Calostro bovino: para qué sirve, beneficios y propiedades

Todas las madres de mamíferos producen calostro durante un corto periodo de tiempo alrededor del nacimiento de sus crías.

Esta «primera leche» tiene una composición muy diferente de la leche madura y está especialmente adaptada a las necesidades de las primeras horas y días de vida.

Contiene proteínas, inmunoglobulinas, lactoferrina, factores de crecimiento, oligosacáridos y numerosas sustancias bioactivas destinadas, entre otras funciones, a nutrir, proteger y favorecer la maduración del aparato digestivo y del sistema inmunitario del recién nacido.

Precisamente esta extraordinaria composición explica que el calostro bovino haya despertado interés como alimento funcional y complemento nutricional también en adultos.

¿Qué es el calostro bovino?

El calostro bovino es la primera secreción producida por la glándula mamaria de la vaca después del parto, antes de que se establezca la producción de leche madura.

Su composición cambia rápidamente durante las primeras horas.

Es especialmente rico en:

  • Inmunoglobulinas.

  • Lactoferrina.

  • Lactoperoxidasa.

  • Lisozima.

  • Péptidos bioactivos.

  • Factores de crecimiento.

  • Oligosacáridos.

  • Proteínas.

  • Vitaminas y minerales.

El ternero depende especialmente del calostro porque, a diferencia de lo que sucede en los seres humanos, la placenta de los rumiantes prácticamente no permite la transferencia prenatal de inmunoglobulinas maternas.

Por eso el recién nacido necesita recibirlas a través del calostro materno.

Esta es una de las razones por las que el calostro bovino presenta concentraciones especialmente elevadas de determinadas inmunoglobulinas, sobre todo IgG.

Los complementos que encontramos habitualmente en los herbolarios proceden precisamente de calostro bovino procesado y deshidratado.

Y aquí hay un detalle importante: su composición puede variar considerablemente dependiendo de factores como el momento de recogida, la alimentación y salud del animal, el procesamiento utilizado y la estandarización del producto final.

Composición del calostro bovino

El calostro es una sustancia biológicamente muy compleja.

Se han identificado en él numerosos componentes nutricionales e inmunológicos, y precisamente esta combinación explica gran parte de la investigación desarrollada alrededor de sus posibles aplicaciones.

Inmunoglobulinas

Entre los componentes más conocidos encontramos las inmunoglobulinas, especialmente:

  • IgG.

  • IgA.

  • IgM.

Son anticuerpos producidos por el sistema inmunitario de la madre.

En el ternero proporcionan inmunidad pasiva durante las primeras etapas de vida.

Cuando hablamos de suplementos de calostro bovino en seres humanos la situación es diferente: las inmunoglobulinas bovinas ingeridas no sustituyen a nuestros propios anticuerpos ni nos transfieren directamente la inmunidad de la vaca.

Sin embargo, parte de su interés se encuentra precisamente en sus posibles efectos locales dentro del tracto gastrointestinal, donde pueden interactuar con determinados microorganismos, toxinas y antígenos antes de ser completamente degradadas.

Lactoferrina

La lactoferrina es probablemente una de las proteínas más interesantes del calostro.

Tiene capacidad para unirse al hierro y participa en diferentes mecanismos relacionados con:

  • Regulación de la disponibilidad de hierro.

  • Respuesta inmunitaria.

  • Inflamación.

  • Defensa frente a determinados microorganismos.

  • Integridad de las mucosas.

Muchas bacterias necesitan hierro para crecer y multiplicarse.

Al secuestrar parte del hierro disponible, la lactoferrina puede dificultar el crecimiento de determinados microorganismos.

Además, se han descrito mecanismos antimicrobianos que no dependen exclusivamente de esta captación de hierro.

Por eso existe abundante investigación sobre lactoferrina frente a diferentes bacterias, virus y hongos, aunque los resultados obtenidos en laboratorio no significan automáticamente que tomar calostro pueda tratar esas infecciones en una persona.

Lactoperoxidasa

La lactoperoxidasa forma parte de otro interesante sistema de defensa natural presente en secreciones como la leche.

En presencia de determinados sustratos puede generar compuestos con actividad antimicrobiana.

Se ha investigado especialmente por su posible capacidad para dificultar el crecimiento de diferentes microorganismos.

Lisozima

La lisozima es una enzima capaz de actuar sobre determinados componentes de la pared bacteriana.

