Para qué sirve la glicerofosfocolina: alfa-GPC

La alfa-GPC (alfa-glicerofosfocolina o L-alfa-glicerilfosforilcolina) es un compuesto natural que contiene colina y está presente en pequeñas cantidades en nuestro organismo y en algunos de los alimentos que consumimos.

Su principal interés se debe a que constituye una fuente altamente biodisponible de colina, capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y proporcionar al cerebro uno de los nutrientes que necesita para sintetizar acetilcolina, un neurotransmisor estrechamente relacionado con la memoria, el aprendizaje y otras funciones cognitivas.

Por esta razón, la alfa-GPC se ha convertido en uno de los compuestos más conocidos dentro de los denominados nootrópicos o potenciadores cognitivos.

Propiedades de la glicerofosfocolina (alfa-GPC)

La alfa-GPC está presente de forma natural en el organismo y podemos encontrar pequeñas cantidades en diferentes alimentos, entre ellos la leche y otros productos lácteos, los huevos y algunos cereales.

Sin embargo, las cantidades presentes en los alimentos son considerablemente menores que las utilizadas cuando se estudian específicamente sus propiedades nootrópicas, por lo que también podemos encontrarla en forma de complemento alimenticio.

Los nootrópicos son sustancias utilizadas para favorecer determinadas funciones mentales, especialmente la memoria, la atención, la concentración, el aprendizaje y el rendimiento cognitivo.

Una de las características más interesantes de la alfa-GPC es su capacidad para aportar colina al sistema nervioso.

La colina es necesaria para sintetizar acetilcolina y también forma parte de los fosfolípidos que constituyen las membranas celulares, por lo que su función no se limita exclusivamente a la neurotransmisión.

Beneficios de la glicerofosfocolina (alfa-GPC)

Salud cognitiva

El principal beneficio por el que se conoce la alfa-GPC está relacionado con la función cerebral.

La colina que aporta puede utilizarse para producir acetilcolina, un neurotransmisor que participa de manera importante en los procesos de aprendizaje, atención y formación de la memoria.

El hipocampo, una de las estructuras cerebrales fundamentales para crear y consolidar recuerdos, mantiene una estrecha relación con el sistema colinérgico.

Por este motivo, la alfa-GPC se ha estudiado en relación con:

  • memoria;

  • aprendizaje;

  • concentración;

  • atención;

  • deterioro cognitivo asociado a la edad;

  • demencia;

  • enfermedad de Alzheimer.

Desde hace décadas se investiga su posible utilidad en personas que presentan alteraciones de la memoria.

Uno de los experimentos más interesantes utilizó escopolamina, una sustancia que bloquea los receptores muscarínicos de acetilcolina y que puede producir temporalmente alteraciones de la memoria.

En el estudio, las personas que habían recibido alfa-GPC presentaron una menor afectación en determinadas pruebas de memoria y atención después de administrar escopolamina que quienes habían recibido placebo.

Este tipo de trabajos contribuyó a aumentar el interés por la alfa-GPC y el sistema colinérgico en el estudio de la pérdida de memoria relacionada con la edad y otros trastornos cognitivos.

Rendimiento deportivo

La alfa-GPC también ha despertado mucho interés dentro del deporte.

En diferentes estudios se ha investigado su influencia sobre la producción de fuerza y potencia muscular, especialmente cuando se utiliza antes del ejercicio.

Uno de estos trabajos, realizado en deportistas universitarios, estudió su efecto sobre diferentes ejercicios de fuerza y encontró mejoras especialmente en la producción de fuerza de la parte inferior del cuerpo.

Otros estudios han observado modificaciones en la potencia física después de utilizar alfa-GPC antes del ejercicio.

Esto ha hecho que, aunque inicialmente se conociera principalmente como un suplemento relacionado con el cerebro y la memoria, haya terminado encontrando también un lugar dentro de la nutrición deportiva.

Alfa-GPC y hormona del crecimiento

Otra de las razones por las que la alfa-GPC comenzó a interesar a los deportistas fue su posible influencia sobre la hormona del crecimiento (GH).

