Ácido alfa lipoico: para qué sirve y beneficios

El ácido alfa lipoico, también conocido como ácido lipoico, ALA o ácido tióctico, es una sustancia que nuestro organismo produce de forma natural y que desempeña un papel especialmente importante dentro de las mitocondrias, donde participa en diferentes reacciones relacionadas con la obtención de energía.

Durante años se hizo conocido como el “antioxidante universal”, debido a su capacidad para actuar en diferentes entornos celulares y relacionarse con otros importantes sistemas antioxidantes como el glutatión y las vitaminas C y E.

Pero reducir el ácido alfa lipoico a un simple antioxidante sería quedarse únicamente con una parte de sus propiedades.

También interviene en el metabolismo energético y de la glucosa, y ha sido ampliamente estudiado por su relación con la sensibilidad a la insulina, la glicación y, especialmente, la neuropatía diabética.

¿Qué es el ácido alfa lipoico?

El ácido alfa lipoico es un compuesto orgánico que contiene azufre y que nuestro organismo sintetiza en pequeñas cantidades.

Durante algún tiempo llegó a considerarse una vitamina, pero posteriormente se comprobó que tanto los animales como las plantas podían sintetizarlo.

Su función fisiológica se encuentra estrechamente relacionada con las mitocondrias.

Dentro de ellas actúa como cofactor de varios complejos enzimáticos fundamentales para transformar los nutrientes en energía.

Entre ellos encontramos:

  • Piruvato deshidrogenasa.

  • Alfa-cetoglutarato deshidrogenasa.

  • Complejo deshidrogenasa de los alfa-cetoácidos de cadena ramificada.

Estas enzimas participan en algunas de las rutas metabólicas fundamentales para obtener energía a partir de los alimentos.

¿Para qué sirve el ácido alfa lipoico?

Entre las principales funciones y propiedades del ácido alfa lipoico encontramos:

  • Participación en la producción de energía celular.

  • Función mitocondrial.

  • Metabolismo de la glucosa.

  • Sensibilidad a la insulina.

  • Protección frente al estrés oxidativo.

  • Relación con el sistema del glutatión.

  • Interacción con las vitaminas C y E.

  • Protección de las células nerviosas.

  • Modulación de diferentes vías inflamatorias.

  • Participación en el metabolismo celular.

Estas propiedades explican por qué el ácido alfa lipoico ha despertado tanto interés en situaciones donde coinciden estrés oxidativo, alteraciones metabólicas y daño nervioso.

Ácido alfa lipoico y mitocondrias

Para comprender realmente la importancia del ácido alfa lipoico tenemos que hablar de las mitocondrias.

Estas estructuras celulares transforman la energía contenida en los nutrientes en ATP, la principal fuente de energía utilizable por nuestras células.

El ácido alfa lipoico participa como cofactor en enzimas esenciales de estas rutas metabólicas.

Una de ellas es la piruvato deshidrogenasa.

Después de metabolizar la glucosa obtenemos piruvato.

Para que ese piruvato pueda transformarse en acetil-CoA y continuar hacia el ciclo de Krebs necesitamos el complejo piruvato deshidrogenasa.

El ácido lipoico forma parte de este proceso.

De forma simplificada:

glucosa → piruvato → acetil-CoA → ciclo de Krebs → energía.

También interviene en la alfa-cetoglutarato deshidrogenasa, otra enzima fundamental del ciclo de Krebs.

Por tanto, estamos ante una sustancia directamente relacionada con el metabolismo energético mitocondrial.

El ácido alfa lipoico como antioxidante

El ácido alfa lipoico adquirió gran popularidad por sus propiedades antioxidantes.

Una de sus características más interesantes es su capacidad para participar en reacciones de oxidación-reducción.

El ácido alfa lipoico puede transformarse en su forma reducida, denominada ácido dihidrolipoico o DHLA:

ácido lipoico ⇄ ácido dihidrolipoico.

Ambas formas constituyen un sistema redox capaz de interactuar con diferentes moléculas celulares.

