El alpiste (Phalaris canariensis) es una semilla que durante muchísimos años hemos asociado casi exclusivamente a la alimentación de los pájaros.
Y, sin embargo, cuando empezamos a estudiar su composición, resulta bastante más interesante de lo que parece.
Es un cereal especialmente rico en proteínas vegetales, ácidos grasos insaturados, minerales y diferentes compuestos bioactivos.
Además, algunas de sus proteínas liberan durante la digestión péptidos bioactivos que están siendo estudiados por su relación con el metabolismo de la glucosa y de las grasas, la presión arterial y la protección antioxidante.
Así que aquello que parecía una semilla insignificante tiene bastante más que ofrecer.
Propiedades del alpiste
Una de las cosas que siempre más me llamó la atención del alpiste fue su contenido proteico.
Dependiendo de la variedad, puede contener aproximadamente entre un 15 y un 24 % de proteína, una cantidad elevada en comparación con muchos otros cereales.
Además, presenta una proporción interesante de aminoácidos y destaca especialmente por su contenido en triptófano, un aminoácido que suele encontrarse en menor cantidad en los cereales.
Pero actualmente sabemos algo todavía más interesante.
Durante la digestión de las proteínas del alpiste se liberan pequeños fragmentos llamados péptidos bioactivos.
Estos péptidos no actúan únicamente como nutrientes.
Algunos han mostrado capacidad para interactuar con diferentes enzimas relacionadas con:
-
metabolismo de la glucosa;
-
presión arterial;
-
metabolismo de las grasas;
-
inflamación;
-
y protección antioxidante.
Esto ayuda a comprender por qué tradicionalmente el alpiste se utilizó para problemas metabólicos y cardiovasculares mucho antes de que supiéramos exactamente qué sustancias contenía.
Alpiste y actividad antioxidante
Los péptidos procedentes de las proteínas del alpiste han mostrado actividad antioxidante.
Esto significa que pueden participar en la protección frente al estrés oxidativo generado por radicales libres.
Y el estrés oxidativo aparece continuamente relacionado con:
-
envejecimiento;
-
inflamación;
-
alteraciones cardiovasculares;
-
metabolismo de la glucosa;
-
y diferentes procesos degenerativos.
Por eso considero especialmente interesante utilizar el alpiste dentro de una alimentación orientada a mejorar el terreno metabólico.
Alpiste, hipertensión y circulación
Uno de los hallazgos modernos más interesantes tiene que ver con la enzima convertidora de angiotensina o ACE.
Esta enzima participa en la regulación de la presión arterial.
Determinados péptidos liberados durante la digestión de las proteínas del alpiste han mostrado capacidad para inhibir la ACE en estudios experimentales.
Además, se ha observado estimulación de la producción de óxido nítrico, una molécula fundamental para la relajación y dilatación de los vasos sanguíneos.
Esto encaja bastante bien con uno de sus usos tradicionales relacionados con:
-
hipertensión;
-
circulación;
-
y prevención cardiovascular.
Alpiste y metabolismo de la glucosa
El alpiste se ha utilizado tradicionalmente en México y otros países como alimento asociado al control de la diabetes y la hipertensión.
Y aquí también hemos encontrado mecanismos interesantes.
Sus péptidos han mostrado capacidad para inhibir DPP-IV, una enzima implicada en la regulación de las incretinas y, por tanto, en el metabolismo de la glucosa.
También se han estudiado efectos sobre alfa-glucosidasa, otra enzima relacionada con la digestión de los hidratos de carbono.
Esto no convierte al alpiste en un sustituto de ningún tratamiento.
Pero sí ayuda a explicar por qué, dentro de la alimentación funcional, puede resultar especialmente interesante cuando trabajamos con alteraciones del metabolismo de la glucosa.
Alpiste, grasas y sobrepeso
Tradicionalmente el alpiste se ha utilizado también como hipolipemiante, es decir, como alimento orientado a ayudar en el metabolismo de las grasas.
Durante mucho tiempo se atribuyeron estos efectos simplemente a una supuesta gran cantidad de “lipasa” presente en la semilla.
Hoy podemos explicarlo de una manera bastante más interesante.
Se han identificado péptidos del alpiste capaces de interferir experimentalmente con la lipasa pancreática, una de las principales enzimas implicadas en la digestión de las grasas.
