La combinación de Zinc, Níquel y Cobalto es uno de los complejos clásicos utilizados en oligoterapia dentro del denominado síndrome de desadaptación, especialmente cuando existe un terreno relacionado con alteraciones del metabolismo de los glúcidos y del funcionamiento endocrino.
Tradicionalmente se relaciona con el denominado eje hipófiso-pancreático y se utiliza especialmente en personas que presentan astenia cíclica, hambre entre comidas, tendencia a alteraciones de la glucemia, cambios metabólicos y determinados trastornos relacionados con el páncreas.
Es una combinación especialmente interesante porque reúne tres oligoelementos relacionados, por mecanismos diferentes, con el metabolismo, las enzimas y el funcionamiento celular.
Zinc-Níquel-Cobalto y síndrome de desadaptación
En oligoterapia, el síndrome de desadaptación describe un terreno en el que el organismo presenta dificultades para mantener una respuesta equilibrada frente a determinadas exigencias metabólicas y endocrinas.
A diferencia de las diátesis clásicas, aquí adquieren especial protagonismo determinados ejes hormonales.
El complejo Zinc-Níquel-Cobalto se relaciona tradicionalmente con el terreno hipófiso-pancreático, especialmente cuando aparecen alteraciones relacionadas con el metabolismo de los hidratos de carbono.
Entre los signos característicos podemos encontrar personas que aparentemente se encuentran bien y, unas horas después de comer, presentan:
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Hambre repentina.
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Sensación de desfallecimiento.
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Debilidad.
-
Necesidad urgente de comer.
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Sensación de vacío.
-
Fatiga mental o sensación de «vacío cerebral».
-
Cambios de humor relacionados con esos episodios.
Esta aparición cíclica de los síntomas constituye precisamente una de las características interesantes de este terreno.
Zinc y metabolismo de la glucosa
El zinc mantiene una relación especialmente estrecha con el páncreas y la insulina.
Aunque no forma parte de la molécula de insulina propiamente dicha, resulta fundamental para su síntesis, almacenamiento y secreción en las células beta pancreáticas.
Dentro de estas células, el zinc participa además en la formación y estabilización de los cristales de insulina almacenados en los gránulos secretores.
Por tanto, existe una relación real y muy estrecha entre:
zinc → células beta pancreáticas → almacenamiento de insulina → metabolismo de la glucosa
Además, el zinc participa como cofactor o componente estructural de numerosas proteínas y enzimas relacionadas con el metabolismo celular.
Esto ayuda a entender por qué la oligoterapia lo incorporó tradicionalmente a los complejos destinados al terreno metabólico y pancreático.
Níquel y metabolismo
El níquel es un oligoelemento que encontramos en cantidades muy pequeñas en el organismo y en numerosos alimentos.
En la oligoterapia clásica se ha relacionado tradicionalmente con el metabolismo de los hidratos de carbono y forma parte, junto con zinc y cobalto, del complejo utilizado en el síndrome de desadaptación hipófiso-pancreático.
Su papel biológico en el ser humano es mucho menos conocido que el del zinc y el cobalto.
Esto resulta bastante habitual cuando hablamos de oligoelementos: algunos poseen funciones bioquímicas perfectamente caracterizadas y otros fueron incorporados a la oligoterapia fundamentalmente por la observación de determinados terrenos y respuestas funcionales.
Cobalto y metabolismo
El cobalto tiene una particularidad importante: forma parte de la estructura de la vitamina B12 o cobalamina.
De hecho, el nombre cobalamina procede precisamente de la presencia de cobalto en su molécula.
La vitamina B12 participa en funciones fundamentales relacionadas con:
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Formación normal de glóbulos rojos.
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Sistema nervioso.
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Metabolismo energético.
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División celular.
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Metabolismo de determinados ácidos grasos y aminoácidos.
Dentro de la oligoterapia, el cobalto se utiliza además en diferentes terrenos funcionales y metabólicos.
En la combinación Zinc-Níquel-Cobalto completa el complejo tradicionalmente relacionado con la regulación del terreno hipófiso-pancreático y el metabolismo de los glúcidos.
Zinc-Níquel-Cobalto y glucemia
La relación de este complejo con el metabolismo de los hidratos de carbono constituye probablemente su aplicación más característica.
En oligoterapia se ha utilizado tradicionalmente cuando aparecen alteraciones como:
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Hambre entre comidas.
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Sensación de hipoglucemia a distancia de las comidas.
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Astenia cíclica.
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Cambios bruscos de energía.
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Obesidad acompañada de alteraciones metabólicas.
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Alteraciones del funcionamiento pancreático.
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Terrenos con tendencia a desequilibrios de la glucemia.
Por este motivo aparece también tradicionalmente relacionado con la diabetes y los trastornos del metabolismo glucídico.