Además, presenta características que le permiten actuar en diferentes entornos del organismo, lo que dio origen a la conocida denominación de “antioxidante universal”.

Radicales libres y estrés oxidativo

Nuestro organismo produce continuamente especies reactivas como consecuencia de su propio metabolismo.

La formación de radicales libres puede aumentar ante factores como:

  • Tabaco.

  • Alcohol.

  • Contaminación ambiental.

  • Radiación ultravioleta.

  • Inflamación.

  • Hiperglucemia.

  • Alteraciones mitocondriales.

  • Determinados tóxicos.

  • Envejecimiento.

Los radicales libres no son simplemente residuos tóxicos. En cantidades controladas también participan en procesos normales de señalización celular y respuesta inmunitaria.

El problema aparece cuando su producción supera la capacidad de nuestros sistemas antioxidantes para mantenerlos bajo control.

A este desequilibrio lo denominamos estrés oxidativo.

Cuando se mantiene en el tiempo puede favorecer daños en:

  • Lípidos.

  • Proteínas.

  • Membranas celulares.

  • Mitocondrias.

  • ADN.

Precisamente por su relación con estos mecanismos, el ácido alfa lipoico se ha estudiado en numerosas situaciones asociadas a un aumento del estrés oxidativo.

Ácido alfa lipoico y glutatión

Una de las relaciones más interesantes del ácido alfa lipoico es la que mantiene con el glutatión.

El glutatión es uno de nuestros principales antioxidantes intracelulares.

Participa en:

  • Protección frente al estrés oxidativo.

  • Detoxificación hepática.

  • Función inmunitaria.

  • Protección mitocondrial.

  • Metabolismo celular.

El sistema formado por ácido lipoico y ácido dihidrolipoico puede interactuar con las rutas relacionadas con el glutatión y favorecer el mantenimiento de un entorno celular antioxidante adecuado.

Esta relación explica buena parte del interés del ácido alfa lipoico en tejidos sometidos a una elevada actividad metabólica.

Ácido alfa lipoico y vitaminas C y E

Nuestros antioxidantes no funcionan de forma aislada.

Forman una auténtica red en la que unas moléculas pueden ayudar a mantener activas a otras.

El ácido alfa lipoico y especialmente su forma reducida pueden participar directa o indirectamente en mecanismos relacionados con la regeneración de:

  • Vitamina C.

  • Vitamina E.

  • Glutatión.

Por eso resulta especialmente interesante hablar de una red antioxidante celular.

La vitamina E protege especialmente estructuras lipídicas como las membranas celulares, mientras que la vitamina C desarrolla gran parte de su actividad en medios acuosos.

El ácido lipoico conecta con ambos sistemas.

Ácido alfa lipoico y diabetes

Una de las áreas donde más se ha investigado el ácido alfa lipoico es el metabolismo de la glucosa.

En personas con resistencia a la insulina, las células responden peor a la señal de esta hormona y tienen mayores dificultades para utilizar correctamente la glucosa.

El ácido alfa lipoico puede influir sobre diferentes mecanismos relacionados con:

  • Sensibilidad a la insulina.

  • Captación celular de glucosa.

  • Transporte de glucosa.

  • Estrés oxidativo asociado a la hiperglucemia.

Por esta razón lleva décadas estudiándose como complemento dentro del abordaje metabólico de la diabetes tipo 2.

Ácido alfa lipoico y sensibilidad a la insulina

Una de las propiedades más interesantes del ácido alfa lipoico es su relación con la utilización de glucosa por las células.

Se ha estudiado su influencia sobre diferentes vías de señalización de la insulina y sobre transportadores de glucosa como GLUT4, especialmente importantes en el tejido muscular.

GLUT4 permite transportar glucosa desde la sangre hacia el interior de las células en respuesta a la insulina.

Esta relación ayuda a explicar los resultados observados en diferentes investigaciones sobre:

  • Sensibilidad a la insulina.