Forma parte de los mecanismos naturales de defensa presentes en diferentes secreciones corporales.

Su actividad puede complementarse con la de otras proteínas del calostro, entre ellas la lactoferrina.

Péptidos ricos en prolina o PRP

Los péptidos ricos en prolina (PRP), también conocidos en determinados preparados como colostrinin, han despertado especial interés por su posible actividad inmunomoduladora.

Se han estudiado por su capacidad para influir sobre diferentes señales y células relacionadas con la respuesta inmunitaria.

Esto ha llevado a investigar estos péptidos en situaciones caracterizadas tanto por una respuesta inmunitaria insuficiente como por una activación inmunitaria excesiva.

La palabra importante aquí es inmunomodulación.

No significa simplemente «estimular las defensas», sino estudiar de qué manera determinadas moléculas pueden modificar la regulación de la respuesta inmunitaria.

Citoquinas

El calostro contiene también diferentes citoquinas, moléculas utilizadas por las células para comunicarse entre sí.

Las citoquinas participan en:

  • Inflamación.

  • Activación inmunitaria.

  • Migración celular.

  • Diferenciación de determinadas células.

  • Regulación de la respuesta frente a infecciones.

Su presencia es especialmente lógica en un alimento cuya función biológica original consiste en ayudar a un recién nacido a adaptarse rápidamente al mundo exterior.

Oligosacáridos y glicoconjugados

Los oligosacáridos son carbohidratos complejos con funciones que van mucho más allá de proporcionar energía.

Algunos pueden actuar como sustrato para determinadas bacterias intestinales y otros pueden comportarse como estructuras señuelo a las que se unen microorganismos, dificultando su adhesión a las células intestinales.

Esta es una de las áreas más interesantes de investigación sobre leche y calostro.

Factores de crecimiento

El calostro contiene diferentes factores de crecimiento y moléculas relacionadas con la proliferación, diferenciación y reparación celular.

Entre los más conocidos encontramos:

  • IGF-1.

  • IGF-2.

  • EGF.

  • TGF-β.

  • Otros factores tróficos.

En el recién nacido participan en la maduración de diferentes tejidos, especialmente del aparato digestivo.

Su presencia ha despertado también interés en la investigación sobre integridad intestinal, recuperación después del ejercicio y reparación tisular.

Vitaminas, minerales y proteínas

El calostro contiene además:

  • Vitaminas liposolubles.

  • Vitaminas del grupo B.

  • Minerales.

  • Caseína.

  • Alfa-lactoalbúmina.

  • Aminoácidos.

  • Diferentes enzimas y proteínas transportadoras.

Por tanto, no estamos hablando de una única sustancia activa, sino de una matriz biológica extremadamente compleja.

Beneficios del calostro bovino

Calostro y sistema inmunitario

Esta es probablemente la aplicación por la que más se conoce el calostro.

Su propia función biológica consiste en proporcionar al recién nacido una enorme cantidad de sustancias relacionadas con la protección inmunitaria y la maduración de las mucosas.

El calostro bovino contiene:

  • Inmunoglobulinas.

  • Lactoferrina.

  • Lactoperoxidasa.

  • Lisozima.

  • PRP.

  • Citoquinas.

  • Oligosacáridos.

Se han estudiado diferentes componentes del calostro frente a microorganismos como:

  • Escherichia coli.

  • Salmonella.

  • Campylobacter.

  • Helicobacter pylori.

  • Clostridioides difficile.

  • Diferentes especies de Streptococcus y Staphylococcus.

  • Candida albicans.

  • Rotavirus.

  • Otros microorganismos intestinales y respiratorios.

En muchos casos estos efectos proceden de estudios in vitro, experimentales o realizados con preparados de inmunoglobulinas específicamente dirigidas frente a determinados patógenos.

Por eso no podemos traducirlos simplemente como «el calostro mata todos estos microorganismos».

Lo interesante es que posee múltiples mecanismos potencialmente capaces de interferir en la adhesión, crecimiento o actividad de determinados patógenos, especialmente dentro del intestino.

Calostro e inmunidad de las mucosas

Esta distinción es fundamental.

Cuando un adulto toma calostro bovino, buena parte de sus proteínas serán sometidas al proceso normal de digestión.

Por eso una de las áreas donde tiene más sentido estudiar sus efectos es precisamente el tracto gastrointestinal, antes de que esos componentes sean completamente degradados.

