
Los electrolitos son minerales esenciales que ayudan a mantener el equilibrio de los líquidos del organismo y participan en numerosos procesos fundamentales.
Intervienen en la transmisión del impulso nervioso, la contracción muscular, el funcionamiento normal de las células y el mantenimiento del equilibrio hídrico.
Nuestro organismo pierde electrolitos de forma natural a través del sudor, la orina y otras secreciones. Sin embargo, estas pérdidas pueden aumentar durante el ejercicio intenso, los episodios de fiebre, los vómitos, la diarrea o en situaciones de calor intenso.
Una alimentación equilibrada y una buena hidratación ayudan a mantener unos niveles adecuados de estos minerales.
¿Cómo saber si nos faltan electrolitos?
Cuando existe un desequilibrio pueden aparecer síntomas como:
- Cansancio.
- Calambres musculares.
- Sensación de mareo.
- Debilidad.
- Fatiga tras el ejercicio.
Mantener una alimentación rica en alimentos frescos y poco procesados suele ser suficiente para favorecer un buen aporte de electrolitos en la mayoría de las personas.
Alimentos ricos en electrolitos
Agua de coco
El agua de coco es una de las bebidas naturales más conocidas por su contenido en electrolitos, especialmente potasio.
Además, aporta pequeñas cantidades de sodio, magnesio y otros minerales, por lo que resulta una excelente opción para rehidratarse después del ejercicio o en épocas de calor.
Plátanos
El plátano destaca por su contenido en potasio, un mineral imprescindible para el funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso.
Por ello suele formar parte de la alimentación de muchas personas antes o después de entrenar.
Semillas de chía
Las semillas de chía aportan omega-3, fibra, proteínas y minerales como calcio, hierro, magnesio y potasio.
Pueden añadirse fácilmente a yogures, batidos, ensaladas o bebidas vegetales.
Frutos secos
Almendras, anacardos, nueces, cacahuetes y semillas de calabaza son excelentes fuentes de magnesio.
Este mineral participa en cientos de reacciones enzimáticas y resulta especialmente importante para la función muscular y nerviosa.
Sal
El sodio y el cloruro presentes en la sal también forman parte de los electrolitos.
Después de pérdidas importantes de líquidos, algunos alimentos salados, como un caldo casero o un zumo de verduras, pueden contribuir a recuperar estos minerales.
Yogur
Además de aportar calcio, el yogur contiene proteínas y fermentos lácticos que forman parte de una alimentación saludable.
Puede resultar una buena opción después del ejercicio o como parte de un desayuno completo.
Agua
Aunque el agua no aporta electrolitos en grandes cantidades, resulta imprescindible para mantener el equilibrio hídrico del organismo.
Las necesidades de agua varían según la edad, el peso, el clima, el nivel de actividad física y el estado de salud.
Como orientación general, muchas personas obtienen un buen punto de partida dividiendo su peso corporal en kilogramos entre siete para calcular aproximadamente el número de vasos de agua que pueden necesitar al día, aunque cada organismo tiene necesidades diferentes y conviene adaptar la hidratación a cada situación.


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