
Cuando nos hacemos la manicura solemos preocuparnos por el aspecto de las uñas, pero pocas veces prestamos atención a las cutículas. Sin embargo, cumplen una función muy importante: actúan como una barrera protectora entre la piel y la uña.
Aunque muchas personas tienen la costumbre de cortarlas para conseguir un acabado más limpio, lo cierto es que unas cutículas sanas ayudan a proteger esa zona frente a la suciedad y los microorganismos que pueden acumularse alrededor de la base de la uña.
Cuando las cutículas están muy dañadas, agrietadas o se eliminan por completo, la piel queda más expuesta y aumenta el riesgo de irritaciones e infecciones locales.
Cómo mantener unas cutículas sanas
La mejor manera de cuidar las cutículas empieza desde dentro, con una alimentación variada que aporte proteínas, vitaminas y minerales necesarios para mantener la piel y las uñas en buen estado.
Además, conviene evitar cortarlas de forma sistemática. En muchas ocasiones basta con hidratarlas y empujarlas suavemente después del baño o de la ducha. Así ayudamos a conservar su función protectora.
Una buena hidratación diaria también puede prevenir la aparición de pequeñas grietas, durezas y padrastros.
Receta de crema casera para las cutículas
Si te gusta la cosmética natural, puedes preparar fácilmente una crema casera muy nutritiva para mantener las cutículas hidratadas.
Ingredientes
- 1 cucharada de cera de abeja amarilla ecológica.
- 1 cucharada y media de manteca de karité cruda ecológica.
- ½ cucharadita de aceite de coco ecológico.
- 2 gotas de vitamina E en aceite.
- 2 gotas de aceite esencial de limón.
- 8 gotas de aceite esencial de lavanda.
- 2 gotas de aceite esencial de mirra.
- 2 gotas de aceite esencial de árbol de té (opcional).
Preparación
- Calienta agua en un cazo.
- Coloca un recipiente resistente al calor dentro del agua para preparar un baño María.
- Añade la manteca de karité, la cera de abeja y el aceite de coco.
- Remueve lentamente con una cuchara de madera hasta que todos los ingredientes estén completamente fundidos.
- Retira del fuego.
- Incorpora la vitamina E y los aceites esenciales.
- Mezcla bien y vierte la preparación en un pequeño recipiente con tapa.
- Deja enfriar hasta que solidifique.
Cómo utilizar la crema
Aplica una pequeña cantidad sobre las cutículas realizando un suave masaje.
Déjala actuar aproximadamente 15 minutos antes de retirar el exceso, aunque también puedes aprovechar para extenderla por toda la mano y beneficiarte de sus propiedades hidratantes.
Puede utilizarse diariamente.
Al tratarse de una preparación casera sin conservantes, conviene manipular siempre el envase con las manos limpias para reducir el riesgo de contaminación.
Conservada correctamente, suele mantenerse en buen estado durante varios meses.
¿Qué aporta cada ingrediente?
Manteca de karité
Es uno de los ingredientes más utilizados en cosmética natural por su riqueza en ácidos grasos, especialmente ácido esteárico y oleico, además de vitaminas A y E.
Ayuda a nutrir la piel y favorece que las cutículas permanezcan flexibles e hidratadas.
Cera de abeja
La cera de abeja crea una fina película protectora que ayuda a conservar la hidratación natural de la piel y aporta una agradable textura a la crema.
Aceite de coco
El aceite de coco posee propiedades emolientes que ayudan a suavizar la piel seca. Además, algunos estudios han descrito actividad antimicrobiana frente a determinados microorganismos en condiciones de laboratorio.
Vitamina E
La vitamina E es un antioxidante ampliamente utilizado en cosmética.
Ayuda a proteger la piel frente al estrés oxidativo y contribuye a mantener la hidratación y elasticidad de las cutículas.
Aceite esencial de lavanda
Tradicionalmente se utiliza para el cuidado de pequeñas irritaciones cutáneas y por su agradable aroma relajante.
Aceite esencial de limón
Aporta un aroma fresco y se emplea con frecuencia en preparados cosméticos.
Importante: puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol. Si utilizas esta crema durante el día, evita exponer la zona al sol inmediatamente después de aplicarla o utiliza aceite esencial de limón libre de furanocumarinas.
Aceite esencial de mirra
La mirra se ha utilizado tradicionalmente para el cuidado de la piel y de pequeñas grietas gracias a sus propiedades calmantes.
Aceite esencial de árbol de té (opcional)
Es uno de los aceites esenciales más populares para el cuidado de la piel y las uñas debido a su actividad antimicrobiana descrita en numerosos estudios de laboratorio.
No obstante, no sustituye el tratamiento médico cuando existe una infección por hongos.
Errores frecuentes al cuidar las cutículas
Aunque muchas veces pensamos que las uñas bonitas dependen únicamente de la manicura, algunos hábitos diarios pueden terminar dañando la zona que rodea la uña.
Estos son algunos errores habituales:
Cortar las cutículas demasiado
Las cutículas tienen una función protectora, por eso eliminarlas completamente puede dejar la zona más expuesta. Lo ideal es mantenerlas hidratadas y, si es necesario, retirar únicamente el exceso de piel muerta.
Arrancar los padrastros
Los pequeños pellejitos alrededor de la uña pueden resultar muy molestos, pero arrancarlos puede provocar pequeñas heridas. Es mejor cortarlos con unas tijeras limpias o un alicate adecuado.
Utilizar productos agresivos con frecuencia
Los quitaesmaltes con acetona, algunos esmaltes permanentes o los productos de limpieza pueden resecar mucho las manos y las cutículas.
Si utilizas estos productos, intenta compensarlo con una buena hidratación.
Olvidar la hidratación diaria
Al igual que cuidamos la piel de la cara o del cuerpo, las manos también necesitan atención.
Aplicar una pequeña cantidad de aceite o crema sobre las cutículas antes de dormir puede ser un gesto sencillo que ayuda a mantenerlas flexibles y cuidadas.
Morderse las uñas o manipular constantemente la zona
Además de afectar al aspecto de las uñas, estos hábitos pueden irritar la piel que las rodea y favorecer la aparición de pequeñas lesiones.
Un pequeño gesto que marca la diferencia
Las cutículas suelen pasar desapercibidas hasta que aparecen padrastros, grietas o molestias. Mantenerlas hidratadas apenas requiere unos minutos al día y puede ayudarte a conservar unas manos más cuidadas y unas uñas con un aspecto más saludable.
Si disfrutas preparando tus propios productos de cosmética natural, esta receta es una forma sencilla de incorporar ingredientes tradicionales a tu rutina diaria.


Proteínas vegetales para deportistas: 7 alternativas a la soja
Adaptógenos para el estrés y el insomnio: cómo pueden ayudarte
Los 10 alimentos más ricos en selenio