
El seitán es uno de los alimentos más utilizados en la cocina vegetariana y vegana gracias a su textura firme y a su gran versatilidad. Una vez preparado, puede utilizarse para elaborar filetes, hamburguesas, guisos, brochetas o salteados, convirtiéndose en una excelente alternativa vegetal en multitud de recetas.
Aunque prepararlo por primera vez puede parecer complicado, en realidad solo requiere un poco de práctica para conseguir una textura firme, jugosa y agradable.
Una de sus grandes ventajas es que puede cocinarse en cantidad y conservarse varios días en el frigorífico o congelarse en porciones para tenerlo siempre listo.
¿Por qué elegir el seitán?
Una excelente fuente de proteínas vegetales
El seitán se obtiene a partir del gluten del trigo y destaca por su elevado contenido en proteínas.
Gracias a su textura firme y consistente, es uno de los alimentos vegetales que más recuerda a la carne, lo que explica su popularidad dentro de la cocina vegetariana.
No obstante, al proceder del trigo, no es apto para personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten.
Caldo vegetal
El caldo vegetal aporta sabor desde el primer momento y consigue que el seitán absorba mejor los aromas durante la cocción.
Salsa de soja
La salsa de soja proporciona el característico sabor umami, intensificando el gusto del seitán y mejorando su textura.
Si necesita controlar el consumo de sal, puede utilizar una versión reducida en sodio.
Ajo, cebolla y pimiento
Estas verduras aromáticas enriquecen el caldo de cocción y aportan un sabor mucho más intenso al seitán.
Hierbas y especias
El orégano, el curry, la cúrcuma, el perejil, el ajo en polvo, el pimentón y la pimienta negra permiten personalizar completamente el sabor.
Además de aportar aroma, las especias enriquecen nutricionalmente la receta gracias a sus compuestos vegetales.
Aceite de oliva virgen extra
Una vez preparado el seitán, un ligero dorado con aceite de oliva consigue una superficie crujiente y un sabor mucho más intenso.
Ingredientes
- 350 g de gluten de trigo.
- ½ vaso de pan rallado.
- 1 vaso y medio de caldo vegetal.
- ½ vaso de salsa de soja.
- 2 dientes de ajo.
- 1 cebolla.
- 1 pimiento rojo.
- Aceite de oliva virgen extra.
Especias (opcionales)
- Orégano al gusto.
- 1 cucharada de curry.
- ½ cucharada de cúrcuma.
- 1 cucharada de pimienta negra.
- ½ cucharada de ajo en polvo.
- ½ cucharada de perejil seco.
- ½ cucharada de pimentón picante.
Preparación (20 filetes aproximadamente)
- Mezcle en un bol el gluten de trigo, el pan rallado y las especias.
- Caliente el caldo vegetal y mézclelo con la salsa de soja.
- Incorpore poco a poco el líquido sobre la mezcla seca mientras remueve con una espátula.
- Cuando toda la harina haya absorbido el líquido, continúe amasando con las manos hasta obtener una masa uniforme. Si fuese necesario, añada un poco más de salsa de soja.
- Forme un cilindro compacto y resérvelo.
- Llene una olla grande con agua y añada el ajo, la cebolla y el pimiento troceados.
- Cuando el agua comience a hervir, introduzca el cilindro de seitán.
- Mantenga una ebullición suave durante unos 40 minutos.
- Retire el seitán de la olla y déjelo escurrir durante unos 10 minutos.
- Una vez frío, córtelo en filetes.
- Puede dorarlos directamente en una sartén con un poco de aceite de oliva o conservar el resto para utilizarlo posteriormente en otras recetas.
Ideas para utilizar el seitán
Una vez preparado, el seitán puede utilizarse para elaborar:
- Filetes a la plancha.
- Hamburguesas vegetales.
- Guisos.
- Brochetas.
- Salteados con verduras.
- Bocadillos y sándwiches.
- Fajitas o burritos.
- Estofados.
También admite diferentes marinados con hierbas, especias o salsa de soja para conseguir sabores completamente distintos.
Una receta básica para multitud de platos
Aprender a preparar seitán casero permite disponer de una excelente base para muchas recetas vegetarianas y veganas.
Su alto contenido en proteínas y su versatilidad hacen que sea uno de los alimentos más utilizados como alternativa vegetal dentro de una alimentación equilibrada.


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