El resveratrol es uno de los compuestos naturales más conocidos cuando hablamos de antioxidantes, envejecimiento saludable y protección celular.
Su popularidad comenzó en buena medida gracias al vino tinto y a la llamada «paradoja francesa», la observación de que determinadas poblaciones francesas presentaban una incidencia relativamente baja de enfermedad cardiovascular a pesar de consumir una dieta con una cantidad considerable de grasas saturadas.
Durante años se investigaron diferentes componentes del vino para intentar explicar esta aparente contradicción, y uno de los que despertó mayor interés fue precisamente el resveratrol.
Sin embargo, esto no significa que necesitemos beber vino para obtener sus posibles beneficios.
El alcohol tiene sus propios efectos sobre el organismo y el resveratrol puede obtenerse directamente de determinadas plantas o mediante complementos alimenticios, sin necesidad de consumir bebidas alcohólicas.
¿Qué es el resveratrol?
El resveratrol es un polifenol natural perteneciente al grupo de los estilbenos.
Este es un detalle importante: aunque durante años se le ha incluido de forma genérica entre los flavonoides, químicamente el resveratrol no es un flavonoide, sino un estilbeno.
Las plantas producen resveratrol principalmente como respuesta defensiva frente a diferentes situaciones de estrés, como:
-
Infecciones por hongos.
-
Daño físico.
-
Radiación ultravioleta.
-
Diferentes agresiones ambientales.
Por eso se considera una fitoalexina, es decir, una sustancia que determinadas plantas producen como mecanismo de defensa.
¿Dónde encontramos resveratrol?
Una de sus fuentes más conocidas es la uva negra (Vitis vinifera), especialmente su piel.
También podemos encontrar resveratrol en:
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Uvas.
-
Arándanos.
-
Moras.
-
Cacahuetes.
-
Algunas otras bayas.
Otra de las fuentes más utilizadas para fabricar complementos alimenticios es Polygonum cuspidatum, actualmente denominado también Reynoutria japonica, una planta especialmente rica en resveratrol.
Dentro de los complementos interesa además comprobar la cantidad de trans-resveratrol, una de las formas biológicamente más estudiadas.
Resveratrol y envejecimiento
Probablemente ninguna propiedad haya contribuido tanto a la fama del resveratrol como su relación con el envejecimiento y la longevidad.
Buena parte de este interés surgió cuando diferentes investigaciones observaron que el resveratrol podía influir sobre determinadas vías celulares relacionadas con:
-
Metabolismo energético.
-
Respuesta al estrés celular.
-
Función mitocondrial.
-
Inflamación.
-
Sensibilidad a la insulina.
-
Reparación celular.
Y aquí aparecen unas proteínas especialmente interesantes: las sirtuinas.
Resveratrol y sirtuinas
Las sirtuinas son una familia de proteínas que participan en diferentes procesos relacionados con:
-
Metabolismo.
-
Respuesta al estrés.
-
Inflamación.
-
Función mitocondrial.
-
Reparación del ADN.
-
Envejecimiento celular.
Una de las más estudiadas es SIRT1.
Durante años se popularizó la idea de que las sirtuinas eran simplemente los «genes de la longevidad».
La realidad es bastante más interesante.
No existe un único interruptor capaz de encender o apagar el envejecimiento. Las sirtuinas forman parte de una compleja red de señalización celular que responde al estado energético y metabólico del organismo.
El resveratrol se ha estudiado precisamente por su capacidad para influir directa o indirectamente sobre estas vías, incluyendo SIRT1 y AMPK, dos importantes reguladores del metabolismo energético celular.
Esto explica buena parte de su interés dentro de la investigación sobre envejecimiento saludable.
Resveratrol y mitocondrias
Las mitocondrias son las estructuras celulares encargadas de producir buena parte de la energía que necesitamos en forma de ATP.
Pero además participan en:
-
Metabolismo.
-
Estrés oxidativo.
-
Señalización celular.
-
Apoptosis.
-
Adaptación al ejercicio.
-
Envejecimiento celular.
