
Cada vez son más las personas que buscan alternativas sencillas para reducir el uso de productos químicos en el hogar y disminuir el impacto ambiental de la limpieza diaria.
Preparar un detergente casero para el lavavajillas puede ser una opción interesante para quienes disfrutan elaborando sus propios productos de limpieza, además de permitir controlar los ingredientes utilizados y reducir el coste.
Muchos detergentes convencionales incorporan diferentes tensioactivos, conservantes, perfumes y otros componentes destinados a mejorar su eficacia y conservación. Si prefiere una alternativa más sencilla, esta receta puede ser una buena opción.
Además, preparar este detergente puede convertirse en una actividad divertida para hacer en familia.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Ingredientes
- 15 g de jabón de Castilla.
- 3¼ tazas de agua purificada.
- 120 ml de vinagre blanco.
- 30 g de ácido cítrico en polvo.
- 1 taza de sal kosher.
- 20 gotas de aceite esencial de naranja.
- 20 gotas de aceite esencial de limón.
¿Qué aporta cada ingrediente?
Jabón de Castilla
Actúa como agente limpiador y ayuda a eliminar la grasa de la vajilla.
Vinagre blanco
Tradicionalmente se utiliza para ayudar a eliminar restos de cal y facilitar el aclarado.
Ácido cítrico
Contribuye a combatir los depósitos de cal y favorece un acabado más brillante.
Sal kosher
Ayuda a mejorar el rendimiento de la mezcla y resulta especialmente útil en zonas con aguas duras.
Aceites esenciales
Además de aportar un aroma agradable, ayudan a perfumar el detergente.
Preparación
- Mezcle todos los ingredientes hasta obtener una preparación homogénea.
- Guarde el detergente en un recipiente bien cerrado.
- Utilice aproximadamente entre una cucharada y media y dos cucharadas por cada lavado.
Consejos de uso
Aunque este detergente está elaborado con ingredientes habituales en la limpieza del hogar, conviene conservarlo fuera del alcance de niños y mascotas.
Para mantener el lavavajillas en buen estado, es recomendable realizar una limpieza periódica. Una forma sencilla consiste en hacer un ciclo de lavado con vinagre blanco y, posteriormente, otro con bicarbonato sódico para ayudar a eliminar restos de cal y suciedad acumulada.


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