SAMe: para qué sirve, beneficios y propiedades

La S-adenosilmetionina, conocida como SAMe, es un compuesto que nuestro organismo produce de forma natural y que se encuentra prácticamente en todos los tejidos y fluidos corporales.

Se forma principalmente a partir del aminoácido metionina y ATP, la principal molécula utilizada por las células para almacenar y transferir energía.

Pero lo verdaderamente interesante de la SAMe es la cantidad de procesos metabólicos en los que participa.

Interviene en la metilación, en la síntesis y metabolismo de neurotransmisores, en el funcionamiento de las membranas celulares, en el metabolismo hepático y en la producción de sustancias fundamentales para nuestros sistemas antioxidantes.

Precisamente por eso se lleva estudiando desde hace décadas en campos tan diferentes como la depresión, osteoartritis, fibromialgia, enfermedad hepática y deterioro cognitivo.

¿Qué es la SAMe?

La SAMe o S-adenosil-L-metionina es una molécula que nuestro organismo fabrica a partir de metionina y ATP mediante una reacción catalizada por las enzimas metionina adenosiltransferasas.

Una vez formada participa en tres grandes rutas metabólicas:

  • Metilación.

  • Transulfuración.

  • Síntesis de poliaminas.

La metilación es especialmente importante porque consiste en transferir grupos metilo a otras moléculas.

Estos grupos intervienen en multitud de procesos relacionados con:

  • ADN y expresión genética.

  • Proteínas.

  • Fosfolípidos de las membranas celulares.

  • Neurotransmisores.

  • Hormonas.

  • Metabolismo hepático.

Por eso la SAMe no es simplemente un suplemento relacionado con el estado de ánimo.

Es una molécula metabólica central.

SAMe, metionina, homocisteína y glutatión

Para entender realmente la SAMe tenemos que mirar el ciclo completo.

La metionina se transforma en SAMe.

Después de donar su grupo metilo, la SAMe termina formando homocisteína.

A partir de aquí la homocisteína puede seguir dos caminos principales.

Puede volver a convertirse en metionina mediante reacciones en las que participan especialmente:

  • Vitamina B12.

  • Folato o vitamina B9.

O puede entrar en la vía de transulfuración, en la que participa la vitamina B6, para terminar contribuyendo a la formación de cisteína y posteriormente de glutatión.

Y aquí está precisamente una de las razones por las que la SAMe resulta tan interesante.

Conecta en una misma red metabólica:

metionina → SAMe → homocisteína → cisteína → glutatión.

Por tanto, está relacionada tanto con los procesos de metilación como con algunos de los principales sistemas antioxidantes del organismo.

SAMe, vitamina B12, B6 y ácido fólico

La relación entre la SAMe y las vitaminas del grupo B es especialmente importante.

La vitamina B12 y el folato participan en la remetilación de la homocisteína para regenerar metionina.

La vitamina B6 interviene en la vía de transulfuración.

Por eso una deficiencia de estas vitaminas puede alterar el metabolismo de la metionina, la homocisteína y la SAMe.

Esto explica también por qué tradicionalmente encontramos muchos complementos de SAMe acompañados de:

  • Vitamina B6.

  • Ácido fólico.

  • Vitamina B12.

No se añaden porque sean necesarias para que el intestino pueda absorber la SAMe, sino porque forman parte de las rutas metabólicas relacionadas con su utilización en el organismo.

¿Dónde se produce la SAMe?

La SAMe se sintetiza en numerosos tejidos, aunque el hígado desempeña un papel especialmente importante en su metabolismo.

Esto tiene bastante sentido porque el hígado necesita una intensa actividad de:

  • Metilación.

  • Síntesis de fosfolípidos.

  • Metabolismo de aminoácidos.

  • Producción de glutatión.

  • Transformación de sustancias.

Las alteraciones del metabolismo hepático de la SAMe se han estudiado precisamente en diferentes enfermedades del hígado.

¿Hay SAMe en los alimentos?

