Cetonas de frambuesa: para qué sirven y beneficios

Las cetonas de frambuesa se hicieron enormemente populares hace unos años como ingrediente de complementos destinados al control del peso y la grasa corporal.

Pero su historia comienza bastante antes.

La cetona de frambuesa o raspberry ketone es un compuesto aromático presente de forma natural en las frambuesas y responsable, en parte, de su característico aroma.

Precisamente por ese olor se ha utilizado durante mucho tiempo como sustancia aromática en alimentación, cosmética y perfumería.

Posteriormente comenzó a estudiarse algo completamente diferente: su posible influencia sobre el metabolismo del tejido adiposo.

Y de ahí surgió toda la fama de las cetonas de frambuesa para adelgazar.

¿Qué son las cetonas de frambuesa?

La cetona de frambuesa es un compuesto fenólico aromático cuyo nombre químico es 4-(4-hidroxifenil)-2-butanona.

Aunque la asociamos inmediatamente con la frambuesa, también podemos encontrar este compuesto o sustancias aromáticas relacionadas en diferentes plantas y frutos.

Entre ellos se han descrito:

  • Frambuesas.

  • Moras.

  • Arándanos.

  • Kiwi.

  • Melocotón.

  • Uvas.

  • Manzanas.

  • Ruibarbo.

También podemos encontrar compuestos relacionados en diferentes especies vegetales y cortezas.

Pero las cantidades naturales presentes en la fruta son pequeñas.

Por eso consumir frambuesas y tomar un complemento concentrado de cetonas de frambuesa son dos cosas completamente diferentes.

Las cetonas de frambuesa no son los cuerpos cetónicos

Aquí tenemos que hacer una distinción importante porque el nombre puede llevar fácilmente a confusión.

Nuestro organismo también produce unas sustancias llamadas cuerpos cetónicos.

Cuando disminuye considerablemente la disponibilidad de glucosa y se movilizan grandes cantidades de grasa, el hígado puede producir:

  • Acetoacetato.

  • Beta-hidroxibutirato.

  • Acetona.

Esto ocurre especialmente durante:

  • Ayuno prolongado.

  • Dietas muy bajas en hidratos de carbono.

  • Determinadas situaciones metabólicas.

  • Ejercicio prolongado en determinadas circunstancias.

Estos cuerpos cetónicos pueden ser utilizados como combustible por diferentes tejidos.

La cetona de frambuesa no es uno de estos cuerpos cetónicos.

Que ambos contengan la palabra «cetona» no significa que tengan la misma función metabólica.

Por tanto, tomar cetonas de frambuesa no equivale a entrar en cetosis.

Entonces, ¿por qué se utilizan las cetonas de frambuesa para adelgazar?

La explicación procede de su estructura química y de diferentes estudios sobre tejido adiposo y metabolismo de las grasas.

La cetona de frambuesa presenta similitudes estructurales con otros compuestos vegetales que han sido estudiados por sus efectos metabólicos.

A partir de ahí comenzaron las investigaciones sobre su posible influencia en:

  • Lipólisis.

  • Acumulación de grasa.

  • Adipocitos.

  • Adiponectina.

  • Metabolismo energético.

Y rápidamente pasó de los laboratorios a los productos para adelgazar.

Cetonas de frambuesa y adiponectina

Uno de los mecanismos que más interés ha generado es su posible relación con la adiponectina.

La adiponectina es una hormona producida principalmente por el tejido adiposo.

Participa en diferentes procesos relacionados con:

  • Sensibilidad a la insulina.

  • Metabolismo de la glucosa.

  • Oxidación de ácidos grasos.

  • Inflamación.

  • Salud metabólica.

Esto es bastante curioso porque durante mucho tiempo pensamos que el tejido adiposo era simplemente un almacén donde guardábamos grasa.

Hoy sabemos que es un tejido endocrino metabólicamente activo, capaz de producir hormonas y moléculas señalizadoras.

Entre ellas se encuentra la adiponectina.

¿Las cetonas de frambuesa aumentan la adiponectina?

En modelos celulares y experimentales se ha estudiado la capacidad de la cetona de frambuesa para modificar la expresión o secreción de adiponectina y otros mecanismos relacionados con los adipocitos.

Ésta fue una de las razones principales por las que comenzó a promocionarse como complemento para el control del peso.

Pero cuando hablamos de adiponectina tenemos que mirar el terreno metabólico completo.

Sus niveles también se relacionan con:

  • Cantidad y distribución de grasa corporal.

  • Sensibilidad a la insulina.

  • Actividad física.

  • Inflamación metabólica.

  • Alimentación.

