Triptófano: Para Qué Sirve y Sus Beneficios

El triptófano es un aminoácido esencial.

Eso significa que nuestro organismo lo necesita, pero no puede fabricarlo por sí mismo en cantidad suficiente, de manera que debemos obtenerlo a través de los alimentos.

Forma parte de las proteínas, pero reducir su función únicamente a “fabricar proteínas” sería quedarse muy corto.

El triptófano es además el punto de partida para fabricar moléculas tan importantes como:

  • Serotonina.

  • Melatonina.

  • Quinurenina.

  • Niacina o vitamina B3.

  • NAD+, una de las grandes moléculas relacionadas con la producción de energía celular.

Por eso encontramos el triptófano relacionado con cuestiones aparentemente tan diferentes como:

  • Sueño.

  • Estado de ánimo.

  • Estrés.

  • Apetito.

  • Sistema nervioso.

  • Sistema inmunitario.

  • Inflamación.

  • Metabolismo energético.

¿Qué es exactamente el triptófano?

El L-triptófano pertenece a los aminoácidos que nuestro organismo utiliza para fabricar proteínas.

Pero una parte del triptófano disponible puede tomar otros caminos metabólicos.

Y aquí comienza lo interesante.

Podemos imaginar que el triptófano llega a una especie de cruce de carreteras.

Una parte se utiliza para:

fabricar proteínas.

Otra puede dirigirse hacia:

serotonina y melatonina.

Y una parte muy importante entra en:

la vía de la quinurenina.

Estas rutas compiten entre ellas y pueden cambiar dependiendo de:

  • Alimentación.

  • Estrés.

  • Inflamación.

  • Hormonas.

  • Necesidades metabólicas.

  • Disponibilidad de otros nutrientes.

Triptófano, 5-HTP y serotonina

Esta es probablemente su ruta más conocida.

El proceso comienza así:

triptófano → 5-HTP → serotonina.

Primero, una enzima llamada triptófano hidroxilasa transforma el triptófano en:

5-hidroxitriptófano o 5-HTP.

Después:

5-HTP → serotonina.

La serotonina es un neurotransmisor que participa en múltiples funciones del organismo.

Entre ellas:

  • Estado de ánimo.

  • Sueño.

  • Apetito.

  • Percepción del dolor.

  • Conducta.

  • Motilidad intestinal.

  • Función digestiva.

¿El 5-HTP es triptófano?

No exactamente.

El triptófano es el aminoácido inicial.

El 5-HTP es el siguiente paso de la ruta.

Podemos verlo fácilmente:

TRIPTÓFANO

↓

5-HTP

↓

SEROTONINA

↓

MELATONINA

Por eso existen complementos tanto de L-triptófano como de 5-HTP.

No son la misma sustancia.

¿Por qué el 5-HTP actúa de forma diferente?

Para producir serotonina a partir de triptófano primero necesitamos fabricar 5-HTP.

El 5-HTP ya se ha saltado ese primer paso.

Además, no participa en tantas rutas alternativas como el triptófano.

Por eso suele considerarse un precursor más directo de la serotonina.

Pero “más directo” no significa necesariamente “mejor” para todas las personas o para todos los objetivos.

El triptófano tiene funciones metabólicas mucho más amplias.

Cómo llega el triptófano al cerebro

Aquí tenemos una parte especialmente interesante.

El triptófano circula por la sangre y debe atravesar la barrera hematoencefálica para llegar al cerebro.

Pero no tiene una puerta exclusiva.

Comparte un transportador con otros aminoácidos grandes y neutros como:

  • Leucina.

  • Isoleucina.

  • Valina.

  • Fenilalanina.

  • Tirosina.

Eso significa que compiten entre ellos para entrar.

Por tanto, no importa únicamente cuánto triptófano tenemos en sangre.

Importa también: cuánto triptófano tenemos en relación con los demás aminoácidos que utilizan el mismo transportador.

Triptófano y comidas ricas en proteínas

Esto produce una situación bastante curiosa.

