
Nuestro organismo dispone de sus propios sistemas de limpieza y eliminación. La sangre transporta oxígeno y nutrientes hasta los tejidos y recoge dióxido de carbono y diferentes productos de desecho que posteriormente serán procesados y eliminados.
En este trabajo participan principalmente el hígado, los riñones, los pulmones y el intestino.
El hígado ocupa un lugar especialmente importante. Procesa numerosas sustancias procedentes tanto de nuestro propio metabolismo como del exterior, transforma compuestos para facilitar su eliminación y participa en funciones tan diferentes como el metabolismo de las grasas, los hidratos de carbono, las proteínas y numerosas hormonas.
Por eso, cuando hablamos en naturopatía de limpiar la sangre o depurar el hígado, no estamos hablando de lavar literalmente estos órganos, sino de favorecer los mecanismos naturales de transformación y eliminación del organismo.
Una alimentación inadecuada, el exceso de productos procesados, el alcohol, el sedentarismo, el estrés, determinados contaminantes ambientales o una mala función intestinal pueden aumentar la carga con la que tiene que trabajar nuestro organismo.
Y ahí es donde podemos echarle una mano.
Cómo ayudar a limpiar la sangre y el hígado
La naturaleza nos proporciona numerosos alimentos y plantas que tradicionalmente se han utilizado para favorecer la depuración y apoyar la función hepática y renal.
Ajo
El ajo es uno de esos alimentos que merece aparecer con frecuencia en nuestra cocina.
Sus compuestos azufrados participan en diferentes procesos metabólicos y le proporcionan buena parte de sus conocidas propiedades antioxidantes y antimicrobianas.
También resulta interesante dentro de una alimentación destinada a apoyar las funciones naturales de detoxificación del hígado.
Además, se ha estudiado la utilización del ajo frente a determinados tóxicos ambientales, entre ellos el plomo.
Siempre que se tolere bien, podemos incorporarlo regularmente a la alimentación, crudo, picado o triturado en ensaladas, salsas y otras preparaciones.
Remolacha
La remolacha es especialmente interesante por su contenido en betalainas, pigmentos responsables de su característico color rojo y con una importante actividad antioxidante.
También aporta folatos, potasio y otros nutrientes.
Es un alimento que utilizo mucho cuando quiero trabajar una alimentación orientada a la circulación, la función hepática y la depuración.
Puede tomarse cocida, asada, cruda rallada en ensaladas o formando parte de zumos y batidos.
Cilantro
El cilantro es una planta muy utilizada dentro de los protocolos naturales relacionados con los metales pesados.
Sus componentes han despertado especial interés por su capacidad para interactuar con determinados metales, por lo que tradicionalmente se ha incorporado a preparaciones destinadas a favorecer los procesos naturales de eliminación.
Una forma estupenda de incorporarlo a nuestra alimentación es preparar un pesto de cilantro.
Podemos hacerlo con:
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cilantro fresco;
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nueces;
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ajo;
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zumo de limón;
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aceite de oliva virgen extra;
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una pizca de sal;
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un poco de agua si necesitamos ajustar la textura.
Trituramos todos los ingredientes hasta conseguir la consistencia de un pesto y podemos utilizarlo para acompañar verduras, ensaladas, legumbres o cualquier otro plato.
Clorofila
La clorofila es el pigmento que proporciona su color verde a las plantas y está presente en verduras de hoja verde y alimentos como la espirulina, la chlorella, el verde de trigo o el verde de cebada.
Los vegetales ricos en clorofila aportan además vitaminas, minerales, carotenoides y numerosos compuestos antioxidantes, por lo que resultan especialmente interesantes dentro de una alimentación depurativa.
Existe una curiosidad que siempre me ha parecido preciosa: la estructura de la clorofila guarda una notable semejanza con la del grupo hemo de la hemoglobina.
No son lo mismo, naturalmente, pero ambas estructuras poseen un anillo de porfirina. En la clorofila encontramos magnesio en el centro, mientras que en el grupo hemo encontramos hierro.
De ahí viene precisamente esa conocida comparación entre la clorofila y la «sangre de las plantas».
Diente de león
El diente de león es una de las grandes plantas tradicionales de la depuración.
Dependiendo de la parte utilizada encontramos diferentes propiedades. Sus hojas tienen una acción especialmente relacionada con la eliminación renal de líquidos, mientras que la raíz se utiliza tradicionalmente para apoyar la función digestiva, biliar y hepática.
Por eso aparece con tanta frecuencia en las fórmulas depurativas de primavera y en preparados destinados al hígado.
Puede utilizarse también en infusión.
Vinagre de sidra de manzana
El vinagre de sidra de manzana es otro de esos productos tradicionales que han acompañado durante generaciones a la alimentación natural.
Contiene principalmente ácido acético junto con pequeñas cantidades de otros compuestos procedentes de la manzana y de la fermentación.
Podemos utilizarlo sencillamente como parte de nuestra alimentación, por ejemplo para aliñar ensaladas y verduras.
No hace falta convertir todos los alimentos saludables en suplementos: muchas veces la mejor manera de aprovecharlos es incorporarlos normalmente a nuestra cocina.
Trébol rojo
El trébol rojo es una planta tradicionalmente utilizada como depurativa y también resulta especialmente interesante por su contenido en isoflavonas.
En fitoterapia se ha empleado para favorecer los procesos de eliminación, la piel y determinados trastornos relacionados con la menopausia.
Puede formar parte de mezclas de plantas destinadas a apoyar los procesos naturales de depuración del organismo.
La importancia del intestino para una buena depuración
Cuando hablamos de limpiar el hígado muchas veces nos olvidamos del intestino.
Y es un error.
El hígado transforma numerosas sustancias y parte de ellas pasan posteriormente a la bilis para llegar al intestino y ser eliminadas.
Por tanto, un intestino que funciona correctamente forma parte del proceso de depuración.
Mantener una buena hidratación, consumir verduras, frutas, legumbres y suficiente fibra, cuidar nuestra microbiota y evitar el estreñimiento son medidas tan importantes como tomar una determinada planta.
No tiene demasiado sentido intentar estimular continuamente la eliminación mientras el intestino permanece bloqueado.
Hábitos que ayudan al hígado
No todo consiste en añadir alimentos o plantas.
Muchas veces podemos ayudar mucho más al hígado simplemente quitándole trabajo.
Reducir el alcohol, evitar el exceso de alimentos ultraprocesados, mantener una alimentación rica en vegetales, beber suficiente agua, hacer ejercicio regularmente y cuidar el tránsito intestinal son algunas de las medidas más sencillas.
Y tampoco necesitamos vivir permanentemente haciendo detox.
Nuestro organismo está eliminando y transformando sustancias las 24 horas del día.
La idea de una depuración periódica es precisamente apoyar esos mecanismos naturales, especialmente después de épocas de excesos, alimentación desordenada o momentos en los que sentimos que necesitamos volver a cuidarnos.
Si quieres realizar una depuración más completa y no sabes qué plantas o complementos son los más adecuados para ti, puedes solicitar una consulta de naturopatía online, donde podemos valorar tu alimentación, hábitos y necesidades de manera individual.
Aviso: Este artículo tiene carácter meramente informativo y educativo. No sustituye el diagnóstico, tratamiento ni seguimiento de un profesional sanitario. Si padeces una enfermedad, tomas medicación o presentas síntomas persistentes, consulta con el profesional que lleve tu caso antes de introducir cambios importantes en tu alimentación o utilizar complementos alimenticios.


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