuentemente dosis de varios gramos diarios.
En estudios sobre función eréctil se han utilizado aproximadamente:
1,5 a 5 gramos diarios.
En investigaciones cardiovasculares y metabólicas se han utilizado dosis diferentes, en ocasiones superiores.
Por eso no existe una única dosis de L-arginina apropiada para cualquier finalidad.
¿Es mejor tomar L-arginina en ayunas?
Muchos suplementos deportivos recomiendan consumir arginina separada de comidas muy ricas en proteínas.
La razón es que los aminoácidos pueden compartir determinados sistemas de transporte intestinal y metabólico.
Sin embargo, la absorción de arginina no desaparece por consumirla junto con alimentos.
La necesidad de tomarla estrictamente en ayunas depende fundamentalmente del producto, cantidad y objetivo buscado.
Efectos secundarios de la L-arginina
En cantidades elevadas puede producir principalmente efectos digestivos como:
-
Náuseas.
-
Dolor abdominal.
-
Diarrea.
-
Hinchazón.
-
Malestar gastrointestinal.
Además, debido a su efecto vasodilatador puede disminuir la presión arterial en determinadas personas.
L-arginina y tensión baja
Las personas con hipotensión deben tener especial precaución con cantidades elevadas.
El problema puede ser mayor cuando se combina con otras sustancias o medicamentos que también disminuyen la presión arterial.
Entre ellos pueden encontrarse:
-
Antihipertensivos.
-
Nitratos.
-
Otros vasodilatadores.
L-arginina y medicamentos para la erección
Los medicamentos inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 también potencian la vía del óxido nítrico.
Por eso, al combinar diferentes sustancias vasodilatadoras, existe posibilidad de una bajada adicional de presión arterial.
La interacción dependerá de:
-
Dosis.
-
Medicamento.
-
Presión arterial previa.
-
Estado cardiovascular.
L-arginina después de un infarto
Esta es probablemente la precaución más importante del artículo.
La L-arginina no debe utilizarse de forma rutinaria después de un infarto agudo de miocardio.
Un ensayo clínico realizado en pacientes que acababan de sufrir un infarto comparó L-arginina con placebo.
No encontró mejoría en la función cardíaca ni en la rigidez vascular.
Además, se registraron más fallecimientos en el grupo que recibió arginina y el estudio se interrumpió prematuramente por razones de seguridad.
Por este motivo no debemos trasladar los posibles beneficios de la arginina sobre el endotelio a personas que acaban de sufrir un infarto.
L-arginina y herpes
Existe desde hace años interés por la relación entre los aminoácidos arginina y lisina y la replicación de los herpesvirus.
En experimentos celulares, la disponibilidad de arginina puede influir sobre la replicación viral.
Esta observación llevó a recomendar tradicionalmente precaución con cantidades elevadas de arginina en personas que sufren brotes frecuentes de:
-
Herpes simple.
-
Herpes labial.
-
Herpes genital.
La evidencia clínica con suplementos es mucho menos clara que la evidencia experimental.
Por eso resulta más correcto hablar de precaución en personas susceptibles a brotes recurrentes que considerar el herpes una contraindicación absoluta.
L-arginina y asma
La relación entre arginina, óxido nítrico y vías respiratorias es compleja.
El óxido nítrico participa en:
-
Regulación bronquial.
-
Inflamación.
-
Respuesta inmunitaria.
Su metabolismo puede estar alterado en personas con asma.
Sin embargo, esto no permite establecer que todas las personas asmáticas deban evitar la arginina.
La utilización de dosis altas debe valorarse individualmente, especialmente cuando existen enfermedades respiratorias o tratamientos concomitantes.
L-arginina antes de una cirugía
No es correcto considerar la arginina simplemente un «fluidificante de la sangre».
Su principal efecto vascular está relacionado con el óxido nítrico, no con actuar como un anticoagulante convencional.
De hecho, la arginina forma parte de determinadas fórmulas de inmunonutrición utilizadas precisamente alrededor de algunas cirugías.
Otra cuestión diferente es que cualquier suplemento utilizado en dosis elevadas debe formar parte de la valoración nutricional y farmacológica previa a una intervención.
L-arginina en embarazo y lactancia
La arginina forma parte naturalmente de las proteínas de los alimentos y es necesaria durante el crecimiento y desarrollo.
También se ha investigado en determinadas complicaciones obstétricas debido a su relación con el óxido nítrico y la circulación placentaria.
Pero esto es diferente de utilizar libremente dosis elevadas de L-arginina aislada durante el embarazo.
Las cantidades empleadas como suplemento deben valorarse específicamente según la situación.
Enfermedad renal o hepática
El metabolismo de los aminoácidos cambia considerablemente cuando existen enfermedades renales o hepáticas avanzadas.
Además, hígado y riñón participan de forma importante en:
-
Ciclo de la urea.
-
Metabolismo de arginina.
-
Producción de citrulina.
-
Eliminación de nitrógeno.
Por eso las dosis elevadas de aminoácidos aislados deben individualizarse especialmente en estos casos.
L-arginina: mucho más que un suplemento para producir óxido nítrico
La L-arginina se hizo famosa principalmente por los suplementos deportivos destinados a conseguir mayor vasodilatación.
Pero su fisiología es mucho más interesante.
Por un lado tenemos:
arginina → óxido nítrico → endotelio → circulación.
Por otro:
arginina → ornitina → urea → eliminación del amoníaco.
También encontramos:
arginina + glicina + metionina → creatina.
Y además participa en:
inmunidad, cicatrización, colágeno, reproducción y respuesta metabólica al estrés.
Probablemente esto explica por qué la L-arginina aparece en investigaciones aparentemente tan diferentes como:
hipertensión, disfunción eréctil, cirugía, heridas, deporte, fertilidad y enterocolitis necrotizante del prematuro.
Es el mismo aminoácido, pero interviniendo en rutas fisiológicas distintas.
Y esa es precisamente la clave para entender para qué sirve realmente la L-arginina: no reducirla al famoso “óxido nítrico” deportivo, pero tampoco olvidar que esa pequeña molécula vasodilatadora es una de las razones por las que este aminoácido continúa despertando tanto interés.



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