
Las Sales de Schüssler constituyen un sistema que utilizo desde hace muchos años y que, aunque aparentemente es muy sencillo, permite hacer combinaciones muy interesantes.
Son solamente 12 sales básicas, cada una relacionada dentro del sistema de Schüssler con determinados tejidos, funciones y características.
Y precisamente ésa era la intención de su creador: desarrollar un sistema sencillo que permitiera trabajar sobre el equilibrio mineral celular.
¿Quién fue Wilhelm Heinrich Schüssler?
Wilhelm Heinrich Schüssler (1821-1898) fue un médico alemán que desarrolló durante el siglo XIX un método terapéutico al que denominó terapia bioquímica.
Schüssler estaba especialmente interesado en la presencia y función de las sales minerales en los diferentes tejidos del organismo.
A partir del estudio de los componentes minerales presentes en los tejidos estableció inicialmente 12 sales fundamentales, conocidas actualmente como:
-
Sales de Schüssler.
-
Sales tisulares.
-
Sales bioquímicas.
Su planteamiento partía de una idea bastante sencilla: para que una célula funcione correctamente necesita mantener un determinado equilibrio mineral.
Cuando este equilibrio se altera, también puede alterarse el funcionamiento del tejido.
¿Cómo funcionan las Sales de Schüssler?
Dentro del sistema desarrollado por Schüssler, las sales no se utilizan como un suplemento mineral convencional.
Esto es importante.
Si una persona necesita nutricionalmente magnesio, por ejemplo, una Sal de Schüssler de Magnesium phosphoricum no sustituye a un complemento de magnesio.
Son dos conceptos diferentes.
Las Sales de Schüssler se preparan mediante trituraciones y diluciones y se utilizan dentro de su sistema bioquímico con la finalidad de favorecer la regulación, distribución y utilización celular de las sales minerales.
Por eso las cantidades utilizadas son muy pequeñas.
Schüssler relacionó además cada sal con determinados tejidos, secreciones, fases de los procesos inflamatorios y características de la persona.
Y ahí es donde el sistema se vuelve mucho más interesante.
No se trata simplemente de pensar:
«calcio = huesos»
o
«magnesio = músculos».
Cada sal tiene su propio terreno.
Las 12 Sales de Schüssler
1. Calcium fluoratum — Elasticidad y tejido conectivo
Calcium fluoratum es la primera Sal de Schüssler y se relaciona especialmente con la elasticidad de los tejidos.
Dentro del sistema de Schüssler se utiliza para trabajar sobre:
-
Tejido conectivo.
-
Ligamentos.
-
Tendones.
-
Articulaciones.
-
Huesos.
-
Dientes.
-
Piel.
-
Vasos sanguíneos.
Es una de las sales que tenemos en cuenta cuando encontramos tejidos que han perdido elasticidad o firmeza.
Tradicionalmente aparece asociada a:
-
Varices.
-
Hemorroides.
-
Cicatrices.
-
Estrías.
-
Arrugas.
-
Callosidades.
-
Hernias.
-
Alteraciones del tejido conectivo.
-
Dientes con poca estabilidad.
Una forma sencilla de recordarla sería:
Calcium fluoratum = elasticidad.
2. Calcium phosphoricum — Crecimiento y estructura
Calcium phosphoricum se relaciona especialmente con:
-
Huesos.
-
Dientes.
-
Crecimiento.
-
Desarrollo.
-
Recuperación de los tejidos.
Es una de las sales clásicas durante etapas de crecimiento rápido, especialmente en niños y adolescentes.
También se utiliza tradicionalmente durante la recuperación de fracturas y en diferentes terrenos relacionados con huesos y dentición.
Podemos recordarla como:
Calcium phosphoricum = construcción y crecimiento.
3. Ferrum phosphoricum — Primera fase de la inflamación
Ferrum phosphoricum es una de las sales que más utilizo.
Es la sal clásica de la primera fase de los procesos inflamatorios.
