
Este necesita una corrección concreta importante en las causas, pero sin desmontar tu enfoque depurativo. No dejaría que «la mayoría de las ciáticas» se deben a mercurio, plomo, microbios o ácido úrico, porque la ciática propiamente dicha aparece por irritación o compresión de las raíces que forman el nervio ciático. Ahora bien, sí podemos conservar todo tu planteamiento de terreno, alimentación, inflamación y carga tóxica como factores que trabajas desde Naturopatía.
También quitaría el carbón activado como herramienta para «metales pesados»: actúa fundamentalmente en el aparato digestivo y no extrae el mercurio o plomo ya acumulados en tejidos. Y ojo con «trementina» en los aceites esenciales: yo la eliminaría de una recomendación doméstica. El resto tiene muy buena base y la receta de la abuela se queda tal cual.
Remedios naturales para la ciática
La ciática es una neuralgia, es decir, un dolor que aparece como consecuencia de la irritación, inflamación o compresión de las raíces nerviosas que forman el nervio ciático.
El dolor puede ser intenso, punzante o incluso producir una sensación parecida a una descarga eléctrica que recorre la pierna.
Aunque solemos decir simplemente «me duele el ciático», lo interesante es descubrir qué está provocando esa irritación, porque no todas las ciáticas tienen exactamente el mismo origen.
Qué es la ciática
El nervio ciático es el nervio más grande y largo del cuerpo humano.
Se forma a partir de diferentes raíces nerviosas de la región lumbar y sacra y desciende desde la zona lumbar hacia los glúteos y la parte posterior de las piernas.
El dolor ciático suele aparecer en un solo lado del cuerpo.
Puede comenzar en la región lumbar o glútea y descender por:
- la parte posterior del muslo;
- la corva de la rodilla;
- la pantorrilla;
- y, en algunas ocasiones, llegar hasta el pie.
Dependiendo de qué raíz nerviosa esté afectada, el recorrido y las características del dolor pueden variar.
Además del dolor pueden aparecer otros síntomas neurológicos como hormigueo, alteraciones de la sensibilidad, entumecimiento, pérdida de fuerza o cambios en los reflejos musculares.
En algunas personas determinados movimientos, como estirar completamente la pierna, aumentan considerablemente el dolor, mientras que mantenerla flexionada resulta más cómodo.
También pueden aparecer puntos especialmente dolorosos a lo largo del recorrido.
Síntomas de la ciática
Los síntomas más frecuentes son:
- dolor lumbar que se extiende hacia el glúteo y la pierna;
- dolor punzante o sensación de descarga;
- hormigueo;
- entumecimiento;
- alteraciones de la sensibilidad;
- rigidez;
- dificultad para realizar determinados movimientos;
- molestias al permanecer mucho tiempo sentado;
- dolor durante el descanso o al dormir;
- pérdida de fuerza en algunos casos.
Un episodio agudo puede mejorar progresivamente durante varias semanas, aunque su duración depende mucho de la causa.
También puede desaparecer durante un tiempo y volver a aparecer si no hemos solucionado aquello que está irritando el nervio.
Causas de la ciática
Una de las causas más conocidas es la compresión o irritación de una raíz nerviosa debido a un problema vertebral.
Entre las posibles causas encontramos:
- hernia o protrusión discal;
- degeneración de los discos;
- estrechamiento del canal vertebral;
- alteraciones vertebrales;
- inflamación de las estructuras próximas;
- determinados problemas musculares y biomecánicos.
El músculo piriforme también puede participar en algunos dolores que siguen un recorrido parecido al del ciático.
Desde la Naturopatía, además de buscar la causa mecánica, observamos el terreno general de la persona.
Una alimentación inflamatoria, sedentarismo, sobrepeso, mala circulación, determinadas carencias nutricionales y una elevada carga tóxica pueden formar parte del terreno sobre el que trabajamos.
Por eso no me interesa únicamente intentar quitar el dolor.
Quiero saber por qué se ha irritado el nervio y qué podemos hacer para evitar que vuelva a ocurrir.
Alimentos que conviene evitar durante un ataque de ciática
Durante un episodio inflamatorio podemos reducir especialmente:
Azúcar
El exceso de azúcar y de productos azucarados no resulta interesante dentro de una alimentación destinada a disminuir el terreno inflamatorio.
Alimentos ultraprocesados
Bollería, precocinados, snacks y otros ultraprocesados aportan grasas, azúcares, sal y aditivos que no necesitamos durante un proceso inflamatorio.
Exceso de proteína animal
Podemos reducir temporalmente el exceso de:
- carnes rojas;
- carnes procesadas;
- grasas animales;
- determinados mariscos.
Especialmente cuando además existe hiperuricemia o tendencia a acumular ácido úrico, merece la pena estudiar individualmente la alimentación.
Alimentos recomendados durante la ciática
Agua
Una buena hidratación forma parte de cualquier estrategia destinada a mantener correctamente los procesos de eliminación del organismo.
Limón
Si se tolera correctamente, podemos utilizar limón diluido en agua como parte de nuestra alimentación.
Cereales integrales
Nos proporcionan fibra, vitaminas del grupo B y minerales.
Frutas y verduras
Deben ocupar una parte importante de la alimentación.
Nos aportan antioxidantes, minerales y numerosos compuestos vegetales interesantes dentro de una dieta antiinflamatoria.
Legumbres
También podemos incluir legumbres según nuestra tolerancia digestiva individual.
Apio
El apio es uno de los alimentos tradicionalmente utilizados dentro de las dietas depurativas.
