
La alimentación desempeña un papel importante en la salud cardiovascular. Algunos alimentos contienen compuestos que se han estudiado por su influencia sobre distintos mecanismos relacionados con la coagulación de la sangre y el equilibrio del sistema circulatorio.
Entre ellos encontramos alimentos que pueden contribuir a mantener unos niveles adecuados de fibrinógeno o apoyar el funcionamiento normal del sistema fibrinolítico, encargado de participar en los procesos naturales relacionados con la formación y degradación de los coágulos.
Mantener una alimentación variada, rica en alimentos frescos y poco procesados, constituye una de las mejores estrategias para cuidar la salud cardiovascular.
Alimentos que favorecen una circulación saludable
Aceite de pescado (Omega-3)
Los pescados azules y sus aceites son ricos en ácidos grasos omega-3.
Estos ácidos grasos participan en el funcionamiento normal del sistema cardiovascular y se han estudiado ampliamente por su influencia sobre diferentes procesos relacionados con la circulación y la respuesta inflamatoria.
Pimiento
El pimiento aporta vitamina C, antioxidantes y compuestos vegetales que ayudan a proteger los vasos sanguíneos frente al estrés oxidativo.
Ajo
El ajo contiene compuestos azufrados que tradicionalmente se han relacionado con la salud cardiovascular y el mantenimiento de una buena circulación.
Cebolla
La cebolla es rica en quercetina y otros flavonoides con actividad antioxidante, muy valorados dentro de una alimentación orientada al cuidado del sistema circulatorio.
Jengibre
El jengibre contiene gingeroles y otros compuestos que han despertado un gran interés por su participación en la respuesta inflamatoria y la circulación sanguínea.
Zumo de uva
La uva, especialmente la de color oscuro, aporta polifenoles como el resveratrol y otros antioxidantes beneficiosos para la salud cardiovascular.
Siempre que sea posible, resulta preferible consumir la uva entera o zumos sin azúcares añadidos.
Vino tinto
El vino tinto contiene polifenoles presentes en la piel de la uva, entre ellos el resveratrol.
No obstante, estos mismos compuestos también pueden obtenerse consumiendo uvas, por lo que no es necesario recurrir al alcohol para incorporarlos a la alimentación.
Alga wakame
El alga wakame aporta minerales, fibra y diferentes compuestos bioactivos que forman parte de la alimentación tradicional en numerosos países asiáticos.
Puede incorporarse ocasionalmente a sopas, ensaladas o guisos como complemento de una dieta variada.


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