
Cuando aparece el antojo de algo dulce a media mañana o a media tarde, no siempre es necesario recurrir a la bollería o a los ultraprocesados. Este batido de mango, plátano y chía es una alternativa sencilla, muy cremosa y naturalmente dulce gracias a la propia fruta.
Además de su sabor tropical, aporta fibra, grasas saludables y una buena cantidad de vitaminas y minerales, convirtiéndose en una opción perfecta para desayunar, merendar o recuperar energía después de hacer ejercicio.
¿Por qué estos ingredientes?
Mango
El mango aporta un sabor dulce y una textura muy cremosa.
Es una fruta rica en vitamina C, vitamina A, ácido fólico y diferentes compuestos antioxidantes que contribuyen a una alimentación variada y equilibrada.
Plátano
El plátano proporciona energía gracias a sus hidratos de carbono naturales y aporta potasio, vitamina B6 y fibra.
También ayuda a conseguir una textura muy suave sin necesidad de añadir azúcar.
Semillas de chía
Las semillas de chía destacan por su contenido en fibra, proteínas vegetales y ácidos grasos omega-3.
Al hidratarlas forman un gel natural que aporta mayor cremosidad al batido y aumenta su capacidad saciante.
Leche de avena
La leche de avena aporta una textura ligera y un sabor suave que combina perfectamente con la fruta.
Puedes sustituirla por cualquier otra bebida vegetal si lo prefieres.
Ingredientes (2 raciones)
- Leche de avena.
- 1 plátano maduro.
- ½ mango.
- 1 cucharadita de semillas de chía.
Preparación
- Ponga las semillas de chía en un recipiente con un poco de agua hasta cubrirlas y déjelas hidratar unos minutos.
- Pele el plátano y el mango y córtelos en trozos.
- Coloque la fruta en el vaso de la batidora.
- Añada la leche de avena hasta cubrir aproximadamente la fruta.
- Triture hasta obtener una textura homogénea y cremosa.
- Sirva muy frío y decore con las semillas de chía previamente escurridas.
Una forma saludable de disfrutar del sabor dulce
Este batido resulta ideal para esos momentos en los que apetece algo dulce sin renunciar a una alimentación equilibrada.
Si quieres hacerlo todavía más saciante, puedes añadir unas cucharadas de yogur natural o vegetal, copos de avena o una cucharada de crema de almendras.
En verano también queda delicioso preparado con fruta previamente congelada, consiguiendo una textura similar a un helado.


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