Una comida rica en proteínas puede contener mucho triptófano.

Pero también contiene:

  • Leucina.

  • Isoleucina.

  • Valina.

  • Tirosina.

  • Fenilalanina.

Todos ellos compiten por el mismo transportador cerebral.

Por eso comer una gran cantidad de proteínas no significa automáticamente que vaya a entrar mucho más triptófano en el cerebro.

¿Y los hidratos de carbono?

Aquí aparece otra conexión curiosa entre nutrición y cerebro.

Cuando comemos hidratos de carbono aumenta la insulina.

La insulina favorece la entrada de varios aminoácidos en los tejidos periféricos.

Esto puede modificar temporalmente la relación: triptófano / otros aminoácidos competidores.

Y favorecer proporcionalmente la entrada de triptófano en el cerebro.

Esta es una de las explicaciones bioquímicas de por qué la composición completa de una comida puede influir en la disponibilidad cerebral del triptófano.

¿Por qué se recomienda tomar triptófano fuera de las comidas?

De aquí procede la recomendación tradicional de tomar complementos de L-triptófano separados de comidas muy ricas en proteínas.

No es porque si lo tomamos con comida “se convierta simplemente en proteína y deje de funcionar”.

El triptófano siempre puede participar en diferentes rutas.

La cuestión es que otros aminoácidos pueden competir con él para atravesar la barrera hematoencefálica.

Por eso, cuando el objetivo es favorecer su disponibilidad para el sistema nervioso, puede tener sentido evitar tomarlo junto a una comida especialmente rica en proteínas.

Triptófano y serotonina

Una mayor disponibilidad cerebral de triptófano puede favorecer la síntesis de serotonina.

Pero la relación no funciona como un interruptor:

más triptófano = automáticamente más felicidad.

La serotonina depende también de:

  • Actividad neuronal.

  • Enzimas.

  • Cofactores.

  • Receptores.

  • Recaptación.

  • Degradación.

  • Estado metabólico.

Aun así, la disponibilidad de triptófano es uno de los factores que puede influir en su síntesis.

Triptófano y vitamina B6

La vitamina B6 desempeña un papel importante en esta ruta.

La transformación:

5-HTP → serotonina

necesita una enzima dependiente de vitamina B6.

Por eso una situación de baja disponibilidad de B6 puede afectar al metabolismo normal de neurotransmisores.

La vitamina B6 participa además en muchas otras reacciones de aminoácidos.

¿Y el magnesio?

El magnesio no funciona simplemente como “cofactor directo del triptófano” en una única reacción.

Pero participa en cientos de reacciones enzimáticas y tiene una importante relación con:

  • Sistema nervioso.

  • ATP.

  • Estrés.

  • Excitabilidad neuronal.

Por eso encontramos con frecuencia:

triptófano + vitamina B6 + magnesio

en complementos destinados al sistema nervioso y al descanso.

Triptófano y melatonina

La serotonina también sirve como precursor para fabricar: melatonina.

La ruta continúa así:

triptófano → 5-HTP → serotonina → N-acetilserotonina → melatonina.

La melatonina participa fundamentalmente en la regulación del: ritmo sueño-vigilia.

Su producción aumenta especialmente durante la oscuridad.

La glándula pineal

La melatonina se produce principalmente en la glándula pineal.

Pero la serotonina no se produce exclusivamente allí.

De hecho, gran parte de la serotonina del organismo se produce fuera del cerebro, especialmente en el aparato digestivo.

En la pineal la serotonina actúa como precursor para fabricar melatonina durante la noche.

Por eso la relación correcta es:

triptófano → serotonina → melatonina

y no que la glándula pineal simplemente “segregue serotonina gracias al triptófano”.

Triptófano y sueño

Esta es una de las aplicaciones clásicas del triptófano.

Su relación con el sueño puede explicarse principalmente a través de:

  • Serotonina.

  • Melatonina.

  • Regulación del sistema nervioso.

Se han realizado numerosos estudios utilizando triptófano para analizar:

  • Latencia del sueño.

  • Despertares nocturnos.