Por eso reducir todo el metabolismo del tejido adiposo a un único complemento sería simplificar demasiado.

Cetonas de frambuesa y lipólisis

La lipólisis es el proceso mediante el cual los triglicéridos almacenados en los adipocitos se descomponen liberando ácidos grasos y glicerol.

Es uno de los mecanismos que permite movilizar nuestras reservas energéticas.

En investigación experimental, las cetonas de frambuesa se han estudiado por su posible influencia sobre:

  • Lipólisis.

  • Oxidación de grasas.

  • Acumulación de lípidos.

  • Diferenciación de adipocitos.

  • Señales metabólicas del tejido adiposo.

De ahí procede la expresión comercial «quemagrasas».

Pero metabólicamente las cosas son bastante más complejas.

Liberar grasa de un adipocito no significa automáticamente perder grasa corporal.

Esa energía también tiene que ser utilizada.

Cetonas de frambuesa y metabolismo

Para perder tejido adiposo intervienen muchísimos factores:

  • Alimentación.

  • Gasto energético.

  • Masa muscular.

  • Actividad física.

  • Sueño.

  • Estrés.

  • Sensibilidad a la insulina.

  • Hormonas.

  • Edad.

  • Distribución de la grasa corporal.

Por eso me interesa mucho más comprender qué mecanismo puede modificar una sustancia que clasificarla simplemente como «adelgazante».

Las cetonas de frambuesa se estudian precisamente por sus posibles efectos sobre diferentes mecanismos del metabolismo lipídico.

Cetonas de frambuesa y grasa abdominal

La grasa abdominal merece una consideración especial porque no toda la grasa corporal tiene exactamente las mismas características.

Tenemos que diferenciar, entre otras, la grasa subcutánea y la grasa visceral.

La grasa visceral se encuentra alrededor de los órganos abdominales y tiene una actividad metabólica importante.

Cuando existe un exceso suele aparecer relacionada con:

  • Resistencia a la insulina.

  • Alteraciones metabólicas.

  • Inflamación.

  • Triglicéridos elevados.

  • Alteraciones de la glucosa.

Por eso muchos estudios sobre sustancias relacionadas con metabolismo y adiponectina observan también sus posibles efectos sobre la acumulación de grasa visceral.

Cetonas de frambuesa e hígado graso

También encontramos investigaciones experimentales sobre cetona de frambuesa y acumulación de grasa hepática.

El hígado participa activamente en el metabolismo de:

  • Grasas.

  • Glucosa.

  • Colesterol.

  • Triglicéridos.

Y la acumulación excesiva de grasa en sus células suele formar parte de un terreno metabólico mucho más amplio.

En diferentes modelos se han estudiado las cetonas de frambuesa por su relación con el metabolismo lipídico hepático y la acumulación de grasa.

Es una línea interesante porque vuelve a conectar:

tejido adiposo → insulina → metabolismo de las grasas → hígado.

Cetonas de frambuesa y glucosa

También existe investigación sobre cetonas de frambuesa y metabolismo de la glucosa.

Aquí vuelve a aparecer la adiponectina, debido a su relación con la sensibilidad a la insulina.

Se han estudiado diferentes parámetros como:

  • Glucemia.

  • Sensibilidad a la insulina.

  • Metabolismo energético.

  • Acumulación de grasa.

Por eso las cetonas de frambuesa han despertado interés dentro del estudio de obesidad y alteraciones metabólicas asociadas.

Cetonas de frambuesa y antioxidantes

Las frambuesas son frutas extraordinariamente interesantes desde el punto de vista nutricional.

Contienen:

  • Fibra.

  • Vitamina C.

  • Antocianinas.

  • Elagitaninos.

  • Ácido elágico.

  • Diferentes polifenoles.

Pero aquí también tenemos que diferenciar la frambuesa entera de la cetona de frambuesa aislada.

Cuando comemos una frambuesa estamos obteniendo un conjunto muy amplio de nutrientes y fitonutrientes.

La cetona de frambuesa es solamente uno de sus numerosos componentes.

Por eso los beneficios antioxidantes de comer frutos rojos no deberían atribuirse automáticamente a un complemento aislado de cetonas de frambuesa.

¿Las cetonas de frambuesa sirven para perder peso?

Éste es el uso por el que se han hecho famosas.

Los mecanismos experimentales que despertaron interés son bastante claros: metabolismo de los adipocitos, adiponectina, lipólisis y acumulación de grasa.

Pero la pérdida de peso en una persona depende de un conjunto mucho más amplio de factores.

Por eso, si trabajo con una persona que quiere reducir grasa corporal, antes me interesa conocer:

  • Qué come.