No podemos hablar realmente de alimentos ricos en SAMe de la misma manera que hablamos de alimentos ricos en vitamina C, hierro o magnesio.

El organismo fabrica SAMe a partir de la metionina y ATP.

La metionina sí se obtiene a través de los alimentos ricos en proteínas.

Por eso, cuando queremos administrar cantidades concretas de SAMe, se utiliza en forma de complemento nutricional o, en determinados contextos clínicos, mediante preparaciones farmacológicas.

Beneficios y propiedades de la SAMe

La SAMe se ha estudiado principalmente por sus posibles efectos sobre:

  • Estado de ánimo y depresión.

  • Osteoartritis.

  • Fibromialgia.

  • Función hepática.

  • Colestasis.

  • Metabolismo de la homocisteína.

  • Producción de glutatión.

  • Función cerebral.

  • Deterioro cognitivo.

Algunas de estas aplicaciones cuentan con bastante investigación clínica y otras continúan siendo fundamentalmente líneas de investigación.

SAMe y osteoartritis

La osteoartritis es una de las aplicaciones clásicas de la SAMe y una de las que más investigación ha generado.

Diferentes estudios la han comparado con placebo y también con antiinflamatorios no esteroideos o AINE.

En varios ensayos realizados en personas con osteoartritis de rodilla o cadera se observaron mejorías relacionadas con:

  • Dolor.

  • Rigidez.

  • Movilidad.

  • Capacidad funcional.

Un metaanálisis de ensayos clínicos encontró que la SAMe presentaba resultados comparables a los AINE en dolor y limitación funcional, con una menor incidencia de determinados efectos adversos.

Una característica interesante es que el efecto de la SAMe puede aparecer de manera más progresiva que el de algunos antiinflamatorios.

También se ha investigado su posible influencia sobre el metabolismo del cartílago y los proteoglicanos, lo que explica que su interés en osteoartritis vaya más allá de una simple acción analgésica.

SAMe y depresión

Esta es probablemente una de las aplicaciones más conocidas de la SAMe.

La relación tiene bastante lógica desde el punto de vista bioquímico.

La SAMe participa en reacciones de metilación implicadas directa o indirectamente en el metabolismo cerebral y en sistemas relacionados con neurotransmisores como:

  • Serotonina.

  • Dopamina.

  • Noradrenalina.

Durante décadas se han realizado ensayos utilizando SAMe tanto sola como combinada con diferentes tratamientos antidepresivos.

Los resultados no han sido idénticos en todos los estudios, pero el conjunto de la investigación resulta suficientemente interesante como para que la SAMe continúe estudiándose en este campo.

Algunos trabajos han encontrado una respuesta relativamente rápida y resultados comparables a determinados antidepresivos.

La investigación más reciente continúa encontrando una posible actividad antidepresiva, aunque existen diferencias según dosis, forma de administración, duración del estudio y características de los pacientes.

¿Cómo puede actuar la SAMe sobre el estado de ánimo?

Durante mucho tiempo se explicó su efecto diciendo simplemente que «aumenta la serotonina».

El mecanismo probablemente sea bastante más complejo.

La SAMe participa en procesos de metilación necesarios para:

  • Síntesis y metabolismo de neurotransmisores.

  • Funcionamiento de receptores.

  • Fluidez y estructura de las membranas neuronales.

  • Expresión genética.

  • Metabolismo de fosfolípidos.

Además, existe una estrecha relación entre el metabolismo de folato, vitamina B12, homocisteína y SAMe, rutas que también se han estudiado ampliamente en relación con la función cerebral y el estado de ánimo.

SAMe y fibromialgia

La SAMe también cuenta con una historia interesante en el estudio de la fibromialgia.

Se ha investigado tanto por vía oral como mediante administración parenteral.

En algunos ensayos se observaron mejorías en:

  • Dolor.

  • Fatiga.

  • Rigidez matutina.

  • Actividad clínica de la enfermedad.

  • Estado de ánimo.

