
El quitosano o Chitosan es un compuesto derivado de la quitina, uno de los polisacáridos más abundantes de la naturaleza y componente estructural de las cubiertas externas de crustáceos como gambas, camarones, cangrejos y langostas.
La quitina también está presente en otros organismos, incluidos los hongos, y forma parte de estructuras como la pluma del calamar.
Para obtener quitosano, la quitina se somete a un proceso denominado desacetilación, que modifica su estructura y le proporciona unas propiedades bastante particulares.
Aunque suele describirse sencillamente como una fibra, químicamente es un polisacárido formado principalmente por unidades de glucosamina y N-acetilglucosamina. Nuestro aparato digestivo no lo digiere como lo haría con un hidrato de carbono convencional, por lo que buena parte permanece en el tubo digestivo.
Y precisamente allí encontramos una de las propiedades por las que se hizo conocido.
Quitosano y absorción de las grasas
En determinadas condiciones del medio digestivo, el quitosano adquiere carga positiva y puede interaccionar con ácidos grasos, lípidos y ácidos biliares, formando agregados que modifican parcialmente su disponibilidad para la absorción.
De ahí procede su utilización tradicional en complementos destinados al control del peso y del colesterol.
Durante años se popularizó con una explicación muy gráfica: el quitosano sería una especie de «imán para las grasas».
La realidad química es algo más compleja, pero la imagen ayuda a comprender por qué debe encontrarse dentro del intestino para ejercer este efecto.
Esto tampoco significa que pueda bloquear toda la grasa que ingerimos. Su capacidad depende del tipo de quitosano, de su grado de desacetilación, del medio intestinal y de la propia alimentación.
Quitosano, colesterol y triglicéridos
Ésta es una de sus aplicaciones más estudiadas.
El colesterol no es una sustancia que debamos eliminar de nuestro organismo. Forma parte de las membranas celulares y es precursor de hormonas esteroideas, ácidos biliares y vitamina D.
El problema aparece cuando se altera el metabolismo de los lípidos y determinadas lipoproteínas circulan en concentraciones que favorecen el riesgo cardiovascular.
El quitosano puede interaccionar en el intestino con parte de los lípidos y ácidos biliares, aumentando su eliminación y modificando así parcialmente el metabolismo del colesterol.
Por esta razón se ha estudiado especialmente su relación con el colesterol LDL y los triglicéridos.
Los resultados dependen mucho del producto, la alimentación y las características de cada persona, por lo que no utilizaría porcentajes espectaculares como aquel 32 % que durante años apareció asociado a algunos productos de quitosano.
Lo interesante es su mecanismo intestinal, no prometer una reducción determinada.
¿Sirve el quitosano para adelgazar?
Éste fue probablemente el uso que convirtió al Chitosan en un complemento tan popular.
Intervienen dos características.
Por una parte, se comporta como una fibra no digerible, pudiendo aumentar el volumen del contenido gastrointestinal y contribuir a la sensación de saciedad.
Por otra, su interacción con los lípidos puede disminuir parcialmente la cantidad disponible para ser absorbida.
Pero esto no convierte al quitosano en una sustancia capaz de neutralizar una comida grasa ni en un producto que haga adelgazar independientemente de la alimentación.
Su interés está fundamentalmente en acompañar determinadas estrategias nutricionales cuando queremos trabajar simultáneamente sobre peso y metabolismo lipídico.
Glucosa e insulina
También se ha investigado la relación del quitosano con el metabolismo de la glucosa y la sensibilidad a la insulina.
Buena parte de este interés procede de estudios experimentales y de la relación existente entre fibra, microbiota, metabolismo lipídico y regulación de la glucosa.
El quitosano y algunos de sus derivados pueden modificar diferentes parámetros metabólicos, y ésta continúa siendo un área interesante de investigación.
No lo consideraría, sin embargo, una sustancia destinada a «prevenir la diabetes tipo 2». En una alteración de la glucemia importan el conjunto de la alimentación, la masa muscular, la actividad física, el sueño, el tejido adiposo, la función hepática y muchos otros factores.
Presión arterial
También se ha estudiado la posible relación entre el consumo de quitosano y determinados cambios en la presión arterial, especialmente dentro de estudios sobre síndrome metabólico y riesgo cardiovascular.
Aquí volvemos a encontrarnos con una sustancia cuyo interés probablemente no dependa de una única acción aislada, sino de su relación con el metabolismo intestinal de grasas y otros compuestos.
No lo utilizaría como sustituto de un tratamiento antihipertensivo, pero es una de las líneas metabólicas en las que se ha investigado.
Quitosano, microbiota e intestino
La interacción del quitosano con el medio intestinal ha despertado también interés por su posible influencia sobre la microbiota.
El quitosano y especialmente determinados derivados y oligosacáridos de quitosano presentan propiedades que se están estudiando en relación con microorganismos intestinales, barrera intestinal y respuesta inmunitaria.
También existen investigaciones experimentales sobre sus propiedades frente a diferentes bacterias y hongos, incluida Candida.
Esto no significa que ingerir quitosano funcione como un antibiótico o un antifúngico dentro del organismo. Su relación con los microorganismos depende enormemente de la estructura, concentración y aplicación del material.