Además, su aporte de proteínas, fibra y compuestos bioactivos lo convierte en un alimento interesante dentro de estrategias dirigidas a:
-
control del peso;
-
metabolismo de las grasas;
-
colesterol;
-
y salud cardiovascular.
Esto no significa que el alpiste literalmente “derrita la grasa de las arterias”, como llegó a difundirse durante años.
Pero detrás de aquella afirmación popular sí encontramos mecanismos metabólicos dignos de estudio.
Alpiste, hígado y páncreas
Tradicionalmente también se ha utilizado el alpiste como alimento depurativo y metabólico, especialmente relacionado con hígado, riñones y páncreas.
En consulta, estos tres órganos casi nunca los observo de forma aislada.
Cuando hay alteraciones del metabolismo de la glucosa, de las grasas, obesidad, hiperuricemia o resistencia a la insulina, normalmente estamos observando un terreno metabólico en el que participan simultáneamente:
-
hígado;
-
páncreas;
-
intestino;
-
riñones;
-
tejido adiposo;
-
y sistema cardiovascular.
Por eso el interés del alpiste en estos casos no está en que “regenere mágicamente” un órgano.
Está en el conjunto de sustancias que aporta y en su posible influencia sobre diferentes enzimas y rutas metabólicas.
Tradicionalmente se ha utilizado precisamente dentro de este contexto para acompañar alteraciones relacionadas con hígado y páncreas.
Alpiste y riñones
El alpiste tiene también una larga tradición como diurético.
En Canarias, además de consumirse como aperitivo, se utilizaba popularmente para problemas de orina, piedras, riñón y vejiga, e incluso antiguamente se elaboraba pan con su harina.
Dentro de esta tradición se ha utilizado para:
-
favorecer la eliminación de líquidos;
-
molestias urinarias;
-
hiperuricemia;
-
gota;
-
edema;
-
y cálculos urinarios.
Su uso tradicional como diurético explica también por qué muchas personas lo incorporan en estrategias de depuración.
Alpiste y ácido úrico
Su acción diurética tradicional hace que el alpiste se haya utilizado también cuando existe tendencia a acumular ácido úrico.
En estos casos lo que buscamos es favorecer una adecuada eliminación renal y mejorar simultáneamente el terreno metabólico que suele acompañar a la hiperuricemia.
Porque cuando aparece ácido úrico elevado muchas veces también encontramos:
-
resistencia a la insulina;
-
sobrepeso abdominal;
-
hígado graso;
-
hipertensión;
-
alteraciones de triglicéridos;
-
y síndrome metabólico.
Nuevamente aparece esa conexión entre metabolismo, hígado y riñón.
Principales usos tradicionales del alpiste
El alpiste se ha utilizado tradicionalmente como apoyo en:
-
colesterol y alteraciones de los lípidos;
-
hipertensión;
-
sobrepeso;
-
retención de líquidos;
-
edema;
-
ácido úrico y gota;
-
cálculos renales;
-
molestias urinarias;
-
cistitis;
-
alteraciones metabólicas;
-
diabetes;
-
hígado;
-
digestiones pesadas;
-
y determinados problemas inflamatorios.
También se ha empleado externamente de forma tradicional para calmar irritaciones cutáneas y eccemas.
No todos estos usos cuentan con el mismo nivel de investigación, pero forman parte de la historia terapéutica de esta semilla y ayudan a entender por qué ha seguido utilizándose durante generaciones.
Importante: no utilices alpiste para pájaros
Esta parte es fundamental.
El alpiste destinado a alimentación animal no debe utilizarse automáticamente para preparar leche de alpiste.
Las variedades tradicionales de Phalaris canariensis pueden presentar en la superficie de la cáscara unos pequeños pelos o tricomas ricos en sílice.
Son diminutos, pero pueden resultar irritantes.
Por esta razón se desarrollaron variedades glabras o sin tricomas, específicamente destinadas al consumo humano.
Actualmente podemos encontrar alpiste apto para alimentación humana ya seleccionado y procesado.
Así que si vas a preparar leche de alpiste, busca siempre en el envase que sea:
apto para consumo humano.
No compres una bolsa de alpiste para pájaros pensando que es exactamente lo mismo porque no lo es.
¿Tiene gluten el alpiste?
El alpiste glabro utilizado para alimentación humana está considerado un cereal sin gluten.
Esto lo convierte en una alternativa interesante dentro de productos destinados a personas que no consumen gluten.