  • Calidad del descanso.

  • Somnolencia.

En conjunto, determinados estudios han encontrado mejoras especialmente en algunas medidas de calidad del sueño.

¿Cuánto triptófano se estudia para dormir?

En investigación sobre sueño se han utilizado diferentes cantidades.

Algunos resultados han sido más claros con cantidades alrededor de: 1 gramo o superiores.

Pero esto no significa que exista una única dosis universal.

La respuesta puede depender de:

  • Alimentación.

  • Edad.

  • Metabolismo.

  • Otros medicamentos.

  • Objetivo.

  • Sensibilidad individual.

Triptófano y estado de ánimo

La relación entre: triptófano → serotonina → estado de ánimo ha sido una de las más estudiadas durante décadas.

Una forma muy curiosa de investigar esta relación es hacer lo contrario:

reducir temporalmente el triptófano disponible.

Esta técnica se llama: depleción aguda de triptófano.

¿Qué ocurre cuando disminuimos el triptófano?

Al reducir considerablemente el triptófano sanguíneo disminuye también su entrada en el cerebro y puede reducirse temporalmente la síntesis de serotonina.

Esto se ha utilizado experimentalmente para estudiar:

  • Depresión.

  • Ansiedad.

  • Agresividad.

  • Impulsividad.

  • Memoria.

Los resultados son especialmente interesantes porque no todo el mundo responde igual.

Triptófano y depresión

La disminución experimental del triptófano puede empeorar el estado de ánimo en determinadas personas vulnerables.

El efecto se observa especialmente en algunos pacientes que han tenido depresión y se encuentran estabilizados después de responder a tratamientos serotoninérgicos.

En personas sanas, el efecto suele ser mucho menos uniforme.

Esto nos enseña que serotonina y depresión están relacionadas, pero la historia es bastante más compleja que:

“falta serotonina = depresión”.

Triptófano como apoyo del estado de ánimo

También se han realizado estudios administrando L-triptófano.

En determinados grupos se han observado cambios en:

  • Estado de ánimo.

  • Irritabilidad.

  • Sensación de bienestar.

  • Ansiedad.

Su efecto probablemente depende mucho del estado de partida de la persona y de cómo esté funcionando su metabolismo del triptófano.

Triptófano y ansiedad

La serotonina participa en circuitos relacionados con:

  • Ansiedad.

  • Respuesta al estrés.

  • Miedo.

  • Conducta.

Por eso el triptófano se utiliza tradicionalmente en complementos destinados a:

  • Nerviosismo.

  • Ansiedad.

  • Estrés.

  • Descanso.

Los estudios realizados en humanos muestran resultados variables, pero existe suficiente relación fisiológica para que continúe siendo una de sus principales aplicaciones nutricionales.

Triptófano y agresividad

Esta es otra de las líneas antiguas que merece conservarse.

Los experimentos de reducción de triptófano han mostrado que una disminución de la actividad serotoninérgica puede aumentar:

  • Irritabilidad.

  • Impulsividad.

  • Respuestas agresivas.

especialmente en personas predispuestas.

También se han estudiado suplementos de triptófano para modificar determinadas conductas sociales.

La relación existe, aunque tampoco podemos reducir la agresividad humana únicamente al nivel de serotonina.

Triptófano y apetito

La serotonina participa también en las señales de: saciedad.

Esto explica por qué el triptófano aparece desde hace décadas relacionado con:

  • Apetito.

  • Picoteo.

  • Deseo de carbohidratos.

  • Conducta alimentaria.

Pero aquí intervienen muchas más señales.

El apetito está regulado también por:

  • Leptina.

  • Grelina.

  • Insulina.

  • GLP-1.

  • Dopamina.

  • Estrés.

  • Hábitos.

  • Sueño.

Por eso el triptófano puede ser especialmente interesante cuando existe una relación clara entre:

nerviosismo → búsqueda de comida → dificultad para parar.

No porque sea un simple producto “para adelgazar”.

Triptófano y bulimia

La serotonina también se ha estudiado en trastornos de la conducta alimentaria.

