11 remedios naturales efectivos para aliviar el dolor de garganta

El dolor de garganta puede ser realmente desagradable. Nos molesta el simple hecho de tragar y toser puede convertirse en un auténtico suplicio.

Por eso hoy os traigo 11 remedios y trucos sencillos para aliviar el dolor de garganta, algunos bastante conocidos y otros que quizá no hayas probado nunca.

Pero para aliviarlo, primero debemos comprender por qué se produce.

El aire seco, el tabaco, el reflujo gastroesofágico, las alergias, el uso excesivo de la voz y las infecciones víricas, como la gripe o determinados resfriados, están entre sus causas más habituales. En algunos casos también puede existir una infección bacteriana, como la producida por estreptococos.

Muchas veces algo tan sencillo como una bebida caliente, miel o unas gárgaras puede proporcionar bastante alivio.

Y si lo más básico no funciona, podemos probar alguno de estos remedios.

1. Hacer gárgaras con agua salada

El agua con sal es uno de los remedios caseros más antiguos para el dolor de garganta.

Puede ayudar a calmar la irritación y disminuir la sensación de inflamación.

Disuelve entre ¼ y ½ cucharadita de sal en un vaso de unos 250 ml de agua tibia, haz gárgaras y escupe posteriormente el agua.

Podemos repetirlas varias veces a lo largo del día según sea necesario.

2. Beber líquidos muy fríos

Estamos acostumbrados a pensar que cuando nos duele la garganta debemos tomar exclusivamente bebidas calientes, pero no siempre es así.

De la misma manera que utilizamos frío cuando nos damos un golpe o nos torcemos un tobillo, los líquidos fríos pueden producir un efecto analgésico local, disminuyendo temporalmente el dolor.

A algunas personas les alivia muchísimo una bebida fría o incluso chupar pequeños trozos de hielo.

A otras les resulta mucho más agradable el calor.

Aquí podemos hacer algo bastante sencillo: escuchar a nuestra garganta.

3. Utilizar un humidificador

El aire excesivamente seco puede irritar todavía más una garganta que ya está inflamada.

Un humidificador puede aumentar la humedad ambiental y resultar especialmente agradable durante la noche.

Pero hay algo importante que muchas veces olvidamos: hay que limpiarlo correctamente.

Si dejamos agua estancada en el depósito pueden proliferar bacterias y hongos que posteriormente se dispersarán por el ambiente.

Por eso debemos vaciarlo, limpiarlo y mantenerlo siguiendo las instrucciones del fabricante.

Y no añadiría aceites esenciales directamente al depósito de agua salvo que el aparato esté específicamente diseñado para utilizarlos.

4. Sangre de Drago

Si sospechamos que detrás del dolor de garganta existe reflujo gastroesofágico, no deberíamos trabajar únicamente sobre la garganta.

En estos casos me gusta especialmente la Sangre de Drago, una resina utilizada tradicionalmente por su capacidad para cuidar y reparar las mucosas.

Si el contenido ácido del estómago asciende repetidamente hacia el esófago y la garganta, podemos encontrarnos con:

  • Irritación.

  • Carraspera.

  • Tos.

  • Ronquera.

  • Sensación de cuerpo extraño.

  • Dolor de garganta recurrente.

En estos casos resulta mucho más interesante trabajar sobre el origen digestivo del problema que pasarnos el día tomando caramelos para la garganta.

5. Tomar té de cúrcuma

La cúrcuma es una de nuestras grandes aliadas cuando hablamos de procesos inflamatorios.

Podemos preparar una bebida caliente con cúrcuma y tomarla lentamente.

Además del propio efecto de la planta, el líquido caliente ayuda a mantener hidratada y confortable la garganta.

6. Miel cruda

Hay una razón por la que la miel aparece continuamente en los antiguos remedios para la garganta y la tos.

Su textura recubre temporalmente la mucosa y produce una agradable sensación calmante, además de poseer interesantes propiedades antimicrobianas.

