Shilajit: para qué sirve, propiedades y beneficios

El shilajit es una sustancia natural de aspecto resinoso que se encuentra principalmente en regiones montañosas de Asia, especialmente en el Himalaya.

Durante los meses más cálidos, esta sustancia oscura rezuma de las grietas de determinadas formaciones rocosas. Su color puede variar desde tonos marrones o amarillentos muy oscuros hasta prácticamente negro, siendo tradicionalmente muy apreciado el shilajit negro.

Su origen es bastante peculiar.

Durante mucho tiempo se ha explicado su formación como el resultado de la transformación y descomposición durante siglos de materia vegetal y otros materiales orgánicos atrapados entre las rocas de las montañas.

En realidad, su composición es compleja y puede variar considerablemente dependiendo de su procedencia geográfica. Contiene materia orgánica y mineral y, entre sus componentes más conocidos, encontramos ácido fúlvico, sustancias húmicas y dibenzo-α-pironas, además de diferentes minerales.

Pero el shilajit no es precisamente un recién llegado al mundo de los complementos naturales.

Lleva siglos formando parte de la medicina ayurvédica, donde tradicionalmente se ha utilizado como sustancia revitalizante y rejuvenecedora.

Propiedades del Shilajit

Dentro de la medicina Ayurveda, el shilajit pertenece al grupo de los rasayana, sustancias utilizadas tradicionalmente para favorecer la vitalidad, la resistencia y el mantenimiento del organismo.

También se suele clasificar actualmente como adaptógeno, por su utilización tradicional frente al cansancio y para favorecer la adaptación del organismo ante situaciones de estrés físico y mental.

Una parte importante del interés científico por el shilajit procede de su contenido en ácido fúlvico.

Los ácidos fúlvicos son sustancias orgánicas complejas procedentes de la transformación natural de materia vegetal y se investigan por sus propiedades antioxidantes, su interacción con minerales y otros compuestos y sus posibles efectos sobre diferentes procesos celulares.

El shilajit contiene además diferentes minerales y oligoelementos, aunque aquí tenemos que tener cuidado con las tablas nutricionales.

Las cantidades de hierro, calcio, selenio o zinc no son idénticas en todos los shilajit, ya que su composición depende enormemente de la procedencia y del proceso de purificación.

Por eso no daría como universal aquella composición de 5,4 mg de hierro, 40 mg de calcio, 2,8 µg de selenio y 0,45 mg de zinc por media cucharadita que aparecía en el artículo original. Puede corresponder a un producto analizado, pero no podemos extrapolarla a cualquier shilajit.

Una curiosidad sobre el origen del Shilajit

El shilajit aparece mencionado desde antiguo dentro de la tradición ayurvédica y existen referencias históricas a su utilización desde hace miles de años.

Uno de sus nombres tradicionales puede traducirse aproximadamente como «conquistador de las montañas y destructor de la debilidad», una descripción que deja bastante claro el concepto que Ayurveda tenía de esta sustancia.

Existe además una historia tradicional muy curiosa sobre su descubrimiento.

Se cuenta que los habitantes de determinadas zonas del Himalaya observaban cómo, durante el verano, grandes monos de las montañas ascendían hasta zonas rocosas y consumían una sustancia oscura y semisólida que aparecía entre las piedras.

Los aldeanos relacionaron la fuerza y resistencia de aquellos animales con la sustancia que consumían y comenzaron también a utilizarla.

A partir de ahí, la tradición le atribuyó propiedades relacionadas con la energía, la resistencia, la digestión, la memoria, el deseo sexual y la longevidad.

Que la historia de los monos sea una tradición no demuestra estas propiedades, evidentemente, pero explica bastante bien por qué el shilajit terminó ocupando un lugar tan importante dentro de la medicina ayurvédica.

Beneficios del Shilajit

1. Shilajit para la energía y el cansancio

Este es probablemente su uso tradicional más conocido.

Durante siglos, el shilajit se ha utilizado en Ayurveda para combatir el cansancio, aumentar la vitalidad y favorecer la recuperación.