  • Glucemia.

  • Metabolismo de los hidratos de carbono.

Ácido alfa lipoico y glicación

Cuando los niveles de glucosa permanecen elevados durante periodos prolongados, parte de esa glucosa puede reaccionar con proteínas y otras estructuras celulares.

Este proceso se denomina glicación.

Con el tiempo pueden formarse los denominados productos finales de glicación avanzada o AGE.

Estos compuestos pueden afectar a diferentes tejidos y se relacionan con:

  • Envejecimiento celular.

  • Daño vascular.

  • Estrés oxidativo.

  • Inflamación.

  • Alteraciones nerviosas.

  • Complicaciones asociadas a la diabetes.

La capacidad del ácido alfa lipoico para intervenir sobre el metabolismo de la glucosa y el estrés oxidativo explica su interés en los procesos relacionados con la glicación.

Ácido alfa lipoico y neuropatía diabética

Probablemente una de las aplicaciones más conocidas del ácido alfa lipoico sea la neuropatía diabética.

La exposición mantenida a niveles elevados de glucosa puede terminar dañando los nervios periféricos.

Este daño puede manifestarse como:

  • Dolor.

  • Ardor.

  • Hormigueo.

  • Entumecimiento.

  • Pérdida de sensibilidad.

  • Sensación de pinchazos.

  • Molestias especialmente intensas en pies y piernas.

En este proceso participan diferentes mecanismos:

  • Estrés oxidativo.

  • Alteraciones de la microcirculación.

  • Inflamación.

  • Daño mitocondrial.

  • Alteraciones metabólicas neuronales.

Precisamente el hecho de actuar sobre varios de estos mecanismos explica el especial interés del ácido alfa lipoico en la neuropatía diabética.

Estudios sobre ácido alfa lipoico y neuropatía

La neuropatía diabética es una de las áreas que cuenta con mayor investigación clínica sobre ácido alfa lipoico.

En diferentes ensayos se han observado mejorías en síntomas como:

  • Dolor.

  • Ardor.

  • Parestesias.

  • Entumecimiento.

Una de las cantidades más estudiadas por vía oral ha sido 600 mg diarios.

También se han investigado dosis superiores, aunque el aumento de la dosis incrementa igualmente la posibilidad de molestias digestivas y otros efectos adversos.

Por eso la cantidad utilizada debe adaptarse al objetivo y a las características de cada persona.

Ácido alfa lipoico y sistema nervioso

El sistema nervioso necesita una gran cantidad de energía para funcionar correctamente.

Las neuronas presentan una elevada actividad mitocondrial y son especialmente sensibles a:

  • Estrés oxidativo.

  • Alteraciones metabólicas.

  • Problemas de microcirculación.

  • Disfunción mitocondrial.

El ácido alfa lipoico puede atravesar la barrera hematoencefálica, por lo que sus efectos metabólicos y antioxidantes también pueden desarrollarse en el sistema nervioso central.

Esta característica ha despertado un considerable interés en el estudio del envejecimiento cerebral y diferentes enfermedades neurodegenerativas.

Ácido alfa lipoico, memoria y envejecimiento cerebral

Con el envejecimiento pueden aparecer cambios relacionados con:

  • Función mitocondrial.

  • Producción de energía.

  • Estrés oxidativo.

  • Inflamación.

  • Metabolismo cerebral.

Por esta razón el ácido alfa lipoico se ha investigado por su posible papel neuroprotector.

Su capacidad para interactuar con glutatión, metabolismo energético y función mitocondrial lo convierte en un compuesto especialmente interesante dentro de la investigación sobre envejecimiento cerebral y mantenimiento de la función neuronal.

Ácido alfa lipoico y Alzheimer

En la enfermedad de Alzheimer se han descrito alteraciones relacionadas con:

  • Estrés oxidativo.

  • Metabolismo energético.

  • Inflamación.

  • Función mitocondrial.

  • Equilibrio redox cerebral.