El resveratrol se ha estudiado por su posible influencia sobre la biogénesis y función mitocondrial, especialmente a través de vías relacionadas con AMPK, SIRT1 y PGC-1α.
Esto ha despertado interés en campos como:
-
Envejecimiento.
-
Metabolismo.
-
Diabetes.
-
Ejercicio.
-
Enfermedades neurodegenerativas.
Propiedades antioxidantes del resveratrol
El resveratrol es especialmente conocido por su actividad antioxidante.
Los radicales libres y otras especies reactivas se producen continuamente durante el metabolismo normal.
El problema aparece cuando existe un desequilibrio entre su producción y los sistemas antioxidantes del organismo, generándose lo que conocemos como estrés oxidativo.
El resveratrol puede actuar sobre este equilibrio mediante diferentes mecanismos.
Además de su propia capacidad para interactuar con especies reactivas, se ha estudiado su influencia sobre sistemas antioxidantes celulares relacionados con:
-
Glutatión.
-
Superóxido dismutasa.
-
Catalasa.
-
Diferentes vías de respuesta antioxidante.
Por eso resulta más interesante entenderlo como un modulador de las defensas celulares frente al estrés oxidativo que simplemente como una sustancia que «atrapa radicales libres».
Resveratrol e inflamación
Otra de las áreas más estudiadas es su actividad antiinflamatoria.
El resveratrol puede influir sobre diferentes mediadores y vías relacionadas con la respuesta inflamatoria.
Entre ellas se han estudiado:
-
NF-κB.
-
Ciclooxigenasas.
-
Citocinas inflamatorias.
-
Prostaglandinas.
-
Diferentes vías de señalización intracelular.
También puede influir sobre mecanismos relacionados con eicosanoides, moléculas derivadas de ácidos grasos que participan en procesos como:
-
Inflamación.
-
Agregación plaquetaria.
-
Regulación vascular.
Esta actividad ayuda a explicar por qué el resveratrol aparece continuamente en investigaciones sobre enfermedad cardiovascular, metabolismo, envejecimiento y enfermedades neurodegenerativas.
Resveratrol y salud cardiovascular
Esta fue precisamente una de las primeras grandes áreas de investigación del resveratrol.
La formación de una placa de ateroma es un proceso complejo en el que participan:
-
Oxidación de lipoproteínas.
-
Inflamación.
-
Endotelio vascular.
-
Agregación plaquetaria.
-
Metabolismo de los lípidos.
-
Estrés oxidativo.
El resveratrol puede actuar experimentalmente sobre varios de estos mecanismos.
Resveratrol y oxidación de LDL
Una de las líneas clásicas de investigación estudió la capacidad del resveratrol para limitar la oxidación de las partículas LDL.
Las LDL oxidadas participan en diferentes fases del desarrollo de la aterosclerosis.
Por su actividad antioxidante, el resveratrol se ha estudiado como posible elemento protector frente a determinados procesos oxidativos que afectan a las lipoproteínas y a la pared vascular.
Resveratrol y endotelio
El endotelio es la capa celular que recubre el interior de nuestros vasos sanguíneos.
No es simplemente una pared.
Participa activamente en:
-
Regulación del tono vascular.
-
Coagulación.
-
Inflamación.
-
Presión arterial.
El resveratrol se ha estudiado por su influencia sobre la producción y disponibilidad de óxido nítrico, una molécula fundamental para la relajación vascular.
Este es otro de los mecanismos que explican su interés cardiovascular.
Resveratrol y agregación plaquetaria
También existe investigación sobre su capacidad para modular determinados mecanismos implicados en la activación y agregación de las plaquetas.
Precisamente esta propiedad es importante tanto para comprender su posible interés cardiovascular como algunas de sus precauciones cuando se combina con medicamentos anticoagulantes o antiagregantes.
Resveratrol y colesterol
La relación entre resveratrol y colesterol es algo más compleja que afirmar simplemente que «baja el colesterol».
Se han estudiado efectos sobre:
-
Oxidación de LDL.
-
Metabolismo hepático de lípidos.
-
Triglicéridos.
-
VLDL.
-
Inflamación vascular.
-
Función endotelial.
