
El cártamo (Carthamus tinctorius) es una planta anual de aspecto similar al cardo, conocida principalmente por el aceite que se obtiene de sus semillas. Aunque actualmente no es tan popular como el aceite de oliva o el aceite de girasol, lleva utilizándose miles de años en diferentes culturas tanto en alimentación como en cosmética.
En la antigüedad, las semillas y flores del cártamo se empleaban para obtener tintes naturales, mientras que actualmente su principal interés radica en el aceite extraído de sus semillas.
Propiedades del aceite de cártamo
El aceite de cártamo destaca por su contenido en grasas insaturadas y vitamina E.
Entre sus componentes principales encontramos:
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Ácido oleico.
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Ácido linoleico.
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Vitamina E.
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Ácidos grasos monoinsaturados.
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Ácidos grasos poliinsaturados.
Su composición nutricional presenta ciertas similitudes con la del aceite de girasol, aunque dependiendo de la variedad puede contener mayores proporciones de ácido oleico o ácido linoleico.
Una de sus características más destacadas es su contenido en vitamina E, un nutriente con actividad antioxidante que ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo.
Tipos de aceite de cártamo
Aceite de cártamo rico en ácido oleico
Este tipo contiene una mayor proporción de grasas monoinsaturadas y suele utilizarse para cocinar debido a su mayor estabilidad frente al calor.
Se recomienda conservarlo en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Aceite de cártamo rico en ácido linoleico
Presenta una mayor proporción de grasas poliinsaturadas y suele utilizarse en preparaciones frías.
Para mantener mejor sus propiedades es recomendable conservarlo refrigerado y evitar someterlo a temperaturas elevadas.
Beneficios del aceite de cártamo
Salud cardiovascular
El aceite de cártamo contiene ácidos grasos insaturados que forman parte de una alimentación orientada al cuidado cardiovascular.
Diversos estudios han analizado especialmente el papel del ácido linoleico dentro de patrones dietéticos saludables.
Fuente de vitamina E
Su elevado contenido en vitamina E contribuye a su capacidad antioxidante y explica parte del interés nutricional que despierta este aceite.
Alimentación equilibrada y control del peso
El aceite de cártamo suele incluirse en diferentes propuestas de alimentación saludable debido a su perfil lipídico.
Como ocurre con cualquier grasa alimentaria, debe consumirse dentro de una dieta equilibrada.
Cuidado de la piel
El ácido linoleico presente en el aceite de cártamo ha favorecido su utilización tradicional dentro de productos cosméticos destinados al cuidado de la piel.
Por este motivo es frecuente encontrarlo en cremas, aceites corporales y productos de belleza natural.
Salud capilar
El aceite de cártamo también se utiliza en cosmética capilar.
Su contenido en vitamina E y ácidos grasos ha favorecido su incorporación en fórmulas destinadas al cuidado del cabello y del cuero cabelludo.
Bienestar femenino
Algunas investigaciones han estudiado el papel de los ácidos grasos presentes en el aceite de cártamo en relación con determinados aspectos del bienestar femenino.
Por ello suele aparecer con frecuencia en artículos relacionados con alimentación funcional y salud hormonal.
Sistema inmunitario
Los ácidos grasos esenciales participan en múltiples funciones fisiológicas y forman parte de los nutrientes necesarios para el funcionamiento normal del organismo.
Usos del aceite de cártamo
Entre los usos más habituales destacan:
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Aceite para cocinar.
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Elaboración de aliños y vinagretas.
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Sustituto de otras grasas vegetales.
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Cosmética natural.
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Hidratación de piel y cabello.
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Productos destinados al bienestar cardiovascular.
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Complementos alimenticios.
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Alimentación funcional.
Además, los pétalos del cártamo se han utilizado tradicionalmente como sustituto del azafrán en algunas preparaciones culinarias.
Aceite de cártamo y alimentación funcional
El aceite de cártamo se considera un alimento funcional porque aporta nutrientes y compuestos bioactivos que han despertado interés en diferentes áreas de la investigación nutricional.
Su contenido en grasas insaturadas y vitamina E lo convierte en un ingrediente habitual dentro de patrones de alimentación equilibrada.
Contraindicaciones del aceite de cártamo
El aceite de cártamo debe conservarse en recipientes bien cerrados, protegidos de la luz y del calor para evitar la oxidación.
Algunas personas alérgicas a plantas de la familia de las asteráceas (margaritas, ambrosía, crisantemos o similares) podrían presentar sensibilidad al cártamo.
No se recomienda su utilización durante el embarazo sin supervisión profesional.
Las personas que reciben tratamiento anticoagulante o presentan alteraciones de la coagulación deben consultar con su profesional sanitario antes de utilizar suplementos concentrados de aceite de cártamo.
Como ocurre con cualquier alimento o complemento alimenticio, un consumo excesivo puede provocar molestias digestivas en algunas personas.
Dónde comprar aceite de cártamo
Actualmente es posible encontrar aceite de cártamo en formato alimentario, cosmético o como ingrediente de diferentes complementos alimenticios.
En el Herbolario de Confianza encontrarás una selección de aceites vegetales, suplementos y productos naturales cuidadosamente elegidos para ayudarte a seguir una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable.


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