La reducción experimental del triptófano ha servido para investigar:

  • Bulimia.

  • Atracones.

  • Impulsividad.

  • Conducta alimentaria.

La relación entre sistema serotoninérgico y bulimia existe, aunque estamos hablando de trastornos complejos donde intervienen múltiples mecanismos psicológicos y biológicos.

Triptófano y síndrome premenstrual

También encontramos estudios sobre:

  • Síndrome premenstrual.

  • Irritabilidad.

  • Alteraciones del estado de ánimo.

  • Deseo de alimentos.

durante la fase premenstrual.

La explicación vuelve a relacionarse principalmente con cambios en la neurotransmisión serotoninérgica.

En determinadas mujeres, la sensibilidad a las variaciones hormonales puede modificar también el funcionamiento de estos sistemas.

Triptófano, estrógenos y menopausia

Los estrógenos interactúan con diferentes aspectos del sistema serotoninérgico.

Durante:

  • Ciclo menstrual.

  • Perimenopausia.

  • Menopausia.

pueden producirse cambios simultáneos en:

  • Serotonina.

  • Sueño.

  • Termorregulación.

  • Estado de ánimo.

Esto explica por qué el metabolismo del triptófano se ha investigado también en salud femenina.

Pero no podemos establecer como regla que una mujer que toma estrógenos vaya necesariamente a tener el triptófano bajo.

Triptófano y dolor

La serotonina participa también en la regulación de las vías del dolor.

Dependiendo del lugar y del receptor implicado puede:

  • Facilitar.

  • Inhibir.

la transmisión dolorosa.

Por eso durante décadas se ha estudiado la manipulación del triptófano en:

  • Dolor experimental.

  • Dolor de cabeza.

  • Dolor crónico.

  • Percepción dolorosa.

El efecto no es simplemente analgésico, pero existe una relación neuroquímica real entre disponibilidad de triptófano, serotonina y procesamiento del dolor.

La otra gran ruta del triptófano: la quinurenina

Hasta aquí parece que toda la importancia del triptófano gira alrededor de la serotonina.

Pero no es así.

De hecho, la mayor parte del triptófano que se metaboliza sigue la vía de la quinurenina.

Y esta ruta es enormemente importante.

Comienza aproximadamente así:

triptófano → quinurenina → diferentes metabolitos.

De ella pueden surgir posteriormente sustancias con funciones muy diferentes.

¿Qué es la quinurenina?

La quinurenina es un metabolito del triptófano.

A partir de ella pueden producirse diferentes compuestos como:

  • Ácido quinurénico.

  • Ácido quinolínico.

  • 3-hidroxiquinurenina.

  • Otros metabolitos.

Algunos tienen efectos principalmente:

  • Neuroactivos.

  • Inmunitarios.

  • Metabólicos.

IDO: una enzima especialmente interesante

Una de las enzimas que puede iniciar esta ruta es:

indoleamina 2,3-dioxigenasa o IDO.

IDO puede activarse especialmente en determinados contextos de:

  • Inflamación.

  • Infección.

  • Activación inmunitaria.

Cuando aumenta su actividad, una mayor cantidad de triptófano puede desviarse hacia: quinurenina.

Y aquí encontramos una conexión importantísima entre: inmunidad y sistema nervioso.

Inflamación y metabolismo del triptófano

Cuando determinadas señales inflamatorias activan IDO cambia el destino metabólico del triptófano.

Eso puede modificar simultáneamente:

  • Disponibilidad de triptófano.

  • Producción de quinurenina.

  • Metabolitos neuroactivos.

  • Respuesta inmunitaria.

Por eso actualmente se estudia muchísimo la vía de la quinurenina en:

  • Inflamación.

  • Depresión.

  • Enfermedades neurológicas.

  • Infecciones.

  • Autoinmunidad.

  • Cáncer.

Estrés y triptófano

Existe además otra enzima llamada: triptófano 2,3-dioxigenasa o TDO.