Una de las líneas de investigación actuales intenta explicar este efecto a través de las mitocondrias.

Las mitocondrias son los orgánulos celulares encargados de producir buena parte de la energía que necesitamos. Utilizan los nutrientes para generar ATP (trifosfato de adenosina), la molécula que nuestras células emplean como principal fuente inmediata de energía.

Algunos componentes del shilajit, especialmente las dibenzo-α-pironas y sustancias relacionadas, se han estudiado por su posible influencia sobre la función mitocondrial y el metabolismo energético.

Esto podría ayudar a explicar por qué tradicionalmente se ha utilizado como revitalizante y por qué actualmente también despierta interés en situaciones de fatiga y en el ámbito deportivo.

2. Shilajit y acción antioxidante

El ácido fúlvico y otros componentes del shilajit presentan actividad antioxidante en diferentes modelos experimentales.

Los antioxidantes ayudan a limitar el daño producido por un exceso de radicales libres y otras especies reactivas.

Por eso se investiga el shilajit en relación con el estrés oxidativo, el envejecimiento celular y diferentes alteraciones metabólicas.

Esto no significa que el shilajit pueda «reparar» cualquier daño producido por sustancias químicas o contaminantes, pero sí existe una base para estudiar su papel dentro de los sistemas de protección antioxidante.

3. Shilajit y cerebro

Esta es una de las áreas más interesantes de investigación.

Diferentes estudios experimentales han observado posibles propiedades neuroprotectoras de algunos componentes del shilajit.

Se han estudiado aspectos relacionados con:

  • Estrés oxidativo cerebral.
  • Función mitocondrial.
  • Neurotransmisores.
  • Acetilcolina.
  • GABA.
  • Procesos inflamatorios.
  • Proteínas relacionadas con enfermedades neurodegenerativas.

En investigación animal también se han estudiado sus efectos después de una lesión cerebral traumática, analizando parámetros como edema cerebral, permeabilidad de la barrera hematoencefálica y presión intracraneal.

Son resultados interesantes, pero no podemos trasladarlos directamente al tratamiento de una lesión cerebral en humanos.

4. Shilajit, memoria y acetilcolina

El shilajit también se ha investigado por su posible interacción con la acetilcolina, un neurotransmisor fundamental para procesos como memoria, aprendizaje y atención.

Algunos estudios experimentales sugieren que determinados componentes pueden influir sobre las enzimas encargadas de degradar la acetilcolina.

Además, su posible influencia sobre la función mitocondrial resulta especialmente interesante para el cerebro, un órgano con unas necesidades energéticas enormes.

Esto ayuda a entender por qué tradicionalmente se ha relacionado el shilajit con la memoria, la claridad mental y la función cognitiva.

5. Shilajit y Alzheimer

Otra línea de investigación estudia la relación entre el ácido fúlvico y determinadas proteínas implicadas en enfermedades neurodegenerativas.

Una de ellas es la proteína tau.

La tau cumple funciones normales dentro de las neuronas, pero su acumulación y alteración forman parte de los procesos observados en enfermedades como el Alzheimer.

Existen investigaciones experimentales sobre la capacidad del ácido fúlvico para interferir en determinados procesos de agregación de tau.

Es una línea de investigación interesante, pero actualmente no podemos considerar el shilajit un tratamiento ni una forma demostrada de prevenir el Alzheimer.

6. Shilajit y salud cardiovascular

También se han estudiado los posibles efectos del shilajit sobre diferentes parámetros cardiovasculares.

En modelos experimentales se ha observado actividad relacionada con el estrés oxidativo cardiovascular y modificaciones de determinados parámetros cardíacos.

Tradicionalmente también se ha utilizado como tónico general en situaciones de debilidad.

Sin embargo, no utilizaría el shilajit como tratamiento de una enfermedad cardíaca ni para modificar deliberadamente la frecuencia cardíaca sin conocer previamente la situación de la persona.

7. Shilajit, estrés y sistema nervioso

Su utilización como adaptógeno está muy relacionada con este apartado.

