Candidiasis vaginal: causas, síntomas y remedios naturales

La Candida es una levadura que puede encontrarse de manera natural en nuestro organismo y también formar parte del ecosistema vaginal sin ocasionar ningún problema.

El problema aparece cuando se rompe el equilibrio de la microbiota y determinadas especies de Candida, especialmente Candida albicans, proliferan en exceso. Es entonces cuando puede aparecer lo que conocemos como candidiasis vaginal o vulvovaginal.

Picor intenso, irritación, enrojecimiento y un flujo blanco y espeso son algunos de sus síntomas más característicos.

Pero cuando las candidiasis se repiten una y otra vez, para mí lo importante no es solamente ocuparse del episodio vaginal. Hay que preguntarse por qué esa Candida encuentra continuamente las condiciones adecuadas para proliferar.

¿Qué es la candidiasis vaginal?

La vagina posee su propia microbiota, formada por diferentes microorganismos que conviven manteniendo un delicado equilibrio.

Entre las bacterias más importantes encontramos los Lactobacillus, que ayudan a mantener un pH vaginal adecuado y dificultan la proliferación excesiva de otros microorganismos.

Cuando este ecosistema se altera, las levaduras del género Candida pueden multiplicarse excesivamente y provocar una candidiasis.

Por eso no debemos contemplar siempre la vagina como un compartimento completamente aislado del resto del organismo.

En mujeres con candidiasis recurrentes resulta especialmente interesante valorar también el estado de la microbiota intestinal, la alimentación, el sistema inmunitario, el estrés, la glucemia y el entorno hormonal.

Causas de la candidiasis vaginal

Existen numerosos factores capaces de favorecer un desequilibrio de la microbiota vaginal o crear unas condiciones favorables para la proliferación de Candida.

Uso de antibióticos

Los antibióticos pueden alterar considerablemente nuestra microbiota.

No distinguen exclusivamente entre las bacterias que queremos eliminar y las que forman parte de nuestro ecosistema intestinal y vaginal. Por eso algunas mujeres desarrollan candidiasis después de un tratamiento antibiótico.

En personas predispuestas o con candidiasis recurrentes, cuidar posteriormente la microbiota resulta especialmente importante.

Sistema inmunitario debilitado

Nuestro sistema inmunitario participa continuamente en el control de microorganismos que viven normalmente con nosotros.

Cuando las defensas disminuyen, Candida puede encontrar más facilidad para proliferar.

Diabetes y alteraciones de la glucemia

La candidiasis aparece con mayor frecuencia en personas con diabetes mal controlada o niveles elevados de glucosa.

Además, cuando existen candidiasis recurrentes sin una causa evidente, conviene tener en cuenta cómo se encuentra el metabolismo de la glucosa.

Exceso de duchas vaginales y productos de higiene

La vagina no necesita ser lavada internamente.

Las duchas vaginales y el uso excesivo de determinados jabones, desodorantes íntimos o productos agresivos pueden alterar su pH y su microbiota.

Una higiene excesiva puede ser tan problemática como una higiene insuficiente.

Corticoides y otros medicamentos

El uso prolongado de corticoides y determinados tratamientos que modifican la respuesta inmunitaria puede facilitar la proliferación de Candida en personas susceptibles.

Cambios hormonales

Las hormonas también modifican el entorno vaginal.

Por eso algunas mujeres observan que sus candidiasis aparecen en determinados momentos del ciclo, durante el embarazo o coincidiendo con cambios hormonales.

También puede existir relación con determinados anticonceptivos hormonales en mujeres predispuestas.

Alimentación rica en azúcares y carbohidratos refinados

Cuando trabajo candidiasis recurrentes, uno de los primeros aspectos que reviso es la alimentación.

Una dieta cargada de azúcar, bollería, harinas refinadas, refrescos, alcohol y productos ultraprocesados no ayuda precisamente a recuperar el equilibrio de la microbiota.

Estrés

El estrés mantenido modifica la respuesta inmunitaria, la función digestiva y nuestra microbiota.