En diferentes investigaciones se ha observado un aumento transitorio de la liberación de hormona del crecimiento después de administrar alfa-GPC.

En uno de los estudios realizados en hombres jóvenes sanos se produjo una elevación importante de la GH aproximadamente una hora después de su administración, volviendo posteriormente hacia sus valores iniciales.

Este efecto ha llevado a estudiar la alfa-GPC en relación con la recuperación después del esfuerzo, la producción de fuerza y el rendimiento físico.

No obstante, hablamos de una respuesta hormonal aguda y transitoria, por lo que no debemos confundirla directamente con un aumento permanente de la hormona del crecimiento.

Membranas celulares y regeneración

La colina no solamente se utiliza para fabricar acetilcolina.

También participa en la formación de fosfatidilcolina, uno de los principales fosfolípidos presentes en las membranas celulares.

Por ello, la alfa-GPC también resulta interesante desde el punto de vista de la estructura y mantenimiento de las membranas celulares y de los tejidos.

Se ha estudiado además su relación con la recuperación física, la composición corporal y la formación de masa muscular, aunque probablemente sus aplicaciones más conocidas continúan siendo las relacionadas con el sistema nervioso y el rendimiento deportivo.

Alfa-GPC, sistema nervioso y estado mental

Al aumentar la disponibilidad de colina para la síntesis de acetilcolina, la alfa-GPC también puede influir sobre diferentes funciones del sistema nervioso relacionadas con la atención, activación mental y concentración.

La relación entre colina, acetilcolina y estado mental es compleja y no todas las personas responden de la misma manera a un aumento de la actividad colinérgica.

Por eso, aunque algunas personas describen una mayor claridad mental o mejor capacidad de concentración, otras pueden experimentar nerviosismo, dolor de cabeza o malestar cuando utilizan este tipo de suplementos.

Usos de la glicerofosfocolina (alfa-GPC)

La alfa-GPC se utiliza principalmente como apoyo en:

  • alimentación nootrópica;

  • memoria y aprendizaje;

  • concentración y atención;

  • deterioro cognitivo relacionado con la edad;

  • Alzheimer leve o moderado;

  • apoyo a la estructura de las membranas celulares;

  • función cognitiva;

  • rendimiento deportivo;

  • fuerza y potencia muscular;

  • recuperación después del ejercicio;

  • estimulación transitoria de la liberación de hormona del crecimiento.

Contraindicaciones de la glicerofosfocolina (alfa-GPC)

La alfa-GPC suele tolerarse bien cuando se utiliza correctamente.

En algunas personas puede provocar:

  • dolor de cabeza;

  • náuseas;

  • molestias gastrointestinales;

  • diarrea;

  • mareos;

  • fatiga;

  • nerviosismo;

  • descenso de la presión arterial.

Las personas con tendencia a la hipotensión o que estén utilizando medicamentos para controlar la presión arterial deben tenerlo en cuenta antes de utilizarla.

También hay que considerar que la alfa-GPC modifica la disponibilidad de colina y puede influir sobre el sistema colinérgico, por lo que su utilización debe valorarse cuando se toman medicamentos que actúan sobre la acetilcolina.

Durante el embarazo y la lactancia, es preferible evitar su utilización como suplemento salvo indicación profesional.

Como ocurre con otros nootrópicos, más cantidad no significa necesariamente un mejor resultado. Cuando trabajamos sobre neurotransmisores, el objetivo no debería ser estimularlos indiscriminadamente, sino mantener su equilibrio.

Elena González, Naturópata – Fitoterapeuta clínica (+15 años)

Este contenido tiene finalidad educativa e informativa y no sustituye una valoración individual cuando existe una enfermedad, deterioro cognitivo o se está siguiendo un tratamiento farmacológico.

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1 comentarios

Por Piedad 05/10/2023 11:15:44

Hola,por favor Elena,tienes la alfa GPC colina en tu tienda?