  • Cuánta proteína consume.

  • Cuánta masa muscular tiene.

  • Qué ejercicio realiza.

  • Cómo duerme.

  • Cómo está su glucosa.

  • Si existe resistencia a la insulina.

  • Cómo funciona su tiroides.

  • Su situación hormonal.

  • Dónde acumula la grasa.

Y sólo después tiene sentido valorar qué complementos pueden encajar.

No al revés.

Cetonas de frambuesa y cabello

Ésta es probablemente la aplicación más curiosa y menos conocida de las cetonas de frambuesa.

También se ha investigado su aplicación tópica sobre el cuero cabelludo.

En pequeños trabajos experimentales se observó una posible influencia sobre mecanismos relacionados con el crecimiento capilar.

Entre las hipótesis estudiadas aparece su relación con señales implicadas en la actividad del folículo piloso.

Es una línea de investigación mucho menos conocida que su utilización en complementos para el peso, pero resulta especialmente curiosa porque demuestra que un mismo compuesto puede estudiarse para aplicaciones completamente diferentes dependiendo de cómo actúe sobre los tejidos.

¿Dónde encontramos cetonas de frambuesa?

Naturalmente podemos encontrar cantidades pequeñas en las propias frambuesas.

También aparecen compuestos relacionados en otras frutas y plantas.

Sin embargo, obtener grandes cantidades de cetona de frambuesa directamente de la fruta resulta difícil y costoso.

Por eso los productos comerciales concentrados no deben confundirse con comer frambuesas.

Una cosa es un alimento.

Otra es un compuesto aislado utilizado en un complemento.

Frambuesas o cetonas de frambuesa

Si lo que buscamos es enriquecer nuestra alimentación, me quedo con la fruta.

Las frambuesas nos proporcionan conjuntamente:

  • Fibra.

  • Agua.

  • Vitaminas.

  • Minerales.

  • Antocianinas.

  • Polifenoles.

  • Ácido elágico.

  • Numerosos fitonutrientes.

Si hablamos de cetona de frambuesa aislada, ya estamos hablando de otra herramienta con otro objetivo.

Y ésta es una distinción que me parece importante hacer con cualquier complemento nutricional.

¿Para qué se utilizan las cetonas de frambuesa?

Su utilización como complemento se ha dirigido principalmente hacia:

  • Control del peso.

  • Metabolismo de las grasas.

  • Lipólisis.

  • Metabolismo del tejido adiposo.

  • Apoyo dentro de estrategias destinadas a reducir grasa corporal.

También existe investigación sobre su aplicación tópica relacionada con el cabello.

Contraindicaciones de las cetonas de frambuesa

La cantidad de cetona de frambuesa presente naturalmente en los alimentos es muy diferente de la que puede encontrarse en productos concentrados.

La información disponible sobre el consumo prolongado de cantidades elevadas en forma de complemento es limitada.

Por ello tendría especial precaución en:

  • Embarazo.

  • Lactancia.

  • Personas con enfermedades cardiovasculares.

  • Alteraciones de la presión arterial.

  • Diabetes tratada farmacológicamente.

  • Personas que utilizan varios medicamentos.

  • Personas especialmente sensibles a complementos destinados al control del peso.

Además, muchos productos comercializados como «cetonas de frambuesa» contienen otros ingredientes.

Podemos encontrar fórmulas combinadas con:

  • Cafeína.

  • Extractos de té.

  • Guaraná.

  • Sinefrina.

  • Otros estimulantes.

En estos casos, las contraindicaciones y efectos adversos pueden proceder de esos otros componentes y no de la cetona de frambuesa.

Por eso siempre debemos leer la composición completa.

Cetonas de frambuesa: mejor entender el mecanismo que comprar la promesa

Las cetonas de frambuesa son un buen ejemplo de lo que ocurre cuando una sustancia interesante pasa del laboratorio al marketing.

Existe una razón por la que comenzaron a estudiarse: su relación experimental con adipocitos, adiponectina, lipólisis y metabolismo de las grasas.

Pero de ahí se pasó rápidamente a venderlas como si una cápsula pudiera obligar al organismo a quemar grasa.

Y nuestro metabolismo no funciona así.

Si entendemos qué hacen, podemos valorar dónde podrían tener sentido.

Si únicamente leemos «quemagrasas de frambuesa», probablemente estamos comprando una promesa mucho más sencilla que nuestra propia fisiología.

Y, como siempre, me parece bastante más útil entender el cuerpo que perseguir el producto de moda.

Este contenido tiene carácter educativo e informativo y no constituye una pauta individualizada de suplementación.

Share

Añadir un comentario