
¿Qué es el hipertiroidismo?
El hipertiroidismo aparece cuando existe un exceso de hormonas tiroideas circulantes y el organismo comienza a funcionar, por decirlo de una manera sencilla, demasiado deprisa.
La glándula tiroides produce principalmente las hormonas T4 (tiroxina) y T3 (triyodotironina), fundamentales para regular numerosos procesos relacionados con el metabolismo, la temperatura corporal, el corazón, el sistema nervioso y el gasto energético.
No debemos confundir hipertiroidismo con enfermedad de Graves.
La enfermedad de Graves es una enfermedad autoinmune y constituye una de las causas más frecuentes de hipertiroidismo.
En este trastorno, el organismo produce unos anticuerpos conocidos como anticuerpos contra el receptor de TSH (TRAb). Entre ellos pueden encontrarse inmunoglobulinas estimulantes de la tiroides que activan este receptor y hacen que la glándula produzca más hormonas tiroideas de las necesarias.
Otras causas de hipertiroidismo
Graves no es la única posibilidad.
También podemos encontrar hipertiroidismo asociado a:
- nódulos tiroideos hiperfuncionantes;
- bocio multinodular tóxico;
- exceso de yodo;
- determinados medicamentos;
- exceso de hormona tiroidea administrada externamente;
- diferentes tipos de tiroiditis.
En algunas tiroiditis, la inflamación de la glándula provoca la liberación de hormonas tiroideas que ya estaban almacenadas en su interior.
Esto puede generar una fase transitoria de tirotoxicosis que posteriormente desaparece a medida que evoluciona la inflamación.
Por eso resulta fundamental conocer qué está causando el exceso de hormonas tiroideas, porque no todos los hipertiroidismos tienen el mismo origen.
Hipertiroidismo y bocio
El bocio es un aumento del tamaño de la glándula tiroides.
Puede aparecer en diferentes alteraciones tiroideas y no significa necesariamente que exista hipertiroidismo.
En otros casos encontramos uno o varios nódulos tiroideos capaces de producir hormona de manera autónoma. Cuando esto ocurre, esos nódulos pueden ser precisamente la causa del hipertiroidismo.
Causas y terreno del hipertiroidismo
Desde la Naturopatía, especialmente cuando estamos ante una enfermedad de Graves, no me interesa observar únicamente la glándula tiroides.
Estamos ante un proceso autoinmune y, por tanto, resulta interesante estudiar también el terreno general de la persona.
Entre los factores que podemos valorar encontramos:
- permeabilidad intestinal;
- estado de la microbiota;
- reacciones e intolerancias alimentarias;
- estrés mantenido;
- equilibrio hormonal;
- estado nutricional;
- exposición a determinadas sustancias;
- funcionamiento inmunitario.
Esto no significa que todas las personas con hipertiroidismo tengan necesariamente un intestino permeable o una intolerancia alimentaria, sino que son terrenos que podemos estudiar dentro de un abordaje individualizado.
El exceso de yodo
El yodo merece especial atención.
Es imprescindible para fabricar hormonas tiroideas, pero más no significa mejor.
Una ingesta excesiva, especialmente mediante suplementos, algas extremadamente ricas en yodo o determinados medicamentos, puede alterar la función tiroidea y en personas susceptibles llegar a desencadenar o empeorar un hipertiroidismo.
Por eso no utilizaría suplementos de yodo indiscriminadamente ante cualquier problema de tiroides.
Síntomas del hipertiroidismo
El exceso de hormonas tiroideas acelera numerosos procesos del organismo.
Entre los síntomas más habituales podemos encontrar:
- ansiedad;
- nerviosismo;
- irritabilidad;
- dificultad para dormir;
- temblor;
- palpitaciones;
- aumento de la frecuencia cardiaca;
- alteraciones del ritmo cardiaco;
- intolerancia al calor;
- aumento de la sudoración;
- pérdida de peso a pesar de conservar o aumentar el apetito;
- debilidad muscular;
- cansancio;
- aumento del tránsito intestinal o diarrea;
- alteraciones menstruales;
- cabello más fino y frágil.