Se encuentra especialmente relacionada con el hígado y también puede dirigir triptófano hacia la vía de la quinurenina.

Su actividad puede verse influida por los: glucocorticoides.

Esto crea una conexión especialmente interesante:

estrés → cortisol → metabolismo del triptófano.

Por eso la relación entre estrés y triptófano no consiste únicamente en que “el estrés consume serotonina”.

Puede cambiar también el destino metabólico del propio aminoácido.

Triptófano e inmunidad

Esta es una de las partes más fascinantes.

El sistema inmunitario puede modificar deliberadamente el metabolismo del triptófano.

Cuando IDO aumenta su actividad:

  • Disminuye el triptófano local.

  • Aumenta la quinurenina.

  • Aparecen metabolitos capaces de modificar células inmunitarias.

Esta ruta participa en el equilibrio entre:

  • Activación inmunitaria.

  • Tolerancia.

  • Inflamación.

¿Por qué quitar triptófano puede servir como defensa?

Muchos microorganismos necesitan triptófano.

Algunas células pueden aumentar la degradación local de triptófano durante una infección.

Esto puede dificultar la disponibilidad del aminoácido para determinados microorganismos.

Pero esa misma ruta también produce metabolitos capaces de regular la actividad inmunitaria.

Por tanto, la vía de la quinurenina funciona a la vez como:

mecanismo metabólico e inmunológico.

Triptófano y autoinmunidad

La vía:

IDO → quinurenina

participa en mecanismos de tolerancia inmunitaria.

Puede influir sobre:

  • Linfocitos T.

  • Células reguladoras.

  • Presentación antigénica.

  • Respuesta inflamatoria.

Por eso esta ruta se estudia intensamente en:

  • Enfermedades autoinmunes.

  • Trasplantes.

  • Inflamación crónica.

No porque tomar triptófano sea simplemente inmunoestimulante o inmunosupresor.

Su metabolismo participa en la regulación del sistema inmunitario.

Triptófano y cáncer

Aquí aparece otra paradoja interesante.

Los tumores también pueden utilizar la vía de la quinurenina.

Algunos aumentan la actividad de:

  • IDO.

  • TDO.

Esto puede producir un entorno local más tolerante desde el punto de vista inmunitario y dificultar que las células defensivas ataquen al tumor.

Por eso IDO llegó incluso a convertirse en una diana de investigación para inmunoterapia.

Es un magnífico ejemplo de cómo una ruta metabólica normal puede comportarse de manera muy diferente dependiendo del contexto.

Triptófano y vitamina B3

Otra de las funciones interesantes que tenías en el artículo antiguo es completamente real.

Nuestro organismo puede utilizar triptófano para fabricar:

niacina o vitamina B3.

La conversión se realiza a través de la vía de la quinurenina.

De forma aproximada se utiliza la equivalencia:

60 mg de triptófano → 1 mg equivalente de niacina.

Esta conversión puede variar considerablemente entre personas.

¿Por qué necesitamos vitamina B6 para esta ruta?

La vitamina B6 también participa en determinadas enzimas de la vía de la quinurenina.

Por eso una deficiencia de vitamina B6 puede modificar cómo se metaboliza el triptófano.

Esta es una de las razones por las que B6 y triptófano aparecen conectados tanto en:

  • Serotonina.

  • Niacina.

  • Metabolismo de aminoácidos.

Triptófano y NAD+

La historia continúa.

La niacina sirve para fabricar moléculas fundamentales como:

  • NAD+.

  • NADP+.

El NAD+ participa en infinidad de reacciones relacionadas con:

  • Producción de energía.

  • Mitocondrias.

  • Reparación celular.

  • Metabolismo.

Así que podemos seguir una ruta sorprendente:

triptófano → quinurenina → niacina → NAD+.

Esto convierte al triptófano también en una pieza del metabolismo energético.

Fuentes naturales de triptófano

El triptófano se encuentra en numerosos alimentos ricos en proteínas.

Entre sus fuentes encontramos:

  • Huevos.

  • Leche y productos lácteos.

  • Pescado.