Las inmunoglobulinas bovinas pueden mantener durante cierto tiempo actividad local en el intestino y reconocer determinados antígenos.

La lactoferrina, los oligosacáridos y otros péptidos pueden actuar también sobre el entorno intestinal.

Por tanto, más que pensar en el calostro como una especie de «inyección de defensas», resulta mucho más interesante entenderlo como una combinación de sustancias bioactivas capaces de interactuar con la barrera intestinal y la inmunidad de las mucosas.

Calostro y salud intestinal

Aquí encontramos probablemente una de las aplicaciones más interesantes del calostro bovino.

El intestino no es simplemente un tubo encargado de absorber alimentos.

Su mucosa constituye una enorme superficie de contacto entre nuestro organismo y el exterior.

Debe permitir el paso de nutrientes y, al mismo tiempo, limitar la entrada de:

  • Microorganismos.

  • Toxinas.

  • Antígenos.

  • Sustancias potencialmente perjudiciales.

Esta función depende de lo que denominamos barrera intestinal.

Calostro y permeabilidad intestinal

La permeabilidad intestinal puede aumentar temporalmente en determinadas circunstancias.

Se ha estudiado su modificación en relación con:

  • Ejercicio físico intenso.

  • Infecciones gastrointestinales.

  • Uso de determinados medicamentos.

  • Inflamación intestinal.

  • Estrés fisiológico.

El calostro bovino contiene factores de crecimiento y diferentes moléculas bioactivas que han llevado a investigar su capacidad para favorecer la integridad del epitelio intestinal.

Existen estudios particularmente interesantes en deportistas sometidos a ejercicio intenso, una situación en la que puede aumentar transitoriamente la permeabilidad intestinal.

Algunos trabajos han encontrado que la suplementación con calostro puede ayudar a limitar determinados cambios en la permeabilidad intestinal inducidos por el ejercicio.

Esto no significa que todas las enfermedades atribuidas popularmente al denominado «intestino permeable» estén causadas por este mecanismo.

Enfermedades como diabetes tipo 1, enfermedad de Crohn, lupus, esclerosis múltiple, Parkinson, Alzheimer, autismo o artritis reumatoide tienen una etiología multifactorial mucho más compleja.

La alteración de la barrera intestinal se investiga en muchas de ellas, pero no podemos afirmar que sea su causa única ni que reparar la permeabilidad intestinal permita curarlas.

Calostro y microbiota

Los oligosacáridos y otros componentes del calostro pueden interactuar con la microbiota intestinal.

Esto puede influir sobre:

  • Adhesión de determinados microorganismos.

  • Crecimiento de algunas bacterias.

  • Producción de metabolitos.

  • Integridad de la mucosa.

  • Comunicación entre microbiota y sistema inmunitario.

El calostro no debe entenderse exactamente como un probiótico, ya que su principal interés no reside en aportar microorganismos vivos.

Su posible influencia sobre la microbiota procede fundamentalmente de sus componentes bioactivos y prebióticos.

Calostro y diarrea infecciosa

Esta es una de las aplicaciones donde encontramos una historia de investigación particularmente interesante.

Se han utilizado preparados derivados de calostro bovino ricos en inmunoglobulinas frente a determinados microorganismos causantes de diarrea.

Especialmente interesantes han sido los denominados calostros hiperinmunes, procedentes de animales inmunizados frente a microorganismos concretos para producir concentraciones elevadas de anticuerpos específicos.

Se han estudiado frente a:

  • E. coli.

  • Rotavirus.

  • Cryptosporidium.

  • Otros agentes gastrointestinales.

También existen trabajos históricos realizados en personas inmunodeprimidas y pacientes con VIH que presentaban diarrea crónica asociada a infecciones oportunistas.

En algunos de estos estudios los preparados de inmunoglobulinas bovinas consiguieron reducir la frecuencia o duración de la diarrea.

Es importante distinguir estos preparados específicos de un complemento convencional de calostro bovino.

Calostro y enfermedades autoinmunes

La presencia de PRP, citoquinas, lactoferrina y otras moléculas inmunológicamente activas ha provocado que el calostro se investigue también en relación con la regulación del sistema inmunitario.

Los PRP han mostrado efectos inmunomoduladores en estudios experimentales.