El ácido alfa lipoico se ha investigado precisamente por su capacidad para actuar sobre varios de estos mecanismos.

Existen estudios experimentales y trabajos clínicos que han explorado su posible papel como apoyo metabólico y antioxidante dentro del envejecimiento cerebral.

Esta continúa siendo un área interesante de investigación.

Ácido alfa lipoico y Parkinson

La enfermedad de Parkinson también presenta una estrecha relación con la función mitocondrial y el estrés oxidativo.

Las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra son especialmente vulnerables a estos procesos.

El ácido alfa lipoico ha sido estudiado por sus posibles efectos sobre:

  • Función mitocondrial.

  • Glutatión.

  • Estrés oxidativo.

  • Inflamación neuronal.

Gran parte de la investigación en este campo continúa siendo experimental, pero sus mecanismos explican el interés que despierta dentro de la neuroprotección.

Ácido alfa lipoico e hígado

El hígado es uno de los órganos metabólicamente más activos del organismo.

Participa continuamente en:

  • Metabolismo de grasas.

  • Regulación de glucosa.

  • Metabolismo de aminoácidos.

  • Transformación de hormonas.

  • Metabolismo de medicamentos.

  • Procesos de detoxificación.

Además, posee una elevada concentración de mitocondrias y depende enormemente de sistemas antioxidantes como el glutatión.

El ácido alfa lipoico se ha estudiado por su relación con:

  • Estrés oxidativo hepático.

  • Glutatión.

  • Función mitocondrial.

  • Inflamación.

  • Metabolismo de grasas y glucosa.

Ácido alfa lipoico y protección hepática

El interés del ácido alfa lipoico en la protección hepática procede especialmente de su capacidad para actuar sobre el equilibrio redox celular.

El hígado necesita mantener cantidades adecuadas de glutatión para realizar numerosas funciones relacionadas con la transformación y eliminación de sustancias.

El ácido alfa lipoico puede participar en el mantenimiento de este sistema antioxidante y contribuir a proteger las células frente al daño oxidativo.

Por este motivo se ha investigado en diferentes situaciones de estrés hepático, incluidas las relacionadas con:

  • Alcohol.

  • Alteraciones metabólicas.

  • Determinados tóxicos.

  • Estrés oxidativo.

Ácido alfa lipoico y detoxificación

La palabra detoxificación se utiliza muchas veces de forma excesivamente general.

En fisiología, la detoxificación consiste en una serie de procesos enzimáticos mediante los cuales principalmente el hígado transforma diferentes sustancias para facilitar posteriormente su eliminación.

El glutatión participa activamente en algunas de estas rutas.

Por tanto, la relación entre ácido alfa lipoico y detoxificación se entiende principalmente por su conexión con:

  • Glutatión.

  • Equilibrio redox.

  • Mitocondrias.

  • Protección de las células hepáticas.

Ácido alfa lipoico y metales pesados

Otra de las propiedades interesantes del ácido alfa lipoico y de su forma reducida es su capacidad para interactuar químicamente con determinados metales.

Se ha investigado su relación con:

  • Mercurio.

  • Cadmio.

  • Plomo.

  • Cobre.

  • Hierro.

Los grupos azufrados de estas moléculas explican parte de esta capacidad de unión.

Por esta razón el ácido alfa lipoico ha despertado interés dentro de la investigación sobre estrés oxidativo producido por metales y mecanismos celulares de detoxificación.

Ácido alfa lipoico y salud cardiovascular

El corazón necesita una enorme cantidad de energía para funcionar de forma continua.

Sus células poseen una gran densidad de mitocondrias y son especialmente sensibles a los cambios en:

  • Metabolismo energético.

  • Estrés oxidativo.

  • Disponibilidad de glucosa.

  • Función vascular.

Por eso el ácido alfa lipoico también ha sido estudiado en relación con la salud cardiovascular.

Ácido alfa lipoico y endotelio

El endotelio es la capa de células que recubre internamente nuestros vasos sanguíneos.