Podemos consumirlo crudo en ensaladas o utilizarlo en zumos vegetales.
Remedios naturales para la ciática
El tratamiento dependerá siempre de la causa.
Si existe un problema mecánico que está comprimiendo o irritando una raíz nerviosa, no vamos a solucionar la situación únicamente tomando una planta.
Necesitamos trabajar también sobre la columna, musculatura, postura y movimiento.
Desde el terreno nutricional podemos prestar atención a diferentes nutrientes.
Vitaminas del grupo B
Las vitaminas B1, B6 y B12 participan en el funcionamiento normal del sistema nervioso.
Por ello resultan especialmente interesantes cuando estamos trabajando sobre nervios y neuralgias.
Eso no significa utilizar cantidades enormes indiscriminadamente: especialmente la vitamina B6, utilizada en exceso durante periodos prolongados, puede producir precisamente problemas neurológicos.
Vitamina D
La vitamina D participa en el mantenimiento normal de músculos y huesos.
Cuando existe una deficiencia merece la pena corregirla como parte del abordaje global del aparato musculoesquelético.
Magnesio
El magnesio puede ser un nutriente interesante cuando existe además tensión o contractura muscular.
Participa en el funcionamiento normal de músculos y sistema nervioso.
Plantas depurativas
Cuando dentro de la valoración naturopática encontramos un terreno especialmente sobrecargado podemos trabajar además con plantas destinadas a favorecer los procesos naturales de eliminación.
La elección dependerá de la persona y de los órganos sobre los que necesitemos trabajar.
Remedio de la abuela para la ciática
Existe una antigua receta tradicional para acompañar los episodios de ciática.
Mezclamos a partes iguales:
- hojas de abedul;
- cola de caballo;
- milenrama;
- manzanilla;
- flor de tila.
Utilizamos una cucharadita de la mezcla por taza de agua.
Añadimos agua caliente, dejamos reposar durante cinco minutos, colamos y podemos endulzar con un poco de miel.
Tradicionalmente se toma una taza por la mañana y otra por la noche durante 15 días.
Aceites esenciales para la ciática
Los aceites esenciales resultan especialmente interesantes utilizados externamente mediante masaje, siempre correctamente diluidos en un aceite vegetal.
Entre los utilizados tradicionalmente encontramos:
- abeto;
- albahaca;
- anís;
- espliego;
- eucalipto;
- jengibre;
- manzanilla;
- pimienta negra;
- pino;
- salvia;
- tomillo;
- vetiver.
El propio masaje puede ayudarnos además a trabajar sobre la tensión de la musculatura que rodea la zona.
No debemos aplicar los aceites esenciales puros directamente sobre la piel.
Consejos para aliviar la ciática
1. Fisioterapia y terapia manual
Cuando existe un componente mecánico, la fisioterapia puede resultar especialmente útil.
El objetivo no consiste simplemente en «colocar una vértebra», sino en valorar movilidad, musculatura, postura y aquello que puede estar manteniendo la irritación del nervio.
Las técnicas manuales pueden formar parte del abordaje dependiendo de la causa concreta.
2. Yoga y estiramientos
El movimiento adecuado puede ser una herramienta extraordinaria.
Los ejercicios destinados a movilizar suavemente la columna y fortalecer la musculatura pueden ayudar a mejorar la postura y disminuir la rigidez.
Uno de los movimientos utilizados habitualmente es la postura de la paloma reclinada, que trabaja especialmente la zona glútea y el piriforme.
Pero aquí hay una norma importante:
si un estiramiento aumenta claramente el dolor que baja por la pierna, no debemos empeñarnos en hacerlo.
Una cosa es sentir que estiramos y otra irritar todavía más un nervio.
3. Acupuntura
La acupuntura es otra herramienta que podemos utilizar para trabajar sobre el dolor, la tensión muscular y el equilibrio energético.
Dentro de la Medicina Tradicional China se seleccionan diferentes puntos dependiendo del recorrido del dolor y del patrón que presente la persona.
4. Evitar permanecer sentado durante horas
Estar sentado durante muchas horas seguidas puede empeorar determinados dolores lumbares y ciáticos.
Es preferible alternar periodos de descanso con pequeñas caminatas y cambios frecuentes de posición.
El reposo absoluto durante días tampoco suele ser una buena estrategia salvo que exista una indicación concreta.
5. Aplicar calor
El calor local puede resultar muy agradable cuando existe una importante contractura muscular.
Podemos utilizar:
- almohadilla térmica;
- bolsa de agua caliente;
- ducha caliente;
- baño.
El calor ayuda a relajar la musculatura y puede disminuir la sensación de rigidez.
Lo más importante: descubrir de dónde viene la ciática
La ciática es un síntoma, no una causa.
Podemos utilizar alimentación, plantas, nutrientes, masaje, acupuntura, calor y ejercicio para ayudar a controlar el terreno y las molestias.
Pero si el dolor vuelve una y otra vez, debemos buscar qué está irritando el nervio.
No abordaremos igual una protrusión discal que una musculatura completamente contracturada, un problema postural o una irritación nerviosa mantenida.
Y existe una situación que no debemos intentar resolver en casa: si junto con la ciática aparece una pérdida importante o progresiva de fuerza, pérdida de sensibilidad en la zona genital o dificultad para controlar la orina o las heces, necesita valoración médica urgente.
La clave, como tantas veces en Naturopatía, no consiste únicamente en conseguir que deje de doler.
Consiste en averiguar por qué está doliendo y trabajar desde ahí.


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