Por ejemplo, un ensayo doble ciego con 800 mg diarios de SAMe oral durante seis semanas encontró mejorías significativas en dolor, fatiga, rigidez matutina y algunos parámetros relacionados con el estado de ánimo.

Otros estudios no han obtenido resultados tan claros, especialmente dependiendo de la forma de administración y de los parámetros evaluados.

Desde el punto de vista metabólico resulta además especialmente interesante valorar el estado de las vitaminas B6, B9 y B12, debido a su participación en las rutas de metilación y transulfuración relacionadas con la SAMe.

SAMe y salud hepática

El hígado es probablemente uno de los órganos donde mejor podemos comprender la importancia metabólica de la SAMe.

Participa en:

  • Metilación.

  • Síntesis de fosfolípidos.

  • Producción de glutatión.

  • Mantenimiento de las membranas celulares.

  • Metabolismo de sustancias.

  • Flujo biliar.

En diferentes enfermedades hepáticas puede alterarse la capacidad para sintetizar y utilizar correctamente SAMe.

Por eso se ha investigado en:

  • Enfermedad hepática crónica.

  • Cirrosis.

  • Enfermedad hepática relacionada con alcohol.

  • Colestasis intrahepática.

  • Alteraciones de las enzimas hepáticas.

  • Diferentes situaciones de daño hepático.

SAMe y colestasis

La colestasis se produce cuando existe una alteración en la formación o circulación de la bilis.

Esta es una de las áreas hepáticas donde la SAMe ha generado especial interés.

Diferentes investigaciones han observado modificaciones favorables en algunos parámetros bioquímicos hepáticos, incluyendo:

  • ALT.

  • AST.

  • Fosfatasa alcalina.

  • Gamma-GT.

También se han estudiado cambios en síntomas asociados a determinados cuadros de colestasis.

La relación resulta especialmente interesante porque la SAMe participa en la síntesis de fosfatidilcolina, componente fundamental de las membranas celulares y de la fisiología biliar.

SAMe, hígado y glutatión

Hay otro mecanismo que considero especialmente interesante.

El metabolismo de la SAMe está conectado con la vía de transulfuración y, a través de ella, con la disponibilidad de cisteína para la síntesis de glutatión.

El glutatión es uno de los principales sistemas antioxidantes intracelulares y desempeña un papel fundamental en el hígado.

Participa en:

  • Protección frente al estrés oxidativo.

  • Metabolismo de sustancias.

  • Neutralización de determinados compuestos reactivos.

  • Mantenimiento del equilibrio redox celular.

Esta relación entre SAMe, metionina, cisteína y glutatión ayuda a comprender buena parte del interés de esta molécula en salud hepática.

SAMe y cirrosis hepática

La SAMe también se ha estudiado en personas con cirrosis hepática, especialmente relacionada con el consumo de alcohol.

Uno de los estudios clásicos realizó un seguimiento prolongado de personas con cirrosis alcohólica tratadas con SAMe.

Los resultados despertaron bastante interés por las diferencias observadas en determinados subgrupos respecto a mortalidad o necesidad de trasplante hepático.

Posteriormente se han realizado numerosos trabajos sobre SAMe y enfermedad hepática, aunque los resultados dependen mucho del tipo y gravedad de la enfermedad.

Por eso actualmente su interés se centra especialmente en comprender qué pacientes, qué alteraciones hepáticas y qué formas de administración pueden beneficiarse más.

SAMe y función cerebral

El cerebro necesita una enorme cantidad de reacciones de metilación.

La SAMe participa en procesos relacionados con:

  • Neurotransmisores.

  • Fosfolípidos.

  • Membranas neuronales.

  • Expresión genética.

  • Metabolismo de proteínas.

  • Respuesta frente al estrés oxidativo.

Por eso se han estudiado alteraciones de la SAMe en diferentes trastornos neurológicos y neuropsiquiátricos.

SAMe y enfermedad de Alzheimer

Desde hace años existe una línea de investigación especialmente interesante sobre la relación entre SAMe, vitamina B12, folato, homocisteína y enfermedad de Alzheimer.