Por esta razón se han propuesto posibles aplicaciones en enfermedades caracterizadas por una regulación anómala de la respuesta inmunitaria.

Entre las enfermedades estudiadas o mencionadas históricamente encontramos:

  • Artritis reumatoide.

  • Lupus.

  • Esclerosis múltiple.

  • Asma.

  • Diferentes alteraciones inflamatorias.

Sin embargo, existe una distancia importante entre demostrar que una molécula modifica determinadas señales inmunológicas y demostrar que un suplemento de calostro trata una enfermedad autoinmune.

Actualmente no podemos considerar el calostro un tratamiento de estas enfermedades.

Su interés se encuentra en los mecanismos inmunológicos que contiene y en la investigación sobre la relación entre mucosas, microbiota, barrera intestinal y regulación inmunitaria.

Calostro y diabetes

La relación entre leche, inmunidad intestinal y diabetes tipo 1 lleva décadas investigándose.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario destruye progresivamente las células beta pancreáticas encargadas de producir insulina.

Durante años se investigó si determinadas proteínas de la leche de vaca podían participar en el desarrollo de autoinmunidad en niños genéticamente susceptibles.

Entre las proteínas estudiadas se encontraba la GAD, aunque las hipótesis sobre leche de vaca, lactancia y aparición de diabetes tipo 1 han resultado mucho más complejas de lo que inicialmente se pensaba.

No podemos afirmar que no recibir calostro o no ser amamantado provoque diabetes tipo 1, ni que tomar calostro pueda prevenirla.

IGF-1 y metabolismo de la glucosa

El calostro contiene IGF-1, una molécula estructuralmente relacionada con la insulina y con importantes funciones en crecimiento y metabolismo.

IGF-1 participa, entre otras cosas, en:

  • Metabolismo de glucosa.

  • Síntesis proteica.

  • Crecimiento celular.

  • Recuperación de tejidos.

Esto ha provocado interés en su relación con diabetes y metabolismo energético.

Sin embargo, administrar IGF-1 farmacológicamente en un estudio no equivale a ingerir calostro.

Parte del IGF-1 ingerido será sometido a digestión y no podemos asumir que tomar calostro produzca los mismos efectos metabólicos que administrar directamente esta molécula.

Calostro y VIH

Esta es otra de las áreas donde merece la pena separar varias cuestiones diferentes.

La lactoferrina ha mostrado actividad frente al VIH y otros virus en diferentes modelos experimentales.

Se han estudiado mecanismos relacionados con la capacidad de la lactoferrina para interferir en determinados procesos necesarios para que algunos virus entren en las células.

Esto no significa que beber o suplementarse con calostro reduzca la carga viral de una persona con VIH.

Donde sí existe una línea clínica particularmente interesante es en determinados problemas gastrointestinales asociados históricamente al VIH.

En pacientes inmunodeprimidos con diarrea por Cryptosporidium y otros patógenos oportunistas, se han estudiado preparados de calostro bovino y concentrados de inmunoglobulinas con resultados prometedores en algunos trabajos.

Por tanto, el interés histórico del calostro en VIH se encuentra principalmente en el apoyo nutricional y gastrointestinal y en determinadas infecciones oportunistas intestinales, no en sustituir el tratamiento antirretroviral ni en eliminar el virus.

Calostro y cáncer

El calostro contiene diferentes sustancias que han despertado interés en investigación oncológica.

Entre ellas encontramos:

  • Lactoferrina.

  • Lactoferricina.

  • Alfa-lactoalbúmina.

  • Citoquinas.

  • Factores de crecimiento.

  • Diferentes péptidos bioactivos.

En estudios celulares y animales algunas de estas moléculas han mostrado capacidad para influir sobre:

  • Proliferación celular.

  • Apoptosis.

  • Inflamación.

  • Respuesta inmunitaria.

  • Crecimiento tumoral.

La lactoferrina, por ejemplo, ha sido especialmente estudiada en modelos experimentales de carcinogénesis gastrointestinal.

También existen investigaciones muy interesantes sobre complejos derivados de alfa-lactoalbúmina capaces de producir muerte en determinadas células tumorales.

Pero aquí debemos hacer una distinción fundamental.

Que una proteína aislada del calostro o de la leche muestre actividad antitumoral en laboratorio no significa que consumir calostro prevenga o trate el cáncer.

