El inositol es un compuesto presente de forma natural en nuestro organismo y en numerosos alimentos que durante mucho tiempo fue considerado de manera informal una vitamina del grupo B, llegando incluso a recibir el nombre de vitamina B8.
Sin embargo, actualmente no se considera una vitamina esencial, ya que nuestro organismo puede sintetizarlo, principalmente a partir de glucosa.
Y aquí está precisamente lo interesante.
El inositol participa en funciones tan diferentes como la señalización celular, la sensibilidad a la insulina, el funcionamiento del sistema nervioso, el metabolismo de los lípidos y la función ovárica.
Por eso durante los últimos años ha adquirido especial protagonismo en complementos destinados al síndrome de ovario poliquístico (SOP), resistencia a la insulina, fertilidad femenina y equilibrio metabólico, aunque sus posibles aplicaciones son bastante más amplias.
Propiedades del inositol
Cuando hablamos de inositol en realidad no estamos hablando de una única molécula.
Existen diferentes formas o estereoisómeros del inositol, aunque las dos que más nos interesan desde el punto de vista nutricional y metabólico son:
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Mio-inositol.
-
D-chiro-inositol.
El mio-inositol es la forma más abundante en el organismo.
Ambos participan en diferentes sistemas de señalización celular y están estrechamente relacionados con la acción de la insulina.
El inositol también forma parte de los fosfoinosítidos, componentes fundamentales de las membranas celulares que participan en la transmisión de señales desde el exterior hacia el interior de las células.
Es decir, no se limita a formar parte de la estructura de la membrana.
Interviene en la manera en que las células reciben e interpretan determinadas señales hormonales y metabólicas.
Inositol y membranas celulares
Una de las funciones fundamentales del inositol está relacionada con los fosfatidilinositoles presentes en las membranas celulares.
A partir de ellos se forman diferentes moléculas que funcionan como segundos mensajeros.
Para entenderlo de una forma sencilla, muchas hormonas y neurotransmisores no necesitan entrar físicamente dentro de una célula para producir un efecto.
Se unen a un receptor situado en la membrana y desencadenan una serie de señales internas.
El metabolismo de los fosfoinosítidos participa precisamente en estos sistemas de comunicación.
Por eso el inositol está relacionado con funciones tan diferentes como:
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Respuesta a la insulina.
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Neurotransmisión.
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Metabolismo celular.
-
Crecimiento y diferenciación celular.
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Función ovárica.
-
Metabolismo de las grasas.
Mio-inositol y D-chiro-inositol: ¿son lo mismo?
No exactamente.
Aunque ambas formas están relacionadas, desempeñan funciones metabólicas diferentes.
El mio-inositol participa especialmente en determinadas vías relacionadas con la captación de glucosa y la señalización de la hormona foliculoestimulante o FSH.
El D-chiro-inositol interviene en otras señales de la insulina relacionadas, entre otras cosas, con el almacenamiento y utilización de glucosa.
El organismo puede transformar mio-inositol en D-chiro-inositol mediante una enzima dependiente de la acción de la insulina.
Precisamente esta relación ha despertado muchísimo interés en enfermedades caracterizadas por resistencia a la insulina, especialmente el síndrome de ovario poliquístico.
¿Dónde encontramos inositol?
El inositol se encuentra tanto en alimentos de origen vegetal como animal.
Entre sus principales fuentes encontramos:
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Cítricos.
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Frutas.
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Cereales integrales.
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Legumbres.
-
Frutos secos.
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Semillas.
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Verduras.
En los alimentos vegetales una parte importante puede encontrarse formando parte del ácido fítico o fitato, es decir, inositol unido a grupos fosfato.
Durante la digestión y mediante la actividad de enzimas y microorganismos intestinales, parte de estos compuestos puede ser transformada.
El ácido fítico tiene además propiedades biológicas propias y no debemos considerarlo simplemente una forma de almacenar inositol.
