Cómo aliviar las alergias estacionales de forma natural

Ya casi está aquí la primavera y, para algunas personas, puede convertirse en un auténtico infierno: ojos llorosos, estornudos, picor de garganta, congestión nasal, presión en los senos nasales y dolor de cabeza. En otras palabras, aparecen las alergias estacionales y todos sus inconvenientes.

Las alergias estacionales se producen cuando nuestro sistema inmunitario reacciona de forma exagerada frente a sustancias que, en principio, son inofensivas, como el polen de árboles, gramíneas y otras plantas. Durante esa reacción se liberan diferentes sustancias, entre ellas la histamina, responsable de buena parte de los síntomas que conocemos.

Por eso, además de intentar reducir nuestra exposición al alérgeno, podemos recurrir a algunos alimentos, plantas y medidas naturales que nos ayuden a sobrellevar mejor este periodo.

Ortiga verde

La ortiga (Urtica dioica) lleva utilizándose como planta medicinal desde la antigüedad. Ya era conocida en la antigua Grecia y tradicionalmente se ha empleado como diurética, remineralizante y para diferentes molestias articulares.

Pero la ortiga tiene otra aplicación menos conocida: las alergias estacionales.

Tanto en infusión como en preparados específicos, puede resultar útil para aliviar algunos de sus síntomas. Especialmente interesantes son los preparados de ortiga liofilizada, utilizados tradicionalmente como apoyo natural frente a reacciones alérgicas leves.

Es una de esas plantas sencillas que merece la pena recordar cuando llega la primavera.

Duchas, lavados nasales y limpieza

Cuando estamos en plena temporada de alergias no solamente importa lo que tomamos. También resulta fundamental reducir la cantidad de alérgenos con los que estamos en contacto.

Para ayudar a descongestionar la nariz y las vías respiratorias, una ducha caliente con vapor puede proporcionar bastante alivio.

Los lavados nasales con solución salina también resultan muy útiles para arrastrar polen, polvo y otras partículas que quedan depositadas en las fosas nasales. Podemos realizarlos con preparados de agua de mar o mediante una lota nasal utilizando una solución salina adecuada.

Y hay algo que muchas veces olvidamos: nosotros también transportamos el polen a casa.

Durante las épocas de mayor concentración de polen puede ser buena idea ducharse y cambiarse de ropa al regresar de la calle, especialmente antes de acostarse, para evitar llevar al dormitorio todo lo que se ha quedado adherido al cabello, la piel y la ropa.

Si además existe alergia a los ácaros del polvo, conviene lavar regularmente la ropa de cama y mantener dormitorios y textiles lo más limpios posible.

Controlar el polvo, la humedad y la aparición de moho también puede marcar una diferencia importante.

Una buena dieta también puede ayudar

Hipócrates decía: «Que tu alimento sea tu medicina», y la alimentación también puede ser una buena aliada durante la temporada de alergias.

Reducir los alimentos ultraprocesados y aumentar el consumo de frutas, verduras, pescado y otros alimentos ricos en antioxidantes puede ayudar al organismo a manejar mejor los procesos inflamatorios que acompañan a las alergias.

Quercetina

Las manzanas son una buena fuente de quercetina, un flavonoide especialmente interesante durante los procesos alérgicos por su relación con la liberación de histamina y la respuesta inflamatoria.

También encontramos quercetina en:

  • Cebollas.

  • Nectarinas.

  • Frambuesas.

  • Brócoli.

  • Té negro.

El vino tinto también contiene quercetina, aunque evidentemente no necesitamos beber alcohol para obtenerla.

Cúrcuma

La curcumina, uno de los principales componentes activos de la cúrcuma, posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y resulta interesante durante los periodos de mayor respuesta alérgica.

Podemos incorporar cúrcuma a la alimentación de forma habitual, especialmente combinada con otras especias y grasas saludables.

Vitamina C

Tomates, cítricos, kiwi, pimientos y otras frutas y verduras ricas en vitamina C también pueden resultar interesantes.

La vitamina C participa en numerosos mecanismos relacionados con la respuesta inmunitaria y es uno de los nutrientes que tradicionalmente utilizamos como apoyo durante los procesos alérgicos.

Pescado azul

El pescado azul, como el salmón, las sardinas, la caballa o el arenque, aporta ácidos grasos omega-3, especialmente EPA y DHA.

Por su relación con la regulación de los procesos inflamatorios, incluir pescado azul dentro de una alimentación equilibrada puede ser especialmente interesante en personas con tendencia alérgica.

Huevos de codorniz y alergias

Los huevos de codorniz tienen una larga tradición de utilización frente a diferentes manifestaciones alérgicas y constituyen uno de los remedios naturales más curiosos de este artículo.

Actualmente incluso podemos encontrar complementos nutricionales elaborados a partir de huevo de codorniz liofilizado, utilizados especialmente durante las temporadas de polen.

Es un recurso menos conocido que la quercetina o la ortiga, pero merece la pena conservarlo dentro de las opciones naturales que tradicionalmente se han empleado para las alergias estacionales.

Piña y bromelina

La piña contiene bromelina, un conjunto de enzimas proteolíticas especialmente concentradas en el tallo de la planta.

La bromelina resulta interesante por su acción sobre los procesos inflamatorios y puede ser una buena aliada cuando la alergia se acompaña de congestión y sensación de presión en los senos nasales.

Por eso aparece con frecuencia en complementos destinados al aparato respiratorio, en ocasiones combinada con quercetina.

¿Hay alimentos que conviene evitar?

Aquí tenemos que observar a cada persona.

Durante las épocas de alergia algunas personas toleran peor determinados alimentos ricos en histamina o capaces de favorecer su liberación. Los fermentados, quesos curados y otros alimentos ricos en histamina pueden aumentar las molestias en personas especialmente sensibles.

Los lácteos tampoco afectan a todo el mundo de la misma manera, pero algunas personas notan una mayor sensación de mucosidad o secreciones más espesas cuando los consumen durante un episodio de congestión.

No es necesario retirar alimentos porque sí. Lo interesante es observar si existe una relación clara entre su consumo y el empeoramiento de los síntomas.

Cuidado con algunas plantas medicinales si eres alérgico

Que algo sea natural no significa que no pueda producir una reacción alérgica.

Las personas sensibles a plantas de la familia Asteraceae pueden presentar reacciones cruzadas con algunas plantas utilizadas habitualmente en fitoterapia y alimentación.

Dentro de esta familia encontramos, entre otras:

  • Manzanilla.

  • Equinácea.

  • Diente de león.

  • Milenrama.

  • Estragón.

  • Escarola.

  • Alcachofa.

Esto no significa que una persona alérgica tenga necesariamente que reaccionar frente a todas ellas, pero sí merece la pena tenerlo en cuenta cuando existe una alergia conocida a plantas de esta familia.

Pequeños cambios que pueden hacer más llevadera la primavera

Cuando llega la temporada de polen solemos pensar inmediatamente en qué podemos tomar, pero a veces las medidas más sencillas son las que más ayudan.

Lavarse la cara al volver de la calle, cambiarse de ropa, ducharse antes de acostarse, realizar lavados nasales, mantener limpio el dormitorio y cuidar la alimentación reducen la cantidad de alérgenos con los que convivimos y ayudan al organismo durante estas semanas.

Y junto a estas medidas, ortiga, quercetina, vitamina C, bromelina, cúrcuma y una alimentación rica en antioxidantes y omega-3 pueden convertirse en buenos aliados naturales para hacer que la primavera vuelva a ser primavera y no una temporada interminable de pañuelos y estornudos.

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