
El magnesio es el cuarto mineral más abundante del cuerpo humano y participa en cientos de reacciones bioquímicas esenciales para nuestra salud.
Lo encontramos en la tierra, el mar, las plantas, los animales y, por supuesto, en nuestro propio organismo.
Alrededor del 50-60 % del magnesio corporal se encuentra almacenado en los huesos, mientras que el resto se distribuye principalmente entre los músculos y otros tejidos blandos. Solo una pequeña cantidad circula en la sangre.
De hecho, prácticamente todas nuestras células necesitan magnesio para funcionar. Una de sus principales funciones es actuar como cofactor, una especie de «molécula ayudante» necesaria para que numerosas enzimas puedan realizar correctamente su trabajo.
Por eso, mantener unos niveles adecuados de magnesio es importante para los músculos, el sistema nervioso, los huesos, la producción de energía y numerosas funciones metabólicas.
Veamos 10 de los beneficios más importantes del magnesio.
1. Magnesio y estado de ánimo
El magnesio desempeña un papel importante en el funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso, y unos niveles bajos de este mineral se han relacionado con alteraciones del estado de ánimo.
Interviene en diferentes sistemas de neurotransmisores y participa en mecanismos relacionados con nuestra respuesta al estrés.
Por este motivo, cuando existe una deficiencia de magnesio pueden aparecer síntomas como irritabilidad, nerviosismo, cansancio o una peor tolerancia al estrés.
2. Ayuda a regular la presión arterial
El magnesio participa en la regulación de la presión arterial y ayuda a relajar el músculo liso que forma parte de las paredes de los vasos sanguíneos, favoreciendo su correcta dilatación.
Además, interviene en el equilibrio entre minerales tan importantes como el sodio, el potasio y el calcio.
Un aporte adecuado de magnesio resulta, por tanto, importante para mantener una buena salud cardiovascular y unos valores normales de presión arterial.
3. Mantiene los huesos sanos
Cuando pensamos en los huesos solemos acordarnos inmediatamente del calcio, pero el magnesio también es fundamental para la salud ósea.
Una buena parte del magnesio de nuestro organismo se encuentra precisamente almacenada en los huesos.
Además, participa en el metabolismo del calcio y de la vitamina D, dos elementos fundamentales para mantener una estructura ósea saludable.
Una alimentación con suficiente magnesio se ha relacionado con una mejor densidad mineral ósea, por lo que es un mineral especialmente interesante a medida que envejecemos y durante etapas como la menopausia.
4. Participa en el metabolismo de la glucosa
El magnesio desempeña un papel importante en el metabolismo de la glucosa y la acción de la insulina.
La resistencia a la insulina se caracteriza por una menor capacidad de determinados tejidos, como el músculo y el hígado, para responder adecuadamente a esta hormona y gestionar la glucosa que circula por la sangre.
El magnesio interviene precisamente en muchos de estos procesos metabólicos.
Además, las personas con alteraciones del metabolismo de la glucosa presentan con bastante frecuencia niveles insuficientes de este mineral.
También resulta interesante su relación con determinados marcadores inflamatorios y con el metabolismo de los lípidos.
5. Síndrome premenstrual
El síndrome premenstrual puede producir retención de líquidos, calambres abdominales, cansancio, irritabilidad, cambios en el estado de ánimo y otras molestias durante los días anteriores a la menstruación.
El magnesio participa en la función muscular y nerviosa y puede resultar especialmente interesante durante esta etapa.
Su asociación con la vitamina B6 es una de las combinaciones más utilizadas para el bienestar femenino durante el síndrome premenstrual.
6. Mejora la digestión y ayuda frente al estreñimiento
El magnesio también participa en numerosos procesos relacionados con la digestión.
Interviene en reacciones enzimáticas, en la función muscular del aparato digestivo y en el correcto funcionamiento del intestino.
Además, determinadas formas de magnesio atraen agua hacia el intestino y favorecen el tránsito intestinal, razón por la que tradicionalmente se utiliza este mineral cuando existe tendencia al estreñimiento.
Un déficit de magnesio, por otro lado, puede acompañarse de diferentes alteraciones musculares y digestivas.
7. Dolores de cabeza y migrañas
La relación entre magnesio y migraña resulta especialmente interesante.
El magnesio participa en la transmisión nerviosa, la función vascular y diferentes mecanismos neurológicos relacionados con la aparición de las migrañas.
Se ha observado que algunas personas que sufren migrañas presentan niveles bajos de magnesio, por lo que revisar el estado de este mineral puede resultar útil cuando los dolores de cabeza son recurrentes.
8. Ayuda a dormir y relajar el sistema nervioso
El magnesio es probablemente uno de los minerales más conocidos cuando hablamos de relajación y sueño.
Participa en la regulación del sistema nervioso y en diferentes neurotransmisores relacionados con la relajación. También interviene en los mecanismos que regulan nuestro reloj biológico y el ciclo sueño-vigilia.
Por eso puede ser especialmente interesante cuando existe dificultad para relajarse por la noche, tensión muscular o esa sensación tan conocida de estar agotado pero ser incapaz de «desconectar la cabeza».
También se utiliza habitualmente en personas que presentan molestias musculares nocturnas o síndrome de piernas inquietas.
9. Salud muscular y producción de energía
El magnesio es imprescindible para nuestros músculos.
Durante la actividad física interviene en el movimiento de la glucosa hacia el músculo y en numerosos procesos relacionados con la contracción y relajación muscular.
Pero hay otra función todavía más importante: necesitamos magnesio para utilizar correctamente el ATP (trifosfato de adenosina), la principal moneda energética de nuestras células.
Por eso las necesidades de magnesio pueden aumentar cuando realizamos ejercicio intenso.
Y no debemos olvidar que uno de nuestros músculos más importantes es el corazón.
El magnesio participa en la contracción cardíaca, el ritmo del corazón y el funcionamiento de los vasos sanguíneos, además de intervenir en el equilibrio del calcio dentro de las células.
10. Magnesio y función respiratoria
El magnesio también interviene en la relajación del músculo liso bronquial.
De hecho, en el ámbito hospitalario se utiliza sulfato de magnesio por vía intravenosa en determinadas crisis graves de asma, siempre dentro de un contexto médico y en situaciones concretas.
Esto nos permite entender hasta qué punto el magnesio participa también en la función muscular de las vías respiratorias.
¿Por qué es tan importante el magnesio?
Lo curioso del magnesio es que muchas veces pensamos en él únicamente cuando aparecen calambres musculares. Sin embargo, sus funciones van muchísimo más allá.
Participa en la producción de energía, la función muscular y nerviosa, el metabolismo de la glucosa, la salud de los huesos, el funcionamiento cardiovascular y numerosos procesos enzimáticos.
Por eso, antes de pensar únicamente en suplementarlo, conviene recordar que también podemos obtenerlo diariamente a través de alimentos como frutos secos, semillas, legumbres, verduras de hoja verde, cacao, cereales integrales y algunos pescados.
Aviso
Este artículo tiene carácter meramente informativo y educativo y no pretende sustituir el diagnóstico, seguimiento o tratamiento realizado por un profesional sanitario. Si padeces alguna enfermedad, tomas medicación o deseas utilizar complementos alimenticios, consulta previamente con un profesional.


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