¿Cuándo y cómo tomar probióticos con vitamina D?

Probioticos con vitamina D

La vitamina D es uno de los complementos nutricionales más populares. Está presente en alimentos tales como el pepino, los pescados grasos, el hígado, los hongos y en probióticos herbolario, y si bien se la conoce principalmente por su aporte a la salud de la piel y del cabello, estos no son los únicos órganos que se benefician cuando se la consume.

En el campo de la medicina, más que un nutriente se la considera una hormona. Ello se debe a que entre las diversas funciones que cumple figura el control de los niveles de calcio sérico, de modo que se trata de un componente que no puede faltar en la alimentación.

Ahora bien, con las vitaminas ocurre lo mismo que con los medicamentos y alimentos. Es preciso saber en qué cantidad y cuándo es más conveniente hacerlo. Así el organismo aprovechará mejor sus beneficios.

Sobre dicho aspecto, diversos estudios sugieren que la mejor hora para consumir vitamina D es durante la mañana. De esta forma, el cuerpo recibirá la energía que necesita y podrá cumplir con las actividades de su día a día. Por tal motivo, es poco recomendable ingerirla en gran cantidad durante la noche. Este no es un criterio concluyente, pero sí compartido por la mayoría de la comunidad científica.

En lo que respecta a la frecuencia recomendada para su consumo, lo ideal es que diariamente se ingieran alimentos que la contengan. De acuerdo con la unidad de medida estándar, un adulto promedio requiere de 600 unidades internacionales de vitamina D diarias.

¿Por qué es importante mantener un buen nivel de vitamina D?

La vitamina D participa en diversos procesos biológicos y el sistema óseo la necesita particularmente, ya que es responsable de que el calcio sea absorbido y pueda nutrir los huesos. Por tanto, cuando el cuerpo no la posee en cantidad suficiente, recurre a las reservas óseas para nutrirse y es así como se producen los déficits que desencadenan fracturas, caídas y enfermedades.

Del mismo modo, el exceso también puede ser perjudicial, además de la posibilidad de intoxicación, que origina vómitos, debilidad y otras afecciones. Debido a que es la responsable de la absorción del calcio, si se superan los niveles recomendados, podría producirse una hipercalcinemia, y esta a su vez sería la causa de otros padecimientos, entre los que destaca el cálculo renal.

Por todo esto, es primordial mantener los niveles óptimos de esta hormona en el organismo. El sol, algunas frutas, vegetales, proteínas y complementos, tales como los probióticos, son una fuente rica y segura de vitamina D. Incorporarlos a la dieta diaria es fundamental para garantizar la salud. Sin embargo, al hacerlo debe seguir las orientaciones de un médico o dietista, a fin de evitar el exceso.

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