En la enfermedad de Graves pueden aparecer además manifestaciones características en los ojos, conocidas como orbitopatía tiroidea, que en algunos casos producen el aspecto de ojos prominentes o «saltones».
También puede existir bocio.
Alimentos que podemos revisar en el hipertiroidismo
Gluten
Cuando existe una enfermedad tiroidea autoinmune resulta especialmente interesante valorar la salud intestinal y comprobar si existe además enfermedad celíaca o problemas relacionados con el gluten.
No todas las personas con Graves necesitan necesariamente eliminarlo, pero sí es un alimento que puede merecer investigación cuando existen síntomas digestivos, antecedentes autoinmunes o sospecha de celiaquía.
Lácteos
Los lácteos también pueden valorarse de forma individual cuando existe mala tolerancia digestiva o reacción frente a alguno de sus componentes.
No necesitamos retirarlos automáticamente a todas las personas con hipertiroidismo.
Aditivos y alimentos ultraprocesados
Una alimentación basada en productos ultraprocesados, colorantes, saborizantes y numerosos aditivos aporta menos valor nutricional que una dieta basada principalmente en alimentos frescos.
Cuando trabajamos sobre un terreno inflamatorio o autoinmune, simplificar la alimentación también puede ayudarnos a identificar mejor aquello que nos sienta bien y aquello que no.
Azúcar refinado
Reducir el exceso de azúcar resulta interesante para cuidar el metabolismo, la microbiota y la calidad general de la alimentación.
No diría que el azúcar «apaga» directamente nuestro sistema inmunitario, pero una alimentación cargada de productos azucarados y refinados tampoco proporciona el terreno nutricional que buscamos.
Alimentos recomendados para el hipertiroidismo
Vegetales y zumos verdes
Verduras de hoja verde como espinaca o kale aportan folato, magnesio, carotenoides y otros micronutrientes.
Los zumos verdes pueden incorporarse a la alimentación, aunque no necesitan sustituir a las verduras enteras, cuya fibra también resulta muy interesante.
La espirulina puede utilizarse como alimento complementario por su riqueza nutricional, teniendo en cuenta su procedencia, calidad y composición.
Alimentos integrales
Verduras, frutas, legumbres, frutos secos, semillas y cereales integrales proporcionan fibra y una gran variedad de nutrientes.
Una alimentación basada fundamentalmente en productos frescos también contribuye a mantener una microbiota intestinal diversa.
Hierbas aromáticas
Albahaca, romero y orégano contienen numerosos compuestos vegetales y antioxidantes y podemos utilizarlos generosamente en nuestra cocina.
No necesitamos considerarlos medicamentos para la tiroides para beneficiarnos de ellos.
Jengibre
El jengibre es una de nuestras plantas tradicionales más interesantes para el aparato digestivo y contiene gingeroles y otros compuestos bioactivos.
Puede incorporarse fresco a las comidas o utilizarse en infusión.
Caldo de huesos
El tradicional caldo de huesos de nuestras abuelas puede formar parte de una alimentación destinada a cuidar el aparato digestivo.
Aporta líquido, gelatina, aminoácidos y minerales en cantidades variables y resulta especialmente fácil de incorporar cuando estamos trabajando sobre la alimentación y el intestino.
Remedios naturales para el hipertiroidismo
En mi abordaje naturopático del hipertiroidismo me interesa especialmente trabajar sobre el terreno de la persona: intestino, microbiota, alimentación, estrés, estado nutricional y equilibrio general.
Además, existen algunas plantas y nutrientes especialmente interesantes.
Menta de lobo (Lycopus europaeus)
La menta de lobo o licopo es probablemente una de las plantas medicinales más interesantes y tradicionales cuando hablamos de hiperfunción tiroidea.
