
Después de un esfuerzo físico, un entrenamiento intenso o un día especialmente exigente, un buen masaje puede convertirse en uno de los mejores momentos del día.
Este bálsamo combina aceites vegetales, cera de abeja, especias y aceites esenciales tradicionalmente utilizados en preparados destinados al masaje muscular. Su textura facilita el masaje y deja sobre la piel una agradable sensación de calor y frescor.
Es una receta sencilla que puede prepararse en apenas unos minutos y conservarse durante varias semanas.
¿Qué aporta cada ingrediente?
Aceite de coco
Actúa como base de la preparación y ayuda a que el masaje resulte más cómodo, además de aportar suavidad a la piel.
Cera de abeja
Da consistencia al bálsamo y permite que permanezca estable a temperatura ambiente.
Cayena
La cayena contiene capsaicina, un compuesto responsable de la característica sensación de calor que produce cuando se aplica sobre la piel.
Por este motivo forma parte de numerosos preparados tradicionales destinados al masaje muscular.
Cúrcuma o jengibre
Ambas especias se utilizan desde hace siglos dentro de la tradición herbal.
Puedes elegir cualquiera de las dos, aunque la cúrcuma puede dejar una ligera coloración temporal sobre la piel y la ropa.
Aceite esencial de menta
Aporta una agradable sensación de frescor durante el masaje.
Aceite esencial de lavanda
Muy utilizado en aromaterapia por su aroma suave y relajante.
Ingredientes
- ½ taza de aceite de coco.
- ¼ de taza de cera de abeja amarilla.
- 2 cucharaditas de cayena en polvo.
- 2 cucharaditas de cúrcuma en polvo o jengibre en polvo.
- 15 gotas de aceite esencial de menta.
- 15 gotas de aceite esencial de lavanda.
Preparación
- Calienta agua en un cazo y prepara un baño María.
- Coloca un recipiente de vidrio resistente al calor sobre el agua.
- Añade el aceite de coco y la cera de abeja.
- Remueve hasta que la cera se funda completamente.
- Incorpora la cayena y la cúrcuma o el jengibre.
- Mezcla hasta obtener una preparación uniforme.
- Retira del fuego y deja templar unos 10 minutos.
- Añade los aceites esenciales.
- Remueve nuevamente y vierte la mezcla en un tarro de cristal limpio.
- Deja enfriar completamente antes de cerrar el recipiente.
Cómo utilizarlo
Aplica una pequeña cantidad sobre la zona que quieras masajear y realiza movimientos suaves hasta favorecer su absorción.
Por la presencia de cayena, es recomendable comenzar utilizando poca cantidad para comprobar la tolerancia de la piel.
Después del masaje, lávate bien las manos para evitar el contacto accidental con los ojos o las mucosas.
Conservación
Guarda el bálsamo en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Si utilizas utensilios limpios durante la preparación y la aplicación, puede conservarse varias semanas en buen estado.
Un bálsamo para disfrutar del masaje
Más allá de sus ingredientes, lo realmente importante es dedicar unos minutos a cuidar el cuerpo.
El masaje ayuda a desconectar, favorece la sensación de bienestar y convierte este sencillo preparado en un pequeño ritual de autocuidado.
Importante: Uso exclusivamente externo. No aplicar sobre heridas, piel irritada o mucosas. Suspende su utilización si aparece irritación. Debido al contenido en cayena, evita tocarte los ojos tras la aplicación y lava bien las manos después de utilizar el producto.


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