
La bronquitis es una inflamación de los bronquios que suele producir una tos profunda, muchas veces acompañada de mucosidad, sensación de congestión y molestias en el pecho.
Puede aparecer después de una infección respiratoria como un resfriado o una gripe, aunque también existen bronquitis relacionadas con irritantes, tabaco, contaminación, polvo o gases.
Desde la Naturopatía no observamos la bronquitis únicamente como un problema localizado en los bronquios, sino que prestamos atención al terreno general de la persona, su capacidad de respuesta, el estado de sus mucosas y su sistema inmunitario.
Dependiendo del origen y la intensidad del proceso pueden aparecer también cansancio, escalofríos, malestar general y, en ocasiones, fiebre.
Tipos de bronquitis
Bronquitis aguda
La bronquitis aguda es una inflamación pasajera de la mucosa que recubre los bronquios.
En muchas ocasiones aparece después de una infección respiratoria de origen vírico. También puede producirse o agravarse por la inhalación de:
- polvo;
- humo;
- gases;
- contaminación;
- sustancias irritantes.
La tos puede durar varias semanas incluso después de haber desaparecido el resto de los síntomas.
Cuando existe fiebre elevada, dificultad para respirar, dolor torácico importante, empeoramiento progresivo o un estado general muy deteriorado, hay que valorar que no estemos ante otro problema respiratorio.
Bronquitis crónica
La bronquitis crónica es diferente.
Existe una inflamación mantenida de los bronquios acompañada de tos productiva recurrente.
El tabaco es uno de sus principales factores de riesgo, aunque también influyen la exposición continuada a contaminación, polvo, gases y determinados ambientes laborales.
Puede empeorar durante determinadas épocas del año y presentar periodos de mayor y menor intensidad.
En estos casos no debemos limitarnos a intentar quitar la tos: tenemos que trabajar también sobre aquello que mantiene continuamente irritados los bronquios.
Alimentos que conviene evitar durante la bronquitis
Lácteos
Tradicionalmente, dentro de la Naturopatía se reduce el consumo de lácteos durante los procesos con abundante mucosidad.
Muchas personas describen una sensación de secreciones más espesas después de consumirlos, por lo que podemos observar individualmente qué ocurre al retirarlos temporalmente.
Azúcar
Durante una infección respiratoria no necesitamos una alimentación cargada de azúcar.
Conviene reducir especialmente:
- dulces;
- refrescos;
- bollería;
- postres industriales;
- azúcar refinado.
Alimentos ultraprocesados
Suelen aportar mucha sal, azúcares, grasas de mala calidad y pocos nutrientes interesantes para un organismo que está intentando recuperarse.
Fritos y grasas animales
Los alimentos excesivamente grasos y fritos pueden hacer que la digestión sea más pesada precisamente cuando nuestro organismo necesita dedicar sus recursos a recuperarse.
También podemos reducir temporalmente:
- carnes rojas;
- chocolate si observamos que empeora la sensación de mucosidad;
- comidas excesivamente condimentadas.
Alimentos recomendados para la bronquitis
Agua
Cuando existe mucosidad necesitamos mantener una buena hidratación.
El agua ayuda a que las secreciones permanezcan menos espesas y sean más fáciles de expulsar.
También podemos utilizar caldos e infusiones.
Frutas y verduras
Nos proporcionan vitaminas, minerales, antioxidantes y numerosos compuestos vegetales interesantes durante los procesos respiratorios.
Podemos utilizar alimentos crudos o cocinados dependiendo del estado digestivo y de lo que nos apetezca en ese momento.
Ajo y cebolla
Son dos clásicos de la alimentación tradicional durante los problemas respiratorios.
El ajo contiene diferentes compuestos azufrados, entre ellos los relacionados con la formación de alicina cuando lo trituramos.
La cebolla también proporciona compuestos azufrados y flavonoides como la quercetina.
Caldo de huesos
El caldo de huesos casero proporciona líquidos, aminoácidos y minerales y resulta muy reconfortante cuando estamos enfermos y no tenemos demasiado apetito.
También podemos utilizar buenos caldos vegetales.
Alimentos fermentados
El kéfir, chucrut, kimchi y otros fermentados pueden ayudarnos a cuidar la microbiota intestinal.
Esto puede resultar especialmente interesante cuando hemos tenido que utilizar antibióticos.
Otros alimentos interesantes son:
- apio;
- puerros;
- zanahorias;
- legumbres;
- cereales integrales;
- caldos vegetales;
- zumos naturales de frutas y verduras.
Remedios naturales para la bronquitis
N-acetilcisteína o NAC
La N-acetilcisteína es uno de los recursos más interesantes cuando existe mucosidad espesa.
Actúa como mucolítico, disminuyendo la viscosidad de las secreciones y facilitando su expulsión.