Los resultados en humanos varían según la población estudiada, la dosis y la duración de la suplementación.
Por eso probablemente uno de los aspectos más interesantes del resveratrol no sea exclusivamente cuánto modifica una cifra de colesterol, sino cómo puede influir sobre diferentes mecanismos relacionados con el riesgo cardiovascular.
Resveratrol y glucosa
El metabolismo de la glucosa es otra de las grandes áreas de investigación.
El resveratrol se ha estudiado por su posible influencia sobre:
-
Sensibilidad a la insulina.
-
Señalización de la insulina.
-
AMPK.
-
Función mitocondrial.
-
Estrés oxidativo.
-
Inflamación metabólica.
En diferentes estudios realizados en personas con alteraciones metabólicas o diabetes tipo 2 se han observado modificaciones en algunos parámetros relacionados con glucemia y sensibilidad a la insulina.
Los resultados no son idénticos en todos los ensayos, pero existe suficiente investigación para considerar el metabolismo glucídico una de las áreas más interesantes del resveratrol.
Resveratrol y peso corporal
Durante años el resveratrol apareció también en numerosos complementos destinados al control del peso.
La explicación procede principalmente de sus efectos experimentales sobre:
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AMPK.
-
SIRT1.
-
Metabolismo energético.
-
Mitocondrias.
-
Tejido adiposo.
-
Oxidación de ácidos grasos.
En modelos experimentales se han observado efectos muy interesantes sobre acumulación de grasa y metabolismo.
En humanos los resultados son más variables.
Algunos metaanálisis han encontrado pequeñas modificaciones en peso, IMC o circunferencia de cintura en determinados grupos, mientras que otros resultados son menos consistentes.
Por tanto, el resveratrol puede resultar interesante dentro del contexto metabólico, pero no deberíamos reducirlo a un simple producto adelgazante.
Resveratrol y ejercicio
La relación entre resveratrol, mitocondrias y metabolismo energético hizo que despertara rápidamente el interés del mundo deportivo.
Se ha investigado su posible influencia sobre:
-
Capacidad oxidativa muscular.
-
Función mitocondrial.
-
Adaptación al ejercicio.
-
Inflamación.
-
Estrés oxidativo.
-
Recuperación.
Los resultados en humanos no son uniformes y existe incluso investigación que sugiere que dosis elevadas de determinados antioxidantes pueden modificar algunas adaptaciones fisiológicas al entrenamiento.
Por eso el resveratrol no debe considerarse simplemente un «potenciador energético».
Su relación con ejercicio y metabolismo es bastante más compleja.
Resveratrol y cerebro
El cerebro consume una enorme cantidad de energía y es especialmente sensible al estrés oxidativo, inflamación y alteraciones metabólicas.
Por eso el resveratrol se ha estudiado ampliamente dentro de la investigación sobre neuroprotección.
Entre sus posibles mecanismos encontramos:
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Actividad antioxidante.
-
Modulación de la neuroinflamación.
-
Función mitocondrial.
-
Flujo sanguíneo cerebral.
-
Sirtuinas.
-
Metabolismo energético.
-
Diferentes vías relacionadas con supervivencia neuronal.
Resveratrol y enfermedad de Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer es una de las patologías neurodegenerativas en las que más se ha estudiado el resveratrol.
La investigación ha explorado su posible influencia sobre:
-
Beta-amiloide.
-
Proteína tau.
-
Neuroinflamación.
-
Estrés oxidativo.
-
Función mitocondrial.
-
SIRT1.
-
Barrera hematoencefálica.
También se han realizado ensayos clínicos en personas con Alzheimer.
En uno de los estudios más conocidos se administraron dosis progresivamente mayores de resveratrol durante un año a personas con enfermedad de Alzheimer leve o moderada.
Se observaron cambios en determinados biomarcadores y el tratamiento permitió seguir investigando los posibles mecanismos de la molécula en el cerebro.
El resveratrol continúa siendo una sustancia especialmente interesante dentro de la investigación sobre envejecimiento cerebral y neurodegeneración.
Resveratrol y cáncer
Este es probablemente uno de los campos que más investigación experimental ha generado.