Cuando nos encontramos ante una amenaza o una situación de estrés, aumenta la actividad del sistema nervioso simpático, encargado de preparar al organismo para responder.

El sistema parasimpático participa, por el contrario, en funciones relacionadas con el descanso, la digestión y la recuperación.

El shilajit se ha estudiado experimentalmente por sus posibles efectos sobre diferentes neurotransmisores y mecanismos relacionados con la respuesta al estrés, incluidos GABA y dopamina.

Esto podría contribuir a explicar su utilización tradicional para mejorar la resistencia física y mental frente a situaciones estresantes.

8. Shilajit y hormonas

Otra de las aplicaciones que más interés ha despertado en los últimos años es su posible influencia sobre determinadas hormonas masculinas.

Existe un estudio clínico en hombres de entre 45 y 55 años en el que se administraron 250 mg de shilajit purificado dos veces al día durante 90 días.

En ese estudio se observaron aumentos significativos de testosterona total y libre en comparación con el grupo placebo.

Es un resultado interesante y coherente con la utilización tradicional del shilajit como afrodisíaco y revitalizante masculino, aunque un único estudio no convierte al shilajit en un tratamiento general para los niveles bajos de testosterona.

9. Shilajit, fertilidad y salud sexual

La utilización del shilajit como afrodisíaco tiene una larga tradición dentro de Ayurveda.

Además de la investigación sobre testosterona, existen estudios sobre diferentes parámetros relacionados con la fertilidad masculina y la calidad seminal.

Esto explica su presencia en numerosos preparados ayurvédicos destinados a vitalidad, fertilidad y función sexual masculina.

Nuevamente, hablamos de un posible apoyo y no de un sustituto del estudio de las causas de una infertilidad.

10. Shilajit y respuesta al dolor

Debido a su posible interacción con diferentes neurotransmisores, entre ellos el GABA, el shilajit también se ha estudiado experimentalmente por sus posibles propiedades antinociceptivas, es decir, relacionadas con la percepción del dolor.

Existen investigaciones sobre dolor orofacial —dolor localizado en cara, boca o mandíbula— y otros modelos de dolor.

La investigación ayuda a comprender algunos de sus usos tradicionales, aunque no permite considerarlo un analgésico convencional.

11. Shilajit y salud intestinal

El shilajit y sus componentes también han sido investigados en relación con el aparato digestivo.

Existen estudios experimentales sobre su posible actividad gastroprotectora, incluida su influencia sobre la mucosa gástrica y determinados mecanismos implicados en la formación de úlceras.

También se han estudiado propiedades antiinflamatorias de algunos de sus componentes.

Por eso encontramos tradicionalmente el shilajit relacionado con problemas digestivos, aunque no podemos afirmar que cure o prevenga una úlcera gástrica.

12. Actividad antiviral

Determinados componentes del shilajit y los ácidos húmicos y fúlvicos han mostrado actividad antiviral en estudios de laboratorio frente a algunos virus.

Entre ellos se han investigado virus de la familia del herpes y virus respiratorios.

Es un campo interesante, pero hablamos fundamentalmente de investigación in vitro: que una sustancia dificulte la actividad de un virus en un laboratorio no significa automáticamente que pueda tratar una infección viral en una persona.

13. Shilajit y glucosa

El shilajit también forma parte de preparados tradicionales utilizados en Ayurveda para alteraciones metabólicas.

Existen investigaciones sobre su posible influencia en el metabolismo de la glucosa, los lípidos y el estrés oxidativo asociado a la diabetes.

Algunos estudios han encontrado modificaciones de estos parámetros, especialmente cuando se ha utilizado junto con otros tratamientos.

Esto no convierte al shilajit en un tratamiento para la diabetes y precisamente por su posible influencia sobre la glucemia debemos tener precaución cuando se utiliza conjuntamente con medicamentos destinados a reducir el azúcar en sangre.

14. Shilajit y cáncer

Este es uno de los apartados donde tenemos que diferenciar muy bien investigación de tratamiento.