Por eso puede formar parte del terreno que favorece las recurrencias.

Humedad y ropa demasiado ajustada

Permanecer mucho tiempo con ropa mojada, utilizar prendas muy poco transpirables o mantener continuamente humedad y calor en la zona genital puede crear un ambiente favorable para la proliferación de levaduras.

Irritación y pequeñas lesiones

Las relaciones sexuales intensas, determinados juguetes sexuales, tampones, copas menstruales o cualquier situación que produzca pequeñas lesiones o irritación de la mucosa pueden alterar temporalmente el entorno vaginal.

Síntomas de la candidiasis vaginal

Los síntomas más habituales son:

  • Picor vaginal o vulvar intenso.

  • Irritación y ardor.

  • Enrojecimiento de la vulva.

  • Inflamación.

  • Flujo vaginal blanco y espeso, muchas veces descrito como similar al yogur o al requesón.

  • Molestias o dolor durante las relaciones sexuales.

  • Escozor al orinar cuando la orina entra en contacto con la zona inflamada.

  • Pequeñas grietas o lesiones producidas por la irritación y el rascado.

No todas las mujeres presentan exactamente los mismos síntomas.

Y aquí hay algo importante: no todo picor o flujo vaginal es Candida.

Candidiasis vaginal o vaginosis: no son lo mismo

Es bastante habitual que una mujer piense que tiene candidiasis cada vez que aparece flujo o molestias vaginales.

Sin embargo, una vaginosis bacteriana, una infección de transmisión sexual, una dermatitis, una irritación por productos íntimos o diferentes alteraciones de la microbiota pueden producir síntomas que se confundan con una candidiasis.

El olor también puede orientarnos. La candidiasis típica no suele producir el característico olor fuerte asociado a algunas vaginosis bacterianas.

Cuando los episodios son repetitivos, los síntomas son diferentes de los habituales o un supuesto tratamiento para Candida no funciona, merece la pena confirmar qué microorganismo está provocando realmente el problema.

Candidiasis vaginal durante el embarazo

Durante el embarazo se producen importantes cambios hormonales y también cambia el entorno vaginal.

Por eso la candidiasis vulvovaginal es bastante frecuente durante esta etapa.

Si además existían previamente problemas recurrentes de Candida o alteraciones de la microbiota, puede existir una mayor predisposición.

Durante el embarazo no recomiendo experimentar por cuenta propia con aceites esenciales, plantas o preparados intravaginales. En esta etapa cualquier infección vaginal debe valorarse adecuadamente.

Candidiasis genital en los hombres

Candida también puede afectar a los genitales masculinos, aunque es menos frecuente.

Puede producir:

  • picor;

  • irritación;

  • enrojecimiento del glande;

  • inflamación;

  • molestias;

  • pequeñas lesiones;

  • y acumulación de una secreción blanquecina debajo del prepucio.

La humedad, la diabetes, determinados tratamientos, una alteración inmunitaria o una mala higiene pueden favorecer su aparición.

¿Qué ocurre cuando la candidiasis vaginal se repite?

Una candidiasis ocasional y una mujer que presenta episodios continuamente son dos situaciones bastante diferentes.

Cuando la candidiasis se convierte en recurrente, yo no me limitaría a preguntarme qué podemos poner en la vagina.

Hay que mirar el terreno.

Puede ser interesante revisar:

  • microbiota intestinal;

  • tratamientos antibióticos frecuentes;

  • alimentación;

  • consumo de azúcar;

  • glucemia;

  • sistema inmunitario;

  • estrés;

  • cambios hormonales;

  • anticonceptivos;

  • higiene íntima;

  • y posibles alteraciones digestivas.

Además, no todas las candidiasis están provocadas por Candida albicans. Existen otras especies de Candida y esto puede ser especialmente relevante cuando los episodios se repiten o responden mal a las medidas habituales.

Dieta para la candidiasis vaginal

La alimentación es una parte importante del terreno que trabajo cuando existe una tendencia recurrente a la candidiasis.

