VPH: qué es y remedios naturales para apoyar las defensas

El VPH o virus del papiloma humano es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes.

En realidad, cuando hablamos de VPH no estamos hablando de un único virus, sino de una enorme familia de virus diferentes.

La mayoría de las infecciones pasan inadvertidas y desaparecen espontáneamente gracias a la respuesta inmunitaria. Sin embargo, determinados tipos pueden provocar verrugas genitales y otros, denominados VPH de alto riesgo, pueden producir alteraciones celulares que con el paso de los años pueden favorecer la aparición de diferentes tipos de cáncer.

Por eso lo primero que necesitamos cuando nos dicen que tenemos VPH es saber qué tipo de VPH tenemos y qué ha encontrado exactamente el médico.

No es lo mismo una verruga que una infección por VPH de alto riesgo.

¿Qué es el VPH?

El virus del papiloma humano comprende más de 200 tipos diferentes.

Algunos producen las típicas verrugas que aparecen en manos, pies y otras partes de la piel y no están relacionados con la transmisión sexual.

Otros tipos infectan fundamentalmente las mucosas genitales y pueden transmitirse mediante el contacto sexual.

Las infecciones genitales por VPH son extraordinariamente frecuentes y una gran parte de las personas sexualmente activas entrarán en contacto con alguno de estos virus a lo largo de su vida.

Y aquí encontramos una de las razones de su facilidad para propagarse:

muchísimas infecciones no producen ningún síntoma.

Una persona puede tener VPH sin verrugas, dolor, picor ni ninguna otra señal que le haga sospechar que está infectada.

En la mayoría de los casos, el propio sistema inmunitario consigue controlar la infección.

VPH 6 y 11: verrugas genitales

Los tipos 6 y 11 son responsables de la gran mayoría de las verrugas genitales y se consideran VPH de bajo riesgo.

Las verrugas pueden aparecer en:

  • Vulva.

  • Vagina.

  • Cuello uterino.

  • Pene.

  • Escroto.

  • Región perianal.

  • Ano.

Suelen ser protuberancias blandas y carnosas y algunas adquieren esa característica apariencia semejante a una pequeña coliflor.

Generalmente son benignas, aunque pueden causar picor, irritación o molestias y, evidentemente, el virus que las provoca puede transmitirse a otras personas.

VPH de alto riesgo

Otra cuestión completamente diferente son los denominados VPH de alto riesgo oncogénico.

Los tipos 16 y 18 son los más conocidos y están relacionados con una proporción importante de los cánceres asociados al VPH, pero no son los únicos.

Existen otros tipos de alto riesgo que también pueden producir alteraciones celulares.

Una infección persistente por determinados VPH puede favorecer con los años la aparición de cáncer de:

  • Cuello uterino.

  • Vulva.

  • Vagina.

  • Pene.

  • Ano.

  • Orofaringe.

La palabra fundamental aquí es persistente.

Entrar en contacto con un VPH de alto riesgo y desarrollar un cáncer son dos acontecimientos completamente diferentes.

Si me diagnostican VPH, ¿tengo cáncer?

No.

Y esto es probablemente lo primero que necesita saber una persona que acaba de recibir un resultado positivo y se ha ido a Google imaginándose lo peor.

Un resultado positivo para un VPH de alto riesgo no significa que tengas cáncer.

Significa que se ha detectado uno de los tipos de virus capaces de producir alteraciones celulares y que, por tanto, debemos realizar el seguimiento correspondiente.

Incluso podemos tener un VPH de alto riesgo positivo sin que exista todavía ninguna alteración celular.

Dependiendo de nuestra edad, del tipo de VPH detectado, de la citología y de los resultados de las pruebas anteriores, se determinará cuándo necesitamos repetir el estudio o realizar otras pruebas.

Por eso es tan importante no abandonar los controles.

¿Verruga genital y VPH de alto riesgo son lo mismo?

No.

Y ésta es una confusión bastante habitual.

Podemos tener una verruga genital producida por un VPH de bajo riesgo y podemos tener una infección por VPH de alto riesgo sin presentar absolutamente ninguna verruga.

Por eso el aspecto externo de nuestros genitales no nos dice si existe o no un VPH de alto riesgo.

Son situaciones diferentes y también debemos abordarlas de forma diferente.

El sistema inmunitario y el VPH

Una de las cosas más interesantes del VPH es que la mayoría de las infecciones son finalmente controladas por nuestro propio sistema inmunitario.

Por eso, desde mi enfoque, además de realizar el seguimiento ginecológico correspondiente, tiene sentido trabajar sobre el terreno inmunitario y nutricional de la persona.

No podemos mirar solamente al virus.

También debemos mirar al organismo que está intentando controlarlo.

Aquí adquieren especial importancia:

  • Alimentación.

  • Estado nutricional.

  • Descanso.

