
El cobre es un oligoelemento esencial. Aunque nuestro organismo lo necesita en cantidades muy pequeñas, participa en numerosos procesos importantes para el funcionamiento normal del cuerpo.
Entre sus funciones destacan su participación en la formación del colágeno y de los glóbulos rojos, el metabolismo del hierro, el funcionamiento del sistema nervioso y la protección frente al estrés oxidativo.
Como ocurre con otros minerales, mantener un aporte adecuado a través de la alimentación resulta fundamental para el equilibrio del organismo.
¿Para qué sirve el cobre?
El cobre interviene en numerosas funciones, entre ellas:
- Participa en la formación normal del colágeno.
- Contribuye a la formación de los glóbulos rojos.
- Ayuda al metabolismo normal del hierro.
- Participa en el funcionamiento normal del sistema nervioso.
- Contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.
- Interviene en el mantenimiento del tejido conectivo.
Además, el cobre mantiene una estrecha relación con otros minerales como el zinc y el hierro, por lo que resulta importante conservar un buen equilibrio entre todos ellos.
¿Qué ocurre cuando existe un déficit de cobre?
La falta de cobre no es frecuente en personas que siguen una alimentación variada, aunque puede aparecer en determinadas circunstancias.
Entre las posibles manifestaciones de una deficiencia encontramos:
- Anemia.
- Cansancio y debilidad.
- Alteraciones en la formación del tejido conectivo.
- Mayor susceptibilidad a infecciones.
- Alteraciones del equilibrio entre otros minerales.
Las necesidades diarias de cobre en adultos se sitúan alrededor de 900 microgramos al día.
Alimentos ricos en cobre
Hígado de vaca
Es uno de los alimentos con mayor contenido en cobre.
100 gramos: aproximadamente 14 mg.
Chocolate negro
Además de cobre, aporta magnesio, hierro y antioxidantes naturales.
30 gramos: aproximadamente 1 mg.
Orejones
Los albaricoques desecados son una buena fuente de cobre y fibra.
1 taza: aproximadamente 0,69 mg.
Semillas de girasol
También aportan vitamina E, grasas saludables y magnesio.
¼ de taza: aproximadamente 0,63 mg.
Lentejas
Las lentejas destacan por su contenido en proteínas vegetales, fibra y minerales.
1 taza cocida: aproximadamente 0,5 mg.
Setas
Además de cobre, contienen vitaminas del grupo B y antioxidantes.
1 taza: aproximadamente 0,43 mg.
Almendras
Las almendras aportan grasas saludables, vitamina E y una interesante cantidad de cobre.
¼ de taza: aproximadamente 0,40 mg.
Nabos
Los nabos son una hortaliza rica en fibra, vitamina C y minerales.
1 taza cocida: aproximadamente 0,36 mg.
Melaza
La melaza de caña concentra diferentes minerales, entre ellos el cobre.
2 cucharaditas: aproximadamente 0,28 mg.
Espárragos
Los espárragos completan esta lista aportando cobre, fibra y ácido fólico.
1 taza: aproximadamente 0,25 mg.


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