
El litotamo es un alga roja calcárea que crece en aguas claras próximas a la costa y alejadas de fuentes importantes de contaminación. Podemos encontrarla principalmente en el Atlántico Norte, el mar del Norte, el canal de la Mancha y también en algunas zonas del Mediterráneo.
Su interés nutricional se debe especialmente a su extraordinaria riqueza mineral, fundamentalmente en calcio y magnesio, aunque aporta también numerosos oligoelementos.
Propiedades del litotamo
Cuando está vivo, el litotamo presenta un característico color violáceo. Al morir pierde ese color y adquiere un aspecto blanquecino y pétreo.
Sus restos calcáreos pueden acumularse formando depósitos marinos conocidos como maërl. Precisamente por ese aspecto mineral, durante mucho tiempo se llegó a confundir con un coral.
El litotamo es especialmente rico en minerales y oligoelementos. Entre ellos encontramos calcio, manganeso, magnesio, molibdeno, hierro, flúor, cobre, fósforo, potasio, yodo, zinc, selenio y cobalto.
También contiene otros compuestos naturales, entre ellos aminoácidos y sustancias propias del metabolismo de las algas.
Una de sus características más interesantes es que los minerales se encuentran formando parte de una matriz mineral de origen marino, lo que ha hecho del litotamo una fuente natural de minerales utilizada tradicionalmente en complementos destinados a la remineralización.
Beneficios del litotamo
Una fuente natural de minerales
La gran riqueza mineral del litotamo es precisamente la responsable de buena parte de sus aplicaciones.
Destaca especialmente por su contenido en calcio y magnesio, aunque proporciona también numerosos oligoelementos que forman parte de su estructura natural.
Litotamo y calcio
El litotamo destaca sobre todo por su elevado contenido en calcio.
El calcio es necesario para el mantenimiento de los huesos y dientes en condiciones normales y participa, además, en la función muscular, la neurotransmisión y numerosos procesos celulares.
Por esta razón, el litotamo se utiliza principalmente como fuente natural de calcio y forma parte de numerosos complementos destinados al mantenimiento de la estructura ósea y a situaciones en las que queremos aumentar el aporte de este mineral.
Litotamo y magnesio
También aporta magnesio, otro mineral fundamental para nuestro organismo.
El magnesio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos, participa en el metabolismo energético y ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.
La combinación natural de calcio y magnesio explica buena parte del interés del litotamo como suplemento remineralizante y su utilización tradicional cuando aparecen molestias musculares como los calambres asociadas a una ingesta insuficiente de estos minerales.
Remineralización
Por su composición, el litotamo se utiliza tradicionalmente en situaciones en las que queremos aumentar el aporte de minerales.
Su riqueza en calcio, magnesio y diferentes oligoelementos lo convierte en una materia prima especialmente interesante para complementos destinados a la remineralización del organismo.
Además, minerales como el calcio, el magnesio, el zinc, el hierro o el manganeso participan en numerosos procesos relacionados con los huesos, los músculos, el metabolismo energético y el mantenimiento normal de los tejidos.
Litotamo y formación de glóbulos rojos
Entre los oligoelementos presentes en el litotamo encontramos hierro.
El hierro contribuye a la formación normal de glóbulos rojos y hemoglobina y al transporte normal de oxígeno por el organismo.
No obstante, cuando existe una anemia o una deficiencia de hierro diagnosticada, es importante conocer la cantidad real de hierro aportada por el producto y no asumir que cualquier preparado de litotamo proporciona por sí solo las cantidades necesarias para corregirla.
Litotamo para la acidez gástrica
Esta es otra de las aplicaciones tradicionales más interesantes del litotamo.
Debido a su riqueza en carbonatos minerales, especialmente carbonato cálcico y carbonato magnésico, presenta una naturaleza alcalina y capacidad para neutralizar ácidos.
Por este motivo se utiliza tradicionalmente en preparados destinados a ayudar a neutralizar el exceso de acidez gástrica y aliviar las molestias relacionadas con la hiperclorhidria.
Aquí conviene diferenciar dos conceptos que muchas veces se mezclan.
El litotamo puede ejercer una acción neutralizante sobre la acidez del contenido gástrico, debido a sus carbonatos minerales. Esto no significa que modifique de forma general el pH de la sangre o que «alcalinice todo el organismo», ya que nuestro cuerpo regula estrechamente su equilibrio ácido-base mediante diferentes mecanismos fisiológicos.
Lo interesante del litotamo en este sentido es precisamente su composición mineral alcalina y su capacidad neutralizante a nivel digestivo.
Huesos, dientes y tejido conectivo
El litotamo proporciona minerales importantes para el mantenimiento de los huesos y los dientes, especialmente calcio y magnesio.
Otros minerales y oligoelementos presentes en su composición participan también en diferentes procesos relacionados con la formación y mantenimiento de los tejidos.
Esta riqueza mineral explica que tradicionalmente se haya utilizado como complemento remineralizante en etapas o situaciones en las que aumentan las necesidades minerales.
¿Para qué se utiliza el litotamo?
Entre sus usos tradicionales y nutricionales encontramos:
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Aumentar el aporte de calcio.
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Carencias o ingestas insuficientes de determinados minerales.
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Remineralización del organismo.
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Apoyo al mantenimiento normal de huesos y dientes.
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Aporte complementario de calcio y magnesio.
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Molestias musculares relacionadas con una ingesta insuficiente de minerales.
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Hiperclorhidria y exceso de acidez gástrica.
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Gastroespasmos y determinadas molestias digestivas.
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Como fuente complementaria de minerales y oligoelementos.
El litotamo resulta, por tanto, especialmente interesante por reunir en una misma alga una importante variedad de minerales de origen marino.
Y aunque muchas veces se presenta simplemente como una fuente natural de calcio, el litotamo es bastante más que calcio: su peculiaridad está precisamente en esa matriz mineral en la que encontramos magnesio y numerosos oligoelementos acompañándolo.
Contraindicaciones y precauciones del litotamo
Debido a que las algas pueden aportar cantidades variables de yodo, las personas con hipertiroidismo o determinadas alteraciones de la función tiroidea deben tener precaución y comprobar la cantidad de yodo presente en el producto antes de utilizarlo.
También debemos tener en cuenta su elevado aporte de calcio cuando se utilizan simultáneamente otros suplementos de calcio o cuando existe alguna situación en la que sea necesario controlar la ingesta de este mineral.
Como ocurre con otros suplementos procedentes de algas marinas, la calidad y procedencia del litotamo también son importantes. Conviene elegir productos sometidos a controles adecuados que garanticen su pureza y el control de posibles contaminantes.


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