Beneficios del inositol
1. Inositol y síndrome de ovario poliquístico
Probablemente esta sea actualmente una de las aplicaciones más conocidas del inositol.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una alteración endocrino-metabólica compleja que puede asociarse con:
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Resistencia a la insulina.
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Hiperinsulinemia.
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Alteraciones de la ovulación.
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Ciclos menstruales irregulares.
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Hiperandrogenismo.
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Acné.
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Hirsutismo.
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Dificultad para conseguir embarazo.
No todas las mujeres con SOP presentan exactamente las mismas alteraciones, pero la resistencia a la insulina desempeña un papel importante en muchas de ellas.
Y aquí entran en juego el mio-inositol y el D-chiro-inositol.
2. Inositol, insulina y testosterona en el SOP
Cuando existe resistencia a la insulina, el organismo necesita producir más insulina para conseguir mantener adecuadamente la glucosa.
Esta hiperinsulinemia puede favorecer una mayor producción ovárica de andrógenos.
Por eso algunas mujeres con SOP presentan niveles elevados de testosterona o manifestaciones relacionadas con el exceso de andrógenos.
El inositol se ha estudiado por su participación en la señalización de la insulina.
Diferentes ensayos han observado que la suplementación con mio-inositol, D-chiro-inositol o determinadas combinaciones puede mejorar algunos parámetros metabólicos y reproductivos en mujeres con SOP.
Entre los aspectos estudiados encontramos:
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Sensibilidad a la insulina.
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Insulina en ayunas.
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Regularidad menstrual.
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Ovulación.
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Niveles de andrógenos.
-
Función ovárica.
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Algunos parámetros relacionados con fertilidad.
Por tanto, la relación entre inositol y testosterona en el SOP no consiste simplemente en que el inositol «baje la testosterona».
Su interés está fundamentalmente en mejorar determinadas señales metabólicas que pueden estar contribuyendo al hiperandrogenismo.
3. Inositol y fertilidad femenina
La utilización del mio-inositol se ha extendido también al ámbito de la fertilidad.
Se ha investigado especialmente en mujeres con SOP y en determinados protocolos de reproducción asistida.
El mio-inositol participa en procesos relacionados con:
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Maduración ovocitaria.
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Señalización de FSH.
-
Función ovárica.
-
Metabolismo de la glucosa dentro del ovario.
Algunos estudios han observado mejoras en determinados parámetros ováricos y metabólicos.
Esto no significa que el inositol sea un tratamiento universal para la infertilidad.
La fertilidad depende de muchísimos factores y el interés del inositol parece especialmente relevante cuando existen alteraciones metabólicas, resistencia a la insulina o SOP.
4. Inositol y resistencia a la insulina
Esta es otra de sus aplicaciones más interesantes.
La insulina se une a su receptor y desencadena una compleja cascada de señales dentro de la célula.
Determinados derivados del inositol participan como segundos mensajeros de la señal de la insulina.
Por esta razón el mio-inositol y el D-chiro-inositol se han investigado en diferentes situaciones relacionadas con:
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Resistencia a la insulina.
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Síndrome metabólico.
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SOP.
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Diabetes gestacional.
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Alteraciones del metabolismo de la glucosa.
Algunos estudios han encontrado mejoras en determinados parámetros de sensibilidad a la insulina y metabolismo glucídico.
Esto no convierte al inositol en un sustituto de los tratamientos utilizados para la diabetes, pero sí explica por qué resulta tan interesante desde el punto de vista metabólico.
5. Inositol y diabetes
Durante años el inositol se ha recomendado directamente «para la diabetes».
Actualmente podemos explicarlo con mucha más precisión.
La investigación se centra fundamentalmente en:
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Señalización de la insulina.
-
Sensibilidad a la insulina.
-
Metabolismo de la glucosa.
-
Complicaciones relacionadas con alteraciones del metabolismo del inositol.
También se han estudiado determinados derivados del inositol en relación con complicaciones de la diabetes, incluida la neuropatía diabética.
Sin embargo, no podemos afirmar que suplementar inositol trate por sí solo la diabetes.
