Para qué sirve el Magnesio

El magnesio es uno de los minerales esenciales para nuestro organismo e interviene en cientos de reacciones bioquímicas. Participa en procesos tan importantes como el metabolismo de la glucosa, la producción de energía celular, la síntesis de los ácidos nucleicos y de las proteínas y el funcionamiento del sistema nervioso y muscular.

Tiene una estrecha relación con el calcio, ya que ambos minerales participan conjuntamente en numerosos procesos celulares, neuromusculares y óseos. Por eso, más que considerar cada mineral de forma aislada, es importante mantener un aporte adecuado de ambos.

El magnesio también tiene una especial relación con el estrés y la excitabilidad neuromuscular, algo que explica por qué tradicionalmente se ha utilizado cuando aparecen tensión muscular, nerviosismo, cansancio o dificultad para relajarse.

Principales funciones del Magnesio

  • Participa en la producción de energía celular, interviniendo en numerosas reacciones relacionadas con el ATP.

  • Contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y participa en numerosas funciones psicológicas.

  • Interviene en el equilibrio electrolítico y en la relación entre calcio, potasio y otros minerales dentro y fuera de las células.

  • Es fundamental para el funcionamiento normal de los músculos.

  • Participa en la regulación del ritmo cardíaco y en el mantenimiento de la función cardiovascular.

  • Contribuye al mantenimiento de los huesos y dientes y participa en los procesos de mineralización ósea.

  • Interviene en la síntesis de proteínas y en los mecanismos de división y renovación celular.

  • Participa en el metabolismo normal de la glucosa y de otros nutrientes.

  • Contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Una de sus funciones más conocidas está relacionada con la contracción y relajación muscular.

El calcio participa en la contracción de las fibras musculares, mientras que el magnesio interviene en los mecanismos que permiten posteriormente su relajación. Cuando este equilibrio se altera, pueden aparecer tensión, espasmos o calambres musculares.

Y no debemos olvidar que no solamente tenemos fibras musculares en los músculos que utilizamos para movernos.

El corazón es músculo, y el aparato digestivo contiene músculo liso encargado de producir los movimientos que permiten avanzar el contenido intestinal. De ahí la relación del magnesio con la función cardiovascular, la motilidad intestinal y determinados problemas de estreñimiento.

También participa en el metabolismo óseo y en la utilización del calcio, por lo que ambos minerales deben contemplarse conjuntamente cuando hablamos de salud de los huesos.

Principales síntomas de carencia de Magnesio

Una carencia importante de magnesio puede manifestarse de diferentes maneras y afectar especialmente al sistema neuromuscular.

Entre los signos y síntomas que pueden aparecer encontramos:

  • fatiga física e intelectual;

  • debilidad;

  • nerviosismo;

  • irritabilidad;

  • alteraciones del sueño;

  • calambres;

  • espasmos o temblores musculares;

  • hormigueos;

  • hiperexcitabilidad neuromuscular;

  • alteraciones del ritmo cardíaco;

  • disminución del rendimiento físico;

  • dificultad para concentrarse;

  • apatía;

  • confusión cuando la deficiencia es importante.

En naturopatía también prestamos atención a situaciones de hiperemotividad, tensión mantenida, estrés y espasmofilia, especialmente cuando aparecen acompañadas de manifestaciones musculares.

Principales asociaciones del Magnesio

El magnesio mantiene una estrecha relación con:

  • Calcio

  • Fósforo

  • Vitamina B6

  • Potasio

  • Vitamina D

Estas relaciones son importantes porque los minerales no trabajan de manera independiente. El funcionamiento celular depende del equilibrio entre diferentes nutrientes y electrolitos.

Fuentes naturales de Magnesio

Podemos encontrar magnesio de forma natural en numerosos alimentos, especialmente:

  • cacao;

  • almendras;

  • nueces y otros frutos secos;

  • semillas;

  • legumbres;

  • germen de trigo;

  • cereales integrales;

  • soja;

  • higos;

  • verduras de hoja verde;

  • pescado y marisco.

Precisamente el color verde de muchas verduras está relacionado con la clorofila, cuya molécula contiene magnesio en su estructura.

¿Cuánto Magnesio necesitamos?

Las necesidades de magnesio varían según la edad, el sexo y determinadas situaciones fisiológicas, como el embarazo y la lactancia.

Por eso no existe una única cantidad que podamos aplicar por igual a niños, adultos, embarazadas y personas mayores.

Además, cuando hablamos de suplementos hay que diferenciar entre la cantidad total del compuesto utilizado y el magnesio elemental que realmente proporciona.

No es lo mismo tomar citrato, bisglicinato, malato, cloruro u otras formas de magnesio, ya que presentan diferentes concentraciones de magnesio elemental y también distintas características digestivas.

Consejos para tomar Magnesio

Una alimentación excesivamente rica en azúcares refinados y alimentos muy procesados puede desplazar de nuestra dieta alimentos naturalmente ricos en minerales, entre ellos el magnesio.

También debemos tener en cuenta que las necesidades pueden variar dependiendo de la alimentación, el nivel de actividad física, la edad y determinadas situaciones personales.

Cuando aparecen de forma habitual tensión muscular, calambres, cansancio, intranquilidad o problemas de sueño, entre otras posibilidades, puede resultar interesante revisar si estamos obteniendo suficiente magnesio a través de la alimentación.

En caso de utilizar suplementos, la elección de la forma de magnesio también importa. No todos los magnesios tienen exactamente las mismas características ni se utilizan necesariamente con el mismo objetivo.

Y precisamente por eso, antes de elegir simplemente «un magnesio», conviene saber qué tipo de magnesio estamos tomando y para qué lo queremos.

Elena González, Naturópata – Fitoterapeuta clínica (+15 años)

La información de este artículo tiene carácter educativo e informativo y no sustituye una valoración individual cuando existe una enfermedad o se está siguiendo un tratamiento.

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