Además, el calostro contiene factores de crecimiento, por lo que su utilización en personas con cáncer activo merece una valoración individualizada y no debe plantearse como tratamiento oncológico.

Calostro y salud cardiovascular

La inflamación y la respuesta inmunitaria participan en el desarrollo de la aterosclerosis.

Hoy sabemos que una placa de ateroma no es simplemente una acumulación pasiva de colesterol, sino una lesión compleja donde intervienen:

  • Lípidos.

  • Células inmunitarias.

  • Inflamación.

  • Endotelio vascular.

  • Tejido fibroso.

Durante años también se investigó la posible participación de determinados microorganismos, entre ellos Chlamydia pneumoniae, en la aterosclerosis.

Aunque se han encontrado asociaciones, esto no significa que la infección por Chlamydia sea la causa general de la enfermedad cardiovascular ni que combatirla mediante factores inmunitarios del calostro permita prevenirla.

También se han estudiado péptidos derivados de proteínas lácteas con actividad sobre la enzima convertidora de angiotensina, entre ellos determinados casokininas y lactokininas.

Esta investigación resulta interesante para comprender la enorme variedad de péptidos bioactivos presentes en los productos lácteos.

Sin embargo, actualmente no podemos considerar el calostro un tratamiento para hipertensión, aterosclerosis o enfermedad cardiovascular.

Calostro y gripe

Existe un pequeño estudio que comparó la utilización de calostro durante varias semanas con otros grupos de seguimiento y observó una menor incidencia de episodios gripales en quienes recibieron calostro.

Este trabajo se ha citado durante años para afirmar que el calostro es «tres veces más eficaz que la vacuna de la gripe».

Esa conclusión va más allá de lo que podemos establecer a partir de un estudio de estas características.

La investigación resulta interesante porque apoya el estudio del calostro en relación con infecciones respiratorias y respuesta inmunitaria, pero no permite afirmar que sustituya a la vacunación antigripal.

Calostro y ejercicio físico

Este es otro de los campos donde existe investigación humana bastante interesante.

El ejercicio físico intenso y prolongado puede producir temporalmente:

  • Alteraciones de determinados parámetros inmunitarios.

  • Aumento de la permeabilidad intestinal.

  • Estrés gastrointestinal.

  • Inflamación.

  • Mayor susceptibilidad a determinadas infecciones respiratorias en algunos deportistas.

Por eso se ha estudiado el calostro bovino en deportistas y personas sometidas a entrenamientos intensos.

Calostro y recuperación deportiva

Algunos estudios han investigado dosis relativamente elevadas de calostro en relación con:

  • Recuperación después del ejercicio.

  • Composición corporal.

  • Masa magra.

  • Rendimiento.

  • Función inmunitaria.

  • Infecciones respiratorias.

  • Permeabilidad intestinal.

Los resultados no son idénticos en todos los estudios.

Existen trabajos que han encontrado mejoras en determinados parámetros de rendimiento o composición corporal y otros donde las diferencias han sido pequeñas o inexistentes.

Una de las líneas más consistentes e interesantes es probablemente su posible influencia sobre la barrera intestinal durante el ejercicio intenso.

Por tanto, definir el calostro como «tan potente como los esteroides para generar músculo» no refleja correctamente la evidencia disponible.

Es mucho más interesante como alimento funcional complejo relacionado con recuperación, inmunidad de las mucosas e integridad intestinal.

Calostro, IGF-1 y masa muscular

El calostro bovino contiene IGF-1, uno de los principales factores de crecimiento relacionados con el crecimiento y la recuperación de tejidos.

IGF-1 participa en:

  • Síntesis proteica.

  • Crecimiento muscular.

  • Recuperación tisular.

  • Metabolismo energético.

Esto explica buena parte del interés deportivo del calostro.

Pero ingerir IGF-1 dentro de un alimento no equivale a administrarlo farmacológicamente.

Además, la cantidad que alcanza intacta la circulación después de la digestión es una cuestión completamente diferente.

El entrenamiento de fuerza, por otra parte, activa nuestras propias vías anabólicas y modifica diferentes señales relacionadas con el crecimiento y adaptación muscular.

El posible efecto del calostro debe entenderse dentro de este contexto y no como una forma oral de administrar «hormona del crecimiento».

Calostro y pérdida de peso

El calostro contiene moléculas relacionadas con la regulación energética, entre ellas leptina e IGF-1.

