Remedios naturales para los hongos en los pies

Los hongos en los pies pueden manifestarse de diferentes maneras: descamación, picor, grietas entre los dedos, mal olor, piel blanquecina o alteraciones en las uñas, que pueden volverse amarillentas, engrosadas y quebradizas.

Cuando afectan principalmente a la piel hablamos habitualmente de pie de atleta o tiña del pie; cuando la infección afecta a las uñas se denomina onicomicosis.

Detrás de estas infecciones puede haber diferentes factores que favorezcan su aparición o persistencia: alteraciones de la microbiota, uso prolongado de determinados medicamentos, una alimentación excesivamente rica en azúcares, disminución de las defensas o una higiene inadecuada.

También influye mucho mantener los pies durante horas en un ambiente caliente, cerrado y húmedo. La humedad no crea por sí misma una infección por hongos, pero proporciona unas condiciones estupendas para que estos proliferen cuando ya están presentes.

Por eso son tan frecuentes en personas que utilizan durante muchas horas calzado cerrado, sudan abundantemente por los pies o frecuentan piscinas, gimnasios, duchas y vestuarios colectivos.

El tratamiento de los hongos puede realizarse tanto desde fuera como prestando atención al terreno interno, especialmente cuando las infecciones aparecen repetidamente.

Alimentación y hongos en los pies

Cuando existe tendencia a sufrir infecciones por hongos de manera recurrente, me gusta revisar también la alimentación.

Alimentos que conviene reducir

Azúcar refinado: una alimentación excesivamente rica en azúcares no resulta interesante cuando existe una proliferación recurrente de hongos.

Cereales refinados: se transforman rápidamente en glucosa, por lo que también conviene reducirlos.

Alcohol: además de aportar azúcares en algunas bebidas, supone un trabajo añadido para el hígado y no ayuda cuando intentamos recuperar el equilibrio del organismo.

Alimentos ultraprocesados: bollería, fritos, bebidas azucaradas y productos muy procesados desplazan de nuestra dieta alimentos mucho más interesantes nutricionalmente.

También reduciría durante un tiempo los lácteos no fermentados, embutidos y un exceso de alimentos muy grasos.

No considero necesario eliminar toda la fruta ni todos los frutos secos simplemente porque exista una infección localizada por hongos. Otra cosa diferente es que estemos trabajando sobre un problema intestinal o una proliferación fúngica recurrente, donde la alimentación deberá valorarse de manera individual.

Alimentos recomendados para los hongos en los pies

Verduras y hortalizas: proporcionan vitaminas, minerales, fibra y fitonutrientes necesarios para mantener una buena respuesta inmunitaria.

Alimentos fermentados: alimentos como kéfir, yogur natural, chucrut o determinados fermentados pueden ayudar a mantener una microbiota intestinal equilibrada.

Vegetales verdes: aportan clorofila, minerales y numerosos fitonutrientes.

Semillas de lino y chía: además de fibra, proporcionan grasas saludables y diferentes compuestos vegetales interesantes.

Legumbres y cereales integrales: aportan fibra y permiten sustituir buena parte de los hidratos refinados de la dieta.

Pescado, frutos secos y semillas: proporcionan proteínas, minerales y grasas de buena calidad.

Y, por supuesto, agua suficiente, especialmente si nuestra alimentación anteriormente era rica en productos procesados y pobre en alimentos frescos.

Remedios naturales para los hongos en los pies

Aceite de orégano

El aceite esencial de orégano es uno de los remedios naturales más conocidos por sus propiedades antimicrobianas y antifúngicas.

Es un aceite muy potente y puede resultar irritante si se utiliza directamente sobre la piel, por lo que debe emplearse correctamente diluido.

Probióticos

Cuando las infecciones por hongos aparecen repetidamente, también podemos prestar atención a nuestra microbiota intestinal.

Los probióticos aportan microorganismos beneficiosos y pueden resultar especialmente interesantes después de tratamientos con antibióticos o cuando existen otros signos de desequilibrio intestinal.