En personas con diabetes, su utilización pertenece al terreno complementario de la oligoterapia y no implica modificar la insulina ni la medicación antidiabética prescrita.
Zinc-Níquel-Cobalto y protección celular
Otra de las funciones tradicionalmente atribuidas a este complejo es la protección celular.
Aquí el zinc adquiere nuevamente especial protagonismo.
Participa en una enorme cantidad de procesos celulares y resulta fundamental para:
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Síntesis de ADN.
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Síntesis de proteínas.
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División celular.
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Reparación celular.
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Sistemas antioxidantes.
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Funcionamiento inmunitario.
El zinc forma además parte de numerosas proteínas que interactúan con el ADN y regulan la expresión genética, incluidas las conocidas proteínas con dedos de zinc.
También interviene en sistemas antioxidantes como la superóxido dismutasa cobre-zinc (Cu/Zn-SOD).
Por tanto, hablar de zinc y protección celular tiene mucho más recorrido que decir simplemente que «protege el núcleo».
Zinc-Níquel-Cobalto y crecimiento
El zinc resulta indispensable durante las etapas de crecimiento y desarrollo.
Interviene en la división celular, síntesis proteica, expresión genética y numerosos procesos relacionados con el crecimiento normal.
Una carencia importante de zinc puede acompañarse de:
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Retraso del crecimiento.
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Alteraciones inmunitarias.
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Problemas cutáneos.
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Alteraciones en la cicatrización.
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Cambios en el gusto y el apetito.
Por esta razón, dentro de la oligoterapia, el Zinc-Níquel-Cobalto también se ha relacionado tradicionalmente con determinados terrenos caracterizados por retraso del crecimiento y alteraciones endocrino-metabólicas.
Principales funciones del Zinc-Níquel-Cobalto
Dentro del enfoque de la oligoterapia, esta combinación resulta especialmente interesante cuando aparecen:
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Desfallecimientos con sensación de hipoglucemia varias horas después de comer.
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Hambre entre comidas.
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Sensación de vacío cerebral o dificultad para pensar cuando aparece el bajón.
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Astenia de aparición cíclica.
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Obesidad asociada a alteraciones metabólicas.
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Alteraciones relacionadas con el metabolismo de los hidratos de carbono.
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Trastornos funcionales relacionados con el terreno pancreático.
La clave no está únicamente en que exista cansancio o hambre, sino en observar cómo aparecen esos síntomas y su relación con las comidas y los cambios de energía a lo largo del día.
Síntomas característicos del terreno Zinc-Níquel-Cobalto
Tradicionalmente se relaciona con:
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Astenia cíclica.
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Hambre entre comidas.
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Sensación de desfallecimiento.
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Alteraciones de la glucemia.
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Accesos depresivos.
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Melancolía.
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Alteraciones del terreno hormonal.
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Retraso del crecimiento.
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Anemia.
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Obesidad.
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Diabetes y alteraciones del metabolismo glucídico.
No es necesario que aparezcan todos simultáneamente.
Como ocurre con otros complejos de oligoterapia, interesa observar el conjunto del terreno y la manera en que reacciona la persona, en lugar de seleccionar un oligoelemento exclusivamente porque coincida un síntoma.
Principales asociaciones del Zinc-Níquel-Cobalto
Tradicionalmente se ha asociado con:
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Hierro.
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Cobre.
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Vitaminas del grupo B, especialmente B6 y B12.
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Vitamina A.
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Vitamina C.
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Bioflavonoides, tradicionalmente denominados vitamina P.
La elección de las asociaciones dependerá del terreno predominante y de las necesidades de cada persona.
Aplicaciones del Zinc-Níquel-Cobalto
Dentro de la oligoterapia, esta combinación se ha utilizado tradicionalmente en diferentes terrenos y alteraciones:
Piel
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Manchas dérmicas.
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Psoriasis.
Aparato digestivo
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Aerofagia.
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Diarrea.
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Digestiones lentas.
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Meteorismo.
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Vómitos.
Metabolismo y estado general
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Astenia.
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Celulitis.
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Obesidad.
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Alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono.
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Diabetes como apoyo del terreno metabólico.
Consejos sobre Zinc-Níquel-Cobalto
Una de las características más interesantes de este complejo es que no se selecciona únicamente porque una persona tenga «el azúcar alto».
En el enfoque de la oligoterapia interesa especialmente observar el patrón completo.
Una persona que presenta hambre intensa entre comidas, bajones de energía, sensación de desfallecimiento, cambios de humor asociados a esos bajones, astenia cíclica y tendencia a alteraciones metabólicas ofrece una información diferente de otra persona que presenta una alteración de la glucemia sin ninguno de esos signos.
Y precisamente esa forma de observar el terreno además del síntoma aislado es la que explica la utilización tradicional del Zinc-Níquel-Cobalto dentro del síndrome de desadaptación hipófiso-pancreático.



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