Sin embargo, sus proteínas presentan cierta similitud con proteínas presentes en otros cereales y se ha planteado precaución en personas con alergia al trigo.
Una cosa es celiaquía y otra diferente una alergia al trigo.
No debemos confundirlas.
Contraindicaciones del alpiste
Aunque sea un alimento, eso no significa que tengamos que tomar cantidades enormes ni que sea adecuado para todas las personas.
Debido a su utilización tradicional como diurético, hay que tener especial precaución en personas que:
-
toman medicamentos diuréticos;
-
utilizan tratamientos antihipertensivos;
-
presentan tensión arterial muy baja;
-
padecen enfermedad renal importante;
-
o necesitan controlar estrictamente líquidos y electrolitos.
En personas con diarrea activa puede no ser el mejor momento para tomar grandes cantidades.
También puede producir en algunas personas:
-
distensión abdominal;
-
gases;
-
aumento del tránsito intestinal;
-
molestias digestivas;
-
o diarrea.
Cuando existe enfermedad de Crohn activa, diverticulitis, colon irritable muy reactivo u otro problema digestivo importante, la tolerancia debe valorarse individualmente.
Y si existe alergia al trigo, hay que tener en cuenta la posible reactividad con algunas de sus proteínas.
Cómo hacer leche de alpiste
Una de las formas tradicionales y más sencillas de tomarlo es preparar leche de alpiste.
En realidad no es una leche.
Es una bebida vegetal obtenida al triturar las semillas previamente hidratadas con agua.
Forma tradicional
Pon unas cinco cucharadas de alpiste apto para consumo humano en remojo durante toda la noche.
Por la mañana:
-
desecha el agua del remojo;
-
aclara bien las semillas;
-
colócalas en la batidora;
-
añade agua limpia;
-
bate durante varios minutos;
-
y cuela cuidadosamente.
Lo ideal es pasarla por un colador muy fino o una bolsa para bebidas vegetales para obtener una textura agradable.
El resultado es una bebida blanca y ligeramente espumosa.
Tradicionalmente se toma un vaso por la mañana y otro por la tarde o noche.
Yo prefiero no añadir azúcar.
No porque el azúcar “destruya las enzimas”, sino porque si estamos utilizando el alpiste precisamente como bebida funcional para metabolismo, glucosa o control del peso, no tiene demasiado sentido convertirlo en una bebida azucarada.
Leche de alpiste con cardamomo y canela
Esta versión la preparé buscando mejorar el sabor de la receta tradicional.
Pon el alpiste en remojo durante unas 12-24 horas en la nevera.
Al hidratarse queda más blando y resulta mucho más fácil triturarlo.
Aparte, podemos dejar:
-
unos granos de cardamomo hidratándose en una pequeña cantidad de agua;
-
y una ramita de canela en otro recipiente.
Al día siguiente:
-
escurre y aclara el alpiste;
-
colócalo en la batidora con agua limpia;
-
añade uno o dos granos de cardamomo;
-
añade un poco del agua aromatizada con canela;
-
bate muy bien;
-
cuélalo;
-
y vuelve a colarlo utilizando esta vez un colador muy fino.
La segunda filtración mejora muchísimo la textura.
Además, la canela y el cardamomo aportan sabor y añaden sus propias propiedades digestivas y antioxidantes.
A mí esta versión me parece muchísimo más agradable que la leche de alpiste sola.
Un alimento mucho más interesante de lo que parecía
Durante muchos años el alpiste fue considerado simplemente comida para pájaros.
Y resulta curioso que, cuando la investigación comenzó a estudiar sus proteínas, aparecieron actividades que encajan bastante bien con muchos de sus usos tradicionales.
Actualmente sabemos que sus péptidos pueden presentar actividad:
-
antioxidante;
-
inhibidora de ACE;
-
inhibidora de DPP-IV;
-
relacionada con alfa-glucosidasa;
-
y relacionada con lipasa pancreática.
Es decir, encontramos conexiones precisamente con presión arterial, metabolismo de la glucosa, grasas y sistema cardiovascular.
Eso no convierte al alpiste en una medicina milagrosa.
Pero tampoco es aquella semilla insignificante que parecía no tener nada que ofrecer.
Es un cereal rico en proteínas y con un perfil de compuestos bioactivos suficientemente interesante como para haber pasado de ser conocido únicamente como alimento para aves a estudiarse actualmente como alimento funcional para consumo humano.



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