Pensamos en ella cuando empieza a aparecer:
-
Calor.
-
Enrojecimiento.
-
Congestión.
-
Inflamación incipiente.
-
Molestias respiratorias que acaban de comenzar.
También se relaciona dentro del sistema con circulación y oxigenación de los tejidos.
Es muy útil aprender a diferenciarla de la siguiente sal.
Ferrum phosphoricum = primera fase: rojo, calor, congestión.
4. Kalium chloratum — Segunda fase y mucosas
Cuando el proceso inflamatorio avanza y empezamos a encontrar secreciones, exudados y mucosidad más espesa, entramos en el terreno de Kalium chloratum.
Se relaciona especialmente con:
-
Mucosas.
-
Glándulas.
-
Secreciones.
-
Exudados.
-
Flemas.
-
Procesos respiratorios.
-
Oído y trompa de Eustaquio.
Una secreción blanca o blanquecina y espesa constituye una de sus características tradicionales.
Por eso resulta fácil recordar juntas las sales nº3 y nº4:
Ferrum phosphoricum nº3 → primera fase.
Kalium chloratum nº4 → segunda fase.
5. Kalium phosphoricum — Sistema nervioso y agotamiento
Kalium phosphoricum es una de las grandes sales del sistema nervioso.
La utilizamos tradicionalmente cuando encontramos:
-
Cansancio mental.
-
Agotamiento nervioso.
-
Estrés.
-
Sobrecarga intelectual.
-
Irritabilidad.
-
Dificultad para descansar.
-
Fatiga después de periodos de gran esfuerzo.
También se relaciona con músculos y transmisión nerviosa.
Para recordarla:
Kalium phosphoricum = energía nerviosa.
6. Kalium sulfuricum — Tercera fase y secreciones amarillas
Kalium sulfuricum aparece tradicionalmente en una fase más avanzada de determinados procesos.
Si Kalium chloratum nos hacía pensar en secreciones blancas, Kalium sulfuricum nos lleva hacia secreciones amarillentas.
Se relaciona con:
-
Piel.
-
Mucosas.
-
Procesos de evolución más lenta.
-
Secreciones amarillas.
-
Descamación.
-
Caspa.
-
Procesos cutáneos.
También se utiliza dentro del sistema en terrenos relacionados con hígado y depuración.
Podemos recordarla como:
Kalium sulfuricum = tercera fase, amarillo y piel.
7. Magnesium phosphoricum — Espasmos y dolor
Magnesium phosphoricum es probablemente una de las Sales de Schüssler más fáciles de identificar.
Es conocida como la gran sal antiespasmódica del sistema.
La utilizamos tradicionalmente en:
-
Calambres.
-
Contracturas.
-
Espasmos.
-
Cólicos.
-
Dolor menstrual.
-
Neuralgias.
-
Dolor muscular.
-
Dolores agudos de características espasmódicas.
El calor suele ser una de las características asociadas a esta sal.
Por eso una forma muy sencilla de recordarla es:
Magnesium phosphoricum = dolor + espasmo + calor.
8. Natrium chloratum — Agua y equilibrio de líquidos
Natrium chloratum se relaciona principalmente con la distribución de líquidos en el organismo.
Dentro del sistema de Schüssler participa en lo que tradicionalmente denominamos metabolismo líquido.
La tenemos en cuenta cuando encontramos alteraciones relacionadas con:
-
Sequedad.
-
Distribución del agua.
-
Piel seca.
-
Labios secos.
-
Mucosas.
-
Determinados dolores de cabeza.
-
Equilibrio de fluidos.
También tiene un terreno emocional característico dentro del sistema.
Para recordarla:
Natrium chloratum = agua y líquidos.
9. Natrium phosphoricum — Metabolismo ácido
Natrium phosphoricum es la sal relacionada tradicionalmente con el metabolismo de los ácidos.
Se utiliza en terrenos en los que aparecen:
-
Acidez digestiva.