El shilajit y algunos de sus componentes han mostrado actividad citotóxica frente a diferentes líneas de células tumorales en estudios experimentales, incluyendo modelos relacionados con cáncer de pulmón, mama, colon, ovario e hígado.

También se han investigado determinados efectos protectores frente al daño producido por radiación.

Son líneas de investigación interesantes, pero no podemos afirmar que el shilajit prevenga, proteja o trate el cáncer.

Además, cualquier suplemento utilizado durante un tratamiento oncológico debe valorarse teniendo en cuenta el tipo de tratamiento que está recibiendo la persona.

15. Shilajit y salud ósea

Existen investigaciones preliminares sobre shilajit y metabolismo óseo.

Su composición mineral y algunos de sus componentes han llevado a estudiar su posible influencia sobre procesos relacionados con formación y degradación del hueso.

También existen estudios clínicos recientes en determinadas poblaciones sobre parámetros relacionados con densidad mineral ósea.

Por eso resulta interesante dentro de la investigación sobre osteoporosis y pérdida de masa ósea, pero no podemos considerarlo un tratamiento de la osteoporosis.

16. Shilajit y anemia por falta de hierro

El shilajit contiene diferentes minerales y algunos preparados pueden proporcionar hierro.

Tradicionalmente se ha utilizado en situaciones de debilidad y aparece relacionado con la anemia ferropénica.

Sin embargo, como hemos visto, la cantidad de hierro puede variar muchísimo dependiendo del producto.

Si existe una anemia por falta de hierro, lo primero es conocer su causa y cuantificar el déficit. No podemos asumir que cualquier shilajit proporciona una cantidad suficiente de hierro para corregirla.

Y además hay una curiosa contradicción: precisamente por su posible contenido en hierro, no resulta adecuado en determinadas enfermedades caracterizadas por exceso o acumulación de este mineral.

17. Shilajit y mal de altura

Esta es otra de sus aplicaciones tradicionales más interesantes, teniendo en cuenta precisamente su procedencia de regiones de gran altitud.

Se ha propuesto su utilización como apoyo frente a algunas de las alteraciones producidas por la altura debido a su relación con:

  • Producción energética.
  • Función mitocondrial.
  • Transporte y utilización de oxígeno.
  • Fatiga.
  • Estrés oxidativo.

La investigación existente no permite utilizarlo como sustituto de las medidas establecidas para prevenir o tratar el mal agudo de montaña, pero explica su tradicional utilización entre poblaciones de regiones montañosas.

18. Shilajit y síndrome de fatiga crónica

La alteración del metabolismo energético y de la función mitocondrial se ha investigado dentro del síndrome de fatiga crónica.

Como el shilajit se estudia precisamente por su posible influencia sobre las mitocondrias y la producción de energía celular, también se ha investigado en este contexto.

Parte de esta evidencia procede de modelos animales, por lo que no podemos afirmar que trate el síndrome de fatiga crónica, aunque la relación resulta coherente con su utilización tradicional como revitalizante frente al cansancio.

19. Shilajit y envejecimiento

Su consideración ayurvédica como rasayana está íntimamente relacionada con la idea de rejuvenecimiento y longevidad.

Actualmente podemos interpretar parte de ese uso tradicional a través de su contenido en ácido fúlvico, sustancias antioxidantes y componentes relacionados con el metabolismo energético.

El envejecimiento es muchísimo más complejo que la acción de los radicales libres, pero proteger las células frente al estrés oxidativo y mantener un metabolismo energético adecuado forma parte del mantenimiento normal del organismo.

Por eso el shilajit continúa siendo uno de los tónicos antiedad tradicionales más conocidos de Ayurveda.

