Panecillos integrales de espelta y romero

No hay nada como el aroma del pan recién horneado. Estos panecillos integrales de espelta y romero tienen una corteza crujiente, una miga tierna y un sabor muy aromático que los convierte en el acompañamiento perfecto para desayunos, comidas o cenas.

Prepararlos en casa requiere un poco de paciencia, pero el resultado merece la pena. Además, puedes congelarlos una vez horneados para tener siempre pan casero listo para cualquier momento.


¿Por qué estos ingredientes?

Harina integral de espelta

La espelta es un cereal ancestral con un sabor suave y ligeramente tostado.

Su harina integral conserva el salvado y el germen del grano, por lo que aporta más fibra, vitaminas del grupo B y minerales que una harina refinada.

La fibra contribuye a aumentar la sensación de saciedad y forma parte de una alimentación equilibrada.

Romero

El romero es una planta aromática muy utilizada en la cocina mediterránea.

Aporta un intenso aroma y combina especialmente bien con panes, patatas, verduras y platos elaborados con aceite de oliva.

Tradicionalmente también se ha utilizado para favorecer la digestión.

Aceite de oliva virgen extra

El aceite de oliva aporta grasas saludables, mejora la textura de la masa y ayuda a conservar la jugosidad del pan.

Leche de soja

La leche de soja aporta humedad a la masa y permite elaborar un pan completamente vegetal.

Levadura fresca

La levadura es la responsable de que la masa fermente, aumentando su volumen y consiguiendo una miga esponjosa.


Ingredientes (4-6 panecillos)

  • 500 g de harina integral de espelta.
  • 2 cucharadas de romero.
  • Sal al gusto.
  • 25 g de levadura fresca.
  • ¼ de taza de aceite de oliva virgen extra.
  • 110 ml de leche de soja sin azúcar.
  • 100 ml de agua.
  • Papel de horno.


Preparación

  1. Mezcle en un recipiente la harina integral de espelta, el romero y una pizca de sal.
  2. Desmenuce la levadura fresca y repártala bien por toda la mezcla.
  3. Incorpore el aceite de oliva y comience a amasar.
  4. Añada la leche de soja y continúe mezclando.
  5. Incorpore el agua poco a poco mientras amasa durante unos 5 minutos.
  6. Si la masa resulta demasiado pegajosa, añada un poco más de harina sobre la mesa y en las manos.
  7. Divida la masa en 4 a 6 porciones, según el tamaño que desee para los panecillos.
  8. Forme cada panecillo individualmente.
  9. Colóquelos sobre una bandeja cubierta con papel de horno.
  10. Tápelos con un paño limpio y déjelos reposar durante aproximadamente 1 hora, hasta que aumenten ligeramente de volumen.
  11. Precaliente el horno a 180 ºC.
  12. Hornee los panecillos durante unos 40 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y crujiente.
  13. Déjelos templar sobre una rejilla antes de consumirlos.


Conservación

Estos panecillos se mantienen en buenas condiciones durante un par de días si se conservan en una bolsa de tela o un recipiente adecuado para pan.

Si no va a consumirlos pronto, lo mejor es congelarlos una vez fríos. Cuando los necesite, bastará con dejarlos descongelar a temperatura ambiente o calentarlos unos minutos en el horno para que recuperen su textura.


Un pan casero para cualquier ocasión

Estos panecillos combinan perfectamente con queso, hummus, patés vegetales, aceite de oliva, tomate, aguacate o cualquier otro acompañamiento que te guste.

También son ideales para preparar pequeños bocadillos o servir junto a sopas, cremas y ensaladas.

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