
Si te gusta empezar el día con un desayuno ligero y lleno de fruta, este batido de zanahoria, piña y romero es una opción muy refrescante y fácil de preparar.
Combina ingredientes ricos en vitaminas, fibra y compuestos antioxidantes naturales, dando lugar a una bebida con un sabor equilibrado entre el dulzor de la zanahoria y la piña y el aroma característico del romero.
Es perfecto para el desayuno, como tentempié o para acompañar una alimentación rica en frutas y verduras.
¿Por qué estos ingredientes?
Zanahoria
La zanahoria destaca por su elevado contenido en betacarotenos, pigmentos naturales que el organismo transforma en vitamina A cuando la necesita.
También aporta fibra, vitamina K y diferentes antioxidantes, además de un agradable dulzor natural.
Piña
La piña es una fruta rica en agua, vitamina C y manganeso.
Además, contiene bromelina, un conjunto de enzimas presentes de forma natural en la fruta que participan en la digestión de las proteínas.
Su sabor refrescante combina muy bien con los cítricos y la zanahoria.
Naranja
Las naranjas aportan vitamina C, ácido fólico, potasio y diferentes antioxidantes.
Su zumo proporciona frescura y un agradable toque cítrico al batido.
Romero
El romero es una planta aromática muy utilizada en la cocina mediterránea.
Aporta un aroma intenso y característico, además de diferentes compuestos antioxidantes presentes de forma natural en esta planta.
Tradicionalmente también se ha utilizado para favorecer la digestión.
Ingredientes
- 2 zanahorias.
- ¼ de piña.
- 3 naranjas.
- 1 ramita de romero fresco.
Preparación
- Exprima las naranjas.
- Coloque el zumo y la pulpa en el vaso de la batidora.
- Añada las zanahorias peladas y troceadas.
- Incorpore la piña pelada y cortada en dados.
- Agregue la ramita de romero.
- Triture todos los ingredientes hasta obtener una textura completamente homogénea.
- Sirva inmediatamente para disfrutar de todo su sabor y frescura.
Un batido lleno de color y sabor
Este batido combina frutas y verduras en una receta muy sencilla que puede formar parte de un desayuno equilibrado o de un tentempié a media mañana.
Si prefieres una textura más ligera, puedes añadir un poco de agua fría o unos cubitos de hielo antes de triturarlo.
También puedes incorporar unas semillas de chía o lino molido para aumentar el aporte de fibra y hacerlo todavía más saciante.


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