Beneficios del Agua de Coco

Conocida por su contenido en electrolitos, vitaminas y minerales, el agua de coco es el líquido transparente que se encuentra en el interior de los cocos verdes. No debe confundirse con la leche de coco, que se obtiene al triturar la pulpa del coco maduro junto con su agua.

En muchos países tropicales se consume desde hace siglos como una bebida refrescante e hidratante, y en diferentes tradiciones, como el Ayurveda, se ha utilizado por sus múltiples aplicaciones.


Propiedades del agua de coco

El agua de coco se ha consumido tradicionalmente en regiones tropicales de todo el mundo. En la medicina tradicional ayurvédica se considera una bebida que favorece la digestión, la micción y la vitalidad masculina.

En determinadas situaciones de emergencia también llegó a utilizarse como líquido para hidratación intravenosa, debido a que es estéril mientras permanece dentro del coco y a su contenido en electrolitos. Sin embargo, este uso pertenece a situaciones muy concretas y no forma parte de la práctica clínica habitual.

Es una bebida baja en calorías, libre de grasas y colesterol, y destaca por su elevado contenido en potasio. De hecho, aporta más potasio que cuatro plátanos juntos. Este mineral contribuye al mantenimiento del equilibrio de líquidos y electrolitos del organismo, especialmente después de la práctica de ejercicio físico.

Contiene calcio y magnesio

El calcio es conocido por su importancia para mantener unos huesos y dientes fuertes, pero también desempeña un papel fundamental en la contracción muscular. Durante el ejercicio, el tejido óseo se encuentra en constante remodelación y necesita un aporte adecuado de calcio para mantenerse en buen estado.

El magnesio participa en el transporte del calcio y del potasio hacia las células musculares, facilitando tanto la contracción como la relajación muscular. Además, interviene en la producción de energía y en el funcionamiento normal del sistema nervioso. Tras un entrenamiento intenso, unas reservas bajas de magnesio pueden favorecer la aparición de calambres o espasmos musculares.

Además de sus propiedades hidratantes, el agua de coco contiene compuestos antioxidantes que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo.

También aporta aminoácidos como alanina, arginina, cisteína y serina en mayor cantidad que la leche de vaca. Entre ellos destaca la arginina, un aminoácido implicado en múltiples funciones del organismo y que participa en la respuesta fisiológica frente al estrés.

Asimismo, el agua de coco contiene citoquininas, unas hormonas vegetales relacionadas con el crecimiento de las plantas. Se han estudiado por su posible actividad antioxidante y por el interés científico que despiertan en diferentes líneas de investigación.


Beneficios del agua de coco

Ayuda a reducir el estrés y la tensión muscular

Algunos de los electrolitos presentes en el agua de coco, especialmente el calcio y el magnesio, participan en el funcionamiento normal de la musculatura.

Además de contribuir al mantenimiento de huesos y dientes, el calcio interviene en la contracción y relajación muscular, incluido el músculo cardíaco.

Por su parte, el magnesio participa en el funcionamiento normal del sistema nervioso y contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga. También interviene en numerosos procesos relacionados con la producción de energía.

Calcio y magnesio trabajan conjuntamente para favorecer una función muscular normal.


Rica en electrolitos

El agua de coco posee un elevado contenido en potasio y una cantidad de hidratos de carbono inferior a la de muchas bebidas deportivas comerciales. Para la mayoría de los deportistas no profesionales puede ser una buena opción para rehidratarse después del ejercicio.

Un estudio publicado en 2002 comparó el agua, el agua de coco y una bebida deportiva convencional para valorar cuál ofrecía una mejor hidratación tras el ejercicio.

Los participantes realizaron actividad física y posteriormente se rehidrataron con una de estas tres bebidas. Los investigadores observaron que no existían diferencias significativas en los niveles de sodio, la producción de orina ni en el balance hídrico entre ellas, lo que indica que las tres fueron igualmente eficaces para la hidratación.

Sin embargo, quienes consumieron agua de coco refirieron menos sensación de náuseas y plenitud, lo que facilitó una mayor ingesta de líquido.

En deportes de muy larga duración o alta intensidad pueden ser necesarias bebidas con mayor contenido en sodio e hidratos de carbono. No obstante, para la mayoría de las personas que realizan ejercicio de forma recreativa, el agua de coco constituye una alternativa interesante.


Hipertensión

En un estudio publicado en 2005 se observó que las personas que consumieron agua de coco durante dos semanas presentaron una mejoría en sus cifras de presión arterial respecto al grupo que consumió agua corriente.

Uno de los motivos que podría explicar este efecto es su elevado contenido en potasio, un mineral que ayuda a contrarrestar parcialmente los efectos del exceso de sodio en la alimentación y contribuye al mantenimiento de una presión arterial normal.


Favorece la hidratación

Nuestro organismo dispone de mecanismos naturales para eliminar sustancias de desecho a través de órganos como el hígado y los riñones. Para que estos procesos funcionen correctamente es importante mantener un adecuado estado de hidratación.

Gracias a su perfil de electrolitos, el agua de coco constituye una bebida útil para reponer líquidos después del ejercicio, durante épocas de calor o cuando existe un aumento de las pérdidas de agua.

Su contenido en potasio también puede ayudar a equilibrar los efectos de una alimentación excesivamente rica en sodio.


Usos tradicionales del agua de coco

Tradicionalmente, el agua de coco se ha utilizado como apoyo en situaciones como:

  • Hipertensión.
  • Dietas de control de peso.
  • Rendimiento deportivo.
  • Rehidratación y reposición de electrolitos.
  • Celulitis.
  • Colesterol y triglicéridos elevados.
  • Estrés y tensión muscular.


Contraindicaciones del agua de coco

El agua de coco se considera una bebida segura para la mayoría de los adultos cuando se consume en cantidades habituales. En algunas personas puede producir sensación de plenitud o molestias digestivas.

Consumida en grandes cantidades puede elevar los niveles de potasio en sangre, especialmente en personas con alteraciones de la función renal.

También puede ofrecerse a niños y perros en pequeñas cantidades, siempre dentro de una alimentación equilibrada.

Embarazo y lactancia

No existen suficientes estudios que permitan establecer su seguridad durante el embarazo y la lactancia. Por precaución, se recomienda consultar previamente con un profesional sanitario.

Fibrosis quística

Las personas con fibrosis quística pueden presentar niveles bajos de sodio y necesitar un mayor aporte de este mineral. El agua de coco contiene poco sodio y bastante potasio, por lo que no resulta la bebida más adecuada en estas situaciones.

Hiperpotasemia

No se recomienda su consumo cuando existen niveles elevados de potasio en sangre.

Presión arterial baja

Debido a que puede favorecer una ligera disminución de la presión arterial en algunas personas, conviene consumirla con precaución si existe hipotensión.

Enfermedad renal

Las personas con insuficiencia renal o alteraciones importantes de la función del riñón deben evitar un consumo elevado de agua de coco debido a su contenido en potasio, salvo indicación de su profesional sanitario.

Cirugía

Como medida de precaución, se recomienda suspender su consumo aproximadamente dos semanas antes de una cirugía programada, ya que podría interferir en el control de la presión arterial durante el procedimiento.

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