Participa en la regulación de:

  • Dilatación vascular.

  • Flujo sanguíneo.

  • Presión arterial.

  • Coagulación.

  • Inflamación.

El estrés oxidativo puede alterar la función endotelial y disminuir la disponibilidad de óxido nítrico, una molécula fundamental para la relajación de los vasos sanguíneos.

El ácido alfa lipoico se ha estudiado por su influencia sobre el estrés oxidativo vascular y la función endotelial.

Esta relación resulta especialmente interesante cuando coinciden alteraciones metabólicas como:

  • Diabetes.

  • Resistencia a la insulina.

  • Síndrome metabólico.

Ácido alfa lipoico y circulación

Su relación con el endotelio, el metabolismo de la glucosa y el estrés oxidativo explica también el interés del ácido alfa lipoico en la microcirculación.

Esto resulta especialmente relevante en la diabetes, donde el daño de los pequeños vasos sanguíneos puede contribuir a diferentes complicaciones.

La microcirculación también desempeña un papel importante en la nutrición de los nervios periféricos, lo que vuelve a conectar esta propiedad con la neuropatía diabética.

Ácido alfa lipoico y colesterol

El ácido alfa lipoico también se ha investigado por su influencia sobre diferentes parámetros del metabolismo lipídico.

En distintos estudios se han analizado cambios en:

  • Colesterol total.

  • LDL.

  • HDL.

  • Triglicéridos.

Los resultados varían dependiendo de las características metabólicas de las personas estudiadas, la dosis y la duración de la suplementación.

Su influencia sobre el metabolismo de la glucosa, la función mitocondrial y el estrés oxidativo hace especialmente interesante esta línea de investigación dentro del síndrome metabólico.

Ácido alfa lipoico y peso corporal

También se ha estudiado el ácido alfa lipoico en personas con:

  • Sobrepeso.

  • Obesidad.

  • Resistencia a la insulina.

  • Síndrome metabólico.

Algunos ensayos y metaanálisis han encontrado pequeñas reducciones del peso corporal después de la suplementación.

Los mecanismos investigados incluyen su posible influencia sobre:

  • Metabolismo energético.

  • Utilización de glucosa.

  • Señalización relacionada con el apetito.

  • Sensibilidad a la insulina.

Los efectos observados suelen ser modestos, por lo que resulta especialmente interesante dentro de un abordaje metabólico global.

Ácido alfa lipoico y producción de energía

Una de las razones por las que el ácido alfa lipoico aparece frecuentemente en complementos destinados a la energía es precisamente su función mitocondrial.

Participa en enzimas esenciales para transformar los nutrientes en ATP.

Esto lo relaciona directamente con el metabolismo energético.

Sin embargo, su acción es diferente de la de una sustancia estimulante.

No proporciona una estimulación rápida comparable a la cafeína.

Actúa dentro de las propias rutas metabólicas que permiten a las células utilizar los nutrientes.

Ácido alfa lipoico y fatiga

Por su papel mitocondrial también se ha investigado en diferentes situaciones asociadas a fatiga.

Cuando existe una alteración de la función mitocondrial puede verse afectada la capacidad de las células para producir energía eficientemente.

Esta relación explica el interés por el ácido alfa lipoico en investigaciones relacionadas con:

  • Fatiga.

  • Rendimiento físico.

  • Recuperación.

  • Alteraciones metabólicas.

Ácido alfa lipoico y deporte

Durante el ejercicio aumenta considerablemente el consumo de oxígeno y la actividad mitocondrial.

Como consecuencia también aumenta temporalmente la producción de especies reactivas.

El ácido alfa lipoico se ha investigado en deportistas por su posible influencia sobre:

  • Estrés oxidativo.

  • Metabolismo energético.

  • Utilización de glucosa.

  • Recuperación.

La producción controlada de radicales libres durante el ejercicio también participa en las señales mediante las que el organismo se adapta al entrenamiento, por lo que el equilibrio antioxidante resulta más interesante que intentar eliminar completamente estas moléculas.