-
Digestiones pesadas.
-
Metabolismo alterado de determinados ácidos.
-
Ácido úrico.
-
Gota.
-
Determinados terrenos metabólicos.
También aparece en combinaciones destinadas a trabajar sobre metabolismo.
Una forma sencilla de recordarla:
Natrium phosphoricum = metabolismo ácido.
10. Natrium sulfuricum — Eliminación y drenaje
Natrium sulfuricum es una de las grandes sales de eliminación.
Se relaciona especialmente con:
-
Hígado.
-
Bilis.
-
Intestino.
-
Eliminación de líquidos.
-
Procesos de drenaje.
Dentro del sistema se utiliza en diferentes terrenos digestivos, metabólicos y reumáticos.
Tiene además una modalidad tradicional muy característica: los problemas que empeoran con la humedad.
Por eso también aparece en determinados terrenos respiratorios cuando existe esta característica.
Para recordarla:
Natrium sulfuricum = drenaje y eliminación.
11. Silicea — Tejido conectivo, piel, pelo y uñas
Silicea es otra de las sales fundamentales cuando trabajamos sobre tejido conectivo.
Se relaciona con:
-
Piel.
-
Pelo.
-
Uñas.
-
Tendones.
-
Cartílagos.
-
Tejido conectivo.
Tradicionalmente también se utiliza para favorecer la evolución de determinados procesos de supuración y la expulsión de pequeños cuerpos extraños alojados en los tejidos.
Es una de las sales que encontramos con frecuencia en combinaciones destinadas a piel, cabello y uñas.
Para recordarla:
Silicea = estructura, resistencia y tejido conectivo.
12. Calcium sulfuricum — Supuración
Calcium sulfuricum cierra las doce sales originales de Schüssler.
Su terreno tradicional es especialmente fácil de reconocer:
pus y supuración.
Se utiliza dentro del sistema cuando encontramos procesos que necesitan completar correctamente su fase de supuración.
Aparece tradicionalmente en:
-
Abscesos.
-
Granos.
-
Acné con pus.
-
Heridas supurativas.
-
Determinados procesos cutáneos.
-
Secreciones purulentas.
Podemos recordarla como:
Calcium sulfuricum = supuración y resolución.
Las 12 Sales de Schüssler de un vistazo
Si estás empezando a estudiarlas, ésta es probablemente la forma más sencilla de memorizarlas:
1. Calcium fluoratum: elasticidad.
2. Calcium phosphoricum: crecimiento y huesos.
3. Ferrum phosphoricum: primera fase inflamatoria.
4. Kalium chloratum: segunda fase, mucosas y secreción blanca.
5. Kalium phosphoricum: sistema nervioso y agotamiento.
6. Kalium sulfuricum: tercera fase, piel y secreción amarilla.
7. Magnesium phosphoricum: espasmos y dolor.
8. Natrium chloratum: equilibrio de líquidos.
9. Natrium phosphoricum: metabolismo ácido.
10. Natrium sulfuricum: drenaje y eliminación.
11. Silicea: tejido conectivo, piel, pelo y uñas.
12. Calcium sulfuricum: supuración.
Combinaciones habituales de Sales de Schüssler
Una de las ventajas de las Sales de Schüssler es que podemos combinarlas según el terreno que queramos trabajar.
Éstas son algunas de las combinaciones que utilizo habitualmente como referencia:
Alergias
Nº2 + nº6 + nº10
Calcium phosphoricum + Kalium sulfuricum + Natrium sulfuricum.
Vitalidad
Nº3 + nº5 + nº8
Ferrum phosphoricum + Kalium phosphoricum + Natrium chloratum.
Relax
Nº5 + nº7 + nº11
Kalium phosphoricum + Magnesium phosphoricum + Silicea.
Varices, hemorroides y circulación
Nº1 + nº3 + nº8
Calcium fluoratum + Ferrum phosphoricum + Natrium chloratum.
