Cómo preparar un limpiador facial casero natural

Mantener la piel limpia es uno de los pasos más importantes de cualquier rutina de cuidado facial. Este limpiador casero combina ingredientes sencillos que ayudan a eliminar las impurezas sin dejar una sensación de sequedad, aportando al mismo tiempo hidratación y suavidad.

El aceite de coco constituye la base de esta preparación. Gracias a su textura y a su composición en ácidos grasos, ayuda a retirar el maquillaje, el exceso de grasa y la suciedad acumulada durante el día, dejando la piel limpia y confortable.

Además, tradicionalmente se le han atribuido propiedades antimicrobianas y es muy apreciado en cosmética natural por su capacidad para nutrir e hidratar la piel.

Los aceites esenciales completan la receta aportando su agradable aroma y sus propiedades cosméticas.

  • Lavanda: ayuda a calmar y suavizar la piel, siendo una de las esencias más utilizadas en cosmética natural.
  • Incienso: tradicionalmente se emplea para favorecer el cuidado de las pieles maduras y ayudar a mantener una piel con un aspecto más firme y luminoso.
  • Limón: aporta sensación de frescor y ayuda a revitalizar la piel. (No debe aplicarse antes de exponerse al sol, ya que algunos aceites esenciales de cítricos pueden ser fotosensibilizantes.)

Si su piel tiene tendencia acneica, puede sustituir los aceites esenciales de incienso y limón por aceite esencial de árbol del té, ampliamente utilizado en el cuidado de las pieles grasas o con imperfecciones.

Tiempo de preparación: 5 minutos

Raciones aproximadas: 30 aplicaciones


Ingredientes

  • 1 taza de aceite de coco.
  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio.
  • 5 gotas de aceite esencial de lavanda.
  • 5 gotas de aceite esencial de incienso.
  • 5 gotas de aceite esencial de limón.

Para pieles con tendencia acneica:

  • Sustituya los aceites esenciales de incienso y limón por 10 gotas de aceite esencial de árbol del té.

También necesitará un recipiente de cristal o una botella con dispensador para conservar la preparación.


Preparación

  • Derrita el aceite de coco a fuego muy suave.
  • Retírelo del fuego cuando esté completamente líquido.
  • Añada el bicarbonato de sodio y remueva hasta integrarlo.
  • Incorpore los aceites esenciales elegidos y vuelva a mezclar.
  • Vierta la preparación en un recipiente de cristal o en una botella libre de BPA, preferiblemente con dispensador.
  • Conserve el limpiador en un lugar fresco y protegido de la luz.


Cómo utilizar este limpiador facial

Aplique una pequeña cantidad sobre la piel ligeramente húmeda realizando un suave masaje circular.

Aclárelo con agua templada y seque la piel sin frotar, utilizando una toalla limpia.

Puede utilizarse como parte de la rutina diaria de limpieza facial, preferiblemente por la noche.

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