En diferentes investigaciones se han encontrado alteraciones del metabolismo de la metilación y niveles reducidos de SAMe en determinadas regiones cerebrales o en líquido cefalorraquídeo de personas con Alzheimer.

Esto ha llevado a estudiar si una menor disponibilidad de SAMe puede participar en algunos de los mecanismos asociados al deterioro cognitivo.

En modelos experimentales también se han investigado sus efectos sobre:

  • Estrés oxidativo.

  • Metilación.

  • Proteína beta-amiloide.

  • Expresión de genes relacionados con el procesamiento amiloide.

  • Función cognitiva.

Es un campo especialmente interesante, aunque actualmente hablamos de una línea de investigación sobre mecanismos y posible utilidad complementaria, no de una aplicación comparable a las áreas donde la SAMe cuenta con mayor experiencia clínica.

SAMe y deterioro cognitivo

La relación entre SAMe y cerebro no se limita al Alzheimer.

También se ha investigado su participación en:

  • Memoria.

  • Capacidad de aprendizaje.

  • Recuperación de palabras.

  • Función cognitiva.

  • Envejecimiento cerebral.

Tiene sentido estudiar esta relación porque el metabolismo cerebral depende de una correcta disponibilidad de grupos metilo y de un buen funcionamiento del ciclo metionina-SAMe-homocisteína.

SAMe y otras líneas de investigación

A lo largo de los años la SAMe también se ha estudiado en otras situaciones.

Migraña

Existen referencias históricas e investigaciones preliminares sobre SAMe y migraña, relacionadas principalmente con mecanismos de metilación, neurotransmisores y metabolismo cerebral.

No es una de sus aplicaciones mejor estudiadas, pero forma parte de las líneas de investigación que han rodeado a esta molécula.

Bursitis y procesos musculoesqueléticos

Su investigación sobre dolor, inflamación y osteoartritis hizo que la SAMe se utilizara también tradicionalmente en diferentes molestias musculoesqueléticas, entre ellas bursitis.

La evidencia específica es mucho menor que la disponible para osteoartritis.

Cáncer

La SAMe participa en la metilación del ADN, un proceso fundamental para regular qué genes se expresan y cuáles permanecen silenciados.

Las alteraciones de los patrones de metilación son una característica importante de numerosos tipos de cáncer.

Por eso existe abundante investigación experimental sobre SAMe, metilación, proliferación celular y carcinogénesis.

Es un campo de investigación molecular especialmente interesante, pero no significa que la suplementación con SAMe constituya un tratamiento contra el cáncer.

VIH

También se ha investigado el metabolismo de SAMe, glutatión y estrés oxidativo en personas con VIH, así como diferentes alteraciones neurológicas asociadas a la infección.

Es otra aplicación que debe entenderse dentro de la investigación metabólica y no como una acción antiviral de la SAMe.

TDAH

Existen pequeños estudios y referencias preliminares sobre la utilización de SAMe en adultos con TDAH, probablemente por su relación con el metabolismo de catecolaminas y otros neurotransmisores.

La investigación en este campo es todavía limitada.

Principales usos estudiados de la SAMe

La SAMe se ha utilizado o investigado principalmente en relación con:

  • Osteoartritis.

  • Depresión.

  • Fibromialgia.

  • Enfermedad hepática.

  • Colestasis.

  • Cirrosis.

  • Alteraciones del metabolismo hepático.

  • Deterioro cognitivo.

  • Enfermedad de Alzheimer.

  • Migraña.

  • Molestias musculoesqueléticas.

  • Metabolismo de la homocisteína.

  • Producción de glutatión.

  • Estrés oxidativo.

  • Diferentes líneas de investigación neurológica.

No todas estas aplicaciones tienen el mismo grado de evidencia, pero ayudan a comprender la enorme variedad de procesos en los que participa esta molécula.

¿Cómo se toma la SAMe?

La cantidad utilizada depende mucho del objetivo.