Su posible utilidad depende del tipo de alteración metabólica y del contexto de cada persona.
6. Inositol y diabetes gestacional
El mio-inositol también se ha investigado durante el embarazo por su posible influencia sobre el riesgo de desarrollar diabetes gestacional, especialmente en mujeres con determinados factores de riesgo.
Algunos estudios han encontrado una menor incidencia de diabetes gestacional en determinados grupos suplementados con mio-inositol.
Es una línea de investigación interesante porque vuelve a poner de manifiesto la relación entre inositol y sensibilidad a la insulina.
Sin embargo, embarazo y suplementación requieren valorar tanto la dosis como el contexto nutricional y metabólico de la mujer.
7. Inositol y sistema nervioso
El inositol es especialmente abundante en el cerebro.
Los fosfoinosítidos participan en diferentes sistemas de señalización relacionados con neurotransmisores y receptores.
Entre las vías estudiadas encontramos aquellas relacionadas con:
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Serotonina.
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Dopamina.
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Noradrenalina.
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Otros sistemas de neurotransmisión.
Esto explica que durante décadas se haya investigado el inositol en diferentes alteraciones relacionadas con el sistema nervioso y el estado de ánimo.
8. Inositol y ataques de pánico
Una de las aplicaciones históricas más interesantes del inositol es el trastorno de pánico.
En algunos pequeños ensayos clínicos se utilizaron dosis bastante elevadas de inositol y se observaron reducciones en la frecuencia o intensidad de los ataques de pánico.
Las cantidades estudiadas en este contexto fueron muy superiores a las utilizadas habitualmente como complemento nutricional, llegando en algunos estudios a alrededor de 12-18 gramos diarios.
Esto es importante porque explica de dónde procede aquella antigua recomendación de «12.000 mg de inositol para los ataques de pánico».
No era una dosis nutricional convencional, sino una cantidad utilizada en investigación psiquiátrica específica.
Los estudios son interesantes, pero relativamente pequeños y no convierten al inositol en un tratamiento de primera línea para el trastorno de pánico.
9. Inositol y depresión
El metabolismo del inositol también se ha investigado en relación con la depresión.
Su interés procede fundamentalmente de su participación en sistemas de segundos mensajeros utilizados por diferentes neurotransmisores.
Se han realizado estudios con dosis elevadas de inositol en personas con depresión, aunque los resultados no han sido suficientemente consistentes como para establecerlo como tratamiento convencional.
Por tanto, existe una base neurobiológica y una historia de investigación interesante, pero no podemos afirmar simplemente que el inositol «trate la depresión».
10. Inositol y ansiedad
Por mecanismos similares, el inositol también se ha estudiado en:
-
Ansiedad.
-
Trastorno de pánico.
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Trastorno obsesivo-compulsivo.
-
Diferentes alteraciones relacionadas con la neurotransmisión.
Los resultados han sido variables.
Una vez más, las dosis utilizadas en algunos de estos trabajos son muy superiores a las cantidades habituales presentes en complementos destinados a SOP o metabolismo.
Por eso es importante no mezclar las dosis utilizadas para objetivos completamente diferentes.
11. Inositol y función hepática
El inositol ha sido considerado tradicionalmente, junto con la colina, una sustancia lipotrópica.
Este término se utilizaba para describir nutrientes relacionados con el transporte y metabolismo de los lípidos en el hígado.
El inositol participa en la formación de fosfatidilinositol y otros fosfolípidos de las membranas celulares.
Además, su metabolismo está relacionado con diferentes procesos de señalización y metabolismo lipídico.
De ahí procede su utilización tradicional en complementos destinados a:
-
Metabolismo hepático.
-
Acumulación de grasa en el hígado.
-
Metabolismo de los lípidos.
Sin embargo, no podemos decir que el inositol simplemente «saque la grasa del hígado».
Y tampoco debemos relacionar directamente una deficiencia de inositol con la cirrosis.
La cirrosis es el resultado final de diferentes enfermedades hepáticas crónicas y puede tener causas muy diversas.