  • Carne.

  • Aves.

  • Legumbres.

  • Garbanzos.

  • Soja.

  • Semillas de calabaza.

  • Sésamo.

  • Semillas de girasol.

  • Frutos secos.

  • Cacahuetes.

  • Avena.

  • Cereales integrales.

  • Cacao.

  • Espirulina.

También contienen triptófano alimentos como el plátano, aunque su cantidad de proteína total es mucho menor que la de semillas, legumbres, huevos o alimentos proteicos.

¿Los vegetarianos tienen poco triptófano?

Una alimentación vegetariana bien organizada puede aportar triptófano perfectamente.

Encontramos buenas fuentes vegetales en:

  • Soja.

  • Legumbres.

  • Semillas.

  • Frutos secos.

  • Cereales.

Por tanto, ser vegetariano no produce automáticamente una deficiencia de triptófano.

El problema aparecería más bien en dietas muy restrictivas o insuficientes en:

  • Energía.

  • Proteína.

  • Nutrientes.

¿Existe una deficiencia de triptófano?

Como es un aminoácido esencial, necesitamos obtenerlo mediante la alimentación.

Una deficiencia alimentaria aislada de triptófano es poco habitual cuando existe una dieta suficientemente variada y con proteína.

Puede aparecer una ingesta insuficiente en situaciones de:

  • Desnutrición.

  • Dietas extremadamente restrictivas.

  • Trastornos de la conducta alimentaria.

  • Problemas graves de absorción.

  • Algunas enfermedades metabólicas.

Además, una cosa es ingerir poco triptófano y otra que cambie su metabolismo.

Inflamación y estrés pueden modificar hacia dónde se dirige aunque la dieta aporte cantidades suficientes.

Triptófano y enfermedades hepáticas

El hígado desempeña un papel fundamental en la vía de la quinurenina y en la regulación sistémica del triptófano.

En enfermedades hepáticas graves pueden aparecer alteraciones importantes de:

  • Aminoácidos.

  • Triptofano.

  • Quinurenina.

  • Neurotransmisores.

Estas situaciones no equivalen simplemente a una deficiencia nutricional y deben interpretarse dentro del trastorno metabólico general.

¿Puede el triptófano ayudar a producir hormona de crecimiento?

Existen estudios antiguos que observaron modificaciones hormonales tras administrar determinados aminoácidos.

Entre ellos:

  • Arginina.

  • Ornitina.

  • Triptófano.

Pero no consideraría la liberación de hormona de crecimiento una de las funciones principales del triptófano.

Su importancia en crecimiento está mucho más clara por su condición de: aminoácido esencial necesario para fabricar proteínas.

Triptófano y glándulas suprarrenales

También existen interacciones entre serotonina, sistema nervioso, cortisol y respuesta al estrés.

Pero no describiría al triptófano como un nutriente encargado directamente de regular las glándulas suprarrenales.

La conexión más interesante está en:

estrés → glucocorticoides → TDO → vía de la quinurenina.

Esto explica mejor la relación entre estrés y metabolismo del triptófano.

Triptófano y cortisol

El cortisol puede modificar el metabolismo del triptófano hacia quinurenina a través de TDO.

Por tanto, situaciones prolongadas de estrés pueden influir en:

  • Disponibilidad de triptófano.

  • Metabolitos de quinurenina.

  • Sistema nervioso.

Esta conexión está recibiendo cada vez más atención dentro de la relación:

estrés – inflamación – cerebro.

Triptófano y epilepsia

El metabolismo del triptófano también se investiga en epilepsia.

Aquí resulta especialmente interesante la vía de la quinurenina.

Dos de sus metabolitos pueden tener comportamientos prácticamente opuestos:

Ácido quinurénico

Puede reducir la actividad de determinados receptores excitatorios.

Ácido quinolínico

Puede aumentar la actividad de receptores relacionados con glutamato.

Por eso el equilibrio entre diferentes metabolitos de quinurenina puede influir sobre la excitabilidad neuronal.

