Cómo hacer mermelada casera con menos azúcar

Preparar mermelada en casa es una forma sencilla de aprovechar la fruta de temporada y controlar la cantidad de azúcar que utilizamos. En esta receta empleamos agar-agar, una fibra de origen vegetal que ayuda a espesar la mermelada y permite obtener una buena textura utilizando menos azúcar que en las recetas tradicionales.

El resultado es una mermelada casera, rica en fruta, con un sabor más natural y muy fácil de personalizar según la temporada.

¿Qué aporta cada ingrediente?

Fruta de temporada

La fruta es la protagonista de esta receta. Además de aportar su sabor y aroma característicos, contiene fibra, vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes que varían según la variedad elegida.

Utilizar fruta de temporada suele ofrecer un mejor sabor y una mayor calidad nutricional.

Agar-agar

El agar-agar es una fibra soluble obtenida de diferentes especies de algas rojas. Se utiliza desde hace siglos en la cocina asiática como gelificante natural.

Gracias a su capacidad para formar geles, permite reducir la cantidad de azúcar necesaria para conseguir una buena consistencia en la mermelada. Además, al tratarse de una fibra no digerible, puede contribuir al aporte diario de fibra y actuar como sustrato para parte de la microbiota intestinal.

Las algas también aportan pequeñas cantidades de minerales, aunque su contenido puede variar según su origen y proceso de elaboración.

Azúcar

En esta receta el azúcar cumple una doble función: aporta dulzor y ayuda a la conservación de la mermelada.

Al utilizar agar-agar podemos reducir su cantidad respecto a muchas recetas tradicionales, aunque conviene recordar que cuanto menor sea la concentración de azúcar, menor será también el tiempo de conservación.

Zumo de limón

El zumo de limón aporta un toque de acidez que equilibra el dulzor de la fruta y ayuda a potenciar su sabor.

¿Qué aporta esta combinación?

Esta receta permite elaborar una mermelada con una mayor proporción de fruta y una menor cantidad de azúcar que muchas preparaciones tradicionales.

El agar-agar proporciona una textura agradable sin necesidad de recurrir a grandes cantidades de azúcar para conseguir consistencia, mientras que la fruta de temporada aporta todo su sabor de forma natural.

Preparar la mermelada en casa también permite elegir la calidad de los ingredientes y adaptar la receta a nuestros gustos, utilizando diferentes frutas a lo largo del año.

Ingredientes

  • 200 g de la fruta que prefieras (fresas, kiwis, manzanas, membrillos, moras, naranjas o cualquier otra fruta de temporada).
  • 100 g de azúcar.
  • Zumo de limón al gusto.
  • 1 g de agar-agar en polvo.

Preparación

  1. Pela la fruta si es necesario y córtala en trozos.
  2. Colócala en un cazo junto con el azúcar y el zumo de limón.
  3. Cocina a fuego lento durante unos 10 minutos, hasta que la fruta se ablande.
  4. Añade el agar-agar y mantén la mezcla hirviendo durante otros 2 minutos mientras remueves.
  5. Retira del fuego y deja enfriar. La mermelada irá adquiriendo consistencia conforme baje la temperatura.

Si prefieres una textura completamente homogénea, puedes triturarla con la batidora una vez terminada.

Puedes consumirla inmediatamente o conservarla en tarros de cristal. Recuerda que, al contener menos azúcar que una mermelada tradicional, su tiempo de conservación será menor.

La cantidad de agar-agar puede variar ligeramente según la fruta elegida. Las frutas con mayor contenido en pectina, como la manzana o el membrillo, suelen necesitar menos cantidad para conseguir una buena consistencia.

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