12. Inositol, colina y metabolismo de las grasas
Inositol y colina aparecen juntos en muchísimos complementos.
No es casualidad.
Ambos participan en la estructura y metabolismo de diferentes fosfolípidos de las membranas celulares.
La colina es precursora de fosfatidilcolina y el inositol forma parte del fosfatidilinositol.
Estas moléculas intervienen en:
-
Membranas celulares.
-
Transporte de lípidos.
-
Señalización celular.
-
Metabolismo hepático.
Por eso durante décadas se han combinado colina e inositol en productos denominados lipotrópicos.
13. Inositol y ácido fítico
En muchos alimentos vegetales encontramos inositol formando parte del ácido fítico o fitato, especialmente en:
-
Cereales integrales.
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Legumbres.
-
Semillas.
-
Frutos secos.
Durante mucho tiempo el ácido fítico fue considerado exclusivamente un «antinutriente» porque puede unirse a minerales como hierro, zinc o calcio y disminuir parcialmente su absorción.
Hoy sabemos que la historia es bastante más interesante.
El fitato también posee propiedades antioxidantes y se investiga por sus posibles efectos metabólicos y celulares.
14. Ácido fítico y cáncer
El ácido fítico, también denominado inositol hexafosfato o IP6, ha despertado considerable interés en investigación experimental sobre cáncer.
En estudios celulares y animales se han observado posibles efectos relacionados con:
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Proliferación celular.
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Diferenciación.
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Apoptosis.
-
Estrés oxidativo.
-
Señalización celular.
También se ha estudiado la relación epidemiológica entre dietas ricas en alimentos vegetales integrales y menor riesgo de determinados tipos de cáncer.
Sin embargo, no podemos atribuir ese efecto protector exclusivamente al ácido fítico.
Una dieta rica en cereales integrales, legumbres, frutas, verduras, semillas y frutos secos aporta simultáneamente:
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Fibra.
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Polifenoles.
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Vitaminas.
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Minerales.
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Diferentes compuestos bioactivos.
Por tanto, aunque el IP6 continúa siendo objeto de investigación oncológica, actualmente no podemos considerarlo un tratamiento ni un método demostrado para prevenir el cáncer.
¿Existe deficiencia de inositol?
A diferencia de las vitaminas esenciales, no existe un síndrome clásico de deficiencia de inositol en personas sanas.
Esto se debe, entre otras cosas, a que nuestro organismo puede sintetizarlo.
Además, se encuentra ampliamente distribuido en los alimentos.
Sin embargo, determinadas enfermedades y alteraciones metabólicas pueden modificar el metabolismo, transporte o eliminación del inositol.
Por eso el interés actual no se centra tanto en corregir una supuesta «deficiencia de vitamina B8» como en utilizar determinadas formas de inositol para influir sobre rutas metabólicas concretas.
¿Cuánto inositol se consume con la alimentación?
La cantidad de inositol ingerida diariamente puede variar considerablemente dependiendo del tipo de alimentación.
Las dietas ricas en:
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Frutas.
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Legumbres.
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Cereales integrales.
-
Frutos secos.
-
Semillas.
pueden aportar cantidades importantes de inositol y fitatos.
Por eso resulta difícil establecer una cifra única de ingesta diaria aplicable a toda la población.
Además, nuestro propio organismo sintetiza inositol.
¿Qué dosis de inositol se utiliza?
No existe una única dosis válida para todas sus aplicaciones.
Y este es un detalle importante porque durante años se han mezclado cantidades utilizadas para objetivos completamente diferentes.
Inositol en síndrome de ovario poliquístico
En estudios sobre SOP se utilizan frecuentemente cantidades de mio-inositol del orden de varios gramos diarios.
Una pauta muy estudiada ha sido 2 gramos de mio-inositol dos veces al día, frecuentemente acompañados de ácido fólico.
También existen formulaciones que combinan mio-inositol y D-chiro-inositol.
Las proporciones utilizadas son importantes porque ambas formas desempeñan funciones diferentes en el organismo.
