Jarabe casero para dormir

 

El sueño es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo y el bienestar infantil. Un buen descanso influye en el estado de ánimo, la energía, el crecimiento, el sistema inmunitario y el correcto funcionamiento del organismo. Por eso, cuando un niño duerme mal, es normal que toda la familia acabe acusando el cansancio.

Antes de buscar una solución, es importante intentar averiguar cuál puede ser la causa del problema. En la consulta, muchas familias me cuentan que llevan semanas sin descansar porque son sus hijos quienes se despiertan continuamente durante la noche.

En algunos casos, el origen puede estar en los cólicos o en molestias digestivas, por lo que conviene prestar atención a la salud intestinal del niño.

Otras veces aparecen signos como rechinar los dientes, hablar dormidos, despertarse con frecuencia o presentar picor en la zona anal durante la noche. Cuando coinciden varios de estos síntomas, conviene valorar la posibilidad de una parasitosis intestinal y consultar con el profesional correspondiente para confirmar el diagnóstico y establecer el tratamiento adecuado.

También hay niños que simplemente están preocupados por algo que ocurre en el colegio. Sorprende comprobar cuántos casos de estrés infantil aparecen cada vez a edades más tempranas. En estas situaciones siempre recomiendo lo mismo: dedicar tiempo a jugar con ellos, escucharlos y enseñarles que pueden hablar con nosotros siempre que tengan un problema.

Y, por supuesto, existen niños especialmente inquietos o muy activos a los que les cuesta bajar el ritmo después de un día lleno de estímulos. Para ellos está pensada esta antigua receta tradicional.

Cómo preparar un jarabe tradicional para favorecer el descanso

Ingredientes

  • 10 g de flores secas de amapola.

  • 200 ml de agua.

  • 350 g de azúcar moreno, panela o piloncillo.

  • Un bote o frasco de cristal con tapa.

Preparación

  • Caliente el agua y, cuando rompa a hervir, retírela del fuego.

  • Añada las flores secas de amapola y deje reposar durante 10 minutos.

  • Cuele la infusión para retirar las flores.

  • Vuelva a poner la infusión al fuego, esta vez a temperatura baja, e incorpore poco a poco el azúcar, removiendo continuamente con una cuchara de madera.

  • Evite que hierva con fuerza.

  • Cuando la mezcla adquiera una textura similar a la de un jarabe, retírela del fuego.

  • Deje enfriar completamente y guárdela en un recipiente de cristal con tapa.

Cómo utilizar este jarabe

Tradicionalmente, este jarabe también se ha utilizado para aliviar la tos, especialmente esa tos seca que suele aparecer al acostarse y dificulta el descanso nocturno.

Cuando se emplea como parte de la rutina nocturna, la dosis tradicional es de una cucharada sopera antes de acostarse.

Si se utiliza con motivo de la tos, tradicionalmente se ha administrado una cucharada por la mañana y otra antes de dormir, sin superar las cantidades indicadas.

Precauciones

  • No administrar nunca más de dos cucharadas al día.

  • No utilizar en menores de dos años.

  • Si el insomnio persiste, el niño presenta otros síntomas o existen dudas sobre la causa, consulte con un profesional sanitario antes de administrar cualquier preparado.

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