  • Estrés.

  • Tabaco.

  • Salud de las mucosas.

  • Equilibrio de la microbiota.

  • Estado inmunitario.

Remedios naturales para el VPH

El abordaje que utilizaremos dependerá del tipo de lesión.

No trabajaremos exactamente igual una verruga en una mano, una verruga genital y una infección cervical por VPH de alto riesgo.

1. VPH que produce verrugas en manos, pies u otras zonas de la piel

Podemos trabajar con:

  • Vitamina C: 1 gramo diario.

  • Cloruro de magnesio.

  • Zinc.

  • Celidonia.

  • Tuya.

La celidonia (Chelidonium majus) y la tuya (Thuja occidentalis) son dos de los remedios tradicionales más conocidos cuando hablamos de verrugas.

Aquí combinamos el trabajo local sobre la verruga con el apoyo nutricional e inmunitario.

2. VPH que ha producido verrugas genitales

En este caso podemos utilizar como apoyo:

  • Vitamina C: 1 gramo diario.

  • Cloruro de magnesio.

  • Zinc.

Y podemos valorar preparados locales a base de neem, aceite de coco e incienso, adaptando siempre la preparación a la zona en la que se encuentre la lesión.

El neem (Azadirachta indica) ocupa un lugar muy importante dentro de la medicina Ayurveda y tradicionalmente se ha utilizado tanto para el cuidado de la piel y las mucosas como dentro de estrategias destinadas a mantener el equilibrio microbiano.

En la zona genital debemos ser especialmente cuidadosos con las concentraciones utilizadas, porque una preparación perfectamente tolerable sobre la piel puede resultar excesivamente fuerte sobre una mucosa.

3. VPH de alto riesgo

Cuando encontramos un VPH de alto riesgo, mi planteamiento cambia.

Aquí no estamos intentando simplemente eliminar una verruga visible.

Necesitamos trabajar sobre el terreno inmunitario, mantener una buena salud de las mucosas y, al mismo tiempo, realizar los controles necesarios para comprobar qué está ocurriendo con las células.

Dentro de un abordaje natural podemos valorar:

  • Vitamina C: 1 gramo diario.

  • Cloruro de magnesio.

  • Zinc.

  • Neem Ayurveda.

  • Trabajo local específico sobre la mucosa cuando resulte apropiado.

En consulta podemos adaptar el trabajo local utilizando diferentes combinaciones y concentraciones según exista una lesión, su localización, el estado de la mucosa y la tolerancia individual.

No utilizaría exactamente el mismo preparado en todas las mujeres porque no todas las infecciones por VPH presentan el mismo escenario.

No olvidemos el tabaco

Si existe VPH de alto riesgo, hay un factor que merece especial atención: el tabaco.

El tabaquismo no afecta solamente a los pulmones.

También modifica las defensas locales y el entorno de las mucosas, por lo que eliminarlo es una de las cosas más interesantes que podemos hacer cuando intentamos favorecer que el organismo controle una infección persistente por VPH.

¿Y las relaciones sexuales?

El VPH puede transmitirse mediante contacto íntimo de piel y mucosas, por lo que no necesitamos necesariamente una relación sexual con penetración para transmitirlo.

El preservativo reduce el riesgo de transmisión, pero no puede eliminarlo completamente porque existen zonas de piel genital que quedan fuera de su cobertura.

Y tampoco debemos convertir un diagnóstico de VPH en una investigación detectivesca sobre quién contagió a quién.

El virus puede permanecer durante mucho tiempo sin producir síntomas y muchas personas no saben que lo tienen.

Tener VPH no significa tener cáncer

Ésta es la idea con la que me gustaría terminar.

VPH, lesión precancerosa y cáncer no son sinónimos.

La mayoría de las infecciones por VPH son controladas por el organismo.

Cuando encontramos un VPH de alto riesgo, lo importante es no asustarnos ni ignorarlo.

Podemos trabajar sobre nuestra alimentación, estado nutricional, defensas, mucosas y hábitos mientras mantenemos los controles necesarios para saber si el virus desaparece, persiste o está produciendo cambios celulares.

Y precisamente disponer de esos controles nos permite detectar cualquier alteración mucho antes de que llegue a convertirse en un problema serio.


Este artículo tiene carácter informativo y educativo. Un resultado positivo para VPH de alto riesgo requiere mantener el seguimiento indicado según el tipo de VPH, la citología y las características de cada persona.

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1 comentarios

Por Catalina V 25/07/2024 04:57:34

Hola. Muchas gracias por esta valiosa información. No me queda claro en la receta de óvulos caseros la cantidad para aceite de coco y de neem. Es 1/2 cucharadita? También quiero saber cuál es el aceite esencial incienso ayurveda. Leí otra entrada de este sitio donde hablan del extracto de Frankincense pero dice que es solo de uso externo. Gracias