Esta investigación es mucho más interesante que considerar al triptófano simplemente como un tratamiento anticonvulsivo.

Triptófano, manía y psicosis

Serotonina y quinurenina han sido estudiadas durante décadas en diferentes trastornos psiquiátricos.

Existen investigaciones antiguas con triptófano en:

  • Depresión.

  • Manía.

  • Psicosis.

  • Trastornos de conducta.

Sin embargo, no mantendría la antigua afirmación de que el triptófano es “tan eficaz como el litio”.

Son sustancias completamente diferentes y actualmente conocemos mucho mejor la complejidad de estas enfermedades.

Lo verdaderamente interesante es que el metabolismo del triptófano sigue siendo un campo de investigación psiquiátrica muy activo.

Triptófano y fertilidad masculina

El triptófano y sus metabolitos también participan en procesos celulares relacionados con:

  • Estrés oxidativo.

  • Producción energética.

  • Señalización.

Se han estudiado cambios en el metabolismo del triptófano dentro de diferentes aspectos de la fertilidad masculina.

Pero no lo consideraría actualmente una de las principales aplicaciones de un suplemento de triptófano.

Triptófano y microbiota intestinal

Aquí aparece todavía otra ruta.

Las bacterias intestinales también pueden metabolizar triptófano.

Y producir sustancias diferentes a las que fabrica nuestro organismo.

Entre ellas encontramos diversos: indoles.

Estos metabolitos pueden interactuar con:

  • Mucosa intestinal.

  • Barrera intestinal.

  • Sistema inmunitario.

  • Receptores como AhR.

Por eso actualmente existe muchísimo interés en el eje:

triptófano → microbiota → intestino → sistema inmunitario.

Triptófano y receptor AhR

Algunos metabolitos del triptófano pueden activar el:

receptor de hidrocarburos de arilo o AhR.

Aunque su nombre suene muy poco amigable, AhR es un receptor importante en:

  • Barrera intestinal.

  • Inmunidad.

  • Diferenciación de células inmunitarias.

  • Respuesta frente al entorno.

Esto añade todavía otra dimensión al triptófano.

No es únicamente precursor de serotonina.

Es también materia prima para moléculas que ayudan a comunicar:

microbiota, intestino y sistema inmunitario.

Por eso el triptófano es bastante más que “el aminoácido de la felicidad”

Se ha popularizado muchísimo esa expresión.

Pero bioquímicamente se queda muy corta.

El triptófano participa en:

PROTEÍNAS

↓

crecimiento y reparación

SEROTONINA

↓

estado de ánimo, conducta, apetito

MELATONINA

↓

ritmos circadianos y sueño

QUINURENINA

↓

sistema nervioso e inmunidad

NIACINA

↓

NAD+ y metabolismo energético

Es una molécula situada en el centro de varias rutas enormemente importantes.

¿Cuándo encontramos triptófano en complementos?

Aparece especialmente en preparados destinados a:

  • Sueño.

  • Descanso.

  • Estado de ánimo.

  • Estrés.

  • Ansiedad.

  • Apetito.

  • Síndrome premenstrual.

También puede aparecer combinado con:

  • Magnesio.

  • Vitamina B6.

  • Melatonina.

  • Extractos de plantas para el sistema nervioso.

Diferencia entre triptófano y 5-HTP

Una forma sencilla de decidir qué estamos viendo es recordar:

Triptófano = punto de partida.

5-HTP = paso intermedio directo hacia serotonina.

El triptófano puede utilizarse además para:

  • Proteínas.

  • Quinurenina.

  • Niacina.

  • NAD+.

El 5-HTP está mucho más dirigido hacia la vía serotoninérgica.

Por eso no son intercambiables aunque ambos aparezcan en complementos para el sistema nervioso.

Posibles efectos adversos

En cantidades habituales el L-triptófano suele tolerarse bien.

Cuando se utiliza como suplemento puede producir en algunas personas:

  • Somnolencia.

  • Náuseas.

  • Mareo.

  • Molestias digestivas.

  • Cefalea.

