El estrés forma parte de la vida de prácticamente todas las personas. Las responsabilidades laborales, los problemas familiares, la falta de descanso o la sensación de no llegar a todo pueden hacer que el organismo permanezca en un estado de tensión casi constante.
Curiosamente, muchas personas notan que cuando llegan las vacaciones no consiguen relajarse de inmediato. Es frecuente experimentar lo que coloquialmente conocemos como una "bajada de estrés": cuando desaparece la tensión mantenida, el cuerpo comienza a manifestar el cansancio acumulado.
Además de cuidar el descanso, la alimentación y aprender a gestionar las emociones, algunas personas encuentran en la aromaterapia un complemento agradable para favorecer la relajación.
¿Puede la aromaterapia ayudar a reducir el estrés?
La utilización de aceites esenciales con fines relajantes forma parte de la tradición aromática desde hace siglos.
En los últimos años también se han realizado investigaciones para estudiar sus posibles efectos sobre el bienestar emocional.
En uno de estos estudios se evaluó una mezcla de aceites esenciales de lavanda, bergamota y ylang-ylang utilizada mediante inhalación durante varias semanas. Los investigadores analizaron parámetros como la presión arterial, la frecuencia cardiaca, el cortisol sérico (una hormona relacionada con la respuesta al estrés), además de cuestionarios sobre ansiedad y estrés percibido.
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Los resultados observaron una mejoría en algunos de estos parámetros en comparación con los grupos de control, lo que sugiere que la aromaterapia inhalada podría contribuir a favorecer la relajación en determinadas personas. No obstante, los estudios disponibles presentan limitaciones y son necesarios más trabajos para confirmar estos efectos.
Por ello, la aromaterapia debe entenderse como un complemento para el bienestar y nunca como un tratamiento para los trastornos de ansiedad u otros problemas de salud mental.
Aceites esenciales utilizados tradicionalmente para favorecer la relajación
La siguiente combinación reúne cuatro aceites esenciales muy apreciados en aromaterapia por su aroma y por el uso tradicional que se les ha dado para favorecer momentos de calma.
Aceite esencial de lavanda
Es probablemente el aceite esencial más conocido cuando se busca un ambiente relajante. Tradicionalmente se ha utilizado para favorecer el descanso y crear una sensación de tranquilidad.
Aceite esencial de bergamota
Su aroma cítrico resulta fresco y agradable. En aromaterapia se ha empleado tradicionalmente para ayudar a mejorar el estado de ánimo y favorecer la relajación.
Aceite esencial de incienso
El incienso ha acompañado rituales y prácticas de meditación durante miles de años. Tradicionalmente se utiliza para favorecer la sensación de calma y concentración.
Aceite esencial de mirra
La mirra posee un aroma cálido y profundo. Su uso tradicional se relaciona con momentos de relajación y bienestar.
Cómo preparar un aceite antiestrés
Ingredientes
- 1 frasco de cristal oscuro con cuentagotas.
- 30 gotas de aceite esencial de lavanda.
- 30 gotas de aceite esencial de bergamota.
- 30 gotas de aceite esencial de incienso.
- 30 gotas de aceite esencial de mirra.
Si desea preparar una mayor cantidad, basta con mantener siempre las mismas proporciones entre todos los aceites.
Preparación
Añada todos los aceites esenciales al frasco de cristal.
Cierre el envase y agítelo suavemente hasta obtener una mezcla homogénea.
Antes de cada utilización vuelva a agitar ligeramente el frasco.
Cómo utilizar esta mezcla de aceites esenciales
En un difusor
Siga las instrucciones del fabricante de su difusor.
Generalmente bastará con llenar el depósito de agua y añadir entre 5 y 6 gotas de la mezcla.
Sobre un algodón
Si no dispone de difusor, puede depositar entre 5 y 6 gotas sobre un algodón o un pañuelo de papel y colocarlo cerca mientras trabaja, lee o descansa.
Respire su aroma de forma natural, sin necesidad de realizar inhalaciones intensas.
Sobre la almohada
Puede añadir una o dos gotas sobre una esquina de la almohada antes de acostarse si disfruta de este tipo de aromas.
Baño relajante
Llene la bañera con agua templada y añada entre 10 y 15 gotas de la mezcla junto con una taza de sales de Epsom si dispone de ellas.
El baño puede convertirse en un momento agradable para favorecer la relajación al final del día.
Precauciones importantes
Aunque sean productos naturales, los aceites esenciales son sustancias muy concentradas y deben utilizarse correctamente.
- No los aplique directamente sobre la piel sin diluirlos previamente en un aceite vegetal adecuado.
- Evite el contacto con los ojos y las mucosas.
- El aceite esencial de bergamota puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol, por lo que conviene evitar la exposición solar tras su aplicación cutánea.
- No se recomienda su uso durante el embarazo, la lactancia o en niños pequeños sin el asesoramiento de un profesional cualificado.
- Si padece asma, epilepsia u otra enfermedad crónica, consulte previamente con su profesional sanitario antes de utilizar aceites esenciales.
Conclusión
La aromaterapia no sustituye a un tratamiento médico cuando existe un trastorno de ansiedad u otra enfermedad, pero sí puede formar parte de una rutina de bienestar para muchas personas.
Crear unos minutos al día para disfrutar de un aroma agradable, descansar, respirar con calma y desconectar del ritmo diario puede convertirse en un pequeño ritual de autocuidado que ayude a afrontar mejor los momentos de mayor tensión.
Información importante: Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. La fitoterapia y la nutrición natural pueden servir como complemento dentro de un estilo de vida saludable, pero no sustituyen el diagnóstico, el tratamiento ni el seguimiento realizado por un médico u otro profesional sanitario. Si padeces alguna enfermedad, estás embarazada, en periodo de lactancia o tomas medicación, consulta siempre con un profesional antes de utilizar plantas medicinales o complementos alimenticios.


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