En investigación clínica encontramos dosis muy diferentes, desde unos cientos de miligramos diarios hasta cantidades considerablemente mayores.

Una estrategia habitual cuando se utiliza por vía oral consiste en comenzar con cantidades menores e incrementarlas progresivamente, especialmente en personas sensibles, ya que al principio puede producir molestias digestivas.

La SAMe es además una molécula relativamente inestable, por lo que la calidad de la formulación y su conservación son importantes.

Algunos preparados utilizan recubrimientos entéricos para protegerla durante su paso por el estómago.

¿Hay que tomar SAMe con vitaminas B6, B9 y B12?

Esta combinación tiene bastante sentido metabólico, pero conviene entender por qué.

No necesitamos estas vitaminas para «absorber» la SAMe.

Lo interesante es que B6, folato y B12 participan en las rutas metabólicas conectadas con la SAMe y la homocisteína.

Por eso, especialmente cuando se plantea una suplementación prolongada, tiene sentido valorar el estado nutricional de estos cofactores.

Contraindicaciones y precauciones de la SAMe

La SAMe es una molécula producida naturalmente por nuestro organismo, pero administrarla en cantidades concentradas puede producir efectos biológicos importantes.

Molestias digestivas

Algunas personas pueden experimentar:

  • Náuseas.

  • Molestias abdominales.

  • Diarrea.

  • Gases.

Comenzar progresivamente puede mejorar la tolerancia.

Trastorno bipolar

Esta es una de las precauciones más importantes.

Debido a sus efectos sobre el estado de ánimo y los sistemas de neurotransmisores, la SAMe puede favorecer hipomanía o manía en personas susceptibles, especialmente en personas con trastorno bipolar.

SAMe y antidepresivos

La combinación de SAMe con medicamentos que aumentan la actividad serotoninérgica debe valorarse cuidadosamente.

Entre ellos se encuentran determinados:

  • ISRS.

  • IRSN.

  • Antidepresivos tricíclicos.

  • IMAO.

  • Otros medicamentos o suplementos serotoninérgicos.

La combinación puede aumentar excesivamente la actividad serotoninérgica y favorecer la aparición de síndrome serotoninérgico.

Levodopa y enfermedad de Parkinson

La SAMe puede interferir con determinados aspectos del metabolismo de la levodopa, por lo que su utilización en personas tratadas por enfermedad de Parkinson debe individualizarse.

Glucosa

Existen investigaciones sobre la relación entre SAMe y metabolismo de la glucosa.

Las personas que utilizan medicamentos destinados a reducir la glucemia deben tener en cuenta esta posible interacción cuando emplean dosis elevadas de suplementos.

Embarazo y lactancia

La información disponible sobre el uso prolongado de suplementos de SAMe durante embarazo y lactancia es limitada, por lo que las dosis concentradas deben individualizarse especialmente durante estas etapas.

Niños

La utilización de SAMe en población infantil está mucho menos estudiada que en adultos y no deberían trasladarse automáticamente las dosis utilizadas en adultos.

SAMe: una molécula mucho más importante de lo que parece

Cuando hablamos de SAMe podemos cometer el error de verla simplemente como un suplemento para la depresión o las articulaciones.

Pero bioquímicamente es mucho más interesante.

La SAMe ocupa una posición central dentro del metabolismo de la metionina y conecta procesos fundamentales como:

metilación, neurotransmisores, membranas celulares, homocisteína, transulfuración y producción de glutatión.

Eso ayuda a entender por qué una misma molécula ha despertado interés en campos aparentemente tan diferentes como la osteoartritis, depresión, fibromialgia, función hepática y deterioro cognitivo.

Y también explica por qué, cuando hablamos de SAMe, no deberíamos estudiarla de manera aislada.

Tenemos que entender todo el ciclo que la rodea: metionina, vitaminas B6, B9 y B12, homocisteína, cisteína y glutatión.

Ahí es donde realmente podemos comprender para qué sirve la SAMe y por qué sigue siendo una molécula tan interesante después de décadas de investigación.

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