¿Para qué sirve la árnica? Propiedades, beneficios y usos

La árnica (Arnica montana) es una de las plantas medicinales más conocidas para el cuidado de músculos, tendones y articulaciones. Crece de forma silvestre en zonas montañosas de Europa y desde la Edad Media ha formado parte de la medicina tradicional para aliviar golpes, contusiones y molestias musculares.

En la actualidad continúa siendo uno de los ingredientes más utilizados en geles, pomadas, cremas y aceites de masaje destinados al bienestar del aparato locomotor y a la recuperación tras pequeños traumatismos.

Propiedades de la árnica

Las flores y las raíces del árnica contienen diferentes compuestos bioactivos responsables de sus propiedades tradicionales.

Entre ellos destacan los derivados del timol, especialmente presentes en las raíces, que históricamente se han utilizado por sus propiedades conservantes y por formar parte de preparados destinados al cuidado de la piel.

La fitoterapia tradicional atribuye a la árnica propiedades calmantes, antiinflamatorias y estimulantes de la circulación superficial, motivo por el que continúa siendo una de las plantas más empleadas para el tratamiento externo de golpes y sobrecargas musculares.

Principios activos de la árnica

  • Lactonas sesquiterpénicas (helenalina y derivados).
  • Derivados del timol.
  • Flavonoides.
  • Aceites esenciales.
  • Cumarinas.
  • Taninos.
  • Ácidos fenólicos.

Estos compuestos son responsables de gran parte de la actividad biológica atribuida al árnica y continúan siendo objeto de estudio en el ámbito de la fitoterapia.

Beneficios de la árnica

Favorece la recuperación tras golpes y contusiones

El uso más conocido del árnica es el cuidado de golpes, moratones y contusiones. Tradicionalmente se aplica mediante geles o pomadas para ayudar a disminuir la inflamación local y favorecer la reabsorción de los hematomas.

Alivia la fatiga muscular

Gracias a sus propiedades calmantes, el árnica se utiliza con frecuencia después del ejercicio físico o tras esfuerzos intensos para aliviar la sensación de sobrecarga muscular.

Apoyo en esguinces y torceduras

Los preparados tópicos de árnica forman parte habitual del cuidado de esguinces leves, torceduras y pequeñas lesiones deportivas, siempre que la piel permanezca íntegra.

Contribuye al bienestar de músculos y articulaciones

Tradicionalmente se ha empleado para aliviar molestias relacionadas con tendones, músculos y articulaciones, siendo uno de los ingredientes más habituales en productos destinados al confort articular.

Estimula la circulación superficial

Algunos estudios han observado que determinados derivados del timol presentes en las raíces podrían favorecer la vasodilatación de los pequeños capilares superficiales, lo que podría contribuir a mejorar la circulación local tras su aplicación tópica.

Apoyo tras intervenciones quirúrgicas

Algunas investigaciones sugieren que los preparados de árnica podrían ayudar a reducir la inflamación y los hematomas tras determinadas intervenciones quirúrgicas. No obstante, los resultados son variables y todavía se necesitan más estudios para confirmar estos efectos.

Cuidado de piernas cansadas

La acción estimulante sobre la circulación superficial hace que el árnica también forme parte de numerosos geles destinados a aliviar la sensación de piernas cansadas o pesadas.

Usos tradicionales de la árnica

La medicina tradicional ha utilizado el árnica exclusivamente por vía externa en diferentes situaciones:

  • Golpes y contusiones.
  • Moratones y hematomas.
  • Esguinces.
  • Torceduras.
  • Fatiga muscular.
  • Dolor muscular.
  • Molestias articulares.
  • Piernas cansadas.
  • Varices superficiales.
  • Estrías durante el embarazo (uso tradicional).
  • Hemorroides inflamadas.
  • Picor genital mediante lavados externos.
  • Úlceras superficiales no abiertas.
  • Eccemas.
  • Acné.
  • Congelaciones leves sin ampollas abiertas.

También se ha utilizado tradicionalmente en enjuagues bucales y gargarismos para favorecer el bienestar de las encías, pequeñas llagas y molestias de garganta, procurando no ingerir el preparado.

Antiguamente las hojas secas eran fumadas por algunos montañeses para aliviar la tos o la bronquitis, motivo por el que recibió el sobrenombre de "tabaco de montaña". Sin embargo, esta práctica está completamente desaconsejada debido a la irritación que puede producir sobre las mucosas respiratorias.

Históricamente también se administró por vía interna para tratar insuficiencia cardíaca, varices o dolores reumáticos. Actualmente este uso se considera potencialmente peligroso y no debe realizarse salvo bajo indicación médica muy específica.

Qué dice la investigación actual

La mayor parte de los estudios actuales sobre Arnica montana se centran en su utilización tópica para aliviar el dolor muscular, reducir la inflamación y favorecer la recuperación tras pequeños traumatismos.

Existen investigaciones que muestran resultados prometedores en la reducción de hematomas y molestias postoperatorias, aunque la evidencia sigue siendo moderada y no todos los estudios obtienen los mismos resultados.

Su utilización continúa siendo principalmente externa y forma parte de numerosos preparados fitoterapéuticos y cosméticos destinados al bienestar muscular y articular.

Cómo utilizar la árnica

Actualmente puede encontrarse en diferentes formatos:

  • Gel de árnica.
  • Crema.
  • Pomada.
  • Aceite de masaje.
  • Loción.
  • Ungüento.
  • Preparados homeopáticos.

Su uso habitual es exclusivamente tópico y debe seguir siempre las indicaciones del fabricante.

Contraindicaciones y precauciones

  • La árnica no debe ingerirse. Su consumo por vía oral puede resultar tóxico y, en dosis elevadas, provocar efectos graves.
  • Debe utilizarse únicamente sobre piel intacta, salvo productos específicamente formulados para otras indicaciones.
  • No aplicar sobre heridas abiertas.
  • Evitar el contacto con ojos y mucosas.
  • En personas con piel muy sensible puede producir dermatitis de contacto, irritación o aparición de ampollas.
  • No se recomienda su uso durante el embarazo ni la lactancia salvo indicación de un profesional sanitario.
  • Las personas alérgicas a plantas de la familia de las Asteráceas deben extremar la precaución.

Dónde comprar árnica

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