Ácido alfa lipoico y ojos

El ojo es especialmente sensible al estrés oxidativo.

Tejidos como:

  • Retina.

  • Cristalino.

  • Nervio óptico.

pueden verse afectados por procesos oxidativos y metabólicos.

Por esta razón el ácido alfa lipoico se ha investigado en relación con diferentes alteraciones oculares.

Ácido alfa lipoico y cataratas

El cristalino necesita mantener un delicado equilibrio antioxidante para conservar su transparencia.

El glutatión desempeña un papel especialmente importante en este proceso.

La relación del ácido alfa lipoico con el glutatión y el estrés oxidativo ha llevado a investigar su posible papel protector frente al daño oxidativo del cristalino.

Los estudios experimentales han mostrado resultados interesantes y esta continúa siendo una de las áreas de investigación relacionadas con sus propiedades antioxidantes.

Ácido alfa lipoico y glaucoma

El glaucoma produce un daño progresivo del nervio óptico.

Además de la presión intraocular, en su evolución pueden participar mecanismos relacionados con:

  • Estrés oxidativo.

  • Perfusión sanguínea.

  • Función mitocondrial.

  • Vulnerabilidad neuronal.

Se han realizado estudios sobre ácido alfa lipoico y función visual en personas con glaucoma, además de numerosos trabajos experimentales sobre neuroprotección del nervio óptico.

Su relación con mitocondrias y estrés oxidativo explica el interés que sigue despertando en este campo.

Ácido alfa lipoico y piel

La piel está continuamente expuesta a factores capaces de aumentar el estrés oxidativo:

  • Radiación ultravioleta.

  • Contaminación.

  • Tabaco.

  • Inflamación.

  • Envejecimiento.

El ácido alfa lipoico también se utiliza de forma tópica en diferentes formulaciones cosméticas.

Sus propiedades antioxidantes y su influencia sobre diferentes vías inflamatorias han despertado interés especialmente en el cuidado de la piel madura y fotoenvejecida.

Ácido alfa lipoico y envejecimiento de la piel

Con el envejecimiento disminuyen progresivamente:

  • Elasticidad.

  • Hidratación.

  • Capacidad de renovación.

  • Producción de determinadas estructuras dérmicas.

Al mismo tiempo aumenta el daño acumulado producido por factores ambientales y radiación ultravioleta.

En pequeños estudios realizados con formulaciones tópicas de ácido alfa lipoico se han observado cambios favorables en algunos parámetros relacionados con:

  • Textura.

  • Aspereza.

  • Líneas finas.

  • Fotoenvejecimiento.

Por esta razón aparece como ingrediente en diferentes cosméticos antioxidantes y antiedad.

Ácido alfa lipoico y acné

Las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias del ácido alfa lipoico también han generado interés en el cuidado de las pieles con tendencia acneica.

En este caso su utilización depende especialmente de:

  • Concentración.

  • Formulación.

  • Tipo de piel.

  • Resto de ingredientes del cosmético.

Ácido alfa lipoico y sistema inmunitario

El equilibrio oxidativo está estrechamente relacionado con el funcionamiento del sistema inmunitario.

Las células inmunitarias producen especies reactivas como parte de sus mecanismos de defensa, pero también necesitan protegerse del exceso de oxidación.

El ácido alfa lipoico puede influir sobre diferentes vías de señalización relacionadas con:

  • Estrés oxidativo.

  • Inflamación.

  • Citocinas.

  • Actividad celular.

Entre las vías estudiadas se encuentra NF-κB, uno de los principales reguladores de la respuesta inflamatoria.

Ácido alfa lipoico e inflamación

NF-κB controla la expresión de numerosos genes relacionados con:

  • Inflamación.

  • Respuesta inmunitaria.

  • Supervivencia celular.

El ácido alfa lipoico ha mostrado capacidad para modular esta y otras vías relacionadas con diferentes mediadores inflamatorios.

