
La inflamación es un mecanismo natural de defensa del organismo. Gracias a ella podemos responder frente a infecciones, lesiones y otros procesos que requieren la intervención del sistema inmunitario.
Sin embargo, cuando la inflamación se mantiene en el tiempo o resulta excesiva, puede contribuir al desarrollo o al empeoramiento de distintos problemas de salud.
En nuestro organismo existen unas sustancias llamadas prostaglandinas y leucotrienos, que participan en la regulación de la inflamación y de la respuesta inmunitaria.
Estas sustancias se forman a partir de distintos ácidos grasos presentes en nuestra alimentación. Por este motivo, el tipo de grasas que consumimos puede influir en el equilibrio entre los procesos proinflamatorios y antiinflamatorios del organismo.
Una alimentación rica en alimentos ultraprocesados y con un exceso de grasas omega-6 puede favorecer un entorno más proinflamatorio. Por el contrario, una alimentación variada, rica en pescado azul, frutas, verduras, especias y grasas saludables aporta nutrientes que ayudan a mantener una respuesta inflamatoria equilibrada.
Alimentos con propiedades antiinflamatorias
Aceite de pescado (Omega-3)
Los ácidos grasos omega-3 presentes en pescados como la sardina, la caballa o el salmón participan en la producción de mediadores relacionados con la resolución de la inflamación.
Por este motivo, constituyen uno de los alimentos más estudiados dentro de la alimentación antiinflamatoria.
Ajo
El ajo contiene compuestos azufrados con actividad antioxidante y antiinflamatoria.
Además, forma parte de la dieta mediterránea y puede incorporarse fácilmente a numerosos platos.
Grosella negra
La grosella negra destaca por su riqueza en vitamina C y antocianinas, unos potentes antioxidantes naturales que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo.
Cebolla
La cebolla aporta quercetina y otros flavonoides con reconocida actividad antioxidante.
Su consumo habitual forma parte de una alimentación orientada al bienestar cardiovascular y al equilibrio de la respuesta inflamatoria.
Jengibre
El jengibre contiene gingeroles y shogaoles, compuestos ampliamente estudiados por sus propiedades antioxidantes y su participación en los procesos inflamatorios del organismo.
Manzana
La manzana aporta fibra, vitamina C y polifenoles, especialmente en la piel.
Su consumo habitual se asocia a una alimentación rica en antioxidantes y compuestos protectores.
Piña
La piña contiene bromelina, una enzima digestiva que ha despertado un gran interés por su participación en distintos procesos relacionados con la inflamación y la recuperación de los tejidos.
Salvia
La salvia es una planta aromática rica en aceites esenciales y compuestos antioxidantes.
Tradicionalmente se ha utilizado para favorecer el bienestar general y apoyar diferentes procesos relacionados con la respuesta inflamatoria.


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