El interés comenzó a crecer especialmente a finales de los años noventa, cuando se publicaron trabajos mostrando que el resveratrol podía interferir en diferentes etapas de la carcinogénesis en modelos experimentales.
Desde entonces se ha estudiado en numerosos tipos de células tumorales y modelos animales.
Entre los mecanismos investigados encontramos:
-
Regulación del ciclo celular.
-
Apoptosis o muerte celular programada.
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Proliferación celular.
-
Angiogénesis.
-
Inflamación.
-
Estrés oxidativo.
-
Señalización estrogénica.
-
Expresión genética.
-
Diferentes vías relacionadas con invasión y metástasis.
Se ha investigado experimentalmente en relación con numerosos tipos de cáncer, entre ellos:
-
Mama.
-
Próstata.
-
Colon.
-
Pulmón.
-
Hígado.
-
Leucemias.
Resveratrol y células tumorales
En diferentes modelos celulares el resveratrol ha mostrado capacidad para frenar la proliferación y favorecer apoptosis en determinadas células tumorales.
También se ha investigado su combinación con diferentes tratamientos antitumorales.
En algunos modelos experimentales puede potenciar determinados efectos de quimioterapia o radioterapia, mientras que en otros contextos su actividad antioxidante o sus interacciones metabólicas podrían modificar la respuesta terapéutica.
Por eso esta es precisamente una de las situaciones en las que más no significa necesariamente mejor y donde no podemos trasladar automáticamente un resultado de laboratorio a la suplementación durante un tratamiento oncológico.
Pero desde el punto de vista de la investigación molecular, el resveratrol continúa siendo una de las sustancias naturales más estudiadas en carcinogénesis.
Resveratrol y estrógenos
El resveratrol presenta además una característica especialmente interesante: puede interactuar con receptores estrogénicos.
Por eso en ocasiones se describe como un fitoestrógeno.
Su comportamiento depende del:
-
Tipo de receptor.
-
Tejido.
-
Concentración.
-
Entorno hormonal.
-
Contexto celular.
Esta interacción explica parte de la investigación realizada sobre resveratrol en tejidos hormonodependientes y también por qué debemos tenerla en cuenta cuando se utilizan suplementos concentrados en determinadas situaciones.
Resveratrol y sistema inmunológico
El resveratrol también puede influir sobre diferentes mecanismos de la respuesta inmunitaria.
Se ha estudiado su capacidad para modular:
-
Producción de citocinas.
-
NF-κB.
-
Inflamación.
-
Estrés oxidativo.
-
Actividad de diferentes células inmunitarias.
Por eso resulta más preciso hablar de una actividad inmunomoduladora que simplemente decir que «sube las defensas».
Resveratrol frente a hongos, bacterias y virus
No debemos olvidar para qué fabrica una planta resveratrol.
Es una fitoalexina, una sustancia defensiva que aparece especialmente cuando la planta sufre determinadas agresiones.
En estudios de laboratorio el resveratrol ha mostrado actividad frente a diferentes:
-
Hongos.
-
Bacterias.
-
Virus.
También se han investigado mecanismos relacionados con replicación viral, inflamación y respuesta celular frente a infecciones.
Esta investigación resulta especialmente interesante para comprender la función biológica de la molécula, aunque no convierte un suplemento de resveratrol en un antibiótico, antifúngico o antiviral convencional.
Resveratrol y salud pulmonar
La potente relación entre resveratrol e inflamación ha llevado también a estudiarlo en diferentes alteraciones respiratorias.
En modelos experimentales se han observado efectos sobre:
-
Citocinas inflamatorias.
-
Estrés oxidativo.
-
NF-κB.
-
Inflamación de las vías respiratorias.
También existe investigación en enfermedades pulmonares caracterizadas por inflamación crónica, como la EPOC.
Estos estudios ayudan a explicar por qué el resveratrol continúa despertando interés en patologías donde la inflamación y el estrés oxidativo desempeñan un papel importante.
Resveratrol y piel
La piel está continuamente expuesta a:
-
Radiación ultravioleta.