Podemos añadir una cucharada de miel a una taza de agua tibia o una infusión y beberla lentamente.

No hace falta que el agua esté hirviendo. De hecho, prefiero añadir la miel cuando la bebida ya ha perdido parte de su temperatura.

7. Despeja la nariz

A veces el problema de la garganta empieza bastante más arriba.

Si tenemos la nariz completamente obstruida terminamos respirando por la boca, especialmente durante la noche.

El aire entra entonces directamente, sin pasar por el proceso normal de filtrado, calentamiento y humidificación de las fosas nasales, y podemos despertarnos con la garganta completamente seca e irritada.

Podemos utilizar sprays nasales naturales destinados a limpiar e hidratar las fosas nasales.

Existen preparados con soluciones salinas y diferentes ingredientes vegetales, como propóleo, equinácea o extractos de plantas.

Resolver la congestión nasal puede solucionar simultáneamente buena parte de la irritación de garganta.

8. Dale un descanso a tu voz

Si el dolor apareció después de gritar, cantar, hablar durante horas o animar como un loco en un concierto o evento deportivo, probablemente hayas sometido a tus cuerdas vocales a más trabajo del habitual.

En ese caso, descansa la voz.

Y hay una curiosidad importante: susurrar no es necesariamente mejor.

El susurro puede aumentar la tensión sobre determinadas estructuras de la laringe, así que es preferible hablar poco y con una voz cómoda y tranquila.

O, mejor todavía, aprovechar la maravillosa oportunidad de no hablar durante unas horas.

9. Cambia tu cepillo de dientes

Nuestro cepillo de dientes permanece continuamente en contacto con saliva, placa bacteriana y microorganismos de la cavidad oral.

Por higiene podemos valorar cambiarlo después de determinadas infecciones, especialmente si el cepillo ya estaba bastante utilizado.

Lo que no debemos hacer es conservar durante meses un cepillo deteriorado con las cerdas abiertas y pensar que da exactamente igual.

También existen cepillos fabricados con materiales o partículas de plata destinados a dificultar la proliferación microbiana sobre las propias cerdas.

Y, por supuesto, el cepillo debe poder secarse correctamente entre usos.

10. Controla tus alergias

No todos los dolores de garganta son infecciosos.

Alérgenos como:

  • Polen.

  • Ácaros.

  • Moho.

  • Polvo.

pueden mantener una irritación de bajo grado en nariz y garganta.

Además, el goteo de secreciones desde la nariz hacia la parte posterior de la garganta puede producir:

  • Carraspera.

  • Tos.

  • Necesidad constante de aclararse la garganta.

  • Irritación.

En estos casos, trabajar sobre el terreno alérgico puede resultar mucho más útil que tratar la garganta una y otra vez como si estuviera infectada.

Dentro de la suplementación natural existen diferentes combinaciones destinadas a trabajar sobre la respuesta frente a los alérgenos, que podemos seleccionar según las necesidades de cada persona.

11. Descansa

Parece demasiado sencillo para figurar en una lista de remedios, pero muchas veces es exactamente lo que necesitamos.

El estrés, la falta de sueño y el agotamiento no crean por sí solos una infección, pero sí afectan a la capacidad del organismo para recuperarse.

Si estamos atravesando un proceso infeccioso, dormir y reducir durante unos días el ritmo de actividad permite dedicar más recursos a la recuperación.

Intenta conseguir aproximadamente 7-9 horas de sueño, y si el cuerpo te pide descansar más de lo habitual, probablemente tenga sus razones.

Antes de tratar la garganta, averigua por qué duele

Una garganta irritada por aire seco no necesita exactamente lo mismo que una garganta afectada por reflujo.

Una alergia no es lo mismo que una infección.

Y unas cuerdas vocales agotadas después de un concierto tampoco.

Por eso, antes de buscar el remedio más potente, muchas veces basta con hacernos una pregunta mucho más útil:

¿Por qué me está doliendo la garganta?

Cuando encontramos la causa, elegir el remedio adecuado resulta muchísimo más sencillo.

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