Pelo, uñas y piel
Nº6 + nº8 + nº11
Kalium sulfuricum + Natrium chloratum + Silicea.
Neuritis, neuralgias y ciática
Nº3 + nº5 + nº7
Ferrum phosphoricum + Kalium phosphoricum + Magnesium phosphoricum.
Terreno reumático y metabólico
Nº8 + nº9 + nº10
Natrium chloratum + Natrium phosphoricum + Natrium sulfuricum.
Es una combinación que utilizamos tradicionalmente en terrenos relacionados con metabolismo, ácido úrico, artrosis y determinadas alteraciones metabólicas.
Detox
Nº5 + nº9 + nº10
Kalium phosphoricum + Natrium phosphoricum + Natrium sulfuricum.
Una combinación dirigida especialmente hacia metabolismo y eliminación.
Cómo tomar las Sales de Schüssler
Las Sales de Schüssler se administran tradicionalmente dejando que los comprimidos se disuelvan lentamente dentro de la boca.
Es preferible separarlas de las comidas.
La frecuencia y combinación dependerán de las sales utilizadas y de la situación que estemos trabajando.
No es necesario tragarlas rápidamente con agua como haríamos con un complemento nutricional convencional.
La administración a través de la mucosa oral forma parte de su utilización tradicional.
Sales de Schüssler y lactosa
Muchos comprimidos de Sales de Schüssler utilizan lactosa como excipiente.
La cantidad que contienen suele ser pequeña, pero algunas personas con intolerancia importante pueden notar molestias.
En estos casos utilizo un truco muy sencillo.
Ponemos las sales en un vaso con un poco de agua y esperamos a que se disuelvan.
Después bebemos el agua a pequeños sorbos, manteniendo cada sorbo unos instantes dentro de la boca antes de tragar.
Al final dejamos en el fondo del vaso el residuo blanco sin apurarlo.
También existen fabricantes y presentaciones con excipientes diferentes, por lo que siempre podemos revisar la composición.
Contraindicaciones de las Sales de Schüssler
Las Sales de Schüssler contienen cantidades muy pequeñas de las sales minerales de partida y, utilizadas correctamente, suelen presentar una buena tolerancia.
Conviene comprobar los excipientes del producto, especialmente cuando existen intolerancias o alergias.
Además, debemos recordar algo importante: una Sal de Schüssler no sustituye una deficiencia nutricional real.
Si existe una deficiencia de hierro, magnesio, calcio, potasio u otro mineral, ésta debe valorarse y corregirse nutricionalmente cuando corresponda.
Podemos utilizar el sistema Schüssler para trabajar sobre el terreno que le es propio, pero no debemos confundir bioquímica de Schüssler con suplementación mineral.
Cómo aprender a utilizar las Sales de Schüssler
Al principio doce sales pueden parecer muchas.
En realidad, cuando empiezas a relacionarlas con sus características principales, el sistema se vuelve bastante intuitivo.
Yo empezaría aprendiendo:
1 = elasticidad
2 = crecimiento
3 = primera inflamación
4 = mucosa blanca
5 = nervios
6 = amarillo
7 = espasmo
8 = agua
9 = ácidos
10 = drenaje
11 = tejido conectivo
12 = pus
Después podemos empezar a estudiar los detalles: aspecto de la lengua, secreciones, modalidades, características faciales, tejidos relacionados y combinaciones.
Y entonces dejan de ser doce nombres en latín y empiezan a convertirse en una herramienta muy práctica.
En Herbolario de Confianza encontrarás las diferentes Sales de Schüssler y sus combinaciones. Además, estoy desarrollando una guía individual de cada sal para que puedas conocer con mucho más detalle sus características y aplicaciones.
Este contenido tiene carácter educativo e informativo y explica el sistema tradicional de las Sales de Schüssler. No sustituye la valoración ni el tratamiento de enfermedades o deficiencias minerales.


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