Esta propiedad resulta especialmente interesante porque muchas alteraciones metabólicas presentan simultáneamente:

inflamación + estrés oxidativo + alteración mitocondrial.

Ácido alfa lipoico y ADN

El ADN puede sufrir daño oxidativo como consecuencia de una producción excesiva de especies reactivas.

Los sistemas antioxidantes celulares ayudan a limitar este daño.

La relación del ácido alfa lipoico con:

  • Glutatión.

  • Mitocondrias.

  • Equilibrio redox.

contribuye a la protección del entorno celular frente al estrés oxidativo.

Esta es la forma más precisa de entender su relación con la protección celular y el envejecimiento.

Ácido alfa lipoico y cáncer

El metabolismo de las células tumorales presenta importantes diferencias respecto al de las células normales.

Por esta razón el ácido alfa lipoico se ha investigado en oncología experimental por su influencia sobre:

  • Metabolismo energético.

  • Mitocondrias.

  • Estrés oxidativo.

  • Señalización celular.

  • Apoptosis.

Los resultados obtenidos en modelos celulares y animales han abierto diferentes líneas de investigación sobre el metabolismo tumoral.

Es un campo especialmente complejo porque el equilibrio oxidativo puede desempeñar funciones diferentes según el tipo de célula, el momento y las características del tumor.

Ácido alfa lipoico y sentido del olfato

Existe además una línea de investigación menos conocida sobre el ácido alfa lipoico y el sentido del olfato.

Se ha estudiado su utilización en determinadas alteraciones olfativas, especialmente aquellas relacionadas con daño o disfunción neuronal.

Su posible interés se ha relacionado con:

  • Regeneración nerviosa.

  • Protección antioxidante.

  • Función neuronal.

Aunque no sea una de sus aplicaciones más conocidas, es una curiosidad interesante dentro de la investigación sobre ácido alfa lipoico y sistema nervioso.

¿Dónde encontramos ácido alfa lipoico?

Nuestro organismo puede fabricar ácido lipoico, pero también encontramos pequeñas cantidades en diferentes alimentos.

Entre las principales fuentes alimentarias encontramos:

Alimentos de origen animal

  • Hígado.

  • Riñón.

  • Corazón.

  • Carne.

Alimentos vegetales

  • Espinacas.

  • Brócoli.

  • Tomate.

  • Patata.

  • Levadura.

En los alimentos aparece principalmente unido a proteínas.

Las cantidades obtenidas mediante la alimentación son considerablemente menores que las utilizadas habitualmente en complementos alimenticios.

¿Cómo fabrica nuestro organismo ácido alfa lipoico?

El ácido lipoico se sintetiza dentro de las mitocondrias.

Su estructura se forma a partir de una cadena de ocho carbonos procedente del ácido octanoico, sobre la que posteriormente se incorporan átomos de azufre.

El resultado es una molécula especialmente adaptada para participar en determinadas reacciones enzimáticas mitocondriales.

Esta síntesis explica por qué el ácido alfa lipoico no se considera actualmente una vitamina esencial.

R-ALA y S-ALA

El ácido alfa lipoico puede presentarse en dos formas espaciales o enantiómeros:

  • R-ALA.

  • S-ALA.

La forma R es la que utiliza naturalmente nuestro organismo como cofactor enzimático.

Muchos suplementos convencionales contienen una mezcla de ambas formas.

También existen complementos formulados exclusivamente con R-ALA.

Las diferencias entre productos no dependen únicamente de esta característica. También influyen:

  • Dosis.

  • Estabilidad.

  • Formulación.

  • Biodisponibilidad.

Absorción del ácido alfa lipoico

El ácido alfa lipoico utilizado como suplemento se absorbe en el intestino y posteriormente se distribuye rápidamente por los tejidos.

Presenta un metabolismo relativamente rápido.

La presencia de alimentos puede reducir su absorción, razón por la que muchas formulaciones recomiendan administrarlo separado de las comidas.

La pauta concreta dependerá del producto y del objetivo de utilización.