Usos tradicionales y actuales del Shilajit

A lo largo de su historia, el shilajit se ha utilizado o investigado en relación con:

  • Fatiga y falta de energía.
  • Rendimiento físico.
  • Recuperación.
  • Estrés físico y mental.
  • Vitalidad y envejecimiento.
  • Función cognitiva y memoria.
  • Investigación sobre Alzheimer y proteínas tau.
  • Niveles de testosterona.
  • Libido y función sexual.
  • Fertilidad masculina.
  • Anemia por falta de hierro.
  • Mal de altura.
  • Síndrome de fatiga crónica.
  • Metabolismo de la glucosa y diabetes.
  • Salud cardiovascular.
  • Respuesta al dolor.
  • Salud digestiva.
  • Sistema inmunitario.
  • Investigación sobre infecciones virales.
  • Metabolismo y salud ósea.
  • Osteoporosis.
  • Investigación oncológica y daño producido por radiación.
  • Rendimiento deportivo.
  • Tradicionalmente, como agente revitalizante y adaptógeno.
  • También se ha investigado en relación con dependencia y abstinencia de determinadas sustancias.

No todos estos usos tienen el mismo nivel de evidencia. Algunos proceden de la medicina ayurvédica, otros de estudios celulares o animales y unos pocos cuentan ya con investigación clínica en humanos.

Cómo elegir un buen Shilajit

Aquí llegamos a una parte que para mí es fundamental.

Con el shilajit la calidad y la procedencia importan muchísimo.

Una sustancia que procede directamente de formaciones geológicas puede contener, además de los compuestos que buscamos, contaminantes que no queremos.

Uno de los principales problemas del shilajit de mala calidad es la posible presencia de metales pesados y contaminantes microbiológicos cuando la materia prima no ha sido correctamente seleccionada, purificada y analizada.

Por eso no compraría shilajit simplemente porque sea barato o porque el envase diga «100 % natural».

Buscaría un producto que especifique:

  • Procedencia.
  • Método de purificación.
  • Contenido o estandarización cuando corresponda.
  • Análisis microbiológico.
  • Control de metales pesados.
  • Fabricante identificable y trazabilidad.

Precisamente el proceso de extracción, purificación y control explica también por qué un shilajit de calidad no suele ser un producto especialmente barato.

Contraindicaciones del Shilajit

El shilajit purificado presenta generalmente una buena tolerancia en las cantidades utilizadas habitualmente, pero existen varias precauciones importantes.

Shilajit sin purificar

No recomiendo utilizar shilajit crudo o sin purificar.

El principal problema no es necesariamente el shilajit en sí, sino lo que puede acompañarlo: metales pesados, microorganismos, hongos u otros contaminantes.

Tensión arterial baja

El shilajit puede influir sobre la presión arterial en algunas personas.

Quienes tengan tendencia a la hipotensión o utilicen medicamentos antihipertensivos deberían tenerlo en cuenta.

Exceso de hierro

Por su contenido mineral y su posible aporte de hierro, debe evitarse o valorarse especialmente en personas con enfermedades caracterizadas por acumulación de hierro, como:

  • Hemocromatosis.
  • Determinadas talasemias.
  • Otras situaciones de sobrecarga férrica.

En la anemia falciforme y otras enfermedades hematológicas no utilizaría shilajit sin una valoración individual.

Diabetes

Si se utilizan medicamentos para reducir la glucemia, hay que tener en cuenta la posible influencia del shilajit sobre el metabolismo de la glucosa.

Alergia

Aunque no sea frecuente, es posible presentar una reacción de sensibilidad o alergia al producto o a alguno de sus componentes.

En definitiva, el shilajit es una de esas sustancias tradicionales que resulta difícil meter en una sola categoría.

No es exactamente una planta medicinal, tampoco un simple mineral y mucho menos un suplemento moderno inventado por la industria.

Es una compleja sustancia orgánico-mineral utilizada durante siglos por la medicina ayurvédica, especialmente como revitalizante, adaptógeno y rasayana.

Y quizá lo más curioso sea que, miles de años después de que Ayurveda lo utilizara para la vitalidad y la resistencia, buena parte de la investigación moderna se esté centrando precisamente en mitocondrias, ATP, estrés oxidativo, función cerebral, hormonas y envejecimiento.

Share

Añadir un comentario

1 comentarios

Por Néstor 22/01/2023 14:31:03

Es muy buena la informacion, consulta, soy hipertenso y no veo contraindicacion, sino a las personas con presion baja, es asi?, gracias.