Reduciremos especialmente:

  • azúcar refinado;

  • bollería industrial;

  • refrescos;

  • alcohol;

  • harinas blancas;

  • alimentos ultraprocesados;

  • y exceso de carbohidratos refinados.

En cambio, procuraremos construir una alimentación basada en verduras, alimentos frescos, fuentes adecuadas de proteína, cereales integrales cuando correspondan y alimentos fermentados o probióticos bien tolerados.

No se trata de vivir eternamente haciendo una dieta anticándida ni de desarrollar miedo a cualquier alimento que contenga hidratos de carbono.

El objetivo es modificar el terreno que está favoreciendo el desequilibrio.

Remedios naturales para la candidiasis vaginal

Cuando existe una candidiasis recurrente, podemos trabajar desde diferentes frentes.

Probióticos

Los probióticos resultan especialmente interesantes para ayudar a recuperar el equilibrio de la microbiota después de tratamientos antibióticos o cuando existe una tendencia a las candidiasis repetitivas.

No todos los probióticos son iguales. La elección de especies y cepas dependerá de si queremos trabajar principalmente microbiota intestinal, vaginal o ambas.

Aceite de orégano

El orégano y especialmente algunos de sus componentes, como el carvacrol, poseen una conocida actividad antifúngica.

Cuando se utiliza internamente debe hacerse mediante preparados formulados específicamente para ello. El aceite esencial de orégano puro nunca debe ingerirse directamente.

Pau de arco o lapacho

El pau de arco o lapacho es una planta tradicionalmente utilizada en naturopatía en terrenos relacionados con proliferaciones de hongos y levaduras.

Puede formar parte de un planteamiento más amplio cuando existe tendencia recurrente a Candida.

Neem

El neem posee una larga tradición de utilización dentro del Ayurveda y resulta especialmente interesante por sus propiedades antimicrobianas y antifúngicas.

Aceite de coco

El aceite de coco contiene principalmente ácidos grasos como el ácido láurico y también ácido caprílico, compuestos muy utilizados dentro de los enfoques naturales frente a Candida.

Puede resultar interesante tanto desde el punto de vista alimentario como en determinados preparados destinados al cuidado externo de la zona.

Higiene íntima cuando existe candidiasis

Durante un episodio de candidiasis interesa especialmente no aumentar todavía más la irritación.

Conviene:

  • mantener la zona limpia y seca;

  • utilizar ropa interior transpirable;

  • cambiar rápidamente bañadores o prendas mojadas;

  • evitar duchas vaginales;

  • evitar jabones perfumados y desodorantes íntimos;

  • no utilizar productos agresivos sobre una mucosa inflamada;

  • y evitar relaciones sexuales si producen dolor o aumentan la irritación.

La vagina posee sus propios mecanismos de limpieza y más higiene no significa necesariamente mejor higiene.

No tratar únicamente el síntoma

En una candidiasis aislada podemos estar ante un episodio puntual provocado por un antibiótico, un cambio hormonal o una determinada circunstancia.

Pero cuando una mujer me dice que tiene Candida continuamente, que mejora y vuelve a aparecer una y otra vez, la pregunta cambia.

Ya no es solamente:

¿Cómo eliminamos esta candidiasis?

La pregunta realmente interesante es:

¿Por qué vuelve?

Y ahí es donde debemos mirar la microbiota, el intestino, la alimentación, las hormonas, la inmunidad, el estrés y el resto del terreno de esa persona.

Porque eliminar temporalmente un hongo y recuperar el equilibrio que impedía que proliferara son dos cosas muy diferentes.

Si tienes candidiasis recurrentes y necesitas que estudiemos tu caso de manera individual, puedes solicitar una consulta de naturopatía online.


Aviso: Este artículo tiene carácter meramente informativo y educativo. No sustituye el diagnóstico, tratamiento ni seguimiento de un profesional sanitario. Si los síntomas son intensos, aparecen durante el embarazo, se repiten con frecuencia o no mejoran, es importante determinar correctamente su causa antes de iniciar cualquier tratamiento o complemento.

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