-
Contaminación.
-
Estrés oxidativo.
-
Inflamación.
-
Pérdida progresiva de colágeno.
Por eso el resveratrol se ha convertido también en un ingrediente habitual de la cosmética antiedad.
Se ha estudiado por sus posibles efectos sobre:
-
Estrés oxidativo cutáneo.
-
Fotoenvejecimiento.
-
Inflamación.
-
Pigmentación.
-
Colágeno.
-
Enzimas relacionadas con degradación de la matriz extracelular.
Resveratrol tópico
La utilización tópica tiene además una característica evidente: permite colocar el compuesto directamente sobre la piel.
Por eso encontramos resveratrol en:
-
Cremas.
-
Sérums.
-
Productos antioxidantes.
-
Cosmética para piel madura.
-
Productos destinados al fotoenvejecimiento.
La formulación resulta especialmente importante porque el resveratrol puede degradarse por la luz, el oxígeno y determinadas condiciones ambientales.
Un buen cosmético necesita por tanto proteger adecuadamente el activo.
¿El resveratrol elimina las arrugas?
Aquí conviene diferenciar entre mejorar determinados mecanismos relacionados con el envejecimiento cutáneo y borrar una arruga ya formada.
El resveratrol puede resultar interesante dentro de una estrategia destinada a proteger la piel frente al estrés oxidativo y fotoenvejecimiento, y existen estudios con formulaciones tópicas que han observado mejoras en diferentes parámetros cutáneos.
Su interés cosmético está especialmente relacionado con la prevención del daño oxidativo y el mantenimiento de una piel de mejor calidad.
¿El resveratrol alarga la vida?
Esta es la pregunta que hizo famoso al resveratrol.
En organismos experimentales se observaron resultados espectaculares relacionados con longevidad y restricción calórica.
Posteriormente se comprobó que la historia era bastante más compleja.
En determinados modelos animales el resveratrol mejora parámetros metabólicos y puede favorecer la supervivencia especialmente en situaciones de estrés metabólico, pero esto no significa que tomar resveratrol haga vivir más años a una persona.
Lo realmente interesante es su influencia sobre algunas de las vías celulares que participan en el envejecimiento saludable.
Entre ellas:
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Sirtuinas.
-
AMPK.
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Mitocondrias.
-
Inflamación.
-
Estrés oxidativo.
-
Sensibilidad a la insulina.
Por eso continúa siendo una de las moléculas naturales más estudiadas dentro de la investigación sobre envejecimiento.
¿Para qué sirve el resveratrol?
El resveratrol se utiliza o investiga principalmente en relación con:
-
Protección antioxidante.
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Envejecimiento saludable.
-
Salud cardiovascular.
-
Función endotelial.
-
Oxidación de LDL.
-
Metabolismo de la glucosa.
-
Sensibilidad a la insulina.
-
Metabolismo energético.
-
Función mitocondrial.
-
Inflamación.
-
Salud cerebral.
-
Enfermedad de Alzheimer y neurodegeneración.
-
Investigación sobre cáncer.
-
Sistema inmunológico.
-
Investigación antimicrobiana.
-
Salud de la piel.
-
Fotoenvejecimiento.
-
Metabolismo del tejido adiposo.
No todas estas aplicaciones cuentan con el mismo grado de evidencia clínica, pero explican por qué una pequeña molécula vegetal ha generado una cantidad tan enorme de investigación.
¿Cuánto resveratrol hay en el vino?
Esta es otra cuestión importante.
La cantidad de resveratrol presente en el vino puede variar enormemente dependiendo de:
-
Tipo de uva.
-
Región.
-
Condiciones de cultivo.
-
Presencia de hongos y otros factores de estrés en la planta.
-
Elaboración.
-
Tiempo de contacto con la piel.
Además, las cantidades utilizadas en muchos estudios con suplementos son muy superiores a las que normalmente obtenemos bebiendo vino.
Por tanto, beber más vino no es una estrategia razonable para aumentar la ingesta de resveratrol.
¿Cómo elegir un suplemento de resveratrol?
No todos los complementos son iguales.
