Conoce el lavado de nariz Ayurveda con la Lota Nasal

La nariz es un órgano mucho más importante de lo que solemos pensar y, curiosamente, uno de los pocos orificios del cuerpo que prácticamente nunca limpiamos a pesar de estar continuamente en contacto con el exterior.

Por ella pasan cada día miles de litros de aire y, con ellos, polvo, polen, partículas procedentes de la contaminación, microorganismos y otras sustancias que quedan atrapadas en la mucosa nasal.

En Ayurveda conocen desde hace milenios la importancia de una buena respiración. Respirar correctamente no solamente influye sobre nuestras vías respiratorias; también cambia nuestra forma de sentirnos. Cuando estamos nerviosos respiramos deprisa y superficialmente y, cuando queremos tranquilizar la mente, una de las primeras cosas que hacemos instintivamente es respirar más lenta y profundamente.

Cuando las vías respiratorias están obstruidas por contaminación, polvo, polen o exceso de mucosidad, respirar resulta mucho más incómodo. La alimentación y el estado general de las mucosas también pueden influir en la cantidad y consistencia de las secreciones; tradicionalmente se ha observado especialmente con dietas muy ricas en azúcares, lácteos y harinas refinadas.

Precisamente por la importancia que Ayurveda concede a la respiración existe una práctica milenaria denominada Jala Neti, una limpieza de las fosas nasales mediante un pequeño recipiente conocido como Lota Nasal o Neti Pot.

Y una vez que se aprende a utilizar resulta muchísimo más sencilla de lo que parece.

Beneficios de la Lota Nasal

La limpieza nasal ayuda a retirar mucosidad, polvo, polen y partículas acumuladas sobre la mucosa y resulta especialmente agradable cuando vivimos en lugares con mucha contaminación o durante las épocas de alergia.

Entre sus aplicaciones y beneficios encontramos:

  • Limpia las fosas y conductos nasales y favorece la eliminación de secreciones.

  • Arrastra suciedad, polvo, polen y parte de las partículas depositadas sobre la mucosa.

  • Ayuda a contrarrestar los efectos de la contaminación ambiental sobre las fosas nasales.

  • Facilita la eliminación del exceso de moco.

  • Resulta especialmente interesante en rinitis, sinusitis, alergias, resfriados y congestión nasal.

  • Puede utilizarse como apoyo cuando la obstrucción nasal dificulta la respiración en personas con asma o problemas respiratorios.

  • Puede resultar útil cuando la congestión nasal favorece ronquidos, sequedad de garganta o alteraciones de la voz.

  • Favorece el funcionamiento normal de las fosas nasales como filtro, sistema de humidificación, calentamiento del aire y primera barrera defensiva.

  • Ayuda a mantener las funciones olfativa y gustativa cuando éstas se encuentran dificultadas por exceso de secreciones.

  • Favorece el drenaje y la limpieza de la zona nasofaríngea, estrechamente relacionada anatómicamente con ojos, garganta y oídos.

  • Regula las funciones secretoras de la mucosa nasal.

  • Favorece una respiración más libre y confortable.

  • Relaja los músculos faciales y puede disminuir esa sensación de presión y pesadez que acompaña a la congestión.

  • Produce una agradable sensación de ligereza y frescor en la cabeza.

  • Una respiración nasal más libre facilita también las prácticas de relajación, meditación y respiración consciente.

En Ayurveda sus beneficios no terminan en la limpieza física de la nariz.

La respiración está íntimamente relacionada con el prana, la energía vital, y Jala Neti forma parte de las prácticas utilizadas para favorecer su circulación.

Desde el punto de vista sutil, tradicionalmente se relaciona con el chakra Ajna o tercer ojo, situado en la zona del entrecejo, y con el reequilibrio de los circuitos pránicos. Se utiliza para favorecer la claridad mental, la concentración y la visualización y para producir una sensación de ligereza y claridad.

Por eso una práctica aparentemente tan sencilla como echar agua por una fosa nasal y dejarla salir por la otra tiene una importancia mucho mayor dentro de la tradición ayurvédica.

Cómo preparar el agua para la Lota Nasal

Aquí hay algo especialmente importante.

Para realizar una irrigación nasal debemos utilizar agua destilada o estéril apta para este uso, o agua que haya sido previamente hervida y después enfriada. No debemos introducir directamente en las fosas nasales agua corriente sin tratar.

El agua debe estar tibia, aproximadamente a la temperatura corporal. Demasiado fría resulta desagradable y demasiado caliente puede irritar la mucosa.