Precisamente esta versatilidad explica que el quitosano interese muchísimo más allá de los complementos alimenticios.
Una sustancia especialmente interesante para las heridas
Aquí encontramos una faceta del quitosano completamente diferente.
El quitosano puede fabricarse en forma de geles, membranas, fibras, esponjas, películas y apósitos, lo que ha convertido este material en una herramienta muy interesante para aplicaciones biomédicas.
Presenta propiedades hemostáticas y puede utilizarse en materiales destinados a controlar el sangrado.
Además, su estructura permite crear matrices capaces de mantener un ambiente adecuado sobre determinadas heridas y servir de soporte para procesos de reparación tisular.
Por eso existen apósitos y biomateriales médicos elaborados con quitosano.
Es importante distinguirlos del complemento que ingerimos: que un biomaterial de quitosano tenga aplicaciones sobre una herida no significa que debamos abrir una cápsula y colocar su contenido sobre la piel.
Cicatrices y queloides
La capacidad del quitosano para formar películas y matrices biocompatibles también ha llevado a estudiar su utilización en reparación de tejidos y cicatrización.
Se han desarrollado materiales con quitosano destinados a cirugía, dermatología e ingeniería tisular, incluyendo aplicaciones relacionadas con el control de la cicatriz.
Es un campo particularmente interesante porque demuestra hasta qué punto las propiedades de una misma molécula pueden cambiar dependiendo de cómo la utilicemos.
Quitosano en odontología
También encontramos quitosano en investigación y productos relacionados con odontología.
Sus propiedades para formar películas, transportar sustancias y crear materiales biocompatibles han permitido estudiar aplicaciones en periodoncia, reparación de tejidos, materiales dentales y sistemas destinados a controlar determinados microorganismos de la cavidad oral.
Una vez más, estamos hablando de formulaciones específicas, no simplemente del quitosano utilizado como complemento alimenticio.
Quitosano como vehículo de medicamentos
Ésta es probablemente una de sus aplicaciones más sorprendentes.
En la industria farmacéutica y biomédica, el quitosano puede utilizarse para crear sistemas de liberación de sustancias activas.
Su estructura permite fabricar nanopartículas, microesferas, geles y otros vehículos capaces de transportar principios activos y modificar la forma en que éstos se liberan.
También puede utilizarse como excipiente y en diferentes formulaciones para modificar características físicas del medicamento o enmascarar sabores.
Por tanto, detrás de aquel sencillo complemento conocido durante años como «atrapagrasas» existe en realidad un material con aplicaciones tecnológicas bastante sofisticadas.
¿Qué ocurre si se utiliza durante demasiado tiempo?
Aquí aparece una consecuencia lógica de su propio mecanismo.
Si utilizamos una sustancia precisamente porque puede interferir con la absorción intestinal de las grasas, también debemos pensar en aquellas sustancias que necesitan grasa para absorberse adecuadamente.
Entre ellas encontramos las vitaminas liposolubles A, D, E y K, además de diferentes carotenoides y otros compuestos liposolubles presentes en los alimentos.
Por eso no me parece un complemento destinado a utilizarse indiscriminadamente durante periodos prolongados.
La grasa no es nuestro enemigo. Necesitamos grasas para fabricar estructuras celulares, hormonas y otras moléculas, además de para absorber nutrientes fundamentales.
Contraindicaciones y precauciones del quitosano
El quitosano puede provocar en algunas personas estreñimiento, gases, distensión o molestias digestivas.
Durante el embarazo y la lactancia prefiero evitar su utilización como complemento salvo indicación específica.
Cuando procede de crustáceos, las personas con alergia al marisco deben comprobar cuidadosamente el origen y las características del producto. Los principales alérgenos del marisco son proteínas y no la quitina en sí misma, pero la pureza y los posibles residuos proteicos dependen del proceso de fabricación.
También merece especial atención cuando se utilizan anticoagulantes, así como otros medicamentos cuya absorción pudiera verse modificada.
Y precisamente por su capacidad para interaccionar con grasas y diferentes moléculas dentro del intestino, no conviene tomarlo alegremente junto con medicamentos o complementos que necesitamos absorber correctamente.
Mucho más que un «atrapagrasas»
El quitosano se hizo famoso en los herbolarios principalmente como complemento para controlar la absorción de grasas.
Pero ésa es solamente una parte de su historia.
Estamos ante un polisacárido procedente de uno de los materiales estructurales más abundantes de la naturaleza, capaz de formar fibras, películas, geles y matrices y de interaccionar con multitud de moléculas.
Eso explica que actualmente encontremos quitosano en campos tan diferentes como la nutrición, cicatrización, odontología, ingeniería de tejidos y tecnología farmacéutica.
Y probablemente sea precisamente esa versatilidad, más que su antigua fama como producto para adelgazar, lo más interesante del quitosano.
Este artículo tiene finalidad educativa e informativa. La utilización de quitosano como complemento debe valorarse especialmente cuando se toman medicamentos, existen alergias alimentarias o se pretende utilizar durante periodos prolongados.


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