La leptina es una hormona producida principalmente por el tejido adiposo que informa al cerebro sobre el estado de las reservas energéticas y participa en la regulación del apetito.

Pero que el calostro contenga leptina no significa que tomarlo oralmente produzca automáticamente saciedad o pérdida de peso.

Las proteínas y hormonas ingeridas están sometidas al proceso digestivo.

Algunos estudios deportivos han encontrado modificaciones en la composición corporal, especialmente en combinación con entrenamiento, pero el calostro no puede considerarse un producto adelgazante ni un quemagrasas.

Calostro y reparación de tejidos

La presencia de factores de crecimiento como:

  • IGF-1.

  • EGF.

  • TGF.

  • Factores relacionados con fibroblastos.

ha llevado a investigar el calostro en diferentes procesos de reparación y regeneración.

Su función natural en el recién nacido incluye precisamente favorecer el crecimiento y maduración del epitelio intestinal.

Experimentalmente se han estudiado diferentes componentes del calostro sobre:

  • Reparación de mucosas.

  • Cicatrización.

  • Recuperación muscular.

  • Tejidos epiteliales.

  • Integridad intestinal.

Esto no significa que tomar calostro regenere indiscriminadamente músculo, hueso, cartílago, nervios, ADN y ARN.

Su interés se encuentra en que contiene una combinación excepcional de nutrientes, péptidos y factores tróficos que participan en señales relacionadas con crecimiento y reparación.

Calostro y envejecimiento

El calostro se ha promocionado también como alimento antienvejecimiento debido a su contenido en:

  • Lactoferrina.

  • Péptidos bioactivos.

  • Factores de crecimiento.

  • Vitaminas.

  • Sistemas relacionados con la protección antioxidante.

El estrés oxidativo participa en numerosos procesos asociados al envejecimiento celular.

Sin embargo, no podemos afirmar que el calostro detenga el envejecimiento, elimine manchas de edad o rejuvenezca directamente los tejidos.

Su interés nutricional se encuentra principalmente en su combinación de proteínas bioactivas, factores de crecimiento y componentes inmunológicos, cuyo comportamiento continúa siendo objeto de investigación.

Uso tópico del calostro

El calostro también se ha utilizado tradicionalmente de forma tópica.

Se han desarrollado productos cosméticos y formulaciones experimentales destinadas a aprovechar sus proteínas y factores de crecimiento sobre:

  • Piel seca o alterada.

  • Reparación de la barrera cutánea.

  • Irritación.

  • Determinados procesos de cicatrización.

También existe investigación sobre proteínas derivadas de leche y calostro en salud oral.

Sin embargo, no es recomendable preparar mezclas caseras de calostro para aplicar sobre quemaduras, heridas quirúrgicas, úlceras o lesiones abiertas, ya que estas situaciones requieren condiciones adecuadas de higiene y formulaciones específicamente preparadas.

Tampoco resulta apropiado utilizar preparados domésticos de calostro mediante enemas o duchas vaginales para tratar infecciones.

¿Para qué sirve el calostro bovino?

A lo largo de los años el calostro bovino y algunos de sus componentes se han utilizado o investigado en relación con:

  • Salud intestinal.

  • Permeabilidad intestinal.

  • Recuperación después del ejercicio.

  • Deporte y rendimiento físico.

  • Inmunidad de las mucosas.

  • Infecciones respiratorias.

  • Diarrea infecciosa.

  • Diarrea asociada a determinadas inmunodeficiencias.

  • Cryptosporidium.

  • E. coli y otros microorganismos intestinales.

  • Lactoferrina y actividad antimicrobiana.

  • Microbiota intestinal.

  • Inflamación.

  • Regulación inmunitaria.

  • Investigación sobre enfermedades autoinmunes.

  • Investigación sobre diabetes tipo 1.

  • Investigación sobre VIH y diarreas oportunistas.

  • Investigación experimental sobre cáncer.

  • Metabolismo y composición corporal.

  • Recuperación muscular.

  • Reparación de mucosas.

  • Diferentes aplicaciones dermatológicas.

También aparece históricamente relacionado con una lista enorme de enfermedades: asma, alergias, artritis, osteoporosis, aterosclerosis, lupus, esclerosis múltiple, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, Crohn, hepatitis, herpes, candidiasis, Parkinson, ELA, distrofia muscular y muchas otras.