Por eso los antiguos 500 mg diarios que encontramos en algunos textos no representan necesariamente las cantidades más estudiadas actualmente para SOP.
Inositol en ansiedad y trastorno de pánico
En los antiguos estudios psiquiátricos se utilizaron dosis mucho mayores, generalmente de varios gramos diarios, llegando aproximadamente a 12-18 gramos en determinados ensayos.
Estas cantidades no deben confundirse con las utilizadas habitualmente como complemento nutricional.
Inositol y metabolismo de la glucosa
Las cantidades estudiadas dependen de la población, la forma de inositol utilizada y el objetivo metabólico.
Por tanto, tampoco existe una dosis universal de «1.000-2.000 mg para la diabetes».
Efectos secundarios del inositol
El inositol suele tolerarse bastante bien, especialmente en las cantidades utilizadas habitualmente en complementos nutricionales.
Sin embargo, afirmar que «no tiene ningún efecto secundario» tampoco sería correcto.
Especialmente con dosis elevadas pueden aparecer:
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Náuseas.
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Gases.
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Diarrea.
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Molestias abdominales.
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Dolor de cabeza.
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Mareo.
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Cansancio en algunas personas.
La tolerancia depende también de la cantidad total utilizada y de cómo se distribuya durante el día.
Contraindicaciones y precauciones del inositol
En general, el inositol presenta un buen perfil de tolerancia, pero existen algunas situaciones que merecen atención.
Diabetes y medicación para la glucosa
Debido a su posible influencia sobre la sensibilidad a la insulina y el metabolismo de la glucosa, cuando se utilizan medicamentos hipoglucemiantes conviene tener en cuenta el efecto conjunto.
Embarazo
El mio-inositol se ha estudiado precisamente durante el embarazo, especialmente en relación con el riesgo de diabetes gestacional.
Esto significa que no podemos incluir el embarazo simplemente como una contraindicación absoluta.
Sin embargo, las cantidades utilizadas y la indicación deben valorarse específicamente durante esta etapa.
Trastorno bipolar
Las dosis elevadas utilizadas en el ámbito psiquiátrico merecen especial precaución en personas con trastorno bipolar, ya que cualquier intervención capaz de modificar determinadas vías de neurotransmisión debe valorarse dentro del tratamiento completo.
Interacciones
El inositol participa en rutas metabólicas relacionadas con otros nutrientes como:
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Colina.
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Folato.
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Vitaminas del grupo B.
Pero esto no significa que exista una interacción negativa simplemente porque se utilicen conjuntamente.
De hecho, encontramos con frecuencia mio-inositol y ácido fólico combinados en complementos destinados a mujeres con SOP o búsqueda de embarazo.
Entonces, ¿para qué sirve realmente el inositol?
Durante mucho tiempo el inositol quedó escondido bajo la etiqueta de «vitamina B8» y se utilizaba fundamentalmente en productos para el hígado junto con la colina.
Hoy sabemos que resulta bastante más interesante.
Para comprenderlo tenemos que pensar en el inositol como una molécula implicada en la comunicación entre las células.
Participa en las señales de la insulina, en la estructura de las membranas, en diferentes sistemas de neurotransmisión y en la función ovárica.
Eso explica que podamos encontrar investigaciones aparentemente tan diferentes sobre SOP, fertilidad, resistencia a la insulina, diabetes gestacional, ansiedad, trastorno de pánico, metabolismo hepático y sistema nervioso.
No significa que el inositol trate todas estas alteraciones.
Significa que todas ellas pueden tocar, de una manera u otra, rutas celulares en las que el inositol participa.
Y probablemente esa sea la mejor manera de entender por qué una sustancia que durante años fue considerada simplemente una «vitamina B extraoficial» se ha convertido hoy en uno de los compuestos nutricionales más estudiados dentro del metabolismo y la salud hormonal femenina.



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Por Manoli 20/05/2022 19:18:45
Hola, myo inositol es lo mismo que inositol? Gracias