Después añadimos sal para conseguir una solución aproximadamente isotónica, parecida en concentración a nuestros propios líquidos corporales.

Como referencia doméstica puede prepararse con aproximadamente 9 gramos de sal por cada litro de agua, manteniendo esa proporción para el volumen que utilicemos.

Es preferible emplear una sal fina adecuada para preparar soluciones nasales, sin aromas ni otros ingredientes añadidos.

Si la concentración de sal es demasiado alta o demasiado baja, la nariz puede escocer considerablemente. Cuando la mezcla está bien preparada, el paso del agua debería resultar bastante cómodo.

La técnica de la Lota Nasal

Llena la lota con la solución salina tibia.

Inclínate ligeramente hacia delante sobre el lavabo.

Introduce suavemente la punta de la lota en la fosa nasal izquierda, procurando que quede bien adaptada, pero sin presionar.

Inclina lentamente la cabeza hacia la derecha hasta encontrar el ángulo en el que el agua entra por la fosa izquierda y sale naturalmente por la derecha.

Durante todo el proceso respira tranquilamente por la boca.

No hay que aspirar el agua ni forzarla. Es la gravedad la que debe hacer el trabajo.

Deja pasar aproximadamente la mitad del contenido de la lota.

Después retírala, deja que salga el agua restante y limpia suavemente la nariz.

Repite exactamente el mismo procedimiento en el otro lado, introduciendo esta vez la lota por la fosa nasal derecha e inclinando la cabeza hacia la izquierda.

Al terminar es importante eliminar el agua que pueda haber quedado dentro de las fosas nasales.

Inclínate ligeramente hacia delante y hacia los lados y realiza varias espiraciones nasales suaves, sin tapar completamente una fosa ni soplar con demasiada fuerza.

La sensación final debería ser de nariz despejada, respiración libre y frescor.

Si el agua llega a la garganta

Al principio hay que encontrar el ángulo correcto.

Si notas que el agua se dirige continuamente hacia la garganta o la boca, detén el lavado y modifica ligeramente la inclinación de la cabeza.

No hay que luchar contra la lota.

Cuando encontramos la posición adecuada, el agua entra por una fosa y sale por la otra de manera prácticamente natural.

Y si aparece una quemazón importante, en lugar de asumir que la nariz «tiene que acostumbrarse», conviene comprobar primero la cantidad de sal, la temperatura del agua y la técnica.

Cuándo utilizar la Lota Nasal

Tradicionalmente Jala Neti se realiza por la mañana, al comenzar el día y antes de las prácticas respiratorias o de meditación.

Puede utilizarse diariamente durante determinadas temporadas y aumentar temporalmente su frecuencia cuando existe mucha mucosidad, alergia o congestión, siempre que la mucosa lo tolere bien.

Cuando se utiliza porque la congestión nasal favorece los ronquidos, también puede resultar agradable realizarla antes de acostarse, dejando después las fosas nasales perfectamente drenadas.

Es preferible no practicarla inmediatamente después de comer.

Toda la práctica dura apenas unos minutos.

Precauciones con la Lota Nasal

Aunque es una técnica sencilla, hay algunas normas que merece la pena respetar.

La primera y más importante es no utilizar agua corriente directamente del grifo. El agua debe ser destilada, estéril o previamente hervida y enfriada.

La lota debe lavarse después de utilizarla y dejarse secar correctamente.

No fuerces el paso del agua si una fosa está completamente bloqueada.

Si padeces hemorragias nasales activas, es preferible no realizar el lavado hasta que se haya resuelto el problema.

Tampoco hay que sonarse violentamente después del lavado, porque la presión puede resultar molesta para los oídos.

Si existe dolor importante de oído o nariz, una intervención nasal reciente, una obstrucción que no permite el paso del agua o cualquier problema anatómico relevante, conviene valorar la situación antes de continuar realizando irrigaciones.

Y, sobre todo, la Lota Nasal debe resultar una práctica suave y agradable.

Ésa es precisamente una de las cosas que más me gustan de Jala Neti: con un recipiente muy sencillo, agua y sal, Ayurveda lleva miles de años prestando atención a algo que nosotros solemos olvidar por completo.

Respirar bien empieza por tener una nariz que pueda hacer correctamente su trabajo.

Este contenido tiene una finalidad educativa y explica una práctica tradicional de higiene nasal. No sustituye la valoración de una enfermedad respiratoria que requiera atención sanitaria.

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