La somnolencia puede ser precisamente el efecto buscado cuando se utiliza para favorecer el descanso.

Triptófano y exceso de serotonina

Aquí sí debemos tener una precaución importante.

El triptófano es precursor de serotonina.

Por tanto, debemos tener especial cuidado cuando se combina con medicamentos o sustancias que aumentan intensamente la actividad serotoninérgica.

Entre ellos pueden encontrarse algunos:

  • Antidepresivos.

  • Inhibidores de la monoaminooxidasa.

  • Otros medicamentos serotoninérgicos.

En combinaciones inadecuadas puede existir riesgo de una acumulación excesiva de actividad serotoninérgica.

Síndrome serotoninérgico

Un exceso importante de actividad serotoninérgica puede producir el denominado:

síndrome serotoninérgico.

Puede incluir síntomas como:

  • Agitación.

  • Confusión.

  • Sudoración.

  • Diarrea.

  • Temblor.

  • Hiperreflexia.

  • Alteraciones de temperatura.

  • Cambios cardiovasculares.

El riesgo aparece especialmente por la combinación de varias sustancias serotoninérgicas.

Por eso, cuando una persona utiliza medicación que actúa sobre serotonina, la suplementación con triptófano o 5-HTP debe valorarse teniendo en cuenta el tratamiento completo.

Una curiosidad histórica: el problema del triptófano de 1989

La historia del L-triptófano tiene además un episodio importante.

En 1989 se produjo un brote de una enfermedad llamada:

síndrome de eosinofilia-mialgia.

Se relacionó con determinados suplementos de L-triptófano fabricados por un productor concreto.

Aparecieron más de mil casos y varias decenas de fallecimientos.

Posteriormente la investigación señaló la presencia de contaminantes relacionados con determinados lotes y cambios en el proceso de fabricación.

Esta historia cambió durante años la percepción del triptófano como suplemento.

Y también sirve para recordar que la seguridad de un complemento no depende únicamente del ingrediente.

También depende de:

  • Fabricación.

  • Pureza.

  • Control de calidad.

  • Contaminantes.

Embarazo y lactancia

Durante embarazo y lactancia las necesidades de aminoácidos forman parte de la nutrición normal.

Otra cuestión diferente es utilizar cantidades concentradas de L-triptófano en forma de suplemento con un objetivo específico.

La información disponible para dosis suplementarias elevadas durante estas etapas es mucho menor, por lo que no es un momento para utilizarlo indiscriminadamente.

Para qué sirve finalmente el triptófano

Podemos resumir sus funciones principales en varias rutas.

Como aminoácido esencial

Participa en:

  • Síntesis de proteínas.

  • Crecimiento.

  • Reparación.

Como precursor de serotonina

Se relaciona con:

  • Estado de ánimo.

  • Ansiedad.

  • Apetito.

  • Conducta.

  • Percepción del dolor.

Como precursor de melatonina

Participa en:

  • Sueño.

  • Ritmo circadiano.

A través de la vía de la quinurenina

Participa en:

  • Regulación inmunitaria.

  • Inflamación.

  • Neurotransmisión.

  • Tolerancia inmunológica.

Como precursor de niacina

Puede contribuir a:

  • Síntesis de vitamina B3.

  • Producción de NAD+.

  • Metabolismo energético.

Un aminoácido con varios destinos

Quizá la mejor manera de comprender el triptófano sea dejar de pensar en él únicamente como:

“el precursor de la serotonina”.

Sí lo es.

Pero su historia metabólica es mucho más amplia.

Una molécula de triptófano puede terminar formando parte de una proteína.

Otra puede dirigirse hacia serotonina y después melatonina.

Otra puede entrar en la vía de la quinurenina y participar en comunicación entre sistema nervioso e inmunitario.

Y otra puede terminar contribuyendo a fabricar niacina y NAD+.

Por eso el efecto final del triptófano depende no solamente de cuánto consumimos, sino también de:

qué camino decide seguir nuestro organismo.

Y ahí está precisamente lo más interesante de este aminoácido.

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