Además, es precursora del glutatión, uno de nuestros principales sistemas antioxidantes.
Equinácea
La equinácea es una de las plantas clásicas para acompañar al sistema inmunitario durante determinados procesos respiratorios.
También existen preparados tradicionales que combinan equinácea con otras plantas.
Vitamina C
La vitamina C participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario y en la protección de las células frente al estrés oxidativo.
Durante los procesos respiratorios merece la pena asegurarnos de que nuestra alimentación proporciona una cantidad suficiente.
Orégano
El orégano contiene compuestos aromáticos como carvacrol y timol.
Tanto la planta como sus preparados se han utilizado tradicionalmente para cuidar el aparato respiratorio y digestivo.
El aceite esencial de orégano es extremadamente concentrado y no debe confundirse con utilizar simplemente orégano en la alimentación.
Astrágalo
El astrágalo es una planta muy utilizada dentro de la tradición china para fortalecer el terreno y acompañar a personas con tendencia a presentar problemas respiratorios recurrentes.
Tradicionalmente se reserva más para el trabajo del terreno y la recuperación que para los cuadros agudos acompañados de fiebre elevada.
Vitamina A
La vitamina A participa en el mantenimiento normal de las mucosas.
Y las mucosas son precisamente nuestra primera línea de contacto con el exterior, incluido el aparato respiratorio.
Zinc
El zinc participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario y en numerosos procesos de reparación tisular.
Extracto de timo
Los preparados de timo se han utilizado tradicionalmente dentro de determinados protocolos destinados a apoyar la respuesta inmunitaria.
Aceites esenciales para la bronquitis
Los aceites esenciales pueden resultar especialmente agradables cuando existe sensación de congestión.
Uno de los más conocidos es el eucalipto.
Podemos utilizar preparados correctamente diluidos para realizar fricciones sobre el pecho.
También se han utilizado tradicionalmente:
- menta;
- pino;
- hisopo;
- ciprés.
No debemos aplicar aceites esenciales puros directamente sobre la piel.
Y tampoco necesitamos llenar toda la habitación de aceite esencial durante ocho horas para obtener sus propiedades.
Con los aceites esenciales, más no significa mejor.
Trucos para la bronquitis
Cola de caballo
Tradicionalmente podemos utilizar una decocción de cola de caballo como parte del aporte de líquidos durante el día.
Ventilar la habitación
Dormir en una habitación correctamente ventilada resulta mucho más agradable cuando existe congestión respiratoria.
Debemos renovar el aire evitando permanecer directamente en una corriente fría.
Gimnasia respiratoria
Los ejercicios respiratorios suaves pueden ayudarnos a movilizar el tórax y recuperar progresivamente una respiración más amplia durante la recuperación.
También es importante evitar ambientes cargados de:
- humo;
- tabaco;
- polvo;
- contaminación;
- gases irritantes.
Limón
Otro remedio tradicional consiste en tomar zumo de limón diluido en agua.
Nos proporciona líquidos, vitamina C y resulta especialmente agradable cuando tenemos sensación de boca seca.
Rábano rusticano con miel
El rábano rusticano o Armoracia rusticana es una planta de sabor intenso y picante que se ha utilizado tradicionalmente para las vías respiratorias.
Una de las preparaciones clásicas consiste en elaborar un jarabe con miel.
Jalea real con miel
La jalea real y la miel son otros dos recursos tradicionales utilizados especialmente durante los periodos de cansancio y recuperación.
La miel tiene además una larguísima tradición como remedio para suavizar la garganta y calmar la tos.
La tos también tiene una función
Cuando tenemos bronquitis resulta tentador intentar eliminar la tos a cualquier precio.
Pero si existe mucosidad, la tos tiene una función importantísima: ayudarnos a expulsar las secreciones de las vías respiratorias.
Por eso una de nuestras estrategias puede ser precisamente conseguir que esa mucosidad sea menos espesa y más fácil de eliminar.
Agua, caldos, una buena hidratación, NAC, plantas y determinados recursos tradicionales pueden ayudarnos en ese trabajo.
Otra cosa diferente es una tos seca, irritativa y agotadora que no nos deja descansar.
No todas las toses necesitan exactamente lo mismo.
Bronquitis y microbiota
Y hay otro aspecto que me parece especialmente interesante.
Cuando una persona encadena una infección respiratoria tras otra y recibe repetidamente antibióticos, también debemos acordarnos del intestino.
Intestino, microbiota y sistema inmunitario están estrechamente relacionados.
Por eso, después de determinados tratamientos, puede ser interesante trabajar también en recuperar una microbiota intestinal saludable mediante alimentación, fermentados y, cuando corresponda, probióticos.
No debemos mirar los pulmones como si estuvieran separados del resto del organismo.
Ese es precisamente uno de los principios que utilizamos en Naturopatía: tratar el terreno además del síntoma.


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