En la mayoría de estos casos debemos distinguir entre investigar un componente del calostro o un mecanismo relacionado con la enfermedad y demostrar que el calostro pueda tratarla.

No son lo mismo.

¿Cómo tomar el calostro bovino?

Los complementos de calostro bovino pueden encontrarse principalmente en:

  • Cápsulas.

  • Comprimidos.

  • Polvo.

La cantidad utilizada depende mucho del producto y del objetivo.

En investigación deportiva se han empleado cantidades considerablemente mayores que las presentes en muchos complementos convencionales, mientras que otros productos se estandarizan según su contenido en inmunoglobulinas, especialmente IgG.

Más que buscar simplemente el producto con mayor cantidad de miligramos, conviene observar:

  • Procedencia del calostro.

  • Momento de recogida.

  • Procesamiento.

  • Contenido en IgG.

  • Calidad microbiológica.

  • Conservación.

  • Ausencia de contaminantes.

  • Trazabilidad del fabricante.

No existe una razón bien establecida para tomar calostro con antiácidos de forma rutinaria.

Algunas formulaciones intentan proteger sus proteínas frente al ambiente digestivo, pero modificar innecesariamente la acidez del estómago no es imprescindible para utilizar un complemento de calostro.

Tampoco existe una hora universal —por ejemplo, antes de las cuatro de la tarde— a la que deba tomarse.

En deporte, la pauta dependerá de la cantidad total utilizada y del protocolo nutricional.

Contraindicaciones y precauciones del calostro

Aunque el calostro bovino suele tolerarse bien, no está completamente exento de efectos adversos.

En algunas personas puede provocar:

  • Malestar digestivo.

  • Hinchazón.

  • Náuseas.

  • Gases.

  • Diarrea o cambios intestinales.

Alergia a las proteínas de la leche

Esta es probablemente una de las precauciones más importantes.

El calostro bovino contiene proteínas de la leche, por lo que una persona con alergia a estas proteínas puede reaccionar también al calostro.

No debemos confundirlo con la intolerancia a la lactosa.

Intolerancia a la lactosa

Dependiendo del procesamiento, un suplemento de calostro puede contener cantidades variables de lactosa.

Por tanto, no puede afirmarse que todos los productos sean automáticamente adecuados para cualquier persona con intolerancia a la lactosa.

Conviene comprobar la composición del preparado concreto.

Embarazo y lactancia

El calostro bovino forma parte de la alimentación tradicional en algunas culturas, pero existe mucha menos información sobre el uso de suplementos concentrados durante embarazo y lactancia.

Por eso las dosis elevadas o productos concentrados requieren una valoración individual.

Enfermedades e inmunosupresión

Cuando existe una enfermedad grave, inmunosupresión o tratamientos complejos, la utilización del calostro debe valorarse dentro del contexto completo de la persona.

Esto es especialmente importante si se pretende utilizarlo por alguna de las aplicaciones experimentales comentadas en este artículo.

Después de este extenso artículo —que pido perdón si se os ha hecho largo— puedo aseguraros que me costó más de una semana escribir el original, pero también fue uno de esos artículos que me hizo disfrutar especialmente de la investigación.

Y entiendo perfectamente por qué.

Cuanto más estudiamos el calostro, menos sentido tiene verlo simplemente como «la primera leche».

Su función biológica es extraordinariamente sofisticada: durante unas pocas horas o días debe proporcionar nutrición y, al mismo tiempo, ayudar a proteger las mucosas, transferir inmunidad pasiva en las especies que dependen de ella y favorecer la maduración del aparato digestivo de un recién nacido.

De ahí nace también su interés como complemento.

Pero probablemente la parte más prometedora del calostro bovino no esté en esas listas interminables de enfermedades para las que llegó a recomendarse durante años.

Está en algo mucho más concreto y, científicamente, bastante más interesante: la interacción entre inmunoglobulinas, lactoferrina, factores de crecimiento, microbiota, inmunidad de las mucosas y barrera intestinal.

Y precisamente ahí es donde la investigación moderna todavía tiene mucho que contarnos.

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1 comentarios

Por Ingrid Spady 06/01/2024 09:04:57

Gracias por este detallado artículo. Hace un mes he comenzado a tomarlo y sí he visto una diferencia notable por lo menos en esta estación del año de invierno. Mi pregunta es, puedo darle también a mis hijos de 6 y 2 años? Agradecería tu respuesta.