Dosis de ácido alfa lipoico

Las cantidades utilizadas varían considerablemente dependiendo del objetivo.

Una de las dosis más estudiadas en neuropatía diabética es:

600 mg diarios.

En diferentes investigaciones también se han utilizado dosis superiores.

Para otros objetivos metabólicos y antioxidantes encontramos cantidades distintas.

Por tanto, la dosis debe adaptarse a:

  • Objetivo.

  • Características individuales.

  • Duración.

  • Medicación.

  • Situación metabólica.

Contraindicaciones y precauciones del ácido alfa lipoico

El ácido alfa lipoico suele tolerarse bien, aunque algunas personas pueden experimentar:

  • Náuseas.

  • Molestias digestivas.

  • Ardor de estómago.

  • Dolor de cabeza.

  • Mareo.

  • Erupciones cutáneas.

La aparición de efectos adversos puede aumentar al utilizar dosis más elevadas.

Ácido alfa lipoico y medicamentos para la diabetes

Esta es una de las precauciones más importantes.

Debido a su influencia sobre el metabolismo de la glucosa y la sensibilidad a la insulina, el ácido alfa lipoico puede potenciar el descenso de glucemia cuando se combina con:

  • Insulina.

  • Medicamentos hipoglucemiantes.

Por eso debe tenerse especialmente en cuenta la glucemia cuando se utiliza conjuntamente con estos tratamientos.

Ácido alfa lipoico y tiroides

También existen interacciones potenciales con la función tiroidea.

Las personas que reciben tratamiento con hormonas tiroideas deben tener en cuenta la utilización simultánea de dosis elevadas de ácido alfa lipoico, especialmente cuando se emplea durante periodos prolongados.

Ácido alfa lipoico y minerales

Debido a su capacidad para interactuar químicamente con determinados metales, suele resultar conveniente separar las dosis elevadas de ácido alfa lipoico de complementos minerales que contengan:

  • Hierro.

  • Zinc.

  • Magnesio.

  • Calcio.

Esto evita posibles interferencias y facilita organizar correctamente la suplementación.

Ácido alfa lipoico, alcohol y vitamina B1

Existe una precaución especialmente interesante en personas con consumo elevado y mantenido de alcohol.

El alcoholismo crónico puede provocar déficit de tiamina o vitamina B1.

La tiamina también participa en importantes rutas mitocondriales relacionadas con la producción de energía.

Por esta razón debe valorarse especialmente el estado de vitamina B1 antes de utilizar dosis elevadas de ácido alfa lipoico en personas con riesgo de deficiencia.

Embarazo y lactancia

Durante el embarazo y la lactancia nuestro organismo continúa produciendo ácido lipoico y también lo obtenemos en pequeñas cantidades de los alimentos.

La utilización de cantidades concentradas como suplemento debe valorarse de forma individual según el objetivo y las circunstancias de la mujer.

Ácido alfa lipoico: antioxidante, mitocondrias y metabolismo

El ácido alfa lipoico se hizo famoso como “antioxidante universal”, pero su bioquímica es mucho más interesante que esa denominación.

En primer lugar encontramos su función mitocondrial:

nutrientes → acetil-CoA → ciclo de Krebs → energía.

Después aparece su sistema antioxidante:

ácido lipoico ⇄ ácido dihidrolipoico.

Y alrededor de este sistema encontramos su relación con:

  • Glutatión.

  • Vitamina C.

  • Vitamina E.

  • Estrés oxidativo.

Finalmente aparece una tercera área especialmente interesante: su influencia sobre el metabolismo de la glucosa y el sistema nervioso.

Precisamente la combinación de estas tres propiedades explica buena parte de sus aplicaciones:

mitocondrias + metabolismo + protección antioxidante.

Y también explica por qué el ácido alfa lipoico continúa siendo uno de los compuestos más interesantes cuando estudiamos la relación entre producción de energía, glucosa, envejecimiento celular y función nerviosa.

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