
La lumbroquinasa es un conjunto de enzimas proteolíticas con actividad fibrinolítica obtenidas tradicionalmente de determinadas especies de lombriz de tierra, entre ellas Lumbricus rubellus.
Su principal interés reside en su capacidad para actuar sobre la fibrina y el fibrinógeno, dos elementos estrechamente relacionados con la coagulación sanguínea. Algunas de estas enzimas pueden actuar directamente sobre la fibrina y otras intervienen también en los mecanismos de fibrinólisis mediante la activación del plasminógeno.
Precisamente por esta actividad, la lumbroquinasa se ha estudiado especialmente en relación con la circulación sanguínea, la hipercoagulación y diferentes trastornos cardiovasculares y cerebrovasculares.
Propiedades de la lumbroquinasa
El empleo de la lombriz de tierra no es algo nuevo.
Durante siglos se ha utilizado en la medicina tradicional china, donde las preparaciones procedentes de lombrices se han empleado, entre otras aplicaciones, en trastornos relacionados con la circulación.
A finales de la década de 1980, diferentes investigadores comenzaron a estudiar las sustancias responsables de esta actividad y consiguieron aislar de Lumbricus rubellus varias enzimas con una potente actividad fibrinolítica.
A este conjunto de enzimas se le dio el nombre de lumbroquinasa.
Posteriormente se han identificado diferentes fracciones e isoenzimas con capacidad fibrinolítica y fibrinogenolítica. Algunas de ellas también son capaces de activar el plasminógeno y transformarlo en plasmina, una enzima fundamental en los mecanismos naturales mediante los que el organismo degrada la fibrina.
Desde entonces, la lumbroquinasa ha despertado especial interés en China, Corea y otros países asiáticos, donde se ha investigado ampliamente su relación con la circulación y diferentes trastornos cardiovasculares y cerebrovasculares.
Beneficios de la lumbroquinasa
La principal característica de la lumbroquinasa es su actividad fibrinolítica, razón por la que buena parte de sus aplicaciones se relacionan con situaciones en las que existe una tendencia aumentada a la formación o persistencia de fibrina.
Lumbroquinasa y corazón
La lumbroquinasa se ha estudiado en personas con angina de pecho estable.
En un estudio piloto publicado en 2009 en el Journal of Alternative and Complementary Medicine, participaron 10 pacientes con enfermedad coronaria y angina estable.
Los participantes recibieron lumbroquinasa oral durante 30 días, además de su tratamiento habitual. Al finalizar el estudio, 6 de los 10 pacientes presentaron mejoría de los síntomas de angina, y las pruebas de perfusión miocárdica mostraron también cambios favorables.
Su actividad sobre la fibrina y el fibrinógeno explica igualmente el interés que ha despertado en relación con la isquemia miocárdica, situación en la que disminuye el aporte sanguíneo al músculo cardíaco.
Lumbroquinasa y accidente cerebrovascular
Otra de las áreas en las que más se ha estudiado es la circulación cerebral.
Un ensayo clínico multicéntrico publicado en el Chinese Medical Journal estudió su utilización durante 12 meses en pacientes que habían sufrido un accidente cerebrovascular isquémico.
Los pacientes fueron distribuidos entre un grupo que recibió el tratamiento estándar y otro que recibió el tratamiento estándar junto con cápsulas gastrorresistentes de lumbroquinasa.
El interés de los investigadores se centró especialmente en su capacidad para reducir el fibrinógeno y en la prevención secundaria de nuevos acontecimientos isquémicos.
La lumbroquinasa también ha sido estudiada por su posible utilidad frente a la isquemia cerebral, donde una disminución del flujo sanguíneo compromete el aporte de oxígeno al tejido cerebral.
Por este mismo mecanismo se ha investigado su utilización en el infarto cerebral, especialmente por su acción sobre el fibrinógeno y la fibrina.
Lumbroquinasa y diabetes
La lumbroquinasa también ha sido investigada en relación con la nefropatía diabética, una complicación renal que puede aparecer como consecuencia de la diabetes.
Un estudio publicado en 2013 en Diabetes Research and Clinical Practice utilizó un modelo experimental de diabetes en animales.
Los investigadores observaron que la administración de lumbroquinasa produjo cambios favorables relacionados con la degradación de la matriz extracelular renal, estudiándose así su posible papel protector frente al daño renal asociado a la diabetes.
En este caso es importante recordar que se trataba de investigación experimental en animales, no de un ensayo realizado en personas.
Lumbroquinasa e hipercoagulación
El sistema de coagulación sanguínea es complejo y está estrechamente regulado. Existe un equilibrio continuo entre los mecanismos que producen fibrina y aquellos que posteriormente se encargan de degradarla.