Contiene diferentes compuestos vegetales que han hecho que se utilice tradicionalmente en situaciones asociadas a exceso de actividad tiroidea y síntomas como palpitaciones o nerviosismo.
Precisamente por su relación con la función tiroidea, no es una planta para utilizar indiscriminadamente.
L-carnitina
La L-carnitina participa en el transporte de ácidos grasos hacia las mitocondrias para su utilización energética.
También ha despertado interés específico en el hipertiroidismo por su relación con la acción periférica de las hormonas tiroideas y puede resultar útil dentro de determinadas estrategias nutricionales.
Melisa (Melissa officinalis)
La melisa es otra de las plantas clásicamente utilizadas en el hipertiroidismo.
Además de sus conocidas propiedades relajantes y digestivas, tradicionalmente ha despertado interés por su interacción con mecanismos relacionados con la estimulación tiroidea.
Resulta especialmente interesante cuando el hipertiroidismo se acompaña de nerviosismo, ansiedad, palpitaciones o dificultad para dormir.
Vitaminas del grupo B
Las vitaminas del grupo B participan en numerosas reacciones relacionadas con el metabolismo energético y el funcionamiento del sistema nervioso.
En una situación en la que el metabolismo se encuentra acelerado y pueden aparecer cansancio, nerviosismo y pérdida de peso, resulta importante comprobar que el estado nutricional sea adecuado.
Esteroles vegetales
Los esteroles vegetales son compuestos presentes naturalmente en diferentes alimentos vegetales.
Además de su conocida relación con el metabolismo del colesterol, determinados fitoesteroles han sido estudiados por su interacción con diferentes mecanismos inmunitarios.
Dentro de un abordaje naturopático pueden formar parte del trabajo sobre el terreno general de la persona.
Estrés e hipertiroidismo
No podemos hablar de hipertiroidismo sin hablar también del sistema nervioso.
El propio exceso de hormonas tiroideas puede provocar ansiedad, insomnio, temblor, irritabilidad y palpitaciones.
Y vivir durante meses en ese estado supone a su vez una importante carga para el organismo.
Por eso, junto con alimentación y nutrientes, resulta especialmente interesante incorporar:
- descanso suficiente;
- horarios regulares;
- técnicas de relajación;
- respiración;
- ejercicio adaptado a la situación de la persona;
- reducción de estimulantes cuando empeoran los síntomas.
No todo se arregla tomando una planta.
A veces una parte fundamental del tratamiento naturopático consiste simplemente en dejar de exigirle todavía más a un organismo que ya está funcionando acelerado.
Aceites esenciales para el hipertiroidismo
Los aceites esenciales de incienso y mirra se utilizan tradicionalmente en aromaterapia para favorecer un ambiente de calma y bienestar.
Podemos utilizarlos mediante difusión ambiental o incorporarlos, correctamente diluidos, a un aceite vegetal para masaje.
En este caso su papel estaría relacionado fundamentalmente con relajación, bienestar y manejo del estrés.
No necesitamos aplicar aceites esenciales puros directamente sobre la zona de la tiroides ni introducirlos en la boca para obtener sus propiedades aromáticas.
Un hipertiroidismo no es simplemente una tiroides que trabaja demasiado
Cuando existe hipertiroidismo necesitamos saber primero por qué está ocurriendo.
No es lo mismo una enfermedad de Graves que un nódulo autónomo, una tiroiditis o un exceso de yodo.
Y cuando existe una enfermedad de Graves, desde una perspectiva naturopática podemos ampliar todavía más nuestra mirada y preguntarnos qué ocurre con intestino, microbiota, alimentación, estrés, nutrientes y terreno inmunitario.
La tiroides forma parte del organismo.
Y para comprender lo que le está sucediendo, muchas veces necesitamos mirar bastante más allá del cuello.


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