Conviene comprobar especialmente:
Cantidad de trans-resveratrol
No basta con que la etiqueta indique simplemente «extracto de uva» o «resveratrol».
Es interesante conocer cuánto trans-resveratrol aporta realmente cada dosis.
Fuente
Puede proceder de:
-
Uva.
-
Polygonum cuspidatum o Reynoutria japonica.
-
Otras fuentes vegetales.
Protección frente a la luz
El resveratrol es sensible a determinadas condiciones ambientales.
El envase y la formulación pueden influir en su estabilidad.
Dosis
En investigación clínica se han utilizado cantidades muy diferentes, desde dosis relativamente pequeñas hasta 500 mg, 1.000 mg o incluso cantidades superiores al día.
No existe una única dosis apropiada para todos los objetivos.
Además, aumentar la dosis no garantiza obtener mejores resultados.
Biodisponibilidad del resveratrol
Este es uno de los grandes problemas de la molécula.
El resveratrol se absorbe por vía intestinal, pero después experimenta un metabolismo muy rápido, especialmente mediante glucuronidación y sulfatación.
Por eso las concentraciones de resveratrol libre que alcanzan la circulación son relativamente bajas.
Esto ha llevado a desarrollar diferentes estrategias para mejorar su biodisponibilidad:
-
Formulaciones lipídicas.
-
Micronización.
-
Sistemas de liberación.
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Nanoformulaciones.
-
Combinaciones con otras sustancias.
Curiosamente, sus metabolitos también pueden presentar actividad biológica, por lo que la relación entre absorción, metabolismo y efecto final continúa siendo objeto de investigación.
Contraindicaciones y precauciones del resveratrol
El resveratrol suele tolerarse razonablemente bien en las cantidades habituales utilizadas en complementos, pero no está completamente libre de efectos adversos.
Molestias digestivas
Especialmente con dosis elevadas pueden aparecer:
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Náuseas.
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Dolor abdominal.
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Diarrea.
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Alteraciones digestivas.
Anticoagulantes y antiagregantes
Debido a su posible influencia sobre la agregación plaquetaria, debe tenerse especialmente en cuenta cuando se utilizan medicamentos anticoagulantes o antiagregantes.
También conviene valorar su utilización antes de procedimientos quirúrgicos.
Situaciones hormonodependientes
Debido a su interacción con receptores estrogénicos, los suplementos concentrados de resveratrol deben individualizarse especialmente en situaciones hormonodependientes.
Embarazo y lactancia
No existe suficiente información para establecer la seguridad de dosis elevadas de resveratrol en forma de suplemento durante embarazo y lactancia.
Esto es diferente de consumir normalmente alimentos que contienen pequeñas cantidades de resveratrol.
Niños
Las dosis concentradas utilizadas en suplementos han sido estudiadas principalmente en adultos y no deberían trasladarse automáticamente a población infantil.
Tratamientos oncológicos
Debido a sus múltiples efectos sobre señalización celular, enzimas metabólicas, actividad antioxidante y proliferación, la utilización de dosis elevadas durante tratamientos oncológicos debe individualizarse según el tratamiento utilizado.
Resveratrol: mucho más que el antioxidante del vino tinto
Durante años el resveratrol se presentó como «la molécula antienvejecimiento del vino».
Aquella definición consiguió convertirlo en uno de los antioxidantes más famosos del mundo, pero hoy se nos queda pequeña.
El resveratrol es una fitoalexina que las plantas utilizan para defenderse frente a diferentes agresiones y que en nuestro organismo puede interactuar con numerosas vías celulares.
Sirtuinas, AMPK, mitocondrias, inflamación, estrés oxidativo, endotelio, metabolismo de la glucosa y señalización celular forman parte de una red muchísimo más compleja que la simple neutralización de radicales libres.
Y probablemente ahí reside el verdadero interés del resveratrol.
No en considerarlo una molécula milagrosa capaz de detener el envejecimiento, sino en comprender cómo una sustancia producida por una planta para defenderse puede interactuar con algunos de los mecanismos fundamentales que determinan cómo envejecen nuestras propias células.



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