Cuando este equilibrio se desplaza hacia una mayor tendencia a la coagulación hablamos de hipercoagulación o estado protrombótico.
En determinadas situaciones puede existir una producción o persistencia excesiva de fibrina que dificulte la correcta microcirculación.
Cuando la fibrina se acumula en exceso en la microcirculación puede dificultar el intercambio de oxígeno, nutrientes y productos de desecho entre la sangre y los tejidos.
Si esta situación se mantiene, puede contribuir a una peor oxigenación y nutrición tisular.
Además, un estado de hipercoagulabilidad puede aumentar la predisposición a la formación de trombos, especialmente cuando existen otros factores vasculares como la aterosclerosis.
Por este motivo, el estudio de la coagulación y de la fibrina resulta especialmente interesante en determinados trastornos crónicos.
La hipercoagulabilidad, las alteraciones de la coagulación o determinados marcadores relacionados con ellas pueden aparecer asociadas, según el contexto de cada persona, a situaciones como:
| Cáncer | Angina de pecho |
| Diabetes | Antecedentes de infarto |
| Fibromialgia | Ataques isquémicos transitorios |
| Enfermedad de Crohn | Antecedentes de accidente cerebrovascular isquémico |
| Enfermedad de Lyme | Uso de anticonceptivos hormonales |
| Esclerosis múltiple | Terapias de reemplazo hormonal |
| Enfermedad de Ménière | Trombocitemia |
| Síndrome de fatiga crónica | Trombosis venosa profunda |
| Infecciones crónicas | Esterilidad |
| Lupus | Fractura de cadera |
| Síndrome de la Guerra del Golfo | Colitis ulcerosa |
| Excesiva carga de metales pesados | Policitemia |
| Fibrinógeno sérico elevado | Demencia vascular |
| Proteína C reactiva elevada | Autismo |
| Abortos habituales | ADD / ADHD |
| Homocisteína elevada |
Esta relación no implica necesariamente que la hipercoagulación tenga el mismo origen ni la misma importancia en todas estas situaciones. Lo interesante es observar el terreno circulatorio y los factores que pueden favorecer una coagulación excesiva cuando estos están presentes.
Y, por supuesto, no basta con actuar sobre la fibrina. Cuando existe hipercoagulación también hay que buscar qué está favoreciendo ese terreno.
Entre los factores que pueden intervenir encontramos infecciones, alteraciones hereditarias de las proteínas de la coagulación y determinadas exposiciones a sustancias tóxicas, entre otros.
Usos de la lumbroquinasa
Entre las aplicaciones para las que tradicionalmente se utiliza o se ha investigado la lumbroquinasa encontramos:
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Angina de pecho.
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Diabetes y algunas de sus complicaciones vasculares.
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Enfermedad cardiovascular.
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Enfermedad de Lyme.
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Isquemia cerebral.
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Accidente cerebrovascular isquémico.
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Estados de hipercoagulación.
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Alteraciones relacionadas con una acumulación excesiva de fibrina.
Su utilización resulta especialmente interesante precisamente por actuar sobre un mecanismo, la fibrinólisis, que puede estar implicado en situaciones aparentemente muy diferentes.
Contraindicaciones y precauciones de la lumbroquinasa
Por su actividad fibrinolítica, existen situaciones en las que la lumbroquinasa requiere especial precaución.
No debe utilizarse en personas con alergia conocida a las lombrices de tierra o a los componentes del preparado.
Durante el embarazo y la lactancia se recomienda evitar su utilización.
A dosis elevadas algunas personas pueden experimentar molestias digestivas como náuseas, diarrea o hinchazón, así como erupciones cutáneas o picor. Estas molestias suelen desaparecer al suspender el producto.
Debe evitarse especialmente en caso de:
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Cirugía reciente.
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Periodo previo a una intervención quirúrgica.
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Punción lumbar o arterial.
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Traumatismos importantes.
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Hemorragia interna activa.
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Úlcera gastrointestinal con riesgo de sangrado.
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Trastornos hemorrágicos o tendencia al sangrado.
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Tratamiento con medicamentos anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios.
En estos casos resulta especialmente importante valorar las posibles interacciones, ya que la propia actividad fibrinolítica de la lumbroquinasa puede sumarse a otros factores que modifican la coagulación.


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Por Victoria 14/04/2023 18:13:20
Hola, he descubierto tu blog y lo sigo con gran interés, al leer el artículo sobre la lumbrokinasa me veo como perfecta candidato a tomarla de forma preventiva, por edad (63años) y por herencia de heterocigosis de la mutación G2021OA del gen de la protombina.La duda que te planteo es la frecuencia con la que debería tomar la lumbrokinasa, si de forma indefinida o en periodos con descansos...teniendo en cuenta que afortunadamente nunca he tenido ningún episodio circulatorio. Gracias