Ajo

El ajo es uno de nuestros antimicrobianos naturales clásicos. Contiene diferentes compuestos azufrados, entre ellos la alicina, y tradicionalmente se ha utilizado como apoyo frente a diferentes microorganismos.

Vitamina C

La vitamina C participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario y en numerosos mecanismos antioxidantes del organismo.

Podemos aumentar su presencia mediante alimentos ricos en vitamina C como pimientos, cítricos, kiwi, frutos rojos, perejil o determinadas verduras.

Extracto de semilla de pomelo

El extracto de semilla de pomelo se utiliza tradicionalmente dentro de los protocolos naturales destinados a controlar proliferaciones microbianas y fúngicas.

Recetas de la Abuela para los hongos en los pies

Receta 1: baño de pau de arco y ajo

  • Preparar una infusión de 50 g de pau de arco por litro de agua.

  • Añadir unas rodajas de ajo.

  • Dejar cocer durante 10 minutos.

  • Colar y dejar enfriar hasta una temperatura agradable.

  • Poner el preparado en una palangana y mantener los pies dentro durante 10 minutos.

  • Secarlos muy bien al terminar.

  • Repetir diariamente hasta que desaparezca el problema.

Receta 2: ajo

  • Cortar un diente de ajo en trocitos muy pequeños.

  • Aplicarlo sobre la zona afectada.

  • También se puede utilizar ajo en polvo.

Si la piel está agrietada, muy irritada o produce escozor intenso, retirarlo y lavar la zona.

Receta 3: árbol de té

  • Añadir al agua de una palangana 10 gotas de aceite esencial de árbol de té.

  • Mantener los pies en remojo durante 10 minutos.

  • Secar después los pies cuidadosamente, prestando especial atención al espacio entre los dedos.

Trucos para evitar que vuelvan los hongos

Tan importante como eliminar los hongos es evitar crear constantemente el ambiente que necesitan para volver.

  • Secar muy bien los pies después de ducharse, especialmente entre los dedos.

  • Evitar permanecer durante horas con calcetines húmedos.

  • Utilizar calcetines transpirables y cambiarlos cuando sea necesario.

  • Ventilar el calzado y alternarlo para permitir que se seque completamente.

  • No compartir toallas, calcetines, calzado ni utensilios de pedicura.

  • Utilizar chanclas en duchas, piscinas y vestuarios colectivos.

  • Mantener las uñas cortas y limpias.

  • Lavar los calcetines y mantener una correcta higiene del calzado.

En el caso de hongos en las uñas, tradicionalmente también se utiliza una pasta elaborada con bicarbonato y agua oxigenada aplicada sobre la zona afectada.

Otro remedio que se ha utilizado de forma tópica es el Bálsamo de Tigre blanco.

Aceite esencial de árbol de té para los hongos

El aceite esencial de árbol de té es probablemente uno de los aceites esenciales más conocidos cuando hablamos de hongos en los pies.

Posee propiedades antimicrobianas y antifúngicas y puede incorporarse a baños de pies o preparaciones tópicas, siempre teniendo en cuenta que los aceites esenciales son sustancias muy concentradas y pueden irritar determinadas pieles.

Cuando el hongo no desaparece

Una infección pequeña de la piel y una onicomicosis que lleva años afectando a varias uñas no son el mismo problema.

Los hongos de las uñas pueden ser especialmente persistentes porque la infección se encuentra dentro y debajo de una estructura que crece muy lentamente.

Además, no toda uña amarilla, gruesa o deformada tiene necesariamente hongos.

Si la lesión se extiende, existe dolor, inflamación importante, secreción, afecta a varias uñas, reaparece continuamente o no mejora, conviene confirmar qué está ocurriendo antes de continuar probando tratamientos.


Aviso: Este artículo tiene carácter meramente informativo y educativo y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Ante una infección persistente, extensa o dolorosa, o si existe diabetes, mala circulación o inmunosupresión, consulta con un profesional.

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